La Liga de la Justicia de Zack Snyder

Pues que ya hemos visto La liga de la justicia de Snyder y oye, compro.

Es una visión del mundo de los supers totalmente distinta y casi diría que opuesta a la de Marvel. Allá, en general y salvo excepciones, son humanos mejorados por la ciencia y la tecnología, con poderes adquiridos. Aquí, son prácticamente divinidades, entidades superiores de naturaleza muy por encima de la humana. Vienen a ser el equivalente a los dioses y héroes de los antiguos mitos griegos y la primera alianza contra Darkseid no menciona a los mismos de manera gratuita. Es toda una declaración de intenciones por parte de Snyder. Esa es su perspectiva y así la desarrolla a lo largo del film. Construyamos monumentos en su memoria, compongamos canciones sobre ellos, alabemos sus gestas. Demos gracias al hecho de que están de nuestro lado, porque podrían aniquilarnos de un simple parpadeo si quisieran. Han elegido protegernos, cuando podrían esclavizarnos o simplemente, hacernos desaparecer.

Además, y aunque esto ya puede que sea cosa mía, no puedo evitar ver otra analogía con aquella también extraña alianza, la que imaginó Tolkien, entre los pueblos de la Tierra Media. Allí, hombres, enanos, elfos y hobbits; aquí Amazonas, Atlantes y humanos. En ambos mundos, razas distintas que en el mejor de los casos se toleran a duras penas o se ignoran, cuando no están directamente en conflicto, hasta que deben hacer frente a una amenaza en común, un enemigo que les supera en todos los sentidos y que les obliga a colaborar si quieren tener la mínima oportunidad. La diferencia en este universo que nos atañe, es la aparición de un Dios entre dioses, aquel que resucitó de entre los muertos y pieza fundamental. El referente mesiánico puede llegar a ser incluso exagerado, pero indudablemente necesario.

A la peli le sienta de lujo el material añadido y junto a la excelente labor del nuevo montaje, consigue el ritmo y la coherencia narrativa que no tenía antes. Así, la historia adquiere una fuerza, profundidad y épica que a mí me han ganado de calle. No es La Gran Película, pero es la peli que yo esperaba ver, que quería ver y que la JL se merecía.

-EL CÍRCULO- EL PASO 9/ ANEXO 1: SADAKO EN LA SAGA COREANO-CHINA DE BUNSHINSABA

Con la única intención de no dejar cosas a medias, pese a todo el tiempo transcurrido y la certeza de que nadie más que el autor y un servidor nos acordamos de esto, me propongo subir lo que queda de ese extenso, documentado y maravilloso especial por entregas sobre The Ring, un arduo trabajo de José Luís Carbón Tirado, pues considero que una labor tan titánica e interesante no puede quedar inconclusa a la hora de hacerse pública. Ya os adelanto que es material de alta calidad y que merecería salir en formato libro, no en forma de artículos en un blog. No le hacen justicia.

No se en cuantas partes voy a colgarlo, porque es muy, muy extenso, así que veremos sobre la marcha.

Os dejo con el paso 9, anexo 1.

Por José Luis Carbón Tirado.

En este Anexo 1 dedicado al estudio de la adaptaciones de The Ring, se comentarán:

-2000-2017 –Saga Bunshinsaba: -los films de la saga más los cruces:

-2016-Bunshinsaba vs Sadako River Huang

-2017 Bunshinsaba vs Sadako 2 River Huang

Como anexo al extenso, variado y variopinto universo que The Ring ha dado al cine o a la televisión, y que durante ocho entregas hemos venido comentando, tendríamos que hacer una reseña a dos sagas de terror oriental que se cruzan con el fantasma de Sadako desde posiciones no oficiales: la saga chino-coreana denominada Bunshinsaba (también llamada Bunshidaba o Bi Xian, varía según las fuentes) y la saga japonesa denominada Hikiko san. Naturalmente es curioso y demostrado que Sadako es ya un icono del terror contemporáneo. Vamos, que no ha de faltar en un top-ten chorra de alguna de las listas que pululan por estos lares.

Hablemos primero en este anexo de la saga Bunshinsaba. BiXian es la versión china de la tabla ouija. También se la llama la deidad de la pluma, por ser éste el objeto usado como medio de contacto. Se juega entre dos y cuatro personas y suele invocar al espíritu maligno que reside en los campus escolares, o en su caso, como veremos en más de un film, en una casa. En todos los lugares donde se juega alguien en el pasado murió (paralelismo con las historias de Sadako y Kayako) y si alguien abandona el juego o abre los ojos, el espíritu de Bixian los perseguirá. Esta saga, producida en China y en Corea de Sur, se compone de los siguientes films, con una historia de maldiciones, y de la que dos de ellos, como veremos ahora, se cruzan con el fantasma de Sadako. Es interesante observar cómo se desarrolla esta saga y el cruce que tendrá con nuestra historia, o sea, la de Sadako. De ser el espíritu vengativo propio de los yurai a aliado de los humanos justo cuando se ha de enfrentar a otro espectro como es el de Sadako. Veamos:

-2000 Nightmare (Gawi), cinta coreana dirigida por el surcoreano Ahn Byeong-ki, que será responsable de parte de esta peculiar saga de terror coreano-china, y que nos presenta a la joven Seon-ae, que vuelve de los USA a Seúl y se reencuentra con sus amigos. Dice estar aterrorizada por la aparición de su misteriosa compañera Kyung-ah.

Mediante flash-backs vemos como dos años atrás Kyung-ah se suicidó. Pero es ahora que uno a uno, el grupo de amigos va muriendo a manos del espectro de esa compañera. Todos se reunieron para recordar a esa niña que parecía tener poderes de bruja. Llega ella y la tragedia se desencadena, pues la lanzan y muere, la hacen caer y simulan el suicidio. Entretenida y con buena dosis de sustos para el personal.

-2004 Bunshinsaba, dirigida de nuevo por Ahn Byeong-ki con producción de Corea del Sur y en el que unas estudiantes, que sufren acoso escolar por parte de varias compañeras, invocan mediante la ouija al espíritu de Bunsinsaba para que se venguen de ellas. Aparece el fantasma de Kim In-Sook, una especie de Sadako, terrorífica en sus breves y comedidas apariciones. Tiene ideas de la cinta anterior. Peli muy conseguida en su mezcla de thriller, terror y que prefigura en el tono y en muchas escenas a esa obra maestra llamada Confessions (2010, Japón, Tetsuya Nakashima).

-2012 Bi Xian Panic, The Death is Here, dirigida por David Kuan, producción china, nos presenta una variante del conjuro en una saga propia dentro de todo este universo de maldiciones: cuatro estudiantes de arte dramático alquilan una casa que está embrujada según los lugareños (¡cómo no!) y al irse la luz deciden invocar a Azreal mediante preguntas. A partir de ese momento una presencia se manifiesta en la casa. A ratos entretenida, pero fallida en todos sus aspectos cinematográficos. Destaca el paralelismo entre la obra ensayada y la atmosfera que se respira en la casa. También merece destacar la hipnótica caracterización de He Dujuan como la joven Sisi, poseída por quien habitó la casa.

-2012 Bunshinsaba, dirigida de nuevo por Ahn Byeong-ki (con producción esta vez china), responsable también de la conocida Phone que ya inauguró ese expresivo estilo del autor, nos presenta una apreciable haunted house con maldiciones de por medio. La escritora Xiao Ai se traslada con su hijo a la casa de un amigo para huir de su exmarido violento, que justo acaba de salir de la cárcel. Allí, su hijo se encariña con una muñeca. Los hechos paranormales harán su aparición y se ha de reconocer que a pesar de vivir de los éxitos de The Ring y The Grudge maneja el terror de forma sugestiva, con el suspense adecuado y con una temática (escritora que quiere huir del maltrato de su marido) acorde con el fantasma que hará su aparición, una niña conectada con la muñeca.

-2013 Bunshinsaba 2, segunda historia de la maldición Bunshinsaba, que no secuela de la cinta Bunshinsaba 2012, y dirigida nuevamente por Ahn Byeong-ki para China. Es un remake casi plano a plano de su propia cinta Nightmare, con la diferencia de que en aquella las muertes eran más sangrientas y en ésta hay una planificación de algunas escenas más trabajadas. Una niña, Yuki, es rechazada por todos porque su madre murió al nacer ella. Todos creían que tenía poderes. En la actualidad, un grupo de jóvenes acogen a Annie, pero pronto aparecen cosas extrañas en torno a ella, por lo que deciden hacer un conjuro (vemos aquí escenas que se repiten en el Bunshinsaba de 2004, como las escenas con la muñeca de Yuki) y se termina desvelando que Annie es Yuki. Tras acusarla de bruja, Annie monta en cólera, pero muere accidentalmente a manos de todos, salvo Cherry. La maldición los perseguirá. Cinta muy entretenida.

-2014 The Death is Here 3, titulada como la tercera parte de The Death is Here pero curiosamente no hay una segunda parte por parte del director de éstas, David Kuan, que entre ambas dirigió la delirante cinta Xiao Hua Gui Yi Shi Jian (historia de fantasmas, casi un plagio de Los Otros, entretenida a ratos, vergonzosa por momentos y con un final de esos -doy fe al haberla visto medio sonrojado- que no sabes si aplaudir por lo surrealista o huir de vergüenza ajena). Unos jóvenes estudiantes van de excursión a las montañas. Allí encuentran casa abandonada hace tiempo y para echar la tarde invocan a Bunshinsaba.

A partir de aquí aparición del fantasma, que es una amiga que tuvieron, Avril, y con ella las muertes. Pésimo film. Pasemos a la siguiente:

-2014 Bunshinsaba 3, dirigida por nuestro conocido ya Ahn Byeong-ki, y posiblemente la mejor de esta saga, que mezcla hábilmente el terror y el drama, en una haunted house que homenajea desde El Resplandor (triciclo incluido), hasta Insidious, con una inquietante atmosfera que rezuma buen cine, a base de una buena trama de suspense (atención al personaje de Xu Lian, interpretado de forma sublime por Yiang Yiyan). La escena de la llamada a Bunshinsaba escalofriante. Una joya.

-2015 Campus Mystery, dirigida por el responsible de la saga The Death is Here, David Kuan, bien podría haberse titulado igual, añadiendo el número 4, puesto que repite esquema argumental de las dos entregas anteriores, con un grupo de jóvenes que invocan a Bunshinsaba, una tragedia que ocurrió en el pasado y los fantasmas que se aparecen, aunque siempre se busque la solución racional. Film pésimamente dirigido (al igual que el resto de los films de su director) y que hace aguas por todos lados. Sólo se podría salvar el flash-back del conjuro a Bunshinsaba y lo que aconteció tras éste, sólo unos minutos de cine ¡Mejor hubieran hecho un corto!

-2016 -Bi xian gui ying (Bloody House), dirigida por Gao Yuxin, es mucho más entretenida que las de The Death is Here, aunque no tan logradas como las de Bunshinsaba. El aspecto visual es muy bueno, con detalles que nos recuerdan al Suspiria de Argento, aunque la trama, buscando el suspense más enrevesado, se vuelve contra sí misma. Joven casado que vuelve a su hogar a visitar a su madre, con grupo de amigos. Tenemos el rito de llamada a Bunshinsaba, las muertes, el flash-back con la muerte de alguien que ahora parece volver. Por lo menos las actuaciones son correctas.

-2016 Bunshinsaba vs Sadako (Bixian vs Zhen Zi)

Y tras los títulos reseñados llega el turno del cruce con nuestra Sadako, en un nuevo título surrealista a más no poder, con producción china y que plagia descaradamente el mito de Sadako, en una trama que, paradójicamente, atrapa al espectador desde el mismo inicio del film. Una sesión de ouija, bi xian en nuestro caso, por parte de dos estudiantes en la que aparece desde un móvil Sadako (en este caso para el público chino será Xhen Zi) y cuando la mano de ésta va a toca a una de las chicas otra mano la detiene: es Bunshinsaba.

Es el prólogo, una idea interesante, como la de cruzar dos mundos diferentes, como ya comentamos más arriba acerca de Sadako vs Kayako, pero que como también se ha podido comprobar con un nivel de calidad ínfimo en la mayoría de los casos. Dirigida por River Huang en plena fiebre de terror chino con las sagas de Bunshinsaba, Hikiko san y otros films, deviene contra toda corriente, un film muy agradable de ver, con unas interpretaciones correctas, y buena dirección artística.

La trama podría resumirse así: Tres estudiantes sufren acoso por parte de otro grupo. Una de ellas, Chong Yi, sufre directamente el ataque físico y las acosadoras deciden además enviarle el vídeo maldito a su ordenador. Ese vídeo sólo muestra el pozo y Sadako que sale y se dirige a la pantalla. Sin respetar para nada las reglas marcadas en la trama original japonesa (llamada telefónica, siete días de vida, visiones extrañas…) que para eso es plagio descarado (Sadako es llamada Zhen Zi por cierto demonio chino de cierto renombre muy parecido a lo yurei japoneses), Chong Yi aparece al día siguiente muerta. Las tres amigas sufren entonces la maldición del vídeo que aparece en su ordenador y una de ellas aparece muerta, por lo que sus dos amigas deciden invocar a Bunshinsaba en su ayuda. Vemos aquí como el espectro chino se va a convertir en aliado (algo como lo que ocurrió a Godzilla cuando de ser el monstruo destructor en sus primeras películas pasó a ser el que ayudaba a los humanos contra otros monstruos del kaiju eiga) de las chicas contra el espectro de Sadako/Zhen Zi. O lo que es lo mismo: el rojo de Bunshinsaba, el color de China, contra el blanco de Sadako, lo extraño, lo foráneo. Esa lucha de colores representa, en esa metáfora tan obvia pero no por ello menos atractiva visualmente (las luchas son bastante efectivas a la vez que artísticas), algo novedoso y que ayuda a que la trama se desenvuelva de forma eficaz. Momento muy logrado, a la vez que original, es aquel en el que durante el enfrentamiento entre los dos espectros, Sadako coge a Bunshinsaba y la arrastra hasta el interior de un cuadro donde luchan, y en cada momento el cuadro tiene una escena diferente de esa lucha: la amiga de la tímida muere cuando Sadako sale del cuadro.

Ahora Chong Yi se siente sola, su compañero va a verla, en un momento se mira al espejo y se peina…como la madre de Sadako en el video maldito. Una reminiscencia de ese video maldito original que por momento hace que este crossover funcione cinematográficamente mejor que el más publicitado de ese mismo año, Sadako v Kayako. Por desgracia el éxito de público no la acompañó, no así como ocurrió con el cruce con Kayako. Poseída ya por el alma de Sadako, Chong Yi es llevada a casa del profesor Li, que les enseña Ciencias del Comportamiento, y allí, plagiando de nuevo (y van…) las secuencias de Insidious Chapter 2, se coloca casco para hacer ceremonia del bi xian para que su compañero entre en la dimensión paralela. Allí, en escenas calcadas del film de James Wan, tras ver seres deformes o fantasmas varios, ve cómo el director del centro abusa de una joven que luego se suicidó y que sería el fantasma que algunos estudiantes ven tocar el piano. En esa dimensión aparece Bunshinsaba pero al ir a atacar a Chong Yi, su compañero le pide clemencia y el espectro llora sangre y le da cinta de video donde está grabada la violación del director. Por supuesto aparece Sadako y de nuevo tenemos la lucha entre los dos espíritus siendo Sadako la villana de la función, que les mira en el plano del ojo descaradamente robado del film de Hideo Nakata. El final es impactante de veras y aunque el personaje de Sadako quede totalmente desdibujado de su homónimo japonés, al menos hay una trama más trabajada y la puesta en escena, aun con todos los plagios que hemos comentado, es muy expresiva. Con un abuso del azul, lacra de muchos de los films de terror del nuevo milenio, pero con la complicidad del público que sabe lo que va a ver, de hecho el título no engaña a nadie, ¿no?

Por supuesto el pozo será protagonista de este film divertido, entretenido y, por qué no, original dentro de los crossovers que hemos comentado anteriormente.

-2016 -Pen Fairy Impac Disc Fairy When Pen Ghost Meets Plate Ghost

Pésimo film dirigido por Sa-li Mo, que recuerda a la saga The Death is There y que posee un guión pobre, una puesta en escena muy plana y sin que entre una escena y otra haya continuidad ni suspense. Lo único a destacar es el inicio en el que dos niñas hacen la ceremonia del bi xian con máscaras (como en Campus Mystery, en un plagio descarado). Hay escena, con pozo incluido, que nos devuelve por momentos a la saga The Ring, pero son sólo eso, momentos.

-2017 -Bunshinsaba vs Sadako 2

Tras el delirio que supuso Bunshinsaba vs Sadako, era de esperar la secuela, dirigida de nuevo por River Huang, donde la estructura argumental sigue la trama que podríamos denominar básica de The Ring en sus numerosos films. Es decir, jóvenes que sufren maldición de Sadako, su espera hasta su muerte pero con el añadido de la invocación a Bunshinsaba para que los salve. Por supuesto el inicio, al igual que su predecesora, es el clímax del film en el que Bunshinsaba se aparece ante Sadako antes de la batalla final. Es de destacar cómo el film no se toma en serio a sí mismo, desde el momento en que parte del conocimiento de dos Onryō tan icónicos por parte de un público, que demanda más de lo mismo, pero con la suficiente fuerza visual para entretenerlo desde el minuto uno. Si la primera parte no tuvo el éxito de público (que no de crítica), esta segunda sí contó con él. Cine de terror exploit que pasa del cine coreano al chino mezclado con el japonés. La joven Xiayou toma medicamentos para no ver el fantasma de Sadako, pero sus amigas deciden hacer el bixian para ayudarla. Naturalmente, la guerra de nuevo está servida. Todo mezclado y en este caso agitado, que no diría Bond, con la divertida aparición del profesor Li y su ayudante, que cual cazafantamas ya famosos, se enfrentan a Sadako de nuevo.

La lucha tiene lugar en nuestra realidad y en la dimensión fantasma, y es aquí donde tenemos las escenas más efectivas, paradójicamente rodadas de forma elegante para un film de estas características. Una de las escenas es muy curiosa: el profesor Li frente a Sadako dispara su cámara especial tipo Polaroid (vamos, que la sombre de los Cazafantasmas de Ivan Reitman sigue siendo alargada) y la atrapa por segundos en la foto. Bunshinsaba se presenta ante Xiayou y le insta a coger el lápiz para hacer el bixian, tras lo cual se transporta a otro tiempo donde Bushinsaba fue mortal y condenada a ser enterrada en vida con los labios cosidos. De ahí que se tenga que liberar al espíritu del Bunshinsaba. El profesor encuentra el ataúd del fantasma justo donde, en un alarde de originalidad (de acuerdo, ¡es ironía!) hay un pozo. En la lucha hay acción, humor, lo épico y por momentos me hizo recordar la maravillosa Una historia china de fantasmas, salvando las distancias.

-2017 -Bunshinsaba vs The Grudge (Pen Xian Mantra)

Cinta mediocre donde el guión campa a sus anchas, en un intento de aprovechar el filón del doble crossover Bunshinsaba vs Sadako, pero sin respetar para nada al público al cual va dirigido. Grupo de amigos se reúnen en casa de la abuela de una de ellas para ayudarla a que no derriben su hogar. No se les ocurre otra cosa que invocar al espíritu de Bunshinsaba para asustar a los nuevos propietarios, mafiosos ellos, no podría ser de otra manera. La aparición de Kayako es de lo más surrealista que se ha visto en este tipo de films y la puesta en escena, interpretación y tono, son de un vulgar tal que las peores cintas de The Ring o The Grudge son obras maestras al lado de este despropósito. El director (es un decir) es Deng Andong.

Próxima entrega el Anexo 2 con la aparición de Sadako en la saga de Hikiko-san y la vuelta de Hideo Nakata en Sadako.

CINE: ¿Podrás perdonarme algún día?, de Marielle Heller

Por Fernando Codina.

Bajo un título tan extraño y extravagante, se esconde una de las mejores películas de este primer trimestre, y quizás de todo el año. Porque lo tiene todo para convertirse en una de las favoritas de cualquier amante del cine: un argumento sencillo, grandes dosis de humor negro, escenas muy divertidas, personajes memorables, una feroz crítica social… Y si a ello le añadimos el que está basada en una historia real, el resultado no puede ser más interesante.

Pero mejor vayamos a los hechos. En la cinta se narran dos o tres años de la vida de una escritora de biografías, Lee Miller, que pasó de ser una celebridad en los años cincuenta y sesenta por sus interesantes obras, que cosecharon un gran éxito, a convertirse, con el paso del tiempo, en una especie de personaje maldito, que no consigue ni tan siquiera llegar a fin de mes, y por quien no apuesta ningún agente literario, ni tampoco ninguna editorial. Además se enfrenta a un temor compartido por muchos escritores actuales: el bloqueo producido por la página en blanco.

Con su vida convertida en un desastre, no tiene un simple dólar, le debe varios meses de alquiler a su casero (que vive en la planta baja del edificio), tiene una plaga de moscas en su apartamento, se le pone enferma su gata (y como no ha abonado los tratamientos anteriores, se niegan a atenderla), pierde su último trabajo; lo cual añadido a su alcoholismo, compone una situación de extrema precariedad. Mientras trabaja en una biblioteca para intentar terminar una nueva biografía, encuentra unas cartas originales de una vieja estrella, y se le ocurre la feliz idea de quedárselas para luego venderlas en una librería especializada. Por la primera le ofrecen una pequeña cantidad, y le indican que es una pena que no estuviera más personalizada; lo cual le hace pensar que si añade a máquina, aprovechando el espacio disponible al final de la segunda, un mensaje más personal, podría conseguir más dinero.

Y eso es lo que hace, consiguiendo una buena cantidad. Esto la lleva a plantearse la posibilidad de escribir cartas a máquina de personajes célebres, como forma de vida. Durante varios años, se pone a falsificar de manera sistemática los escritos de personajes célebres (entre otras, a Marlene Dietrich), y a venderlas a una selecta red de intermediarios, que trabajan para coleccionistas especializados, hasta alcanzar las cuatrocientas falsificaciones, que según Lee Israel fueron algunas de sus mejores creaciones literarias de toda su vida.

Pero evidentemente, el fraude se acaba descubriendo… La ponen en la lista negra, incluso el FBI toma cartas en el asunto, y la llevan a juicio.

Al margen de las propias experiencias de la escritora, hay un personaje muy singular, posiblemente su único amigo, un gay crepuscular, alcohólico y drogadicto llamado Jack Hock, que va adquiriendo importancia a lo largo de la cinta, y ejerce de magnífico secundario, y cómplice en la vida real de la impostura. Es un ser entrañable, muy humano, y con un peculiar sentido de la justicia, que se adueña de la pantalla desde el primer momento.

La selección de los actores protagonistas es una de las claves del éxito de la película, puesto que resultan plenamente creíbles en todos los momentos de la misma. Melissa Mc Carthy encarna a Lee Israel, y ha participado en numerosas producciones tanto trágicas como cómicas, siendo una de sus más recientes apariciones en la cinta “¿Quién está matando a los moñecos?” (una desternillante comedia, que parodia a las películas de detectives americanas de los años ochenta), “La boda de mi mejor amiga”, “Como la vida misma”… Richard E. Grant es un secundario de lujo, a quien hemos visto entre otras producciones en “Drácula de Bram Stoker”, “Retrato de una dama”, “Su mejor historia” y “Logan”.

La aclamada cineasta Marielle Heller, quien debutó con “The diary of a teenage girl”, consigue crear una cinta de gran interés, está encantada con Lee Israel, una antiheroína que rompe con los moldes de los antihéroes masculinos. “Creo que las películas tienen siempre unos personajes masculinos maravillosos y complicados que pueden ser muy toscos y moralmente ambiguos. Tener una historia con unamujer que sea compleja, problemática, alcohólica, que cometa delitos, pero que también sea luchadora, inteligente y ambiciosa, es muy emocionante”.

Como emocionante resulta toda la película, con un dúo protagonista en estado de gracia, unas situaciones verosímiles, y que te deja deseando tener en tus manos la biografía de Lee Israel, “Can you ever forgive me?”, que desgraciadamente solo está disponible en inglés, pero que ya he añadido a mi lista de lecturas pendientes.

CINE: “MULA”, de Clint Eastwood

Por Fernando Codina.

Soy fan de Clint Eastwood desde casi antes de mi nacimiento, ya sea en su faceta como actor, con auténticas joyas del western (la famosa “Trilogía del Dólar”), o las impresionantes y siempre recomendables secuelas de “Harry el Sucio”; sin olvidarnos por supuesto de su crepuscral interpretación en “El gran Torino”, o la magnífica “Los Puentes de Madisson”. Como director, también he seguido sus películas, aunque algunas de ellas me han parecido un poco irregulares. Quizás porque a medida que ha envejecido, esto se ha notado en su personalidad o en su talento.

Pero lo que está claro es que no me ha dejado nunca indiferente. Aunque es la primera vez que casi me duermo en el cine, en mitad de una de sus obras. Y digo dormirme, hasta el punto de casi caerse la baba y empezar a roncar, no la cabezadita de rigor, por ejemplo en medio de una ópera de Mozart. Hablo de dormirme en el sentido literal.

He leído críticas muy variadas sobre “Mula”, su más reciente creación en su doble vertiente de actor y director, con su productora Malpaso. Hay quienes la ponen por las nubes, destacando hasta qué punto se mete en el personaje, o su ritmo sosegado en la dirección, situándola incluso entre sus mejores creaciones. Otros la critican desaforadamente.

Yo pienso que ni lo uno ni lo otro. Es sencillamente prescindible, es más, podría convertirse en un final de carrera no demasiado glorioso para un magnífico actor.

Quizás uno de los problemas sea el personaje protagonista, encarnado por Clint Eastwood, como un veterano de la guerra de Corea, que vive separado de su ex mujer en una pequeña granja donde cultiva extrañas variedades de orquídeas y otras plantas exóticas. Hasta que en la fiesta de compromiso de su nieta se entera de sus problemas de dinero, y uno de los invitados le da un número de teléfono, por si necesita un dinero extra. Agobiado por las deudas, decide llamar, poniéndose en contacto con el representante de un peligroso cártel de narcotraficantes mejicanos. A cambio de llevar de una ciudad a otra (en este caso, el destino es Chicago) un cargamento de drogas, recibirá una cantidad de dinero.

Es decir, se convierte en mula, y de aquí el título de la película, y la mayor parte de su argumento. Quitando un par de detalles costumbristas (como la primera aparición en el taller de los traficantes, o la fiesta de los veteranos), la película se reduce a una serie de viajes, en los que se ve a Clint Eastwood conduciendo, primero a bordo de su vetusta furgoneta, luego en una rutilante pick-up negra. Son trece viajes.

Afortunadamente hay dos tramas secundarias, que animan algo la cinta. Por una parte, la investigación del agente de la DEA (agencia anti drogas americana) Colin Bates (magistralmente interpretado por Bradley Cooper). Se pasan un buen rato jugando al gato y el ratón, intentando localizar a la esquiva mula, recurriendo a múltiples medios, desde el confidente hasta los controles de carreteras o el uso de helicópteros y vehículos camuflados. La segunda trama es la enfermedad de su ex mujer, y de qué manera les va uniendo al final de su vida, lo cual genera un par de escenas francamente interesantes.

Pero ya está. Es decir, Clint Eastwood interpreta el papel de un personaje decrépito, de andares lentos, casi sin voz, a quien prácticamente no se le entiende cuando habla en múltiples ocasiones de la película (por lo que es muy recomendable verla en versión doblada). Su deterioro físico y psicológico durante la cinta es muy evidente. No tiene nada que ver con sus otras interpretaciones de personajes de edad avanzada, como el protagonista de “El gran Torino”; ni siquiera con el bastante romántico fotógrafo del National Geographic.

No.

Es un paso más en la decrepitud de un gran actor, que me ha dejado seriamente preocupado, al no ser capaz de distinguir los límites entre el personaje que interpreta y la realidad. Si se encuentra así de mal, sería de lo más recomendable que esta fuera su última película, tanto como actor (da pena verle en todos los sentidos), como director (me ha parecido infumable).

Por una vez, y sin que sirva de precedente, aconsejo a quien tenga interés en verla que se ahorre el dinero del cine, saque de su colección de películas cualquiera de las que he mencionado anteriormente (las de Harry el Sucio, por ejemplo), y disfrute durante dos horas de una dosis de buen cine. Y dentro de seis meses, por ejemplo, la vea en streaming, que le resultará incomparablemente más barato y satisfactorio. Sobre todo porque podrá interrumpirla cuando quiera para echarse la siesta.

Que grande es el cine (vol.2)

Por Fernando López Guisado.

Buena semana a todos, muchas gracias de nuevo al Tito Athman por abrirme su bitácora, y espero que os guste esta nueva entrega crítica de lo que he comenzado a llamar “Palomitas” o “Qué grande es el cine y qué alto suben los equilibristas”. 

Life
Me flipa la horror cifi con bicho alienígena weirdo e hijoputa, de herencia Lovecraftiana, más cabreado que una novia cuando no te fijas que se ha depilado las cejas. Ese escenario asfixiante mezcla de gótica casa encantada y submarino. Un cliché que casi (digo casi porque hay algunas precursoras) comenzó con “Alien: el octavo pasajero“, referente de este género. Debo admitir que prefiero cuando el ambiente tira hacia nave oscura y aceitosa con mil recovecos digna de un camionero espacial mas que a ese profiláctico y blanquito de misión NASA, donde todos son lumbreras hiperpreparados y megainteligentes, que se sacaron la carrera de astronauta en sus ratos libres como modelos de pasarela. Life no te engaña: esto es canibalizar su referencia casi al dedillo y eso, en el fondo, se agradece. Tiene sus fallos garrafales de cargarse coherencias narrativas en beneficio del espectáculo, tan previsible como melodramático, los supervivientes finales son caucásicos angloparlantes y se añade el tufillo de que, como Ryan Reinolds cobra a doblón, lo matamos pronto pero aparece de reclamo en el cartel. Aún así, como sabes que compras de imitación, la disfruté mucho por entretenida y me parece superior a otras copias que van de renovadoras y originales. Blockbuster de usar y tirar, como un kleenex con dibujitos de Batman. 

Clown
Otra de payasos. Aunque no me dan mucho miedo sino más bien penilla. Está basada en una historia de Stephen King, con todo lo que implica… Eh, perdona, que no, no es de Stephen King. Sólo lo fusila. Pero descarado y con menos vergüenza que meterte en un sex shop a tumba abierta. Vale, aceptamos barco pero oye, ¡la peli mola! Es rapidita, se deja ver, tiene momentos divertidos y escalofriantes. Pasas un buen rato. Lo del traje maldito y el homenaje a “It” se acepta porque es simpática. Es lo típico y tópico pero casi casi no te das cuenta. Aprobado largo.

Clinical
Resumiendo: más molesta que un herpes. No me vendas una de miedo y me enchufes el tópico thriller melodrama de Antena 3 al que le falta el “basado en hechos reales”. De vergüenza. De vergüenza absoluta. 

Creep 
Mi gran sorpresa de esta tanda. No me gustan las pelis de psicópatas. Tengo que admitir que me dan el mismo miedo que los payasos. Entiendo ese vértigo de que un asesino, un ser humano, quiera quitarte la vida y no atienda a súplicas ni llantos. Que realmente los disfruta, disfruta causando dolor. Pero debo de admitir que este pseudo “found footage” es una gran película. Rodada con un bajo presupuesto, el actor principal es también el guionista. Se nota que ha puesto verdadero amor en su obra, con una premisa sorprendente de un asesino en serie que busca confraternizar con su víctima y hacerse amigo de ella. El tipo es inquietante a paladas, como esa sensación de meter la pata porque tu interlocutor extrae toda una teoría de una frase sin importancia que nada tiene que ver con lo que estás hablando y se molesta porque generalizas. Hay momentos de verdadero espeluzne como el baile ante la puerta con la máscara lupina o la llamada a la hermana desde el baño. Una joya, de verdad. Merece la pena. 

Creep 2
Secuela de la anterior que mantiene el tipo dando un giro radical y nos presenta a nuestro adorable psicópata en plena crisis existencial de los cuarenta invitando a una YouTuber en horas bajas y que está casi peor que él para que protagonice su última gran obra. Entre los dos se genera una anti química de almas gemelas unidas por sus transtornos mentales que provoca muy buenos ratos e incluso divertidos y  tiernos. Es como esa novia que no para de burlarse de ti y te ayuda a mejorar con eso. Aunque se deja ver muy bien es cierto que le falta mucha de la frescura de la primera parte y mucha de la tensión por lo que creo que la saga debe terminar aquí. Como me dijo una vez alguien especial, terceras partes nunca fueron buenas. 

Family Blood
Una de vampiros con casi todos los topicos del género (salvo lo de la dentadura postiza para esconder los colmillos y la falta de higiene bucal). Creo que pretenden hacer una especie de alegoría crítica respecto a cómo se puede sentir un hijo cuando la madre soltera se echa un nuevo novio además del eterno paralelismo conectado entre vampiro/yonki sangre/droga. Pero no logra ni una cosa ni la otra y se queda mas pobre que la WiFi gratis de un hotel. Pero es de vampiros. Hace mucho que no veia una de vampiros. 

Temple
Terror japonés con americanos de solemnidad que trata de ser polémica sobre tríos amorosos y confesión de verdades ocultas. Todo es muy japonés: el ambiente, los bosques, el kitsune, el pueblecito, las mandarinas, los niños raritos, las tiendas caóticas polvorientas en las que encuentras tanto una adaptador de enchufe como un libro de ocultismo prohibido que debería permanecer guardado por sacerdotes, el sake y las abuelas borrachas… Le falta una escena de cerezos en flor cayendo sus hojas agitados por la brisa con musica triste para el triste pagafantas. Solo le veo un problema a esta película y pesa demasiado, es una mierda y los protagonistas ayudan comportándose como retrasados metepatas. Bastante tostón. Si encima cuentas que a mi me cuesta distinguir a un oriental de otro y todos me parecen el mismo, se hace confusa, el ataque de los clones. 

XX
Ya he comentado que me encantan las películas episódicas, formadas por pequeños capítulos independientes. Esta venía con el sello del hilo conductor de los femenino y lo feminista. Me considero feminista y me interesa muchísimo la creación realizada por mujeres. Pero lo que no perdono es aburrirme y esta película es profundamente aburrida. Tampoco perdono, ya lo sabéis, pasarse de intelectual extraño y no resolver con la excusa barata de “es para que te haga pensar”. No se salva ni un solo capítulo y lo mejor que tiene es el excéntrico teatro de marionetas de los interludios: inquieta y remueve. Vamos, un fracaso total. Esa no es la manera. 

El apóstol 
Lo que podría haber sido una interesante historia de miedo primordial se queda en nada porque tratar de abarcar mucho: sectas, cultos primigenios, magia, crueldad, raptos, trama detectivesca, luchas de poder dentro del culto y fuera del mismo, castigos victorianos, tortura, chica adelantada a su tiempo que se enamora de un protagonista con menos expresividad que una rueda pinchada. Todo al final es demasiado confuso y tienes la sensación de que algo no funciona como si hubiera un piloto del coche encendido continuamente que no te permite mantener la atención adecuadamente. Roza el larguero pero no culmina. Una pena. 

Don’t knock twice
A priori, interesante. La leyenda urbana de la casa de la bruja del barrio que aquí entronca con el de la Baba Yaga y la cultura rusa, los demonios y las maldiciones heredadas. Pinta bien y tiene algunos sustos verdaderamente buenos para la media. Pero no aporta nada nuevo y es tan previsible, el malo que no es el malo sino la chica buenorra que parece buena y ese tipo de giros más pesados que una tarde en urgencias. Quiere, además, introducir cierta tensión con el asunto de la madre ex adicta que recupera a su hija. La recupera ahora que está forrada de pasta, claro. No termina de haber buena química entre las actrices. Por cierto, también hay ciertos huecos de guión que dan algo de penilla, a mi me resulta simpático el padrastro que deja a su mujer e hijastra en clara situación de tensión y tras admitir que están “teniendo visiones” y se larga de viaje de negocios pasando de su familia en un salto circense y no dar señales de vida ni preocuparse por la persona que ama hasta que llega para terminar, con justicia, troceado en el maletero. Esta es mi tipo de peli: sirve para desconectarte el enchufe de la mente y no pensar en nada. Evadirte. Aprobado general, venga. 

El exorcismo de Emily Rose
Buenos actores, buen tempo, buena dirección pero… vamos a ver, afirma que es una peli de miedo y no es cierto. Es una de abogados. Daría lo mismo si el caso fuera un exorcismo o que el cura se ha metido en una pelea de bandas del Bronx. La cosa es una de abogados con sacerdote. Todo muy de aquellas producciones de los ochenta donde el propio letrado hacía de detective y el asunto se basa en convencer a un jurado de un caso en el límite entre lo legal y lo moral. En un momento, el asunto parece animarse pero al final el exorcismo se queda en gatillazo. Y, para aún dar más vergüenza, se recurre al buenismo melodramático “made in USA” ¡con apariciones marianas! Tan edulcorado como mezclar helado con piña colada. ¡Señoría, protesto! 

El exorcismo de Anna Ecklund 
Otra de exorcismos, casi con el mismo nombre. Hay un montón por ahí. ¿Para cuando un Exorcismo de Mickey Mouse? Creo que se están pasando de exorcismos y mira que me gustan las pelis con demonio. En esta el sacerdote está continuamente estreñido y nos ahorramos el juicio pero mantenemos el trasfondo mesiánico. Pero es tan mala que al final termina en una orgía en la que tienes que hacer un esfuerzo para encontrar al que NO está poseído. Monjas haciendo karate, chicas que se erigen en elegidas de Cristo… Todo más baboso que te traigan un Banana Split preparado hace media hora: se derrite y derrama por los lados del cuenco y deja un charco en la mesa. Admito que, durante un buen rato, creo que me dormí. Así que la recomiendo para irse a la cama y que mañana sea otro día mejor.

El amanecer de los muertos
Nuevo remake (oh, sorpresa, un remake) del clásico de zombis. Pero tengo que admitir que está hecho de forma simpática y cumple con todos los tópicos así que ya he visto un par de zombis que me han gustado. Al final, voy a hacerme aficionado al género: algunas merecen la pena. Me encanta, por cierto, el juego con los carteles en las azoteas.


CINE: Green Book, de Peter Farrelly

Por Fernando Codina.

Los americanos, que son tan listos para las cosas del cine, definirían esta fantástica película con poco más de dos palabras: “Road movie” (película de carretera)o o “Buddy movie” (película de amigos). Porque en el fono, es precisamente lo que es, una mezcla magistral de ambos géneros, con el añadido de ser una historia real.

Es el producto de mezclar a un matón italiano, que actúa de encargado de seguridad y camarero en un prestigioso club nocturno (ni más ni menos que el Copacabana), con un famoso pianista clásico (que vive encima de la sala de conciertos del Carnegie Hall. Por culpa de unas necesarias obras de reforma y saneamiento del club, Tony Lip, interpretado por un tremendo Viggo Mortensen (en uno de su papeles más personales hasta la fecha), se queda temporalmente sin trabajo, y con una familia que mantener, se pone en busca de un empleo para unas cuantas semanas. Y a través de su red de contactos, se entera de que cierto pianista (a cargo del actor Mahershal Ali, conocido por sus interpretaciones en El curioso caso de Benjamin Button y Los juegos del Hambre: Sinsajo, entre otras) necesita un factótum (sobre todo un chófer) para una gira de conciertos por el Sur más profundo de Estados Unidos.

A pesar del desencuentro inicial (Tony es un poco racista, como fiel reflejo de su época; y el Dr. Don Shirley es una persona de color), consiguen alcanzar un acuerdo, embarcándose en un viaje de ocho semanas, durante las cuales el pianista dará una serie de recitales, tanto en prestigiosas salas de conciertos, como en las plantaciones de ricos propietarios. Es un viaje que, a pesar de estar planeado casi hasta el mínimo aspecto, no estará exento de problemas, por el intenso ambiente racista que se respira en la década de los años sesenta; lo cual dará lugar a numerosos problemas, que intensifican la relación entre ambos personajes. Son dos personas muy diferentes entre sí que tendrán que hacer frente al racismo y a los prejuicios, pero a las que la bondad y el sentido del humor unirán, obligándoles a dejar de lado las diferencias para sobrevivir y prosperar en el viaje de su vida. Cabe señalar que el famoso “Green Book”, o libro verde que da nombre a la película, es una guía de hoteles, alojamientos, bares y restaurantes que en el Sur dan acogida a viajeros negros.

Es una película que tiene grandes momentos cómicos, como por ejemplo la primera vez que Don Shirley prueba el pollo frito estilo Kentucky dentro del coche, a pesar de todas sus reticencias a comer con las manos (cómo no, es en un pequeño local de la cadena Kentucky Fried Chicken); o la llamada que hace madrugada al fiscal general de Estados Unidos para que les saque de una comisaría de mala muerte en la que han sido detenidos. También destaca, por su frescura, el improvisado concierto de jazz que da en un local solo para negros, al que se une toda la pequeña orquesta. Pero también otras que reflejan la dura realidad, como cuando le indican, en mitad de un concierto en una plantación de algodón, que puede usar las letrinas de los negros, al pie de un árbol, pero no los aseos de invitados; o cuando decide suspender un concierto en un hotel de lujo porque no le dejan acceder al mismo restaurante donde se tiene que celebrar la actuación.

Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony Lip, se crio oyendo hablar del mítico viaje de su padre con Don Shirley; y cincuenta años más tarde la ha podido plasmar en una gran película, en la que trabaja como actor, guionista, productor y director. “Desde joven, quería ser cineasta y contar historias, y esta era una gran historia que me contó mi padre. Formaba parte del acervo familiar, pero también sabía que era una historia importante sobre dos personas muy distintas que se juntan y se cambian mutuamente la vida.” Para su padre, Tony Lip (se ganó ese apodo por su gran labia y capacidad de convencer a la gente para que hagan cualquier cosa; aquí le llamaríamos “piquito de oro”), ese viaje le abrió los ojos sobre la dura situación de los afroamericanos y el aluvión de humillaciones y de peligros muy reales por culpa de las leyes raciales (entre otras las leyes segregacionistas de Jim Crow, mencionadas en la película), donde existía incluso el toque de queda. Fue algo que le abrió los ojos, al mismo tiempo que le hizo reflexionar sobre un problema mucho más evidente en el profundo Sur.

Green Book” es una de esas películas necesarias, incluso en nuestros días, porque reflejan una realidad que en ciertos aspectos no ha cambiado demasiado en el último medio siglo, tanto en Estados Unidos como en otros muchos países. Porque habla de los prejuicios, de la discriminación, de la lucha por la igualdad, y de la esperanza. Temas todos ellos de la máxima actualidad. Si eres negro y pobre, tus posibilidades de tener una vida digna serán muy complicadas. Si eres negro y rico, o si tienes un don especial, como es el caso del doctor Shirley, puedes convertirte en un juguete de los blancos, pero con el riesgo de ser rechazado por los de tu raza. Es por lo tanto también la historia de un viaje que cambiará las vidas de ambos protagonistas, convirtiéndose al mismo tiempo en el origen de una amistad que durará décadas.

En resumidas cuentas, “Green Book” es una película sumamente recomendable, hermosa y pausada, en una época en la que cada día resulta más difícil encontrar muestras del CINE con mayúsculas.


El Círculo. El paso 8: Repaso a la saga JU-ON, previo al crossover SADAKO vs. KAYAKO y el film RINGS

Por José Luis Carbón.

En este nuevo capítulo, se analizarán:

-1998-2016 –Ju-On -Repaso a la saga

-2016 –Sadako vs. Kayako -Director: Kôji Shiraishi

-2017 –Rings -Director: F. Javier Gutiérrez

Tras el intento japonés de hacer resurgir a Sadako con las 3D y la globalización mundial del mito, parecía que la gallina de los huevos de oro, que era la novela de Koji Suzuki, no iba a dar más de sí, pero sólo faltaba una nueva variante que sumar al extenso universo de The Ring: el cruce o, tal y como la mayoría de hablantes usa, el crossover (1), es decir, la interrelación de historias diferentes en un nuevo, digamos, contexto. Por supuesto, en el caso cinematográfico obedece más a cuestiones puramente mercantiles, en el que se aseguran los públicos de ambas historias. En el aspecto narrativo, siempre hay un aspecto a priori interesante: saber qué pasará si unos personajes de un universo interactúan con otros de otro universo. No deja de ser un juego, como todas las ficciones, en el que a veces las posibilidades de éxito suelen estar centradas, como no podía ser de otra manera, en un buen argumento. La mayoría de los casos, por lo que se refiere al cine fantástico, no han sido precisamente memorables (recordar los casos de Aliens vs. Predator o Freddy vs, Jason).

En el caso que nos ocupa, nos encontramos en el 2016 con el psicotrónico (2)film Sadako vs. Kayako, dirigido por Kôji Shiraishi. ¿Y quién es Kayako? Pues el personaje, ya icono del terror también, el fantasma japonés llamado onryo (3) que protagoniza desde el año 1998 (justo el año que despuntó el primer film de la saga de Sadako The Ring, dirigido por Hideo Nakata, aunque la saga se iniciara antes, en 1995 con el telefilm Ringu, dirigido por Chisui Takigawa) otra extensa saga de j-horror: la de Ju-On. Ante de comentar el crossover, bueno sería repasar brevemente (4) las entregas que ha dado justo hasta el film que nos interesa para poder situarla en su contexto (o universo). Unas breves pinceladas:

-1998 Katasumi,dirigido por Takashi Shimizu

Corto que se rodó independiente pero que fue incluido en el film de episodios Gakkou no kaidan G, estrenado en televisón, con cortos de Kiyoshi Kurosawa, que nos muestra la aparición del fantasma maldito que sería la Kayako de los films (y protagonizada por la actriz Takako Fuji, que protagonizaría ese papel en todas las entregas de la saga desde el inicio hasta El Grito) y un uso interesante del montaje y del sonido. En los USA se estrenó como In a Corner.

-1998 “4444444444´´, dirigido por Takashi Shimizu

Segundo corto que también fui incluido en el film de episodios Gakkou no kaidan G y que nos muestra al hijo de Kayako, es decir, a Toshio Saeki, en la personificación del fantasma que deambula por el mundo de los vivos. Forma un díptico con Katasumi y el propio Shimizu los considera como precuelas de la saga. A destacar, como en el anterior, el uso del montaje y el sonido. Aquí el fantasma de Toshio es blanco, a diferencia del azulado en los films. Señalar que el número 4 es considerado de mala suerte en la cultura japonesa. (5)

-2000 Ju-On,dirigido por Takashi Shimizu

Primer film distribuido directamente para video (al igual que su segunda parte), con un interesante uso de historias cruzadas, todas en torno al asesinato de Toshio (hijo) y Kayako (madre) por parte de Takeo. La narración seriada en el que cada capítulo corresponde a un personaje, por lo tanto con diferentes puntos de vista, cronologías paralelas o flashback o forward que puede al principio parecer confuso, incluyendo el ritmo pausado que Shimizu le imprime a la acción, pero a poco que se entre en la historia la hace muy original y aterradora en las secuencias clave. La aparición de los fantasmas de Toshio, con sus apariciones fuera de cuadro y maullando (Takeo también mató al gato de la familia), y Kayako, con ese sonido tan terrorífico parecido al croar de la rama, marcó toda la saga posterior.

-2000 Ju-On 2, dirigido por Takashi Shimizu

Más que una segunda parte, un complemento con nuevos puntos de vista de personajes (de hecho uno de los segmentos que aparecía en la primera parte se vuelve a mostrar íntegramente en ésta, con algunas tomas nuevas) y unas escenas de terror más explícitas. El hecho de que casi 30 minutos del primer Ju-On fueran incorporados aquí y hubiera menos suspense en general hizo que tuviera críticas negativas. Suerte que decidió rehacer la historia para la pantalla grande.

-2002 Ju-On: The Grudge,dirigido por Takashi Shimizu

La puesta de largo cinematográfica y más que un autoremake del homónimo film del 2000, una ampliación a éste, en el que el tempo pausado y fragmentado (la misma historia, los mismos momentos) crean un terror muy físico. El cine de fantasmas, como hemos visto hasta ahora, en 1998 vivió una nueva edad de oro, con The Ring a la cabeza, llegados desde Japón, y Shimuzu aprendió bien la lección. Una maravilla.

-2003 Ju-On: The Grudge 2,dirigido por Takashi Shimizu

Los fantasmas de Toshio y Kayako atormentan a un equipo de rodaje que trabaja en su casa, donde se cometieron todos los crímenes. Historia brutal con escenas de impacto (final con reminiscencias de The Ring) y con la estructura narrativa de las predecesoras en las que se añade un montaje paralelo temporal muy interesante, dentro todo del minimalismo propio del director y ya de todo el universo de Ju-On.

-2004 El grito (The Grudge), dirigido por Takashi Shimizu

Autoremake para audiencias occidentales (aunque ambientado en Japón, de hecho por momento parece una continuación de las anteriores) de Shimizu obre sus obras anteriores, calcando imágenes de sus cuatro incursiones en el universo de Ju-On, pero sin perder el estilo que lo caracterizó (6). Nuestra añorada Buffy, Sarah Michelle Gellar, hace su papel de forma correcta pero es Bill Pullman, en sus breves apariciones, quien actúa en estado de gracia. Entretenida y con un especial cuidado en los efectos especiales. Por lo demás, todo estaba contado ya, o no…

-2006 El Grito 2 (The Grudge 2), dirigido por Takashi Shimizu

Secuela directa de la anterior, con Aubrey, la hermana del personaje de Karen (Sarah Michelle Gellar) tratando de detener la maldición. Se ahonda en el pasado de Kayako, con su madre haciendo exorcismos para liberar el mal de la gente pero dárselos de comer a su hija (de hecho, de lo mejor del film), más narrativa, recuerda la trama The Ring en la búsqueda de Sadako. Todo el suspense que se respiraba en las primeras entregas se pierde por momentos, la historia ya no puede dar más giros (excepto el flashback citado) y no llega a los momentos de El Grito.

-2009 El grito 3 (The Grudge 3), dirigida por Toby Wilkins

Una desaprovechada secuela ya no dirigida por Shimuzu (y se nota!!) con dos o tres momentos a recordar pero el resto predecible. La presencia de la actriz japonesa Emi Ikehata es lo mejor del film, y desaprovechada completamente en el papel de hermana de Kayako y que quiere acabar con la maldición con un exorcismo. Los que hayan visto el film coincidirán conmigo (espero) que toda la secuencia es de un ridículo predecible y espantoso cuando podría haber sido algo maravilloso. La trama sigue, como hacía El Grito 2, la historia de los inquilinos del edificio en Chicago donde se trasladó la maldición.

-2009 Ju-On: White Ghost,dirigido por Ryuta Miyake

Excelente cinta de Ryuta Miyake donde la segmentación de las historias, tal cual creara Shimizu, unida a una puesta en escena sencilla pero efectiva hacen de u visionado un complemento excelente a la saga. No tenemos a Kayako ni a Toshio pero el respeto al concepto del Ju-On (que no tuvo El grito 3) es de agradecer. El segmento del pizzero una joya.

-2009 Ju-On: Black Ghost, dirigido por Mari Asato

Al igual que su predeceora, esta Ju-On: Black Ghost, dirigida por Mari Asato, reelabora con respeto la maldición creada por Shimizu con buenas dosis de suspense y terror. Ha de ser vista junto con Ju-On: White Ghost ya que tienen la misma estructura temporal. Es de agradecer el suspense creado y la vuelta a ese terror presentido de las primeras j-terror que a finales de los 90 crearon escuela.

-2014 Ju-on: Beginning of the End, dirigido por Masayuki Ochiai

El reboot de la primera película, dirigido por Masayuki Ochiai, respetando la trama original y con buenas dosis de terror, aunque con unos planteamientos muy occidentales. Interesante, eso sí, el nuevo trazo dado a la maternidad (distanciándose así de la premisa original: Takeo enloquecido por los celos mata a esposa Kayako e hijo Toshio –ah, se me olvidaba el gato!-) ya que en esta ocasión Toshio no quiere a Takeo como padre y Kayako desvela a Takeo que no es hijo suyo tras lo cual deviene la tragedia. La parte negativa es el calco de muchas de las escenas más significativas de toda la saga y las muy predecibles apariciones de Kayako. Buen uso del sonido, respetando los films originales.

-2015 Ju-On: The Final Curse, dirigido por Masayuki Ochiai

La secuela del reboot que muestra a dos Toshios, el que murió hace años en la casa y el adoptado por parte de una familia japonesa, aspecto éste original, en un distanciamiento temático de la saga y la Kayako de siempre, en un film irregular, con sus momentos de terror más sugerido y cierta confusión narrativa al tratar de unir la continuación de la historia del film anterior con nuevas tramas.

Y hasta aquí el repaso a la saga de Ju-On, antes de pasar a comentar el crossover con The Ring. Anotar que el año que viene se estrenará la nueva entrega, producción norteamericana, de este universo con el lacónico título de Grudge y que según IMDb no se sabe si será un reboot (¿otro más?) o secuela (¿otra más?). Estaremos pendientes.

Y volvemos de nuevo al inicio del artículo donde presentábamos el crossover entre las dos sagas de terror más famosas de todo el cine japonés o lo que es lo mismo: Sadako vs Kayako, cruzando los universos de Sadako y su maldición en la cinta de video, y la de Kayako, y también Toshio, aunque se le relegue a segundo plano en el título. Decir, en primer lugar, que el film, dirigido por Kôji Shiraishi, en cuya filmografía destacan Ojos Blancos (Shirome) y Grotesque (Gurotesuku), juega con la baza que ya conocemos todos los detalles de ambas sagas, con toda la mitología que llevan encima y por lo tanto la trama argumental, por lo demás, tampoco tan descabellada (dos jóvenes sufren ambas una maldición distinta… ¿adivináis? Las dos deciden que las dos maldiciones se enfrenten entre sí) no va pareja a un film irregular, lleno de lugares comunes, en cada una de las franquicias, vistas ya en las secuelas, remakes o reboots, y con un aspecto visual al que le falta fuelle. Aspecto interesante el que se incorpore a la trama un personaje como el profesor Morishige , interpretado por un divertido Masahiro Komoto, investigador de las leyendas urbanas y deseoso de encontrarse con Sadako. Y digo interesante porque ya hemos visto en entregas anteriores como en los primeros films los que recibían la maldición de Sadako al ver su cinta de video tenían que luchar contra el reloj por encontrar una solución. Pero ya Sadako es un mito, una leyenda urbana que es conocida por todos. El profesor Morishige trata con una exorcista para que salve a una chica con la maldición pero la ceremonia se convierte en un ritual de sangre.

Aparece también un personaje con poderes psíquicos, Keizo Tokiwa, acompañado de una niña ciega que es psíquica (para lo que no hayan visto la cinta, tranquilidad, Godzilla no sale!!!), que explica que la única manera de acabar con la maldición de Sadako y con la de Kayako es enfrentarlas a ambas. Así tenemos este argumento tan psicotrónico como surrealista, con esta excusa argumental (tan válida como cualquier otra) que no lleva a la casa de Kayako y Toshio, al pozo y a donde haga falta!!! Una cinta que, por lo menos, no engaña a nadie y que sólo por el hecho de ver ese soñado enfrentamiento ya nos hace ganar algunos puntos para su disfrute. He dicho algunos. Por desgracia, en este tipo de crossover poco puedes aportar a unas sagas que ya están agotadas. No se profundiza en los temas, has de ir a la acción, en este caso a una doble acción que se ha de unir al enfrentamiento, por lo que a pesar de que los fans de ambas sagas puedan seguir queriendo más-de-lo-mismo temática y estilísticamente, las escenas buscan ese terror que ambas sagas dieron al inicio, cuando era novedoso, pero al final nos encontramos con un divertimento, una broma, un juego, un volver a lo primario del cine-barraca con un pasen y vean el enfrentamiento que más desean… Y he escrito broma porque el 1 de abril, fecha que en muchos países es el día que se celebra los santos inocentes, de 2015 se decidió hacer un cartel cinematográfico con el enfrentamiento de Sadako y Kayako. La respuesta de los fans fue unánime y de seguida los productores vieron el negocio.

Cartel falso vs verdadero

Que tras este film se anunciara la tercera parte de la parte norteamericana de la saga, Rings, parecía que la broma no podía ir más en serio: una conclusión a la saga protagonizada por Sadako y en la que se prometía un nuevo giro argumental que iba a trastocar los cimientos de la trama original.

Al hablar de Rings, dirigida en 2017 por F. Javier Gutiérrez, nos encontramos con un retorno al objeto que inició toda la maldición de Sadako: la cinta de VHS. Que aparezca este objeto dentro de un reproductor de video, en una subasta callejera, y que el personaje del profesor Gabriel (las concomitancias con el profesor Morishige, del film crossover comentado más arriba no son gratuitas) diga que es retro es toda una declaración de intenciones: nueva (¿y van?) puesta al día de la historia de Sadako, vale, aquí Samara, para la generación milénial con el uso de los elementos digitales como son los videos compartidos: el contenido del video de Samara se copia a archivos digitales.

La crítica fue unánime en calificar el film como fallido. A pesar de las buenas intenciones del director F. Javier Gutiérrez, cuyo film 3 días es más que interesante, el argumento tiene muchas lagunas para una secuela de una saga que ya estaba finiquitada. El propio director hacía estos sugestivos comentarios en la promoción del film, recogidos en la maravillosa revista Scifiworld a propósito del estreno de la cinta (7): “Culturalmente, estamos obsesionados con los vídeos, y la forma de ver esos vídeos ha cambiado radicalmente desde las dos primeras películas de The Ring. Antiguamente había todo un ritual para ver una cinta VHS. Elegías una cinta de la estantería, a veces tenías que rebobinarla, o ajustar el tracking… hacía falta tiempo, pero hoy en día, se pulsa un botón en alguno de los diferentes dispositivos que permiten ver vídeos, y el vídeo se reproduce instantáneamente. (…) Quería investigar de qué manera la tecnología modificaba radicalmente la mecánica de la maldición, y su forma de difundirse. No sólo es mucho más fácil ver los vídeos, sino que también es mucho más sencillo hacer copias y difundir la maldición.” Como podemos apreciar, todo ese ritual para poder ver un video en esos años del que habla el director, curiosamente pone de manifiesto hasta qué punto el que nos hayamos acomodado a leer mensajes o veamos vídeos sin ninguna necesidad de tocar un icono en una pantalla, nos ha hecho más vulnerable a todo lo que nos puede bombardear a cualquier hora desde nuestros móviles. Compartimos miles de gilipolleces por el simple hecho que es fácil hacerlo. No valoramos la gravedad de lo que enviamos o recibimos. El bombardeo es continuo y es en esa tesitura en la que nos movemos en lo que ya se podría considerar, después de la edad contemporánea, como la era digital. La película Rings trata el tema de pasada, lo insinúa en una de las escenas, para mí, más interesantes de la película: aquella en la que la protagonista va a buscar a su novio a la facultad y encuentra allí todo un grupo de universitarios que, al mando del profesor Gabriel, forman una especie de grupo que trabajan en el proyecto de su gurú para demostrar la existencia del alma humana en la existencia de Samara; para tal experimento van viendo los vídeos y el profesor va buscando los voluntarios que verán de nuevo del vídeo una vez copiado por los primeros. Lástima que esa trama no se haya desarrollado en profundidad con aspectos tan interesantes como el hecho de que si en nuestros días lo vídeos, los textos y las imágenes (o lo que comúnmente también se llaman memes) pueden difundirse fácilmente a cualquier lugar, todo lo que sea negativo, perjudicial, ilegal… también se difundirá, y por lo tanto, el mal (en sentido genérico) se viralizará mucho más rápido. Como vimos en la entrega anterior, con Rings (2005, Jonathan Liebesman), en la que se mostraba justamente ese tema tratado con mucha más profundidad que el largometraje de F. Javier Gutiérrez, al hacer que un grupo de jóvenes que grababan las experiencias paranormales tras ver el vídeo maldito, y van buscando voluntarios para luego ver video, salvar al anterior y seguir grabando experiencias y lo mejor de todo: COMPARTIRLAS!!! No deja de ser paradójico que Rings, el corto, desarrolle mejor ese tema que Rings, el largo!!!!

El tema de la digitalización de la imagen y su propagación ya aparecía también en la serie de televisión Rasen (1999, Jun’ichi Tsuzuki, Takao Kinoshita y Hiroshi Nishitani), comentada en entregas anteriores, y en la que la irrupción del universo digital era recibido por Sadako con los brazos abiertos, y nunca mejor dicho, en su movimiento típico movimiento cruje-huesos!!!

El mal, que representa Samara, vuelve a nacer, aunque en este caso se quiera insistir en el origen de ese mal. Como ya apuntó Roberto Morato en su crítica para la película en la decana revista de cine Dirigido Por (8): “La necesidad de dar un contexto y humanizar el mal es algo que lo desposee de todo aquello que lo hace interesante”. Efectivamente, no deja de ser curioso que todo lo misterioso a la vez que maligno de esa maldición perpetrada por Samara se pierda en una trama que busca lo racional. Se nos explica cómo Evelyn Osorio fue encerrada y violada por un sacerdote, Galen Burke (protagonizado por ese gran actor llamado Vincent D’Onofrio), se quedó embarazada, tuvo a Samara, ésta mostró poderes inexplicables, quiso ahogarla en pozo pero monjas la salvaron, se dio en adopción a los Morgan… como vemos, racionalizarlo todo.

Sadako, mito del terror, es ya presencia indiscutible en los sueños, corrijo, en las pesadillas que todo amante del terror o fantástico pueda tener. Una larga, variada y extensa saga de films, telefilms o series que dan fe de su éxito y, en algunos casos, de su fracaso. Por cuestión de espacio hemos creado un anexo en el Sadako volverá a aparecer en dos sagas no oficiales: la china de Bunshinsaba y la japonesa con Hikiko san. En el próximo número.

NOTAS

  1. Aunque en la página web https://www.fundeu.es/recomendacion/en-cine-cruce-mejor-que-crossover/ se afirma que “Aunque en español hay varios términos que se acercan a ese significado —como encuentro, fusión, híbrido o mezcla— y que serían válidos en algunos contextos, conviene tener en cuenta que, en otros y en función de las oraciones, pueden generar confusión y llevar a pensar, por ejemplo, en un tercer personaje («El esperado híbrido entre Batman y Superman»). Esta confusión parece menos probable si se opta por la alternativa cruce.” ahora mismo el uso de la palabra ya es generalizado entre la comunidad audiovisual y aficionados al cine en general.
  2. Una película psicotrónica es un término acuñado por el crítico cinematográfico Michael J. Weldon para referirse a esas películas de muy bajo presupuesto generalmente denostadas por la crítica.
  3. Ya vimos que los yurei se manifiestan de diferente forma, según la fuerza que los mantenga en nuestro mundo. Y se llamarán onryo cuando esos espíritus permanecen entre nosotros en busca de venganza, tanto en las personas que causaron su muerte como en las que aparezcan en su vivienda. Para más información os recomiendo la lectura de la web http://lasombradelkitsune.com/yurei/ .
  4. No es espacio éste para un comentario detallado de cada una de estas obras. Podéis encontrar más comentario en la interesante web http://revistacultural.ecosdeasia.com/un-repaso-a-la-saga-ju-on-ii/ .
  5. Como en chino la palabra para referirse al número 4 es 四 y se pronuncia “si”, casi igual que la palabra muerte 死 se evita por superstición. Esto sucede también en Japón ya que la lectura de las dos palabras sería “shi”. Por eso actualmente en muchos edificios públicos no existe una cuarta planta o habitación número 4.
  6. De hecho, tanto en el film como en las secuelas, nunca se pierde la ambientación japonesa porque la trama tiene lugar en Japón, se alude al fantasma de Kayako y Toshio y hasta el inglés se mezcla con el japonés, algo que no sucede en el caso de Sadako cuando se hicieron los remakes americanos, cambiando ambientación, estilo y hasta el nombre del espíritu japonés en Samara.
  7. Revista Scifiworld nº 95, Febrero-Marzo 2017, Artículo Rings, pág. 53.
  8. Revista Dirigido Por nº 475, Marzo 2017, Crítica Rings, pág. 14.


Que grande es el cine (vol.1)

Por Fernando López Guisado.

Bueno, amiguetes, pegamos un salto cualitativo y el Tito Athman, majete que es él, me ha propuesto abrirme las puertas de su bitácora. Así que ya tenéis flamante edición crítica y recién estrenadita de «¡Qué grande es el cine y que largo se hace esperar a la novia en doble fila!». 

Os recuerdo que no me preocupo de los spoiler. Avisados quedan los incautos.

 Blair Witch. 

Secuela directa de aquella película que marcó un hito en el cine de terror, inaugurando el género “found footage” que, para entendernos, viene a ser un «Oye, Paco, que me’ncontrao esta cámara en el bosque y vamos a ver si tiene un video guarrete antes de venderla al chatarrero. ¡Ostras, si aquí han grabado cosas muy chungas que dan cangüelo!». Anécdota: fui a ver la original después de una comilona pantagruélica en un restaurante vasco y me mareó tanto que el servicio del cine sí que parecía la casa de una bruja. En verdad respeta mucho del espíritu original conectando directamente con los personajes de aquel clásico pero, como ocurre con este tipo de pelis, resulta confusa. Juega al engaño, al despiste, sí. Pero tiene momentos verdaderamente tan escalofriantes como un silencio de varias horas de tu chica tras dejarte un mensaje en leído. El final te deja con sensación de coitus interruptus pero toda la secuencia en la casa de la famosa “Bruja de Blair”, con sus paradojas temporales, me mantuvo entretenido. Para verla una vez.  

Cargo.

No quería verla. De verdad que me olía a dramón con zombis de fondo. No quería. Pero también algo en mi interior me decía que el premio merecería la pena, que no me defraudaría, así que me lié la manta a la cabeza y es una de las mejores historias que he devorado en los últimos meses. No lo niego, repito: es un dramón con zombis de fondo. En algunas escenas, dado que estoy blandito, me dejé más húmeda la pechera del pijama que cuando doy un baño a mis hijos; porque de la paternidad va todo el asunto. De lo bueno y lo malo que podemos llegar a ser, de regresar a las raíces que nos hacen humanos, de cambiar el mundo transformando nuestro espíritu. Creyendo. En definitiva, un peliculón. No puedo estar más agradecido a la persona que me insistió en que debía verlo. Banda sonora soberbia.   

Ánimas. 

Vamos a ver, voy con prejuicios. De entrada, película española me hace sentirme como un perro con diarrea que necesita salir a la calle cada poco porque no se aguanta. Y no me equivoco. Nueva producción que, a base de alternativa, raruna y equívoca intenta más bien confundir al espectador con trucos mentales, alegorías y homenajes… en vez de dedicarse a resolver. Me parece escuchar la voz del director afirmando: “No vale, tiene que ser más rara, que está todo demasiado claro”. Al ya de por sí conjunto más confuso que una terapia de grupo le añadimos que los actores son pésimos, incluida una Ángela Molina que debía necesitar dinero para cambiar el alternador del coche y aceptó el papel. En definitiva, peli en la que no te enteras de nada y, cuando parece que te lo explica, te deja más confuso que un “mejor no te lo digo”. Para ponerla de fondo mientras haces guarrerías españolas y luego decir que las has visto.  

Sesión 9. 

Esta es una que vuelvo a visitar después de un tiempo.  No me gusta especialmente el tema de los psiquiátricos porque, al trabajar en un hospital y pasar por esas zonas con frecuencia, no me producen demasiado miedo, qué le vamos a hacer. La tenía en una especie de nebulosa de considerarla buena o, al menos, acercarse a ello. De primeras, parece que aprovecharon que gran parte del reparto de “CSI Miami” estaba cerca y les ofrecieron un extra por rodar en los ratos libres de la serie. Actores que se interpretan a sí mismos interpretando a otros personajes, semejante al encasillamiento eterno de Morgan Freeman, que siempre hace de Morgan Freeman. Bueno, al grano, la recordaba buena y lo es. Quizá no un peliculón para verlo todos los días porque resulta bastante duro emocionalmente pero espeluzna (¡Me flipa el término espeluznar!) y creo que no defrauda. Un clásico, algo olvidado, pero un clásico de pleno derecho. 

La Lego Película 2. 

Fui con mis hijos y tengo que admitir entré frustrado porque no quería verla como la vi. Me resultó muy aburrida. Demasiados guiños frikis sólo para frikis y un ambiente, en la mayor parte del metraje, bastante más pesimista que nada tiene que ver con su antecesora. También muy confusa y con unas canciones nada pegadizas. Crítica y ácida, sin duda, pero no de esa con intención sana que te provoca un buen rollo, salvo en los últimos momentos donde mejora con la idea de que somos nosotros quienes construimos lo que deseamos ser, manteniendo la ilusión y los sueños. Ni de lejos tan buena como la primera. Durante un rato me dormí, lo confieso.  

Aniquilación.  

Vamos a ver, es lo que promete. Producto para que no lo entiendas. Si alguien lo ha hecho, por favor, que me escriba y me lo diga. Yo es que soy muy cortito. Tiene momentos bastante intensos y, para que negarlo, totalmente Lovecraftianos, cosa que ya merece que le de un pase y me ponga algo cachondo. Pero ¡es que la película no quiere que la entiendas ni de lejos! Se desmonta por todos los lados con su obsesión por hacerse gafapasta. Aparte, lo siento, sé que muchos la idolatran, pero no aguanto a Natalie Portman. Me produce rechazo de piel su cara de estar siempre como en una especie de ese triste orgasmo frustrado que es la misma sensación que se te queda cuando acaba la película. ¿tantos preliminares para esto?  

Velvet Buzzsaw.

Más lenta que una carrera de caracoles lo que provoca, con su intento de reflejar la frivolidad del ambiente artístico (¡el Arte, ese mundo de sinvergüenzas!), te reta a pelear contra el sueño como una madre pelea contra la fiebre. La trama fuerte y su meollo duro, que cabalga entre la historia de fantasmas y el legado de objetos malditos, llega demasiado tarde para que consigas disfrutarla a pesar de que todos los actores son buenos, muy buenos, entre ellos una René Russo por la que parecen no pasar los años. Hay momentos verdaderamente prometedores, pero se quedan en una subespecie de “gore” descafeinado, quiere ser gracioso y no lo logra. Producto Netflix con música Netflix y rodaje Netflix que no logra cotas de otros antes mencionados. Para echarle un pase y olvidarte de ella como de una discusión en el coche a las tres de la mañana.  

The Black Room. 

Venga, vamos a aprovechar que la actriz de “Species” está aún de buen ver y, cogiendo a la medium de “Insidious” para las primeras escenas y metiendo mucho gore y mucho demonio salido, cuela que es una de miedo y no un producto para que desesperados onanistas hagan su agosto en un festín de tetillas al aire y situaciones demenciales. Os juro que “El liguero mágico”, ese gran clásico de Ozores, tenía mucho más empaque y profundidad que esto. En definitiva, no da ni para pensar en querer tocarte. Le he sacado mocos a mis hijos que no sólo daban más miedo sino que resultaban más interesantes. Hasta la entradilla y su música de peli porno es para cortarla en ese momento. Definitivamente, tengo un punto masoca para haberla continuado.  

Y por el momento, eso es todo amigos…   Sed felices y ved cine, mucho cine.  

La Favorita, de Yorgos Lanthimos

Un artículo de Cristina Béjar

Muy buenas Incoherentes. Hoy me dejo caer por el blog, para traeros la reseña de la última película, nominada a diez Oscar, dirigida por el griego, Yorgos Lanthimos, conocido por obras como “Canino”, “Alps”, “Langosta” y “The Killing of a Sacred Deer”.

Conocí al susodicho no hace mucho, creo que fue en 2017 en el Festival de Cine Sitges (¿dónde si no?), con el visionado de “The Killing of a Sacred Deer” y me disgustó muchísimo. No comprendía la historia, ni de qué iba la vaina. El ritmo era lento, las actuaciones extrañas… Me pasé flipándolo muy fuerte las dos horas que duró. PERO, y sí, pongo un PERO como la copa de un pino, al salir del cine e ir a hacer la post tertulia y desgranar la historia, comprendí que acababa de ver una puta obra maestra (¿se puede decir puta en un blog?). Una maravilla. Un puzzle que encaja a la perfección como por arte de magia.

También me dí cuenta de lo dormida y relajada que estaba frente a una proyección. Que si no me dan un blockbuster mascadito, la peli no me gusta. Me enfadé mucho conmigo misma. Me estaba volviendo perezosa y rechazaba un cine que me obligara a pensar y a reflexionar.

Lanthimos me abrió los ojos con su brutal contenido social, con su inconformismo, con su protesta, con su violencia y crueldad… Así que cuando supe que podría ver otra película de él, la emoción me embargó, porque volvería a tener un desafío delante de mí, y me preguntaba qué sería esta vez y cómo encajaría su universo en una historia de época.

Dejé el tema, no indagué más y hasta ayer no pude ir al cine a verla. “La Favorita” es diferente a lo que ha hecho antes, es mucho más accesible y esto es porque Yorgos, no es el guionista como suele ser habitual, así que la cinta no cuenta con la sinergia guión-dirección. Pero a pesar de que no es una obra 100% Lanthimos, es una película que nos ofrece muchísimo.

A destacar:

  • El diseño de vestuario es magnífico, el cual corre a cargo de Sandy Powell (“La Reina Victoria”, “Velvet Goldmine”, “Gangs of New York, “Shakespeare in Love“)
  • La fotografía es de Robbie Ryan: “Slow West”, “Cumbres Borrascosas” entre muchas otras, quien también ha participado en videoclips de Massive Attack y How Destroy Angels
  • La banda sonora es exquisita
  • Las actuaciones de Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone, son alucinantes. Consiguen transmitir algo muy fuerte a través de pantalla, una reacción totalmente física, algo palpable… Fantásticas, poderosas, un tridente que se complementa a la pefección (por favor, por favor, vedla en VOSE)
  • La ambientación. Todo está muy recargado y lleno de detalles, es totalmente barroco, asfixiante, abrumador… Muy acorde con lo que nos quiere transmitir la historia
  • La dirección… Es impecable. La utilización de recursos como el gran angular, el ojo de pez, la elipsis, los planos en movimiento, la iluminación tan kubrickiana y que recuerda tanto a “Barry Lindon”… Todo esto te zambulle en ese momento histórico, en la vida de esas tres mujeres, te provoca vértigo, malestar, risa amarga…

Y ¿de qué va “La Favorita”?, pues nos encontramos en el siglo XVIII, Inglaterra está en guerra con Francia y la regente, Anne, tiene un delicado estado de salud. Lady Sarah es quien realmente gobierna el país, y su prima Abigail, aparece demandando un empleo ya que ha perdido su condición de Lady, debido al mal hacer de su padre.

Bajo esta premisa de se desarrolla una lucha de poder, una demostración del patetismo humano, de su crueldad, de su egoísmo, su inocencia, su lujuria, su soberbia. Nos habla del sometimiento, la humillación, el humor ácido y sarcástico, del amor, los celos… Resumiendo, habla de la realidad, de la propia naturaleza de las personas, de nuestra esencia, de quiénes somos y qué estamos dispuestos a sacrificar por nuestros deseos, por nuestras metas.

“La Favorita” no es totalmente Lanthimos, pero no por ello es una película para pasar por alto. Es brillante, elegante y sórdida, delicada y violenta, es un organismo vivo que provoca que no puedas apartar la mirada, es exigente con el espectador, es intensa; Es una tragi-comedia-negra.

Un “must” si amas el cine.

Cine: The old man and the gun

Por Fernando Codina.

Atención, amantes del cine… ¿Qué pasa cuando en una película coinciden en enorme Robert Redford en un papel protagonista, Danny Glover y Tom Waits como secundarios de lujo, y la increíble Sissy Spacek como acompañante femenina? ¿Y si además se junta un impecable David Lowery como director y guionista, ayudado en esto último por David Grann? ¿Y si lo unes a que está basada en una historia real, digna del mejor cine negro?

Pues el resultado es una AUTÉNTICA OBRA MAESTRA del cine contemporáneo, una película que en sus noventa y tres gozosos minutos de duración no te deja respirar, y en la que no falta de nada. Desde atracos a bancos impecables, hasta la preparación de los mismos, incluso una incipiente historia de amor. Y, por encima de todo ello, el ENORME Robert Redford, en la que será su despedida del cine, al menos como actor.

Basada en la historia real de Forrest Tucker, un apuesto y talludito ladrón de bancos, con un estilo impecable y siempre sin disparar un solo tiro. A una edad más identificada con las sopitas y el buen vino, Forrest se dedica a atacar bancos, en la película nos hablan de cincuenta y tres, en cinco estados diferentes (aunque en la escena final nos comentan que atracó otros cuatro, ¡el mismo día!). También nos hablan de la implacable persecución de un joven agente del FBI, en una época, los primeros años ochenta, en la que estas operaciones no eran comunes. Y asistimos a una dulce historia de amor, entre dos personajes, Forrest y Jewell, que en cierto modo estaban condenados a encontrarse.

En la película, también hay espacio para grandes momentos cómicos, como la reunión previa al atraco del banco de Forrest, Waller y Teddy; o el intercambio de mensajes garabateados en billetes de Forrest y su némesis, el agente Hunt, interpretado por un sobresaliente Cassey Affleck. Pero también hay persecuciones a toda velocidad (aunque la última de ellas termina a lomos de un caballo), huidas de la cárcel (recordando viejos tiempos y sus dieciocho fugas previas), escenas románticas…

En resumidas cuentas, una historia demasiado buena para ser verdad, que reúne a un plantel de actores en estado de gracia y a un director capaz de sacar lo mejor de todos ellos. Una de esas películas que resulta necesario ver en versión original para disfrutar plenamente de unos actores impecables.

Robert Redford acumula a lo largo de su carrera una inolvidable galería de ladrones y forajidos, y esta es posiblemente la interpretación más tierna y al mismo tiempo un poco gamberra que el veterano actor nos ha regalado en los últimos años. Y si realmente es su despedida del cine como actor, extremo este que ha sido mencionado por el intérprete, se me ocurren pocos broches de oro más concebidos a su medida. La historia de un ser que vive la vida intensamente, y cuya sonrisa parece bendecirnos desde la pantalla. La épica vida de un granuja, a todo gas.