Mi vecino Totoro cumple treinta años

Por Fernando Codina.

Si con las palabras “¡Tora, Tora, Tora!” dio comienzo el ataque japonés contra la base americana de Pearl Harbor en diciembre de 1941, el nuevo grito de guerra en numerosos cines españoles es “¡Totoro, Totoro!”, con esa musiquita y ese acento tan pegadizos que hacen sonreír por igual a niños y a adultos. Porque la película de animación japonesa, “Mi vecino Totoro”, producida por los Estudios Ghibli, acaba de cumplir treinta años, y lo celebran con un re-estreno en unas cuantas salas de Madrid, y en el resto de España.

Como buen aficionado al cine en versión original, hace un par de días fui a verla a mis cines de cabecera, los Renoir (en parte por su genial opción de la vuelta al cine, con precios inferiores a los de la taquilla). Al entrar en la sala, pensé que iba a haber poca gente, en buena parte por la hora (las seis de la tarde de un jueves), pero sin olvidar el inconveniente de la propia versión original. Porque para mí era bastante distinto el ver una película en francés, italiano o inglés, idiomas que conozco bastante bien, que en japonés, donde solamente soy capaz de dar las gracias (“domo arigato”, y eso gracias a la serie “Shogun”).

Pero sin embargo, la sala estaba casi completamente llena, y no solo de adolescentes, sino también de personas de cierta edad. A mi lado se sentaron una chica de unos treinta años, y su madre, en la sesentena, y ya desde los créditos iniciales empezaron a cantar por lo bajinis la melodía…

Porque hay que reconocer que es pegadiza, y que suena muy bien, y que se mete en la cabeza del espectador. Como todo el resto de la película, por otra parte. El argumento no puede ser más sencillo: dos niñas, una de ellas poco más que un bebé (llamada Mei), y la otra una pre adolescente (Satsuki) se mudan a su nueva casa, en pleno campo, a vivir con su padre, mientras que su madre se recupera de una grave enfermedad en el hospital de la comarca. En el bosque cercano, las niñas descubren la existencia de seres míticos y extraordinarios, como su nuevo vecino, el gigantesco Totoro.

Es un personaje que tal vez debería dar miedo, por su enorme tamaño, sus garras afiladísimas o su tremenda boca llena de dientes amenazadores, pero que es en realidad un espíritu del bosque, que solo puede ser visto por personas de corazón puro. ¡Y no nos olvidemos del impresionante y enorme gato autobús, con sus incontables patas y su curiosísimo cuerpo moldeable! Las niñas vivirán varias aventuras con estos curiosos seres, a los que es imposible no tomarles cariño.

El caso es que durante los noventa minutos que dura la película, y quizás por la complejidad añadida del idioma original, tanto los demás espectadores como quien esto escribe, fuimos completamente abducidos por “Mi vecino Totoro”… y salimos del cine tarareando la dichosa musiquilla. Ha sido toda una experiencia, casi catárquica, y perfecta para olvidarnos del mundo real.

La película, dirigida por Hayao Miyazaki, se convirtió desde su lanzamiento en todo un fenómeno a nivel mundial, casi en el icono de toda una generación de niños que crecieron bajo su sombra. Y la carrera del director ha sido impresionante, siendo el responsable de otras películas míticas como “La princesa Mononoke”, “El castillo ambulante” o “Se levanta el viento”. En resumidas cuentas, toda una experiencia cinematográfica, que estaré encantado de repetir en cuanto cobre y pueda comprarme la película en DVD.

-EL CÍRCULO- PASO 7: EL DÍPTICO SADAKO 3D Y EL CORTO FAN FILM.

Un nuevo capítulo de la serie de artículos dedicados a la franquicia The Ring, de mano de José Luis Carbón.

NOTA: A pesar de que en la entrega anterior se anunciaba ésta, la séptima, como la última entrega, se ha preferido hacerla en dos partes, por lo que en este artículo se analizarán (añadiendo notas sobre el corto RINGwhispers):

-2012 –Sadako 3D -director: Tsutomu Hanabusa

-2013 –Sadako 3D 2 -director: Tsutomu Hanabusa

-2015 –RINGwhispers -directores: Todd Kaumans, Jesse Stipek

En el 2012 el director japonés Tsutomu Hanabusa, especializado hasta ese momento en comedias románticas, dirigió Sadako 3D, film que al tener las temibles 3D en su cabecera ya muestra su objetivo primario: puesta al día la historia original de The Ring, versión Hideo Nakata, con la tecnología de las 3D para crear ese efecto de profundidad que creará más terror (1) en los espectadores. No es este el lugar para analizar el cine en 3D de los últimos años, casi se diría desde el estreno de Avatar en el 2009, dirigida por James Cameron, y juzgar cómo en estos años se ha finiquitado la asistencia a las salas que han proyectado films en ese sistema (muchas veces una 2D reconvertida a 3D), con causas tan diversas como que las películas se ven más oscuras, son más caras, hay muy pocas escenas donde se pueda ver esa pretendida profundidad, y en definitiva, que la tecnología ha de estar al servicio de la historia y no usar un efecto tridimensional (como podría ser cualquier otro) de forma gratuita. En definitiva, las 3D se han relegado para las salas Imax y en determinadas películas de animación. Como diría Sarah Connor: el futuro está por ver.

Que sea el cine de terror el que haya sido considerado idóneo para el uso de las 3D (sólo hace falta recordar algunas muestras tan curiosas como divertidas en films como Cat-Women on the Moon1953, de Arthur Hilton, Los crímenes del museo de ceraHouse of Wax, 1953, de André de Toth, o Crimen perfectoDial M for Murder, 1954 del mísmisimo Alfred Hitchcock) no es excusa para sólo usarlo en las escenas donde se ha de lanzar cualquier tipo de arma u objetos al espectador.

Como dice el cartel: “No te has asustado hasta que has sido asustado en 3D”

Hay, como menciona el citado James Cameron cuando estrenó Avatar (2009), o Alfonso Cuarón con Gravity (2013) (2), un motivo primordial para usar bien las 3D: hacer sentir al espectador que estás inmerso en el lugar donde transcurre la acción y vivir con ello una maravillosa experiencia sensorial. Bien, si hay algún espectador que no se haya sentido inmerso dentro de los desiertos árabes en Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia,1962, David Lean), en la habitación de la poseída Regan en El Exorcista (The Exorcist, 1973, William Friedkin), o pasillos y salas en la academia de baile en Suspiria (Suspiria, 1977, Dario Argento) o en las inmensas montañas verdosas o nevadas en la trilogía El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings, 2001-2003, Peter Jackson), igual es que tiene un problema de percepción. No se trata de ser un enamorado del séptimo arte, llamadlo friki si queréis, para poder ver cómo la fotografía, la música, la interpretación, el vestuario, el maquillaje, el montaje, el sonido, los efectos visuales, la trama argumental… en definitiva, lo que viene siendo…el CINE, sí, ese arte que aglutina todo eso para que podamos estar ahí dentro, en cada una de las ficciones que nos proponen directores, escritores, actores, músicos… Y es por eso que, ahora ya llegamos a nuestro film, las películas de terror pueden ofrecer, a priori, ese algo más que cualquier drama o comedia pudiera dar: un casa claustrofóbica, un bosque enigmático, o en el caso de Sadako 3D, el pozo desde el cual fue lanzada Sadako, primera escena de la película, y primer efecto buscado: que el espectador pueda sentirse en el fondo y pueda ver cómo el cuerpo de una joven cae. Por supuesto, el visionado en 2D crea un efecto si no risible sí tosco, de esos en los que la escena en sí muestra el truco de una forma tan evidente que nos hace pensar en el truco en sí, no en el momento, la escena, la trama. (3)

¿Qué Sadako 3D es mala?             ¿En serio?

Y precisamente la trama (adaptando las línea argumental básica de la novela de Koji Suzuki en la que se basa S, publicada en el 2012 y con el guión escrito por Tsutomu Takahashi y la ayuda del propio Suzuki ), nos muestra cómo un joven lanza a un pozo a una joven, en esa primera escena que no hace recordar cómo empezó todo, cómo el mal del hombre hizo que Sadako usara sus poderes para atormentarlos. Ahora es la nueva generación de los videos compartidos en Internet lo que hace que el video maldito pueda llegar a cualquiera, en principio. Aunque aquellos que se atrevan a verlo (¿hay más tentador para ver que el no-veas-esto-que-es-peligroso? El video es visto por un grupo de jóvenes que mueren mientras una voz susurra “tú no eres el elegido”. Las muertes no harán más que empezar. Al ver el film me recordó escenas del tono de Destino final 5 (Final Destination, 2011, Steven Quale), curiosamente, un film que se proyectó también en 3D, film de la irregular saga Destino Final, donde la muerte, también, es uno de los personajes principales.

La investigación policial, como en todos los films de la saga, se encuentra dando palos de ciego ante los hechos paranormales que se muestran. Y es una profesora, Akane Ayukawa (interpretada por Satomi Ishihara, de forma correcta cuando no está asustada y de forma genial cuando grita de terror, cual scream queen clásica…ayyyy ese grito de Marion Crane en la ducha será siempre imitado y homenajeado!!!) la que descubrirá qué hay en el video (su alumna Risa está obsesionada con el video) y como afecta a su vida. La trama se complica cuando vemos en flash-back cómo Akane tenía poderes siendo niña y tras ver parte del video parece que ella es la elegida: y es aquí cuando las lagunas (por no decir mares) de guión se empiezan a notar.

¡La madre que me parió!                  ¡¡¡¡¡¡WTF!!!!!!

Hay algo interesante en este film fallido: cuando las alumnas intentan entrar en Internet o en sus móviles para ver el video, una vez localizado, al clicar, sale la nota Error 404, es decir, uno de los errores más habituales cuando tratamos de entrar en una página o contenido concreto, sea video o documento. Si lo pensamos fríamente, lo que sentimos cuando nos encontramos con este error es un cabreo mayúsculo. En el caso que nos ocupa la imagen de ese error crea suspense y en esos momentos la cinta gana algunos puntos.

El resto de la cinta es un delirio surrealista en el momento en que aparecen numerosas Sadakos cuales arañas/saltamontes gigantes ávidas de sangre, que persiguen a Akane en una sucesión de imágenes que se alejan del suspense y puro terror que ha sido la esencia de esta saga. Con fallos narrativos, pero sobre todo el hecho de que no sea entretenida el intento de reinicio de la saga, Sadako 3D tiene algo a recordar extra cinematográficamente: la impresionante campaña publicitaria que en el año de su estreno, el 2012, recorrió las calles de Tokyo. Viendo las fotos, sobran las palabras:

¡¡Viene a por ti, Bárbara!!                                                                   ¡Ya están aquiiiiiiiii!!

Movidos por el éxito de la película en Japón, la secuela no se hizo esperar en Sadako 3D 2 dirigida de nuevo por Tsutomu Hanabusa y con los nuevos guionistas Daisuke Hosaka y Noriaki Sugihara ayudando al creador del mundo de The Ring, el escritor Koji Suzuki, que ya escribiera la novela S, de la cual parte la trama principal.

 

Como hemos comentado más arriba, el éxito comercial (que no crítico) hizo que Sadako volviera a lucir en pantalla, pero esta vez en la mirada de una niña de cuatro años: la hija de Akane, la joven profesora de Sadako 3D. Y cual remedo de La Profecía (1976, Richard Donner) la niña, Nagi, cuidada por Fuko, la hermana de Takanori Ando, el supuesto padre al haber tenido una relación con Akane, se convierte en la personificación de Sadako y la muerte se propaga allá donde ella está: amiguita de la guardería, la niñera…junto a todos los que ven su móvil y una señal interfiere en su sistema haciendo que se vuelvan locos sedientos de matarse o de matar en algunas ocasiones (muestra más de la incoherencia narrativa, tanto de ésta como de su predecesora…¿la maldición puede llegar a cualquiera?).

Pero sorprendentemente, y, como digo, a pesar de que estamos ante un nuevo intento fallido de hacer resurgir la maldad de Sadako, la secuela es mucho más divertida que la anterior entrega, aunque sea por la mezcla de homenajes o copia descarada de otras cintas de terror: aparte la mencionada La Profecía tenemos unos momentos que nos recuerdan a los giallo más setenteros como la espléndida escena en la que una joven se suicida clavándose un cuchillo en el ojo con un plano en el que vemos a la niña en plan pose-Sadako o aquella en la que Nagi toca la pantalla de un televisior creando el caos a su alrededor en todos los que están usando el móvil en copia absoluta de la niña Carol en Poltergeist (1982, Tobe Hooper), film muy referenciado en toda la saga. (4)

   ¡Veo, veo!                                                                                       ¿Qué ves?

Suele ocurrir que tras visionar una cinta fallida, la visión de otra un-poquito-mejor nos hace ver más cosas positivas. Y eso a mí me ha ocurrido con Sadako 3D 2, y sobre todo, por la planificación de algunas escenas previas a los asesinatos, de esas en los que los personajes están pensando algo, ensimismados ante una ventana, justo aquellas en las que el plano, el montaje, el tono hacen presagiar otra película. Pero naturalmente eso se desvanece en poco tiempo. La música de Kenji Kawai, responsable de Ring (1998) y de Ring 2 (1999), aporta dramatismo y los consabidos ambientes sobrenaturales con sus sintetizadores electrónicos. Pero, desgraciadamente, el uso abusivo de las tonalidades azules y el buscar los trucos de efecto en escenas de susto fácil (la escena en la que Fuko se esconde debajo de la cama huyendo de Nagi, es brillante…hasta que aparece el susto fácil!!!).

  ¿Quieres jugar conmigo?

Es triste ver cómo una saga que tenía títulos interesantes acaba en un díptico 3D que hace que todo aquello que provocaba miedo, en el sentido más original de la palabra, es decir, esa angustia ante lo que te acecha a ti o a tus seres más queridos, se pierde ante el terror de los efectos, muchas veces risibles, y un argumento lleno de incoherencias narrativas, repitamos también risibles.

Antes de pasar al siguiente film de la saga, reseñar que en el 2015 apareció un corto en You Tube como homenaje al film The Ring versión Verbinski del año 2002. Este corto (5), escrito y dirigido por Todd Kaumans y Jess Stipek, se tituló RINGwhispers y es un fan film, es decir, un corto realizado por fans con muchas ganas de homenajear o seguir las historias de sus películas o personajes preferidos.

  Susurros…                                       ¿Has salido del pozo, Samara?

En el caso que nos ocupa, el corto juega bien sus bazas al presentarse como una secuela directa del primer remake norteamericano. Como reza el subtítulo: Han pasado tres años desde que Rachel dejara encerrada a Samara el en pozo. Pero varias desapariciones en Moesko Island hacen que Rachel vuelva allí … donde empezó todo, por supuesto. Corto muy bien filmado, con el tono de la cinta de Verbinski, las tomas aéreas, la interpretación de Lauren LaPlante para el papel de Rachel, casi un clon de Naomi Watts, y sobre todo el sorprendente final (que no desvelaré) dando pie a teorías diversas sobre cómo se desarrolla la maldición.

versión Verbinski                                                                versión RINGwhispers

Y hasta aquí, nos hemos quedado a las puertas de la última entrega de esta amplísima saga. En la entrega número 8 analizaremos: Sadako vs. Kayako (2016, Kôji Shiraishi), Rings (2017) y una valoración final sobre toda la saga.

NOTAS:

  1. Tema de debate: ¿qué da más terror? Se alude casi siempre en los estudios cinematográficos que el terror más auténtico es el sugerido, por lo que nos situamos en esa frontera tan fina entre el susto de barraca o feria (sin que haya ironía o sarcasmo en ello, de hecho es su función primaria) y la perturbación de aquello que no comprendemos (cualquier escena típicamente lynchniana valdría).

  2. Precisamente en estas dos películas citadas, tanto Avatar como Gravity, el efecto tridimensional está integrado en el argumento: un mundo nuevo, el espacio exterior, lugares donde la percepción juega ese papel tan importante.

  3. Que la tecnología ha de ir pareja a la narrativa es algo que se estudia perfectamente en la ya imprescindible Historia del Cine de Mark Cousins, publicado en 2004 y edición castellana en el 2005 por Blume. Anotar asimismo el grandioso estudio en 15 capítulos de su Historia del cine: Una Odisea del 2011 y editado por Cameo en el 2014.

  4. Y ya anotado en la entrega 3 al hablar de The Ring (1998).

  5. Podemos ver el video en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=C-F0UGWYRHI

Seppuku, de Masaki Kobayashi.

Por Santiago Sánchez Pérez

 

Quizás las películas que vemos durante nuestra niñez, son las que nos dejan imágenes que nos quedan marcadas para siempre. Una de esas películas fue “El más allá” del director nipón Masaki Kobayashi. No recordaba ni el nombre de la película, pero esos cielos pintados me dieron la pista para descubrirla y así esa fue una de las primeras películas que iniciaron mi colección. Años más tarde, pude conseguir ya en formato DVD la que hasta el momento es mi película preferida de su filmografía, se trata de “Seppuku” más conocida en muchas partes del mundo como “Harakiri”.

Dirigida en el año 1962, Seppuku adapta la novela del escritor Yasuhiko Takiguchi, autor también de la novela “Rebelión” que Kobayashi adaptaría unos años más tarde (1967).

El argumento parece sencillo: Hanshiro, un veterano samurái empobrecido y sin nada que perder, se dirige a la mansión de un señor para solicitar que le presten el patio y asistencia para cometer Seppuku, el famoso suicidio ritual que los misioneros tradujeron como Hara-Kiri literalmente (abrirse el vientre).

Los señores piensan que es otro guerrero empobrecido a causa del largo periodo de paz tras las guerras civiles anteriores al shogunato Tokugawa, que espera que los dueños le ofrezcan una limosna para evitar el suicidio, y para disuadirle, le explican lo que le sucedió a un joven que intentó esa táctica y que fue obligado a pasar por el ritual a pesar de descubrirse que el filo de sus espadas era de bambú.  Lejos de minar su determinación, Hanshiro insiste en seguir adelante con el ritual… pero antes de poner fin a su vida, resulta que también él tiene una historia que explicar.

El film aparte de ser una feroz crítica a la hipocresía, es uno de esos films que cuentan con la virtud de hacerse cortos a pesar de una duración que supera las dos horas y el ritmo pausado tan propio de las películas niponas. ¿Cómo lo consigue? Lo primero avisar que no se trata de ningún “chambara”, es decir esas películas llenas de combates a espada y casquería (la palabra viene de la onomatopeya “chan-chan-bara”) sino de algo mucho más próximo a las películas policiacas, donde un crimen se va desvelando mediante el uso de flashbacks. Eso no significa que no existan duelos a espada, los tiene y además fueron filmados utilizando espadas reales (algo que está prohibido hoy día), con un estilo que me recordó al de los grandes westerns.

Obviamente, para mantener el ritmo en un film de estas características, es necesario apoyarse en el trabajo de unos actores a la altura entre los que destaca su protagonista masculino, el actor Tatsuya Nakadai,  cuya única pega, es que quizás sería algo joven para ese rol a pesar de estar caracterizado de forma apropiada para parecer algo más mayor de los treinta años que tendría más o menos (apenas se llevaría 8 años con la actriz que interpreta a su hija).

No quiero arriesgarme a destripar el argumento de la película, ya que haría perder muchos enteros a quienes aún no hayan tenido la ocasión de verla, pero se trata de uno de esos films que al terminar dejan sensaciones en el espectador, en especial la primera vez.

Por último mencionar que existe una segunda adaptación de la novela, muchas más reciente dirigida por Takashi Miike que siendo una gran película,  para mí está un poco por debajo, entre otras cosas por sus últimos compases, aunque para gustos los colores.

 

CINE: La doncella, de Park Chan-Wook

Por Santiago Sánchez Pérez

ladon2Creo que fue en el año 2004 cuando gracias al festival de cine fantástico de Sitges, descubrí al director surcoreano Park Chan-Wook de la mano de su película “Old boy”. Gracias a ese éxito, llegarían (algunas en formato DVD) películas como la excelente J.S.A. un thriller militar ambientado en una zona fronteriza entre las dos coreas. Las otras dos películas que completan su trilogía sobre la venganza, la muy valiente “Soy un Cyborg pero no pasa nada” (valiente por el brutal cambio de registro que no gustó a todos sus fans, aunque al que escribe estas líneas le pareciese una genialidad).

Poco a poco, el señor Park se había convertido en uno de mis directores de culto y aunque su siguiente film (Thrist) me pareció una buena película… pero un poco por debajo de sus anteriores trabajos por un ritmo lento y un metraje que se me antojó excesivo, no por ello perdió mi confianza ni al leer la noticia de que su siguiente film, sería su primer trabajo con actores americanos, algo a lo que ya se había negado en otras ocasiones. Quizás fuese por un prejuicio, pero esa fue la primera de sus películas en la que me quedé dormido. Así que me tocó revisarla en DVD… y mis impresiones no mejoraron. Puede que para otros fuese un gran trabajo, pero la consideré su primer resbalón. Quizás por eso, al leer que su siguiente trabajo como director, sería la adaptación de la novela “Falsa identidad” de la escritora Sarah Waters, busqué algo de información al respecto y lo que leí no me llamó demasiado la atención. Trataba sobre la relación lésbica entre una ladrona que entraba a trabajar como doncella de una señorita que vivía aislada junto a su tío en una mansión victoriana, para que su compinche pudiese seducirla y desvalijarla.

Tampoco ayudó el que la película apenas tuviera distribución en una ciudad como Barcelona y por descontado, no contó con la más mínima publicidad. Su estreno se limitó a un par de salas en versión original subtitulada. Confieso que tras los dos últimos trabajos de su director, mis expectativas no estaban demasiado altas, pero aun y así acudí a su visionado el fin de semana de su estreno (ya que sospeché que no duraría mucho en cartelera) y para mi sorpresa me pareció no solo uno de los trabajos más redondos de su director, sino una de las mejores películas que he visto en 2017.

ladon3Como me gusta recordar de vez en cuando, no todos tenemos los mismos gustos y aunque a mí esta película me parece una genialidad, se trata de uno de esos films que no conectará con todos los públicos y que puede herir la sensibilidad de los espectadores de mentalidad más cerrada. Durante el pase de la película, calculo que no seriamos más de cincuenta espectadores los que estábamos sentados en la sala y al finalizar la misma, quedábamos una treintena. Ello se debe a que muchos se levantaron y se marcharon durante la emisión de algunas situaciones de carácter sexual entre las protagonistas femeninas (vamos dos mujeres manteniendo relaciones sexuales), dichas secuencias, no creo que puedan ser calificadas como pornográficas… pero si algo más subidas de tono de lo que puede estar acostumbrado el espectador medio de cine comercial.

Quitando ese aspecto, que en unos tiempos en los que se popularizan novelas sobre millonarios obsesionados con la dominación sexual y el BDSM, no deberían ser un problema, tenemos un thriller con una excelente factura técnica, tanto por parte de una fotografía muy cuidada, unas interpretaciones excelentes tanto por parte del elenco principal, como de los secundarios y un argumento con los giros suficientes, como para que un film de más de dos horas de duración me pareciese corto.

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En la medida de lo posible, recomiendo su visionado en versión original subtitulada. En parte para que no se pierda en gran medida el trabajo de los actores y en parte por no haber visto la versión doblada y desconocer la calidad de su doblaje, algo que en otros casos, jugó en contra del trabajo de este director, como en el caso de “Old Boy” que le adjudicó a su protagonista la voz del mismo actor de doblaje que se encarga por ejemplo de Homer Simpson (que no digo que sea mala… pero desde luego si muy alejada del registro original).

 

Las Flores de la Guerra, de Zhang Yimou

Una crítica de Mitsuko C.

FICHA TÉCNICA

Dirección: Zhang Yimou.lfdlg

Guión: Heng Liu.

Música: Qigang Chen.

Fotografía: Xiaoding Zhao.

Reparto: Christian Bale, Ni Ni, Xinyi Zhang, Shigeo Kobayashi, Atsurô Watabe, Dawei Tong, Tianyuan Huang, Paul Schneider, Bai Xue, Takashi Yamanaka, Shawn Dou, Kefan Cao, Hai-Bo Huang, Junichi Kajioka.

Productora: Coproducción China-Hong Kong; Beijing New Picture Film Co. / EDKO Film / New Picture Company.

Duración: 146 minutos.

Tráiler: http://www.youtube.com/watch?v=uggDoshgcPI

“Año 1937, nos encontramos en el escenario de la “Segunda Guerra Chino-Japonesa”, en el momento en el que el ejército japonés lleva a cabo la toma de Nanking. John (Christian Bale) es un maquillador de cadáveres muy amigo del alcohol, cuya misión es  ocuparse del párroco de la iglesia católica de dicha ciudad, tras su fallecimiento.

Al llegar se encontrará con  una docena de asustadas chiquillas y un joven que intentan sobrevivir tras la muerte de su protector y de su guía espiritual y la llegada inesperada de unas mujeres de moral distraída que buscan refugio y protección ante las atrocidades de la guerra”

Hablar de Zhang Yimou es hablar de poesía, de alegorías, de belleza, de emociones; es como un pintor ante un lienzo desnudo. Poco a poco va creando un mundo bello pero a la vez lleno de horror y tristeza que no puede dejarte indiferente. Da igual que seas el más duro de tu barrio, si ves una película de Yimou, llorarás como un niño al que le han quitado un caramelo y esto es porque el director habla de cosas cotidianas, algo que te podría pasar a ti y lo sientes tan dentro que te oprime.

Esta película no puede ser diferente, aquí ves la evolución del personaje de Christian Bale, alguien que al principio puede caerte mal por su cinismo y falta de empatía, pero que poco a poco irá dándose cuenta de lo que realmente merece la pena en la vida: no son las apariencias, no es el egoísmo y el “yo, yo, yo, dame, dame, dame”, sino que encontrará en el sacrificio y en el valor, la verdadera esencia de la vida misma.

Frame

La amistad, el amor, la entrega y ver las atrocidades que los hombre pueden cometer en estados bélicos son el marco de esta obra maestra basada en novela de Yan Geling, ‘Las trece mujeres de Nanking’, que narra un suceso real que todavía hoy conmociona a China y que está tratada de una manera exquisita con planos y cromatismos muy típicos de este director, que al captar con la cámara la mirada de una de las niñas refugiadas, puedes comprender todo lo que esconde la vileza del ser humano.

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