Relatos inquietantes, de Violet Hunt.

Por Soraya Murillo.

Violet Hunt fue una escritora incomparable cuyas obras instalan pesadillas en el lector y lo marcan tan profundamente que nunca se recupera del todo. Una autora poco apreciada, era más conocida por sus fiestas y su naturaleza promiscua que por sus habilidades. Es irónico que algunas de sus mejores creaciones fueran obras innovadoras del feminismo que desafiaban el statu quo patriarcal y que ese mismo patriarcado fue quién la descartó. Ella puso patas arriba el sexismo aceptado en ese momento, creando su propia realidad y abriendo el camino para otras mujeres. Es una pena, porque pasar por alto a esta escritora es pasar por alto obras como “Relatos inquietantes”, un libro que quedará alojado en la imaginación, acechando sueños e ilustrando la competencia y maestría artística de una mujer.

Que esto sea una advertencia para aquellos que descartaron lo que una mujer es capaz de hacer. En este maravilloso ejemplar lo femenino se explora en todos los ángulos viciosos posibles. No hay rosas delicadas entre esta colección, sólo espinas. Se clavcan y cortan, profundo y ancho, dejando un camino visceral de carnicería y miedo detrás de ellos. Publicado en 1911, Hunt era en gran medida un caso atípico en ese momento. Las mujeres tenían pocos derechos, pero Hunt puso su pluma en papel y elaboró una nueva realidad para el sexo débil. Esto no es sólo entretenimiento. Hunt aporta poder a las mujeres en sus páginas, aunque con poderes oscuros. Sus personajes no son ni demonizados ni glorificados. Por el contrario, mira la realidad de lo que una mujer es capaz de hacer.

En historias como “El Telegrama” la mujer está tranquila, no tiene prisa de contraer matrimonio, es el hombre quien debe esperar ansioso. Cuando ella lo invita por fin a una cena, él se halla muy enfermo, pero acude. Alese relato le seguirá “La operación”, donde una mujer sufre de fuertes e inexplicables dolores, aunque no hay peor dolor que averiguar que su marido nunca dejó de amar a otra. “Las memorias” aquí Hunt permite la realidad de lo que una mujer podría ser capaz por crueldad, por placer… Sigue con “La plegaria”: ¿Qué no haría una mujer por seguir teniendo a su hombre que acaba de morir? Nuestra protagonista pedirá con todas sus fuerzas que regrese a la vida y esa plegaria será escuchada, pero todos sabemos que aquel que vuelve de la muerte ya no es el mismo. “El Carruaje”, la historia más fantasmal y conocida de nuestra autora, prácticamente se encuentra en casi todas las antologías dedicadas a los espectros o al terror. Allá en los páramos del norte se ha desatado una lluvia feroz, un carruaje recogerá a un viajero. Sus compañeros de viaje tendrán una enigmática conversación en ese aterrador carruaje que transporta…

Seguiremos con la lectura de esta recopilación de nueve relatos donde lo sobrenatural se apropia de todo el protagonismo. En “La boina azul” leeremos la historia de Christina, que dice ser descendiente de la familia Daunet, familia que participó en varias rebeliones jacobinas. En “El testigo”, un pequeño perro será testigo de una muerte. Un relato de culpa y locura. “El barómetro”: Cuando la terrible sequía asola un pueblo, los hijos del pastor se sienten inquietos, presienten que algo terrible va a pasar cuando por la noche por fin hace presencia la tormenta…

Cerrará la increíble antología con el título de “La piel de tigre”, en la que una vez más su personaje femenino no tiene miedo y es independiente. En esta ocasión una mujer quiere engendrar unos hijos perfectos, necesitando al hombre perfecto. Pero, oh, temblad, temblad ante el pasado que esconde.

Éstos son relatos de lo sobrenatural, lo macabro y lo extraño, Hunt brilla como una estrella literaria antes de tiempo, pero, aunque no obtuvo los elogios que merecía, su luz fue lo suficientemente brillante como para iluminar el camino de las escritoras que la sucedieron.

La Biblioteca de Carfax siempre trae joyas literarias.

Channel Zero: Candle Cove

Chanel Zero parte de una premisa que me encanta. Es una serie cuidada, que consigue crear una atmósfera malsana muy lograda y en cuanto a producción, se ve que hay presupuesto más que aceptable para lo que es fotografía, diseño y demás. Pero en serio: ¿Seis capis para contar esa historia, cuando llevaba treinta minutos del primer episodio y no ocurría nada que me invitase a desperezarme? Planos estáticos, escenas sin que suceda nada de nada. Personajes perdiendo el tiempo sin más que deambulando o quedándose plantados con la mirada fija y perdida.

¿De verdad es necesario alargar por alargar? ¿Eso se supone que le da calidad a la serie? ¿Acaso la historia no funcionaría con un poco más de ritmo, sin perder la tensión y equilibrando un poco los tempos? Joder, que no digo que quiera acción desenfrenada, que entiendo que la narración sea pausada y que eso ayuda en ocasiones a crear el clima adecuado. Pero la leche… Me aburría. Era incapaz de mantener mi atención en ella. Es desesperante. No es que sea pretenciosa, pero con la excusa de ``introducir al espectador´´ se regodea, y mucho, en lo guay que esta rodada y lo que se mola. ¿No hay termino medio o que demonios pasa?

Y aún así, con ese lastre a nivel narrativo, a esa tediosa forma de contar la historia, a la sensación de que no ibamos a llegar nunca al meollo del asunto, al final he de admitir que pese a todo, es una gran serie y me ha gustado. No sabría decir cuando ni como se arregla, cuando pilla finalmente el ritmo y consigue alinear todo lo mostrado para que por fin fluya como debe, hasta llevarnos al zenit de la obra y allí, maravillarnos. Pero lo hace.

Atrevida, con varias capas superpuestas que esconden mucho más de lo que aparenta y que pueden pasar inadvertidas por la desesperación del espectador ante la lentitud en que se desarrollan los hechos. Me ha hecho bostezar en los primeros capítulos, me he contenido por no quitarla, obligándome a seguir viéndola casi a la fuerza y con todo, la maldita logra al final convencerme para que le entre al trapo con la segunda temporada. Veremos si han aprendido de los muchos errores de la primera y saben mantener sus pocas, pero enormes virtudes, lo extraordinario, en lo que sea que me vaya a encontrar.

Desde casa, de Raúl Ansola

Por Soraya Murillo.

Siempre es una alegría leer al autor Raúl Ansola. En esta ocasión nos trae una novela  titulada «Desde casa«, de ciento ochenta páginas que yo aconsejo leer con calma, pues sus palabras siempre esconden momentos que lo cambian todo.

Nuestro narrador después de una ruptura sentimental decide encerrarse en su casa un tiempo. Hace la compra a domicilio, pide en su empresa el teletrabajo mientras cuida de sus bonsáis e incluso siente lástima por un joven pandillero. Esta preocupación por algo vivo lo sigue manteniendo dentro de lo humano y pisando el suelo. La irrealidad entrará en su vida cuando queriendo llenar las horas, empieza a escuchar un programa de misterio, emitido hace años. Aquí nuestro autor saca de la baraja la carta que mejor sabe mover, la línea del otro lado. Porque esa emisora llevada por tres locutores con voces inquietantes relata historias que no se escuchan en ningún otro sitio…

Historias que se suponen reales de ovnis, viajeros en el tiempo que podrían ser los criminales perfectos o un especial de Jack el Destripador, rituales satánicos, la historia del prisionero torturado… Raúl logra, con la destreza de sus palabras, introducirnos en esa habitación como si fuéramos espectadores en la sombra. Poco a poco, junto al protagonista nos percatamos que la temática del programa se va volviendo más inquietante y lúgubre.

Él (no sabremos su nombre) simplemente disfrutaba escuchando podcast y, ahí es donde radica la genialidad de la obra, en qué algo tan normal se transforma en una tragedia. Un audio de una chica asesinada, una película enigmática que nadie fue a verla… ¿cómo matar la bestia que vive dentro de la cabeza?

Fue un acierto de parte del autor utilizar esa primera persona en una narración sin diálogos, acercando al lector a los pensamientos y acciones de nuestro protagonista. Entenderemos que las escuchas desencadenaron un auténtico terror al mundo exterior. Experimenta sensaciones sin un peligro aparente pero muy reales para él, que le va llevando a perder el control distorsionando los hechos.

No es sencillo crear pánico usando una vivienda con un solo habitante. Hay que tener un dominio de la tensión haciéndote entender que hay motivos para estremecerse, usando ideas, descripciones, sugestionando al lector sin mostrar ningún monstruo. “Desde casa” logra transformar la vida de un hombre normal en una auténtica pesadilla psicótica, a vivir en una ansiedad constante sin que le haya ocurrido nada, sin la presencia del mal, simplemente utilizando la herramienta más poderosa que existe: el miedo.

Una novela sobre el confinamiento, sirviéndose de las fobias que no podemos controlar, de los temores que nos acechan, sean o no reales. Un protagonista despersonalizado pudiendo ser cualquiera, incluso tú…

Bien escrita, usando capítulos cortos y manteniendo una atmósfera inquietante junto a la duda de sí todo lo que cuenta es real o no. Me maravillan esos instantes de incertidumbre, de querer saber cómo lectora en qué minuto dejé de estar en el mundo que conozco, de la mano de este gran autor.

Un final que dejará temblando vuestra alma.

Grande, Raúl Ansola, muy grande.

La Cría, de Pablo Rivero

Por Montse Roca Buj.

Sinopsis:

Ha desaparecido Lucas, el niño más famoso de España. Con más de un millón de seguidores en redes sociales, protagoniza un popular anuncio de galletas junto a Sweet Bunny, un enorme y enigmático conejo de peluche blanco.

Candela, una teniente de la Guardia Civil en plena crisis vital, toma las riendas del caso y comienza una trepidante cuenta atrás para determinar si se trata de un secuestro, un caso de violencia vicaria o si podría estar relacionado con los peligros del sharenting -la exposición de menores por parte de sus padres en internet-. En su búsqueda por resolver el misterio tendrá que sortear las intrusiones de Adriana, la madre del niño, y Judith, su hermana adolescente, ambas empeñadas en ser influencers de éxito.

La cría es una historia inquietante, turbia y aterradora. Un duelo desgarrador entre dos madres que crían a sus hijos de manera opuesta planteando un gran interrogante: ¿qué es más peligroso: la exposición en las redes o intentar mantenerlos al margen?Comienza la pesadilla.

Opinión:

Este es el tercer libro que leo de este escritor y si los dos primeros me gustaron este los supera. Es su cuarto libro publicado ( me falta leer el tercero).

Adriana es una madre cuyo único objetivo en la vida es vivir a costa de sus hijos mediante su exposición en las redes sociales. No siente el más mínimo amor por ellos solo le importa los likes que reciben sus publicaciones.

Primero lo intentó con su hija ( ahora una adolescente), y ahora vive de su hijo de tres años. Cuando este desaparece la policía encargada del caso ve muchas contradicciones en su declaración y empiezan a investigar para encontrar cuanto antes al pequeño.

Una historia llena de intrigas, secretos …conocer la historia de Judith, la hija, por lo que pasó siendo una niña y la madre consistió es muy duro, allí te das cuenta como es en realidad esa madre, fría,calculadora y sin sentimientos.

Por otra parte conocemos la historia de Candela, la policía encargada del caso.

Toca dos temas muy actuales, por un lado la exposición de menores en redes sociales, el daño que pueden hacen los padres a sus hijos contando cada minuto de su vida y otro tema que no voy a desvelar para no chafar la sorpresa de lo que va ocurriendo en la historia.

Me ha sorprendido las últimas 100 páginas, son un no parar de leer y como acaba la historia….me he quedado con la boca abierta. Menudo final!!!

Guardianes de la galaxia Vol.2

Y siguiendo con esta serie de reseñas añejas, de pelis vistas y disfrutadas de las que no hable en su momento, venimos hoy con esta pura gozadera que fue y es Guardianes de la Galaxia Vol.2.

Voy a dejar mi opinión más honesta, sincera, profunda y argumentada: ¡¡¡Nos lo pasamos teta con ella, como jodidos enanos!!! De hecho, la hemos revisionado junto a mis vikingos y como la primera vez, nos hemos reído como energúmenos, nos hemos emocionado, hemos bailado, hemos gritado, nos hemos quedado mudos con un nudo en la garganta y la hemos disfrutado cosa mala de principio a fin. ¡Puro y maravilloso entretenimiento absoluto!

Michael Rooker se come la pantalla y al resto del elenco con su personaje.

Marvel lo peta con sus pelis y como ha planteado su universo, pero lo de esta franquicia es indescriptible. Loco por ver Thor: Love and Thunder y Guardianes Vol.3 el próximo año.

Ale, ya está mi sesuda reflexión.

SOLO: Una historia de Star Wars

Aprovechando la fecha de hoy (Feliz 4 de Mayo),es buen momento para otra entrega de: «Películas que son buenas y molan mogollón, por mucho que os emperréis en decir lo contrario«. En esta ocasión, otra a la que le cayeron palos por todas partes y no entiendo la razón, siendo como es la peli que mejor mantiene el verdadero sabor de Star Wars de entre toda la nueva hornada.

Recupera la esencia, el espíritu aventurero y juega muy bien sus cartas. Es una delicia, puro entretenimiento y respetuosa con la saga como ningún otra, salvo Rogue One.

Admito que al principio, la elección del protagonista me pareció un error y no me hizo mi puñetera gracia, pero una vez en el papel, el actor lo clava, se mete en la piel del personaje y se lo hace suyo. Una puesta en escena digna de matrícula de honor.

En definitiva, una muy buena película que se merecía mayor suerte en su estreno y más respeto por parte de los fans, que a veces parecemos idiotas.

Y nada. May the 4th be with you, escoria rebelde, Jedis en el exilio, Siths en la sombra o tropas imperiales.

Autobombo: HAMISTAGAN

Pues ya teneís acceso de manera totalmente GRATUITA a nuestro último proyecto literario: Hamistagan, una antología de relatos donde os invitamos a descubrir que secretos aguardan en este enigmatico lugar. Una idea original de un servidor, coordinada por Toluuuu y yo mismo, publicada de la mano de James Crawford Publishing y ya disponible en Lektu.

Incluye relatos de José Antonio Campos, José Luis Carbón Tirado, David Quesada, Juan Antonio Oliva Ostos, Antonio Matiola, Esteban Dilo, Cristina Bejar (Mitsuko), Úna Fingal, J. Javier Arnau, Oscar de Marcos Escriña, Julieta P. Carrizo, Joan Álvarez Durán, Carlos Plaza Calzada, A.L.O. , Maria M. Cirujano, Mar Goizueta, Santiago Sánchez (Korvec), Beatriz T. Sánchez, Elvira Torres, Alex Puerta y un servidor, Athman M. Charles. La ilustración de cubierta, es obra de Alberto Góngora, un viejo y querido conocido de esta casa.

«…Es un viejo parque infantil, comido por el óxido y las malas hierbas. El arenal, donde deberían erguirse castillos y puentes, es más bien una fosa común, en la que fueron sepultados ilusiones y sueños, cubiertos con zarzas. Más allá, unos columpios desvencijados. De nuevo el tiempo, cruel y despiadado, ha dado cuenta de ellos. Ha confiscado sus colores y su razón de ser, transformándolos en algo inútil, sin un sentido, salvo convertirse en una suerte de túmulo funerario donde nadie depositará flores ni se arrodillará jamás…»

PODÉIS DESCARGÁRLA DE FORMA GRATUITA EN LEKTU, MEDIANTE PAGO SOCIAL (compartiendo enlace desde la plataforma)

https://lektu.com/l/james-crawford-publishing/hamistagan/19312

MATRIX RESURRECTIONS, de Lana Wachowski

Bueno, pues ayer fui a ver Matrix Resurrecctions y todavía ando procesando lo que ví. 

Película extraña, que me ha dejado con sentimientos muy encontrados, que arranca con un planteamiento y algunas ideas geniales, pero que no le termina de sacar provecho a esas premisas que tan bien estaban funcionando y se ve lastrada con varias situaciones que me han chirriado por su falta de coherencia interna y para con la propia saga, llegando a la mitad del film con un punto de inflexión que hace que casi se perciba como dos películas distintas, la primera mucho más interesante que la segunda, aunque eso no significa que esta última sea mala en absoluto.

La primera mitad es un ejercicio de metanarrativa, autoconsciencia, fan service, rotura de la cuarta pared y autocrítica increíble y maravilloso, ácido y muy inteligente, que te hace sonreír cómplice y que de alguna manera me ha hecho recordar los compases iniciales de Alan Wake, un videojuego que curiosamente juega con los mismos conceptos sobre el creador esclavo de su creación, el autor convertido en protagonista de su propia ficción y ésta confundiéndose con la realidad hasta hacer ambas indistinguibles, pero en este caso con otras intenciones y muy mala baba.

En el lado contrario, la segunda adolece de varios WTF?, cosas que pasan porque patatas y porque «el guión es mío y me lo fucko como quiero», metidas con calzador y a la fuerza, sin venir a cuento y sin más explicación, pero ya llegaremos a eso 

El lavado de cara le sienta muy bien y sabe cómo acercarse a los nuevos tiempos, a la época actual, poniendo en evidencia que el problema quizá somos nosotros, el público que disfrutó en su momento de la saga original, que no aceptamos que todo ha cambiado mucho desde entonces, tanto allí como aquí. Hay una y mil formas nuevas de ver el mundo, de pensamiento global, de entender cómo son las cosas a día de hoy. Smartphones como objeto de culto en el nuevo credo, eje central del ocio y vía de escape de unas vidas grises y aburrida. Conexión 24/7 a redes sociales, fenómenos virales, creadores de contenido y de tendencias.  Influencers convertidos en las nuevas star systems, la elección de identificarnos más con nuestro yo virtual que con el natural. La post-verdad, el populismo, el activismo de salón, el retroceso en derechos sociales, nuestra actitud resignada…  Y sobre todo, la toma de conciencia de que la realidad no es binaria, que no se puede reducir todo a unos y ceros, a blanco o negro, cuando existe un infinito número de grises y matices. La sociedad es distinta y nosotros, en algunos aspectos, no avanzamos, seguimos anclados en el pasado, en el recuerdo . ¿No os resulta paradójico el que de algún modo, seamos tan esclavos como los conectados a Matrix y nos comportemos justo como lo que critica el film? Acomodados en nuestra zona de confort, viviendo en nuestra burbuja particular y  sin salir de nuestra cámara de eco, cerrándonos a cualquier cambio, a todo lo que se salga de nuestras ideas preconcebidas, de nuestros patrones mentales y preferencias. Ya no queremos cambiar. No queremos luchar. No queremos ser libres. Pero sí que nos encanta decirle al otro como debe hacer las cosas, como debe pensar, cómo debe actuar y en que tiene que creer. Todo desde la comodidad de nuestro sofá, por supuesto. Lana Wachowski ha estado deliciosamente certera y malintencionada ahí, pues es evidente que sabía a lo que jugaba, lo que iba a suceder y se anticipa a la crítica feroz y cruel, al haterismo de los fans radicales o de los simples odiadores vocacionales, riéndose de ellos y de que se tomen tan a pecho una obra de ficción, que no deja de ser eso,  su obra,  y  decide que si alguien va a ponerla a parir, será «por lo que yo diga y haciéndolo yo antes«. El toque de comedia y autoparodia no es algo que me entusiasme ni de lejos, pero no tiene realmente ese tono en la medida en que se le está criticando. Al contrario, lo hace de forma provocativa y cargadita de intenciones, pero puntual, irónica y mordaz. Está bien llevada y se aprecia el talento para encontrar ese difícil equilibrio y no caer justo en lo que se la acusa. Le aplaudo el valor, el saber hacer y la capacidad de prever lo que iba a suceder y la forma en que se lo toma de forma anticipada, criticándose a sí misma, al proyecto y a lo que ocurre con los productos cuando se trata de exprimirlos al máximo para sacar mayores beneficios. Antes, el sistema (el real y la propia Matrix), erradicaba cualquier amago de resistencia de tres formas distintas: Aplastando con violencia a los disidentes, castigando a quien promoviera sus ideas y demonizando su causa, manipulando los hechos para convertirlos en el ENEMIGO. Eso ha cambiado y ahora se utilizan dos fórmulas mil veces más efectivas y ventajosas, que son ridiculizando la causa y sus defensores, convirtiéndolos en circo y esperpento  o bien, haciendo de ella un lucrativo negocio. ¿Veis lo irónico que resulta todo, realidad y ficción, nuestro mundo y Matrix, arte y negocio? No hay diferencia.

En contra, las escenas de acción me han resultado bastante anodinas. No existe el efecto sorpresa ni nada  innovador. No hay ningún momento de aquellos en los que uno exclama «WOW!«, salvo quizás en la parte final con lo que ocurre por las calles de la ciudad y una escena en concreto, donde la pareja protagonista parece sumergirse en una marea de uniformes policiales y lucha contra la corriente, que sí me ha parecido magnífica. Neo, cuando no anda al borde de la desesperación, la crisis nerviosa y las tendencias suicidas, es John Wick en un día de bajona. No hay diferencias con el asesino Baba Yaga, salvo por dos cosas: Neo crea escudos de energía, y  ahí va un pequeñísimo SPOILER que solo es un detallito nimio que no revienta nada relevante, pero que sí me ha resultado curioso: Neo no usa ni toca un arma de fuego en toda la peli, que yo recuerde. 

Echo en falta el carisma de Hugo Weaving y no termino de comprender las verdaderas motivaciones del nuevo agente Smith. Compro la actualización de Morfeo, aunque en algún momento resulta cargante ese tono desenfadado que le han dado, en contrapunto al papel de mentor que tenía el original. El papel de Trinity es insuperable y está magnífica. La nueva tripulación está correcta, sin más, no hay gran cosa que destacar. El relevo del Arquitecto, es un villano cabrón y poderoso, pero también bastante imbécil para ser una máquina.

Me ha sobrado la escena final del film. Son tan solo unos cinco minutos de peli, pero ahí es donde  justamente encuentro las mayores pegas. Será mi espíritu minimalista, o simplemente es que me hago viejo, pero yo hubiera terminado justo en la escena anterior. Es cuestión de amar y creer. Porque a eso se resume la historia. Todo lo que sucede en Resurrections va sobre ello, sobre el amor y sobre creer. Cuando uno da un salto de fe, no se necesitan más explicaciones. Solo creer. Saltar y cerrar los ojos, fundido a negro y la voz de Trinity diciendo tu nombre. 

Hay decisiones ahí que no entiendo, ni me agradan, pero que supongo que responden a alguna razón que se me escapa, ya que dudo que nada esté dejado al azar. Aquí sí hubiera agradecido una explicación, que a buen seguro, me haría más fácil el aceptar lo que me propone, en lugar de que algo que no tiene ninguna lógica interna me sacuda en los morros de manera gratuita.

Como véis, muchas cosas negativas que señalar y algunas bastante gordas de las que no puedo hablar por no hacer spoilers. Pero aún así, con todos sus fallos, errores y malas decisiones según mi criterio de mierda en crítica cinematográfica de andar por casa, pues me ha gustado. Me ha gustado MUCHO. No es la peli que imaginé. No es la Matrix que todos esperábamos. ¿Se han cumplido cábalas y expectativas? No. ¿Es la peli que quería? Tampoco. ¿Eso la hace una mala película? Para nada. Es rara, diferenciada del resto de la saga, pero es una buena peli. De hecho, una MUY buena peli.

He crecido escuchando que Matrix Reloaded y Revolutions eran auténtica bazofia, cuando a mi me parecen unas películas a la altura, estupendas y rompedoras y de hecho, la trilogía se convirtió en mi saga favorita de ciencia ficción. También escuché lo mismo de Jonh Carter, de Andrew Stanton, y la considero un film de aventuras sword & planet cojonudo. Y lo mismo ocurrió con Sucker Punch, de Snyder, que siempre defenderé a capa y espada, por que es sencillamente una jodida obra de arte en mayúsculas, mal les pese a quienes no entendieron una puta mierda la alegoría, y que únicamente adolece de la falta de valor por parte del director, quién no tuvo gónadas a la hora de llamar a las cosas por su nombre, sin eufemismos visuales en forma de baile. Así que si queréis un consejo que nadie ha pedido, id a verla. Olvidaos de las críticas, incluida ésta.  Con la mente abierta, sin prejuicios. Sin expectativas ni ideas preconcebidas. No esperéis nada. Dejaos llevar, entrad en el juego, disfrutad del momento y la experiencia, y no os quedéis anclados en el ayer ni siendo esclavos de vuestras propias ideas. No olvidéis el pasado, pero no dejéis que condicione vuestro presente y futuro.

Hazte un favor. Libera tu mente. Elige la pastilla roja.

Por todas mis muertas, de Darío Vilas

Acabo de terminar «Por todas mis muertas» y aunque sabía que el vigués siempre es una apuesta segura, admito sin reparo que no he salido indemne de su lectura. Cuanta belleza, cuanto dolor, cuantas cuestiones en este extraño viaje en el que nos embarca su autor, siguiendo esa voz suya, tan reconocible, que nos hace de guía, fría y cruda, tan veraz y honesta como terrible.

En su último trabajo, Darío Vilas lleva su obra un paso más allá, sin dejar el género fosco y ese realismo sucio que acostumbra, pero adentrándose en el drama costumbrista y coqueteando con la autoficción. La figura femenina como eje central sobre el que orbitan todos los relatos. Más que la muerte (que también), es la pérdida o la ausencia de ésta, de la mujer en sus distintas facetas, la que sirve de nexo, de hilo conductor, siempre desde el punto de vista del escritor, que juega con esos distintos roles e incluso se atreve a ficcionar algunos hechos reales, utilizándolos para rendir ofrenda y tributo, con un respeto absoluto y una belleza que estremece por lo real, lo cercana, lo creíble y dolorosa.

Darío es un excelente novelista, pero para mí, es en las distancias cortas donde realmente explota al máximo todo su talento narrativo como autor, con una voz como pocas cuando es tan de cerca y dando hostias como panes.

Una lectura intensa, para paladear sin prisa, regodeándose uno en la forma y en el fondo. Lentamente, sorbo a sorbo, dejándonos llenar por su intensidad. Como un prurito que pica y no podemos dejar de rascar, como la costra que nos arrancamos entre muecas de dolor y placer culpable. No diré más. Acercaos a ella, no os defraudará.

Cortar por la línea de puntos (Strappare lungo i bordi) Netflix

A ver, gentuza querida: ¿Por qué razón nadie me había hablado de esta maravilla de serie de animación en Netflix?

Joder, menuda macarrada. El autor de la serie y protagonista de la misma es un punketo antisistema, cagón y frikazo, artista frustrado y pringao vocacional. Un indigente emocional, hablando de todo y poniéndose y poniéndonos en evidencia. Crítica social, recorrido vital y drama soterrado que se va deshilachando entre risas, disfrazado de historia de amor y humor. Tragicomedia existencial con litronas, porros, helados, insultos y palabrotas, wc’s atascados y un armadillo que habla, a modo de Pepito Grillo.

En fin: culta y soez, divertida y grosera, dura y realista, triste y sin filtros, dando hostias a mano abierta y muy, muy, muuuuy disfrutable.

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