El legado de Christie, de David Ruiz del Portal, David Rozas y Juapi

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.

ELDC1Hoy venimos con El legado de Christie, una novela escrita a cuatro manos por David Ruiz del Portal y David Rozas, y que cuenta además con la brillante colaboración de Juapi, quien se ha encargado de la portada y de las espectaculares ilustraciones interiores.  Este trio calavera llevaba ya mucho tiempo maquinando y trabajando en este proyecto en común, que vio por fin la luz hace ya unos meses , y al que de verdad le tenía ganas.

¿Otra novela de zombis, como tantas otras? ¿No te cansas de más de lo mismo?  Pues la respuesta es  NO en ambos casos. El legado de Christie no es otra novela de género Z, por el hecho de que su trama argumental y la forma en que se nos narra la historia cuenta con varios elementos, que si bien no es que sean realmente innovadores ni descubran nada nuevo, si son utilizados con acierto y la dotan de ciertas particularidades que la hacen destacar sobre la mayoría de novelas de la misma temática. Además, hay otro factor, quizá el más importante, a tener en cuenta: El periodo de gestación de esta obra.  Se nota, y mucho, el trabajo y las horas invertidas en ella, en su concepción, construcción, desarrollo, revisión y pulido. No se trata de una pieza hecha aprovechando el tirón y sacada a toda prisa, siguiendo la estela de esta moda que dura ya la tira de años. Se evidencia el mimo, el cuidado, el no dejar cabos sueltos y el hilvanar todos los detalles,  desde el estilo de ambos autores (he sido incapaz de diferenciar lo que ha escrito uno de lo que ha hecho el otro y eso es muy buena señal), hasta la propia trama y como no,  esa gozada de ilustraciones que acompañan la lectura y que no es que supongan un plus añadido: Es que sin ellas, la obra no sería la misma. La labor de los tres, en conjunto, es lo que le da alma a la novela. Parece una perogrullada, pero no.

Me estoy enrollando mucho, así que vayamos al grano. La novela  nos presenta a Owen, protagonista absoluto y narrador de la historia. Una historia de violencia, soledad, abandono, desesperación y locura. No es bueno que el hombre esté solo y menos cuando ya no tiene nada por lo que luchar. Sobrevivir un día más parece un absurdo cuando ya no hay esperanza, cuando lo has perdido todo y a todos los que te importaban, cuando eres el último hombre y todos los días son iguales. El dolor y esa maldita soledad van minando tu cordura, convirtiéndote poco a poco en un demente que va perdiendo su humanidad y que ahoga su frustración y desespero en el alcohol, viendo como esa humanidad se va viniendo abajo convertida en ceniza, perdiendo la capacidad de sentir, de ser. SOLO SOBREVIVIR.  Es aquí donde la novela hace tamaño homenaje a ese Soy Leyenda de Matheson, con un Owen que es un clon de Robert Neville en todos los aspectos, aunque aquí es evidente que mucho más oscuro, mucho más perdido y derrotado.  Owen nos narra cómo es su día a día, sus pensamientos, sus obsesiones y su descenso a la locura. Poca acción y mucha introspección que pueden hacer fruncir el ceño al lector menos avezado,  que busca muerte y destrucción de NoMuertos a base de recortada, pero que a los que ya tenemos callo hecho con este género y estamos hastiados de tanto machito matazombies, nos deja un buen sabor de boca. Hay escenas salvajes, hay auténticas carnicerías pasadas de rosca e incluso exageradas para lo que sería normal, pero solo cuando es menester y no de forma gratuita.

ELDC2Me ha gustado como utilizan los autores esas dos líneas temporales, el presente de Owen en este mundo podrido y como era su vida antes del apocalipsis y durante el mismo, que le ocurrió, como se fue todo al carajo, como reaccionaron la población y los militares… Ese ir y venir nos va dando pistas de cuáles son los traumas que arrastra Owen, su amargura, su infierno personal y su negativa de rendirse, pese a todo.  Sus motivaciones, aquello que le impide meterse una bala en la cabeza y terminar con su miserable existencia. Su locura, su apatía, en quien o que se ha convertido y porque es el único habitante de la ciudad. Es cuando avanzamos en la lectura que aparece el punto de inflexión, la sorpresa, un objetivo que le dará esas razones para salir, para tomar de nuevo las riendas, un propósito…

En definitiva, y sin alargarme más de lo necesario, estamos ante una novela de zombies que a priori, puede parecer convencional y en la misma línea que otras tantas similares, pero que cuenta, como ya he dicho, con algunos elementos que la hacen destacar. Fallos aparte, como el caer en lugares y situaciones comunes dentro del género, aporta varias cositas que la hacen brillar con luz propia y la hacen recomendable.  La forma en que está narrada; el ritmo fluido y constante, sin acelerones innecesarios ni momentos de letargo, creando tensión cuando la historia lo requiere;  el hacer hincapié en las emociones y sentimientos, profundizando en los personajes,  así como el cuidado puesto en la historia, que se nota en todos los aspectos, son puntos a favor de la novela y hacen que el resto de defectos queden relegados a un segundo plano, bajo la alfombra.  

Y para quienes os preguntéis cual es el Legado de Christie, solo puedo deciros que leáis el libro para descubrirlo. No seré yo quien lo revele y joderos algo tan original y bien llevado.

Por cierto: ¡Que grande el tío Willy!  Otro homenaje más, que aunque nos haga pensar irremediablemente en su fuente de inspiración,  hay que admitir que aquí da mucho, mucho juego.

 

El legado de Christie

David Ruiz del Portal y David Rozas Genzor

Ilustraciones: Juapi

Editorial: Alfasur

Páginas: 343 pág.

PVP: 18,90 €