Cine: Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya


La atmósfera post-apocalítica de ‘Mad Max’ invade Sitges.

La actual edición del Festival mirará hacia el fantástico de 1979 y recuperará títulos de la exploitation italiana de ciencia ficción.

Un artículo de Cristina Béjar

Hola a tod@s incoherentes.
Ya tenemos aquí novedades sobre la 52ª edición del Festival de Sitges:


Sitges 2019 respira polvo del desierto y hierro oxidado. La próxima edición del certamen –del 3 y el 13 de octubre– celebrará el 40 aniversario de Mad Max. Salvajes de la autopista, de George Miller. Una efeméride que ha inspirado el cartel, una retrospectiva y el libro oficial del Festival y que impregnará Sitges durante once días.

La primera entrega de la saga distópica más emblemática de la historia del cine protagoniza el cartel de Sitges 2019, con el sello de la agencia China. “En la imagen, aparece un coche destruido por el óxido, abandonado en medio de un desierto infinito, sin rastro de ningún personaje. Una composición enigmática, simple y contundente, que bebe de una iconografía tan inconfundible como la saga de Miller y su paleta cromática de naranjas, ocres y amarillos. Se trata de un homenaje a una obra con un universo gráfico único, que se presta como pocos al formato sintético e icónico de la cartelería”, explica el director creativo ejecutivo, Rafa Antón.

El fenómeno Mad Max, llegado de Australia, se vivirá en cada rincón de Sitges con entusiasmo y también conmemorará los 40 años de un título icónico del cine de género de 1979: Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott, un film que marcó una época y que continua bien presente en la actualidad, reuniendo a una legión de fans.
De la misma manera, otros homenajes a cintas esenciales del fantástico tendrán su espacio para el recuerdo en Sitges 2019.

Exploitation italiana

La retrospectiva Apocalypse domani recogerá títulos clave de la exploitation italiana de ciencia ficción desarrollada a finales de los años 70 como consecuencia del éxito de títulos estadounidenses como Star WarsAlien o 1997: Rescate en Nueva York, pero sobre todo de las dos primeras entregas de Mad Max.
Fueron productos pensados para el mercado internacional, que en algunos territorios –como España– alcanzaron un enorme éxito comercial, dirigidos por veteranos del cine de género como Enzo G. Castellari (1990, Los guerreros del BronxLos nuevos bárbaros), Joe D’Amato (Bronx lucha final), Sergio Martino (2019, tras la caída de Nueva York), Lucio Fulci (Roma año 2072: Los gladiadores) o Luigi Cozzi (Contaminación: Alien invade la Tierra).
En los últimos años, muchas de estas cintas se han convertido en títulos de culto buscados por los aficionados de todo el mundo, generando un fenómeno de reivindicación y recuperando su importancia artística e industrial.

Libro oficial

Apocalypse Domani. La década dorada de la exploitation italiana de ciencia-ficción (1977-1990) es el título del libro oficial del Sitges 2019 que, bajo la coordinación de Ángel Sala, verá la luz el próximo mes de octubre.
Esta será la segunda colaboración entre el Festival y la Editorial Hermenaute, después de la publicación el año pasado del ensayo Michele Soavi. Cineasta de lo macabro.
El libro analiza el fenómeno de la exploitation italiana desde la perspectiva del género de la ciencia ficción, repasando sus precedentes, sus contenidos y el impacto que suscitaron este tipo de producciones. Un recorrido didáctico a través de sus películas más representativas, cintas que aún hoy en día cuentan con miles de fans en todo el mundo. La publicación también quiere reivindicar la figura de un buen número de directores italianos, entre los que destacan Antonio Margheriti, Sergio Martino, Enzo G. Castellari, Luigi Cozzi, Ciro Ippolito o Joe D’Amat.
.Apocalypse Domani recupera títulos centrados en ciudades distópicas, apocalipsis y cine de bandas; en sus pasajes el lector encontrará el análisis de películas influenciadas por peplum, el spaghetti western y el horror. Guerreros bárbaros, ciborgs, alienígenas, moteros, monstruos de todo tipo, émulos de Conan el Bárbaro o míticos héroes clásicos. Un mundo de fantasía que, durante una década, dio al cine italiano su versión más desinhibida y comprometida con el fantástico.
El libro consta de las firmas de críticos de cine y especialistas en la materia como Violeta Kovacsics, Diego López, Ruben Lardín, Jesús Palacios, Xavi Sánchez Pons, Lluís Rueda, Mònica Garcia, Jordi Sánchez Navarro, Desirée de Fez, Manlio Gomarasca, Domingo López y el mismo Ángel Sala.

Fantastic 7

El Festival de Sitges ha creado Fantastic 7, conjuntamente con el Marché du Film del Festival de Cannes y el fundador de Blood Window, Bernardo Bergeret. Se trata de un foro destinado a fomentar el talento dentro de la industria del género y favorecer su conexión con socios comerciales potenciales.
Fantastic 7 celebró su primera edición en la pasada edición del Festival de Cannes, con una numerosa asistencia de la industria del género llegada de todos los puntos del planeta. La sesión, apadrinada por el director J.A. Bayona, reunió a siete festivales internacionales: Bucheon International Fantastic Film Festival (Corea del Sur), el Cairo International Film Festival (Egipto), el Festival Internacional de Guadalajara (México), el International Film Festival & Awards de Macao (China), el South by Southwest d’Austin (Estados Unidos), el Festival de Toronto (Canadá) y el Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.
Cada festival defendió, a través de un pitching, una propuesta de género fantástico. Sitges presentó la nueva producción del cineasta vasco Juanma Bajo UlloaBaby. Al acto de Cannes asistió el Ministro de Cultura y Deporte, José Guirao; la directora del ICAA, Beatriz  Navas el director del ICEC, Miquel Curanta; el director de su área audiovisual, Francisco Vargas, así como otros representantes de instituciones y organismos relacionados con la industria audiovisual.

Taboo’ks

Las vías confluyentes entre las industrias audiovisual y editorial volverán a coincidir en Sitges de la mano de Taboo’ks, la iniciativa del Festival de Sitges que acerca la literatura y el cine fantástico.
El programa –que abrirá el periodo de presentación de candidaturas la primera semana de junio– selecciona de entre todos los proyectos recibidos cuatro obras (novela, teatro o novela gráfica) y un study-case de un proyecto en vías de adaptación para presentarlos a los productores asistentes al Festival, con la finalidad de promover los acuerdos de adaptación de obras literarias a proyectos audiovisuales.
Aprovechando el marco del certamen internacional, Taboo’ks se convierte en un mercado de derechos especializado en el género fantástico. La actividad incluye una agenda de contactos y una masterclass impartida por una personalidad significativa del sector cinematográfico y literario.

Apoyo a la 52ª edición

Un año más, el Festival agradece el compromiso de las entidades y empresas colaboradoras: Moritz (patrocinador principal), Obra Social “la Caixa” y Mistinguett Sparkling (patrocinadores), Meliá Sitges (patrocinador y sede oficial), Deluxe (colaborador), La Vanguardia (diario oficial), TV3 (televisión oficial), SGAE, Iberia, Renfe, Fnac, Ediciones Minotauro, Fundació Japó, FX Animation y Cha-Chá (colaboradores).
Sitges 2019 se organiza gracias a la implicación del Ayuntamiento de Sitges, del Institut Català de les Empreses Culturals del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y cuenta con el apoyo del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura y Deportes, la Diputación de Barcelona y del Carnet Jove – Departament de Benestar i Família.

La última semana de agosto contaremos con el anuncio de la cartelera del festival, quedamos a la espera. Comienza la cuenta atrás.

Isla muerta, de Daniel Gutiérrez

Por Jorge Herrero.

Isla muerta es una novela que hará las delicias de los amantes de las historias de zombis en su vertiente más clásica, ya que el que se adentre en ella se encontrará con una trama plagada de sangre, vísceras y situaciones que pondrán al límite a los distintos personajes que protagonizan este título. Todo ello contado de una manera muy amena y fácil de leer, con una narración muy visual y cinematográfica, gracias al ritmo con el que el autor ha sabido dotar a la obra, donde no habrá ni un solo momento de respiro. La historia contiene mucha acción y tensión, logrando que la lectura se haga del tirón, cosa que se agradece.

El autor sabe en todo momento que teclas tocar para mantener el interés del lector, en especial con las situaciones más impactantes y gore, donde no le tiembla el pulso a la hora de mostrar con todo lujo de detalles los ataques de los muertos vivientes, habiendo momentos que da la sensación de que te van a salpicar la sangre y las vísceras que irán diseminando a lo largo de la novela nuestros queridos zombis.

Los personajes cumplen su función bastante bien, pero sin que resalte ninguno por encima de los demás. Lo cierto es que no destacan por tener una fuerte personalidad, y en bastantes momentos caen en la mayoría de tópicos y clichés del género, dando la sensación de que podrían formar parte de muchas de las novelas de zombis que hay en el mercado.

La ambientación y las localizaciones están bien conseguidas. El autor ha situado la acción en la isla de Tenerife, logrando en gran parte de la novela que el lector se adentre de manera minuciosa en los lugares que van apareciendo a lo largo de la historia.

La novela no llega a las 250 páginas de extensión y eso juega a su favor, ya que la trama no da para mucho más y el alargarla más de lo necesario habría estado totalmente fuera de lugar. El autor no ha necesitado más espacio para contar su historia. A pesar de que no es una obra que destacaría por su originalidad, no es para nada un mal libro de género zeta. Es una historia entretenida y que recomendaría a los amantes de los zombis en su vertiente más clásica, y también para los que se quieran adentrar en dicho género. Pero si el lector busca algo más que eso, se le va a quedar floja en ese aspecto.

En definitiva, Isla muerta es una novela que cumple con su objetivo, que no es otro que el de entretener, y eso lo hace con buena nota, pero que no va mucho más allá.

A pesar de sus fallos, que tiene unos cuantos, también tiene sus cosas buenas, y estás prevalecen sobre las malas.

Sinopsis:

En una cueva al norte de Tenerife un extraño gas es liberado durante unas labores de mantenimiento. Este suceso hará que los muertos regresen y ataquen a la población. La infección no tardará en propagarse sembrando el pánico, y solo un pequeño grupo de supervivientes logrará refugiarse en un lugar seguro mientras planean de que manera escapar de la trampa mortal en la que se ha convertido la isla.

Una vez allí asistirán atónitos a como una recién nacida que uno de ellos ha encontrado, podría cambiar el devenir de los acontecimientos… podría cambiarlo todo.

El caos ha tomado proporciones irreparables.

Y la única esperanza de la humanidad acaba de nacer.

CINE: ¿Podrás perdonarme algún día?, de Marielle Heller

Por Fernando Codina.

Bajo un título tan extraño y extravagante, se esconde una de las mejores películas de este primer trimestre, y quizás de todo el año. Porque lo tiene todo para convertirse en una de las favoritas de cualquier amante del cine: un argumento sencillo, grandes dosis de humor negro, escenas muy divertidas, personajes memorables, una feroz crítica social… Y si a ello le añadimos el que está basada en una historia real, el resultado no puede ser más interesante.

Pero mejor vayamos a los hechos. En la cinta se narran dos o tres años de la vida de una escritora de biografías, Lee Miller, que pasó de ser una celebridad en los años cincuenta y sesenta por sus interesantes obras, que cosecharon un gran éxito, a convertirse, con el paso del tiempo, en una especie de personaje maldito, que no consigue ni tan siquiera llegar a fin de mes, y por quien no apuesta ningún agente literario, ni tampoco ninguna editorial. Además se enfrenta a un temor compartido por muchos escritores actuales: el bloqueo producido por la página en blanco.

Con su vida convertida en un desastre, no tiene un simple dólar, le debe varios meses de alquiler a su casero (que vive en la planta baja del edificio), tiene una plaga de moscas en su apartamento, se le pone enferma su gata (y como no ha abonado los tratamientos anteriores, se niegan a atenderla), pierde su último trabajo; lo cual añadido a su alcoholismo, compone una situación de extrema precariedad. Mientras trabaja en una biblioteca para intentar terminar una nueva biografía, encuentra unas cartas originales de una vieja estrella, y se le ocurre la feliz idea de quedárselas para luego venderlas en una librería especializada. Por la primera le ofrecen una pequeña cantidad, y le indican que es una pena que no estuviera más personalizada; lo cual le hace pensar que si añade a máquina, aprovechando el espacio disponible al final de la segunda, un mensaje más personal, podría conseguir más dinero.

Y eso es lo que hace, consiguiendo una buena cantidad. Esto la lleva a plantearse la posibilidad de escribir cartas a máquina de personajes célebres, como forma de vida. Durante varios años, se pone a falsificar de manera sistemática los escritos de personajes célebres (entre otras, a Marlene Dietrich), y a venderlas a una selecta red de intermediarios, que trabajan para coleccionistas especializados, hasta alcanzar las cuatrocientas falsificaciones, que según Lee Israel fueron algunas de sus mejores creaciones literarias de toda su vida.

Pero evidentemente, el fraude se acaba descubriendo… La ponen en la lista negra, incluso el FBI toma cartas en el asunto, y la llevan a juicio.

Al margen de las propias experiencias de la escritora, hay un personaje muy singular, posiblemente su único amigo, un gay crepuscular, alcohólico y drogadicto llamado Jack Hock, que va adquiriendo importancia a lo largo de la cinta, y ejerce de magnífico secundario, y cómplice en la vida real de la impostura. Es un ser entrañable, muy humano, y con un peculiar sentido de la justicia, que se adueña de la pantalla desde el primer momento.

La selección de los actores protagonistas es una de las claves del éxito de la película, puesto que resultan plenamente creíbles en todos los momentos de la misma. Melissa Mc Carthy encarna a Lee Israel, y ha participado en numerosas producciones tanto trágicas como cómicas, siendo una de sus más recientes apariciones en la cinta “¿Quién está matando a los moñecos?” (una desternillante comedia, que parodia a las películas de detectives americanas de los años ochenta), “La boda de mi mejor amiga”, “Como la vida misma”… Richard E. Grant es un secundario de lujo, a quien hemos visto entre otras producciones en “Drácula de Bram Stoker”, “Retrato de una dama”, “Su mejor historia” y “Logan”.

La aclamada cineasta Marielle Heller, quien debutó con “The diary of a teenage girl”, consigue crear una cinta de gran interés, está encantada con Lee Israel, una antiheroína que rompe con los moldes de los antihéroes masculinos. “Creo que las películas tienen siempre unos personajes masculinos maravillosos y complicados que pueden ser muy toscos y moralmente ambiguos. Tener una historia con unamujer que sea compleja, problemática, alcohólica, que cometa delitos, pero que también sea luchadora, inteligente y ambiciosa, es muy emocionante”.

Como emocionante resulta toda la película, con un dúo protagonista en estado de gracia, unas situaciones verosímiles, y que te deja deseando tener en tus manos la biografía de Lee Israel, “Can you ever forgive me?”, que desgraciadamente solo está disponible en inglés, pero que ya he añadido a mi lista de lecturas pendientes.

Zombi, de Joyce Carol Oates. (Premio Bram Stoker en 1995)

Por Soraya Murillo.

Este libro es uno de los más siniestros y macabros que haya tenido en mis manos. Si tuviera que definirlo de alguna forma, supera con creces lo que podamos entender como terror, tendríamos que buscarle otro calificativo más allá de esa palabra.

Esta historia nos lleva al interior de la mente de Quentin, un asesino calculador de treinta y un años, que se entrega a nosotros en primera persona con su diario. Un diario acompañado por pequeños y simples dibujos, pero que junto a lo narrado, deja un poso siniestro que no lograremos quitarnos en toda la lectura. Llegamos a conocerlo íntimamente a través del uso del lenguaje donde pronto descubriremos, entre gestos escritos y rarezas, un trastorno mental que le afecta tanto en las relaciones con su familia como con la sociedad. En su intento por crear un muerto viviente, un zombi, seguiremos horrorizados los procesos quirúrgicos y de tortura con unos métodos y herramientas que nos llevan a querer aparatar la vista de la lectura. Terror psicológico, necrofilia, terror real, secuestro, mutilaciones, gritos… Hay escenas que no tuve valor para leerlas. Deciros que algo así sólo me había ocurrido en una ocasión, con las torturas del libro del maestro Jack Ketchum, La chica de al lado”.

Sin embargo, seguimos leyendo, queremos saber más acerca de sus creaciones monstruosas. Estamos atrapados en sus pensamientos más íntimos. Nos hace sentir privilegiados, lectores de su confianza, narrándonos tales secretos, pero nos condena a estar en primera línea de su locura. Admiramos la inteligencia de Quentin mientras nos horrorizamos por la forma en que utiliza a las víctimas. Somos meros espectadores, viendo una historia horrible, pero impotentes para impedir que continúe. Sus anotaciones en el diario son espeluznantes, con esa pérdida de compasión y de humanidad cuando sus experimentos no salen como él espera.

Joyce Carol Oates realiza la tarea casi imposible de crear una realidad de miedo palpable a través de la historia, validada por las palabras de su protagonista. Dejó un libro soberbio, con lobotomías y crueldad extrema, sobre todo en esas escenas cuando busca con el picahielos el punto exacto del cerebro. Excelentemente bien escrito y donde nuestra autora nos recuerda que la maldad humana no tiene límite y para eso se introducirá en la mente de un criminal.

La historia se basa en la vida de Jeff Dahner (que sentía placer matando), pero una cosa debéis tener clara: el psicópata creado por la autora es de lo más abominable que he leído nunca. En verdad debéis leer esta joya literaria que nos trajo una vez más La biblioteca de Carfax.

Decir que esta historia es aterradora es como intentar explicar que el universo es simplemente grande.  Sólo puedo animaros a que leíais este libro y lo experimentéis por vosotros mismos.

Sí, sí, sí, y sí lo recomiendo.

https://labibliotecadecarfax.com/tienda/es/joyce-carol-oates/14-zombi.html

Despiértame para verte morir, de Miguel Aguerralde.

Por Jorge Herrero.

Estamos ante una novela muy intensa, que te mantiene en tensión desde la primera página y que logra mantener al lector enganchado en todo momento. Despiértame para verte morir es una historia adictiva, que se lee del tirón, gracias al ritmo ágil con el que el autor ha sabido dotar a la trama, y también gracias a estilo de narración tan visual y cinematográfico como el que tiene esta novela, que ya es marca de la casa en la mayoría de las obras de Miguel Aguerralde.

El autor ha sabido crear una historia que bebe mucho de la novela negra (género donde se mueve como pez en el agua), pero también ha sabido integrar en la trama elementos del thriller y unas cuantas pinceladas de terror. Todo ello mezclado da como resultado algo como esta obra, que hace que sus poco más de 250 páginas supongan para el lector toda una experiencia plagada de acción, tensión, de momentos muy impactantes, donde al autor no le tiembla el pulso a la hora de contar, con todo lujo de detalles, los horribles crímenes que se irán sucediendo a lo largo de la novela, en especial a partir de la segunda mitad de la historia.

Los personajes están bien desarrollados y perfilados, desde el principal, Marcus Crane hasta los secundarios. Todos y cada uno de ellos tienen entidad y personalidad propias.

Aunque la historia que se cuenta en Despiértame para verte morir no es la más original del mundo, cosa harto difícil ya que todo (o casi todo) está inventado, el autor sabe dotarle con la suficiente personalidad y de su estilo propio, para salir muy bien parado. Aguerralde sabe apropiarse muy bien de los elementos clásicos de la novela negra para crear una trama que no te deja soltar en ningún momento el libro hasta acabarlo. Y solo me queda hablar del desenlace, un final que siendo sincero, me ha encantado, me ha dejado muy buen sabor de boca y está a la altura del resto de la novela. Demostrando que no hace falta ser el más innovador ni inventar la pólvora para hacer que el lector queda atrapado y se sumerja en las páginas de Despiértame para verte morir. Estamos ante una lectura adictiva, llena de grandes momentos, que hacen que esta novela no tenga que envidiar para nada a los títulos que nos llegan de autores internacionales.

En definitiva, esta obra es absolutamente recomendable para todos los amantes de la novela negra, y para todo aquel que disfrute de las buenas historias. Entretenida en todo momento. Otra prueba del buen hacer de Miguel Aguerralde, un autor que es siempre garantía de calidad, como demuestra su amplia trayectoria, con un buen puñado de novelas y de relatos en su haber.

Sinopsis:

Richie Santoro terminó sus días en la silla eléctrica jurando venganza contra el abogado que logró su condena. Todos decían que lo que había hecho a esa niña no tenía perdón de Dios.

Han pasado dos años y el entonces abogado Marcus Crane ha dejado de ejercer. Vive atormentado por la crueldad y la inmundicia con la que tuvo que lidiar al hacerse cargo del caso Santoro.

Ahora que se cumple la efeméride, una ola de crímenes parece cebarse con los allegados de Crane, obligándole a contemplar las imágenes de cada uno de los asesinatos. Asesinatos que llevan la peculiar firma de un viejo conocido.

Nunca debió aceptar ese caso.

Nunca debió llegar a la obsesión.


CINE: “MULA”, de Clint Eastwood

Por Fernando Codina.

Soy fan de Clint Eastwood desde casi antes de mi nacimiento, ya sea en su faceta como actor, con auténticas joyas del western (la famosa “Trilogía del Dólar”), o las impresionantes y siempre recomendables secuelas de “Harry el Sucio”; sin olvidarnos por supuesto de su crepuscral interpretación en “El gran Torino”, o la magnífica “Los Puentes de Madisson”. Como director, también he seguido sus películas, aunque algunas de ellas me han parecido un poco irregulares. Quizás porque a medida que ha envejecido, esto se ha notado en su personalidad o en su talento.

Pero lo que está claro es que no me ha dejado nunca indiferente. Aunque es la primera vez que casi me duermo en el cine, en mitad de una de sus obras. Y digo dormirme, hasta el punto de casi caerse la baba y empezar a roncar, no la cabezadita de rigor, por ejemplo en medio de una ópera de Mozart. Hablo de dormirme en el sentido literal.

He leído críticas muy variadas sobre “Mula”, su más reciente creación en su doble vertiente de actor y director, con su productora Malpaso. Hay quienes la ponen por las nubes, destacando hasta qué punto se mete en el personaje, o su ritmo sosegado en la dirección, situándola incluso entre sus mejores creaciones. Otros la critican desaforadamente.

Yo pienso que ni lo uno ni lo otro. Es sencillamente prescindible, es más, podría convertirse en un final de carrera no demasiado glorioso para un magnífico actor.

Quizás uno de los problemas sea el personaje protagonista, encarnado por Clint Eastwood, como un veterano de la guerra de Corea, que vive separado de su ex mujer en una pequeña granja donde cultiva extrañas variedades de orquídeas y otras plantas exóticas. Hasta que en la fiesta de compromiso de su nieta se entera de sus problemas de dinero, y uno de los invitados le da un número de teléfono, por si necesita un dinero extra. Agobiado por las deudas, decide llamar, poniéndose en contacto con el representante de un peligroso cártel de narcotraficantes mejicanos. A cambio de llevar de una ciudad a otra (en este caso, el destino es Chicago) un cargamento de drogas, recibirá una cantidad de dinero.

Es decir, se convierte en mula, y de aquí el título de la película, y la mayor parte de su argumento. Quitando un par de detalles costumbristas (como la primera aparición en el taller de los traficantes, o la fiesta de los veteranos), la película se reduce a una serie de viajes, en los que se ve a Clint Eastwood conduciendo, primero a bordo de su vetusta furgoneta, luego en una rutilante pick-up negra. Son trece viajes.

Afortunadamente hay dos tramas secundarias, que animan algo la cinta. Por una parte, la investigación del agente de la DEA (agencia anti drogas americana) Colin Bates (magistralmente interpretado por Bradley Cooper). Se pasan un buen rato jugando al gato y el ratón, intentando localizar a la esquiva mula, recurriendo a múltiples medios, desde el confidente hasta los controles de carreteras o el uso de helicópteros y vehículos camuflados. La segunda trama es la enfermedad de su ex mujer, y de qué manera les va uniendo al final de su vida, lo cual genera un par de escenas francamente interesantes.

Pero ya está. Es decir, Clint Eastwood interpreta el papel de un personaje decrépito, de andares lentos, casi sin voz, a quien prácticamente no se le entiende cuando habla en múltiples ocasiones de la película (por lo que es muy recomendable verla en versión doblada). Su deterioro físico y psicológico durante la cinta es muy evidente. No tiene nada que ver con sus otras interpretaciones de personajes de edad avanzada, como el protagonista de “El gran Torino”; ni siquiera con el bastante romántico fotógrafo del National Geographic.

No.

Es un paso más en la decrepitud de un gran actor, que me ha dejado seriamente preocupado, al no ser capaz de distinguir los límites entre el personaje que interpreta y la realidad. Si se encuentra así de mal, sería de lo más recomendable que esta fuera su última película, tanto como actor (da pena verle en todos los sentidos), como director (me ha parecido infumable).

Por una vez, y sin que sirva de precedente, aconsejo a quien tenga interés en verla que se ahorre el dinero del cine, saque de su colección de películas cualquiera de las que he mencionado anteriormente (las de Harry el Sucio, por ejemplo), y disfrute durante dos horas de una dosis de buen cine. Y dentro de seis meses, por ejemplo, la vea en streaming, que le resultará incomparablemente más barato y satisfactorio. Sobre todo porque podrá interrumpirla cuando quiera para echarse la siesta.

Luz en el lado oscuro, de Oscar Ryan

Por Jorge Herrero.

Una de las cosas buenas que tiene el `caralibro´ es poder descubrir a autores de los que no has leído nada. A veces hay que arriesgarse y apostar por ellos, ya que te puedes llevar una muy agradable sorpresa. Y Oscar Ryan y su Luz en el lado oscuro ha sido un enorme sorpresón. Una novela que no da tregua al lector, con una prosa muy fluida, sin adornos innecesarios y donde no sobra ni falta de nada. Una trama que te engancha desde el principio. Muy buenos personajes. Con una historia que puede parecer algo típica y sonar a algo que has podido leer anteriormente, pero que en manos de este autor acaba siendo muy distinta de lo que parecía a priori, siendo original en muchos momentos.

Oscar ha sabido darle la vuelta al clásico enfrentamiento entre ángeles y demonios, alternando el presente con el pasado en forma de flashbacks, donde el lector irá conociendo más a Luzbel, un personaje lleno de matices y con una fuerte y marcada personalidad. Los personajes secundarios también tienen sus dosis de protagonismo, estando muy bien perfilados.

El ritmo de la novela no decae en ningún momento, convirtiéndola en una lectura muy adictiva. ¿Y que decir del final? Me ha sorprendido y de qué manera, hacía tiempo que un final no me impactaba tanto, siendo totalmente inesperado, dándole un giro radical a toda la trama. Una historia que podría encajar perfectamente en la Línea Vértigo de DC Cómics, ya que no tiene nada que envidiar a las mayoría de series de ese sello. Una obra muy visual y con un estilo bastante cinematográfico.

En definitiva, un título absolutamente recomendable y un autor muy a seguir. Toda una muy agradable sorpresa.

Sinopsis:

Luzbel se rebeló contra el modo tiránico en que Yahvé gobernaba el Cielo y la Tierra. Pero perdió y fue expulsado del cielo, condenado a ser el príncipe del inframundo por toda la eternidad. Desde entonces, y cada sesenta y seis años, ejecuta una venganza cíclica contra el caudillo celestial. Momento conocido como ofrenda.

La nueva ofrenda no parece una tarea sencilla, pues el arcángel San Gabriel intentará impedírselo a cualquier precio, caiga quien caiga. Defender la ley y el orden, los dogmas que la iglesia impone. El buen nombre de Yahvé es prioritario.

¿Deberíamos escuchar lo que Luzbel tiene que decirnos al respecto?