In Memoriam: Jack Ketchum ha muerto. Reflexiones de su “Hijo Bastardo Idiota”, por Turner Mojica

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hace apenas diez días,  nos decía adiós alguien muy querido y admirado por esta casa. Dallas Mayr, más conocido como Jack Ketchum, quien con su partida, nos ha dejado tristes y un poco más huérfanos de referentes de esos que de verdad, nos han marcado el camino a seguir a muchos de nosotros. No voy a extenderme en alabar su trayectoria literaria (insuficientemente reconocida en nuestro país, si se me permite el inciso), ni a caer en el error de hablar de él a nivel personal. Me pareció siempre un tipo interesante, honesto consigo mismo y con los demás, pero no lo traté en persona y es por eso que prefiero que sea alguien que sí le conocía bien, de manera íntima, quién venga a hablarnos ya no del escritor, sino del hombre que era.

Gracias a Soraya Murillo, quién mantenía desde hace tiempo una buena relación con el autor a través del email y las redes sociales, he conocido a Turner Mojica, alguien muy, muy cercano a Ketchum y que ha tenido el detalle de autorizarnos a traducir y publicar esta misiva, a modo de homenaje póstumo a quien, en sus propias palabras, ha sido como un padre para él.

Agradecer a Pili Rosique Aysel sus labores de traducción, a Soraya por el contacto, al propio Turner Mojica por su amabilidad y como no,  a Jack Ketchum, allá donde esté, por habernos dado tanto… Que la tierra te sea leve, Dallas.

Os dejo con el texto:

 

In Memoriam: Jack Ketchum ha muerto. Reflexiones de su “Hijo Bastardo Idiota”

Se ha ido. Se ha ido de verdad”. Me tumbo en la hamaca, contemplo el Pacífico y dejo que esas palabras se hundan en el azul resplandeciente. Busco en Spotify y pongo a Tom Waits, “Sins of the Father”, y me balanceo durante un momento con los ojos cerrados. “Kissed my sweetheart by the chinaball tree. Everything I done is between God and me”. La tristeza se apodera de mí y lucho por empujarla hacia ese oscuro lugar donde esperan las lágrimas. Me lleva a la puerta de cristal y me guía a través de la villa blanca hasta la cocina. Cojo el cuchillo, corto un pedazo de mango y apoyo mi mano sobre la encimera de mármol negro. Cruzando el suelo de losetas blancas en un baile lento y aburrido, me lleva escaleras abajo y yo la sigo fuera, cerrando la puerta tras de mí.

La música se desvanece y camino los cincuenta pasos hasta la orilla de Playa Marbella, en Costa Rica. No siento el calor del sol, ni el de la arena, tampoco oigo el canto de los pájaros y el aullido de los monos. Soy sordo a las iguanas que me sisean y a las olas que me golpean mientras me alejo nadando. Otras cincuenta brazadas y miro hacia la orilla. Contengo la respiración y me sumerjo en la corriente.

Conocí a Dallas Mayr, su nombre real, en un encuentro de alumnos del Emerson College en el centro de Manhattan. Lo sacaron de un grupo de admiradores, mujeres en su mayoría, y me lo presentaron. Bebíamos el mismo whisky escocés: Dewar´s con hielo. Le acepté un Winston, lo que se convertiría después en un ritual para nosotros. Parecía que nos conociéramos de antes y el resto de la fiesta se disipó, salvo por las mujeres a nuestro alrededor. Al día siguiente, quedamos a las cuatro y media para lo que él llamó “The Meeting”, en lo que por aquel entonces era el World Café en el Upper West Side, no muy lejos de donde él residía. Supe que volvería para vivir cerca de él.

Cuando me instalé en Manhattan desde Boston, poco después de graduarme, “The Meeting” se convirtió en parte de mi vida. Escritores, artistas, actores, ejecutivos y obreros mezclados con el ritmo vibrante del Lincoln Center y los cercanos ABC Studios. Dallas me guió como Charon a través de sus aguas. Los hombres y mujeres que asistían se convirtieron en mi gran familia. Los primeros años no había leído ninguno de los libros de Dallas, ya que no eran fáciles de encontrar por aquel entonces. No fue hasta que conseguí un trabajo de marketing en Playboy y me tropecé con un ejemplar de “Joyride” en Barnes & Noble. Tenía que hacer algo. Sólo dos copias. Me encargué de preparar su primer kit de prensa, todos sus materiales de RR.PP., todo aquello sobre lo que que pude poner las manos. Me zambullí en un tesoro escondido de material guardado en su apartamento en la calle 69 con Broadway, donde conocí a Paula y sus gatos. Bestia se convirtió en mi favorito.

Realicé su primera fiesta de presentación de libros en Nell´s para ”The Girl Next Door: Special Edition” en la calle 14. Aquel evento fue el comienzo de nuestras promociones juntos que, para mí, eran meras excusas para beber, fumar, hablar y reírnos juntos. Él había conocido cada amor de mi vida, sido testigo de cada ruptura, visto mis ascensos y mis muchos descensos al infierno. Dallas fue el responsable de mi traslado a Italia. “Vete” es lo que dijo, “sal de aquí y alcanza Grecia también”. Lo dejé todo y me fui, pero siempre mantuvimos el contacto.

Dallas y yo comimos, bebimos, fumamos y viajamos juntos por docenas de ciudades en Italia: de Milán a la costa de Amalfi, a la isla de Malta y las playas de Costa Rica, donde me instalé después de trece años en Italia. Me convertí en lo que él llamó su “hijo bastardo idiota”, sacado de una canción de Frank Zappa. Llevé esa insignia con honor y casi toda mi correspondencia con el acababa con “XO HBI”

Hice que Dallas volara a visitarme en Playa Tamarindo para consultarle sobre un guión que estaba escribiendo y su valoración fue maravillosa. Estaba pálido y frágil, sus ojos eran grises y no del azul penetrante al que yo estaba acostumbrado. Su andar era lento, pero sonreía a través del dolor. El clima cálido le venía bien. Estaba de mejor humor. Después, su cáncer remitió.

Volví a traerle a Costa Rica para trabajar más en el guión, pero mi verdadera motivación era que pasásemos su cumpleaños juntos. Escapó del invierno de Nueva York y estaba encantado con nuestro progreso en el guión.

Le estaba muy agradecido, pero también abrumado porque su cáncer había reaparecido. Tenía mejor aspecto que la vez anterior, pero algo me decía que aquella sería la última vez que le viera vivo. En aquel viaje, poco a poco, me fui desmoronando y desarrollé lo que él llamaba “flopsweat”. Un miedo nervioso a fallarme, lo que para mí significaba fallar a Dallas. Me tragué un combinado de sus pastillas y las pasé con botellas de whisky escocés y enfermé del alma, pero Dallas me sacó adelante. Él sabía que estaba sufriendo. El miedo a perderle era insoportable. Aquel hombre me era más cercano que mi propio padre.

Mientras me sumerjo bajo el agua, oigo su risa. La música de Tom Waits vuelve a mi cabeza. “Hoist That Rag” ruge bajo la superficie. “We stick our fingers in the ground, heave and turn the world around”. Respiro con dificultad, vuelvo nadando a la orilla y me tumbo exhausto y riendo en la playa. Mi padre se ha ido, pero me ha dejado las palabras más poderosas, que para mí tienen tanto significado como “Jesús lloró” y esas palabras eran “palabras evocadoras”. Estoy conociendo a la tristeza y bailando con ella. Siento a Dallas aquí conmigo, en la playa, y dejo que la avalancha de recuerdos me llene de alegría.

Mi padre era un alma generosa y amable; bebedor, fumador y picaflor, como me gustaba llamarle. Simplemente resultó ser Jack Ketchum. Me enseñó lecciones que no se pueden encontrar en ningún libro y predicó con el ejemplo. Stephen King lo llamó “un arquetipo”. Lo era en todos los sentidos de la palabra, en el trabajo y en el juego.

Camino de vuelta a la villa, me sirvo un té helado y llevo mi portátil desde la mesa a la hamaca. Veo mujeres hermosas en la playa y perros jugando. Tomo un sorbo del vaso y comienzo a escribir.

1- N.del T “Besé a mi amor bajo el árbol de las lilas. Todo lo que he hecho queda entre dios y yo”
2- N. del T. “La chica de al lado: Edición especial”
3- N. del T. ” Hundimos nuestros dedos en el suelo, tiramos y cambiamos el mundo

 

Corazón americano, alma europea y sangre costarricense. Turner Mojica es escritor, consultor de gestión internacional, estratega de marca para las industrias de las artes y el entretenimiento. Graduado por la Emerson College, es ex coordinador de prensa del senador estadounidense Edward M. Kennedy, ex gerente de marca de Playboy Enterprises Inc, ministro de propaganda de The Ronnie King Group, asesor de gestión de Mario Cardona Lang y Zen Entertainment Latin America y Consultor de Gestión Internacional e Hijo Bastardo Idiota de Toda la Vida de Jack Ketchum.Enterprises Inc, ministro de propaganda de The Ronnie King Group, asesor de gestión de Mario Cardona Lang y Zen Entertainment Latin America y Consultor de Gestión Internacional e Hijo Bastardo Idiota de Toda la Vida  de Jack Ketchum.

 

La opinión de Soraya: Las ratas, de James Herbert

Por Soraya Murillo.

Las ratas es el título con el cual se ha reeditado esta novela corta por la editorial La biblioteca de Carfax . Anteriormente fue editada por Planeta en 1975 con el título La invasión de las ratas. Fue durante muchos años un libro descatalogado y muy buscado, pagándose cantidades importantes por un ejemplar. Gracias a esta nueva edición de la editorial, está al alcance de todos.

No sé si sabréis que es una trilogía, aunque existe cierta independencia entre ellos, con lo que pueden leerse de forma independiente. Las ratas es el primer volumen, el siguiente es El cubil (flojo a mi parecer, escrito más bien como obligado por las ventas del primer libro) y Dominios, que la cierra de forma magistral y es el que más me gustó, y trata de un futuro apocalíptico, a lo Walking Dead con ratas.

Bien, centrémonos en el libro que volví a leer y os cuento .

Un libro de terror bastante de pulp, con un estilo de lectura sencillo para llegar a la edad de cualquier lector. Más allá de los ataques de las ratas, que por cierto resultan muy reales, el autor se preocupó de saber de estos roedores, de cuatro patas, grandes incisivos y cola larga. Exactamente no son animales jerárquicos, aunque si llegan a tener una sociedad de clases.  Tienen hasta algunos ejemplares prescindibles a los que mandan a probar las cosas o salir si hay peligro y si los matan, no siguen los demás. Es una curiosidad, pero por eso tuvieron que cambiar hace años los venenos teniendo que inventar los retardados, porque mandaban al apestado a comer el veneno y como moría enseguida, los demás no lo tocaban. Los venenos con efecto retardados actúan al cabo de horas o días. Con todo esto trabaja el autor su novela, dejándonos bien claro lo inteligentes que son estos mamíferos.

Doscientas y pico páginas, que empiezan en una casa abandonada, la cual olvidamos muy pronto, adentrándonos en los hogares de varios personajes. Aunque nuestro protagonista principal es  Harris, profesor de una escuela de los suburbios londinenses, iremos fondeando en otras historias donde no sabremos si sus personajes serán o no víctimas de las ratas. Un Londres todavía con el recuerdo de los bombardeos de la guerra, una ciudad llena de edificios destruidos donde la gente intenta volver a la vida cotidiana. Nuestro autor no escatima en páginas para criticar las diferentes clases sociales, la política de mirar hacia otro lado. Total, solo moría la gente obrera.

Un libro que volví a leer después de muchos años y que me animo a reseñar hoy, para que sepáis de él en caso de no conocerlo. Y aunque llevo mucho leído desde entonces, de nuevo no me defraudó. Tal vez ya no sentí la misma emoción de la primera vez, pero en verdad releer cómo describe esas ratas diferentes al resto, que plantan cara, que no se acobardan ante el humano, que los atacan, les chupan la sangre y desgarran la herida comiéndote vivo mientras tu cuerpo convulsiona, arrancando los ojos para dejarte indefenso… Es lo increíble de las buenas novelas, que aunque las hayas leído cien veces siempre encuentras la emoción o algo nuevo, en este caso no deja de sorprenderme el gran trabajo de Herbert en estos pasajes.

Buen libro que seguro leeréis de una sentada, donde las ratas prueban la carne humana fuera de cementerios y trincheras, como si fuera una cacería… y ya no querrán otra cosa. Sangre, vísceras, cuerpos destrozados e irreconocibles. Ataques inteligentes donde esa rata jefe os pondrá los pelos como escarpias cuando sepáis de ella, por cómo mira, cómo desafía. Miles y miles de ellas  sembrando el terror, entrando a las casas, agarrándose a la piel.

Estuvo muchos años descatalogado, ahora tenéis la oportunidad de leer este clásico del terror.

http://labibliotecadecarfax.com/tienda/es/james-herbert/1-las-ratas-9788494668203.html

 

La opinión de Soraya: Veinte, de Manel Loureiro

Por Soraya Murillo.

Si debo decir la verdad, tenía dudas de si opinar o no sobre este libro. Siempre lo hago de los que me han gustado, para que sepáis de ellos. Pero aquí me encontraba con la duda. ¿Me ha gustado lo bastante para escribir un comentario?

Puse en una balanza imaginaria lo bueno y lo malo, y sí, hay suficientes razones para emplear mi tiempo con la reseña. Aunque ando por el face, en realidad vengo de un foro de lectura donde junto a otros lectores solíamos comentar libros. Algunos se vinieron a Facebook y me vine con ellos. ¿Por qué os cuento esto? Porque una vez discutimos el motivo que ha llevado al escritor Dan Brown a ser uno de los escritores más vendidos, cuando solo aportaba aventuras y no dejaba ningún poso de grandeza en sus obras. Entonces alguien dijo: Si ayuda con sus libros a que la gente lea, ya es un logro… Y pensé, bueno, que razón no le falta.

Vais a leer seiscientas páginas de una historia distópica sobre la vida en la tierra después de un apocalipsis. El autor al terminar el libro dejó un pequeño escrito en el que se preguntaba: ¿Qué pasaría si quisieran destruir la raza humana y saliera bien?

Empecemos.

Unos días antes de Navidad el mundo entrará en un caos de muerte. La humanidad (sin que se sepa el motivo), se está suicidando de las maneras más horribles imaginadas, pero lo terrorífico es que lo hace con una sonrisa en su rostro. Un camión militar recogerá a los supervivientes que fueron vacunados a tiempo y entre ellos, estará nuestra protagonista, Andrea.

Dos siglos más tarde, Andrea sigue viva, la vacuna tuvo el don de darle la inmortalidad a ella y a otros vacunados. Ahora viven en un asentamiento de los pocos que quedan en la tierra. El suyo lleva el nombre de La lanza. Prácticamente viven como en la edad media, apenas sin medios, donde los llamados ancianos (gente inmortal), enseña a los nuevos jóvenes todo aquello que recuerdan de sus tiempos para seguir vivos. Más o menos llevan una vida tranquila, donde una extraña leyenda cuenta sobre la vida en el interior del bosque, de aquellos que ellos nombran como los hostiles. Una mañana, sobre los campos sembrados encontrarán docenas de pájaros muertos. La pesadilla empezará de nuevo: la plaga antigua ha regresado y el numero veinte será la línea entre la vida y la muerte.

Creo que este resumen es suficiente para despertar vuestro interés, así que ahora vayamos a otro asunto, las preguntas: ¿Qué clase de plaga hace que la gente se suicide? ¿Quiénes son esos que llaman Los hostiles? ¿Por qué volvió de nuevo el apocalipsis? ¿Quién es en realidad Andrea? Tranquilos, encontrareis la respuesta para todo, el autor se tomó su tiempo para que podáis entender las cuestiones que propone la novela.

Y volvemos al principio de mi escrito. Entonces… ¿es un libro a lo Dan Brown? Sí, lo leeréis prácticamente de una tirada, aunque sean seiscientas páginas. Loureiro escribió una novela adictiva, de fácil lectura, de las que yo llamo pasar páginas y seguir leyendo. ¿Entonces es un mal libro? No, no lo es. Hay una diferencia muy importante: El autor supo dejar un fondo para que en algún punto os detengáis y penséis. Me preocupaba ese grupo de jóvenes que de repente se ven con la responsabilidad de seguir adelante prácticamente solos, ya sabéis. A veces dices: “joder, yo con esa edad no pensaba como un adulto”. Manel fue inteligente, dejó que fueran los llamados ancianos, los maestros encargados de formarlos y tutelarlos a todos. Y así sí, cuando te enseñan aprendes; tengas la edad que tengas, aprendes.

Las primeras páginas son bestiales, cómo trasmite el miedo, dejándote solo con la imagen que se ve detrás de un cristal, esa gente muerta, ese vació, ese silencio…

Los hostiles, ya, sé lo que estaréis pensando: “va, ya sabemos quiénes pueden ser…” Pues mirad, el autor pensó lo mismo, y no, no son lo que creéis, ahí jugó bien. Más, sí hay más, ya os dije que hay un trasfondo en el libro por el cual merece que esté escribiendo todo esto.

Manel, comentará lo que ocurre cuando un individuo llega al mando (esa persona no inventó nada nuevo, sino tomó el dominio), el poder absoluto y para ello hay que someter a los demás. Obligarlos a hacer lo que uno desea y a aquél que simplemente te contraríe en lo más mínimo, se le elimina. Reducir todos a su voluntad, y convertirlos en ovejas. Un mundo sin normas, porque cuando hay normas, el rebaño que ha creado puede pedirle a él mismo que las siga. Sin ellas, no tiene que dar explicaciones ni someterse.

Aprenderemos que nunca debemos dejar que nadie piense ni tome el control por nosotros.

Quizás demasiado larga, podía haber llegado al mismo final con menos páginas. Una humanidad que se niega a desaparecer, donde el ADN es la clave de toda la historia.

Una novela juvenil que sí merece la pena ser leída, donde nuestro autor dejará unas terribles palabras finalizando el libro. Y el resultado es estremecedor, porque es una posibilidad real.

https://www.amazon.es/Veinte-Autores-Españoles-e-Iberoamericanos/dp/8408165143/ref=asap_bc?ie=UTF8

 

 

La opinión de Soraya: Las tres niñas brujas, de Simón León.

Por Soraya Murillo

Cada noche, nuestro escritor baja al sótano donde tiene su máquina de escribir. Él no le tiene miedo al síndrome de la página en blanco. No, él tiene tres musas, tres niñas brujas que en realidad son muy viejas, mucho.

Ante su pregunta:

—¿Qué tienen para mí esta noche?

Ellas le responderán:

—Una historia de aparecidos…

—Una historia de monstruos…

—Una historia de muerte…

Lo que leeremos serán seis relatos de las niñas brujas y dos interludios, terminando con una pequeña biografía de su autor.

Normalmente suelo empezar resumiendo las historias que leo, pero esta vez veo necesario escribir un poco sobre Simón León, para que entendáis qué vais a leer.

Son unos relatos extraños y fascinantes, escritos por un autor con una imaginación delirante y yo diría que hasta enfermiza. Desgarra la lucidez del lector, perturbándolo con su escritura oscura, tocando de forma macabra el tema sexual llevándolo a la perversión, mientras lo une con leyendas tradicionales. Se nota su gusto por lo gótico, lo detalla todo hasta un extremo que asusta. Una manera de escribir desequilibrada pero brillante. Cediendo a las tres brujas la narración de sus historias, olvidaremos que todo ello salió de la cabeza de su autor, un hombre que siempre fue consciente de que a veces, sacaba al monstruo que llevaba dentro mientras escribía.

-Primer relato de las tres niñas brujas.

Invocación: —Las brujas… las brujas siempre son malas en los cuentos, ¿no? Pero en realidad, los malos son los reyes y los príncipes…

Dice la nueva chica que acaba de llegar al edificio habilitado como cárcel de tortura. Allí, junto a una compañera también vencida por el miedo y el dolor, invocará a aquellos que no deben ser nombrados…

-Primer Interludio

La niña que amaba a los lobos: ¿Lo que es bestialismo para ella, es bestialismo para él? Ella ve un lobo cuando mira, él ve a una muchacha.

Es cuento de caperucita que deberían de habernos contado…

-Segundo relato de las tres niñas brujas.

Él: En el interior de un bosque habita un duende. Los hombres del lugar miran hacia otro lado cuando se cobra su ofrenda…

-Tercer relato de las tres niñas brujas.

Pedro: Una casa abandonada con una extraña historia de tres hermanas desaparecidas en su interior. Pedro, un niño lleno de odio, humillado en el colegio…

-Cuarto relato de las niñas brujas.

Un cuento de vampiros: Un escritor que desea escribir un cuento sobre vampiros. Pasará años documentándose, viajando, intentando descubrir si en realidad existen. Hasta que un día entenderá…

Me detengo un momento para explicaros que los relatos son muy cortos, de apenas un par de páginas, lo cual hace que no pueda expandirme mucho, pues terminaría por contarlo y todo perdería interés. Recordad que yo no soy el escritor, yo os lo escribo desde la sencillez, apenas bocetando lo que son las historias que se nos muestran. Él no, él era un escritor con una mente  compleja, el cuál llego a decir: «Siempre tuve fe en el horror que habita en mi interior». Por lo tanto, mis palabras no hacen honor a como nos escribe sus historias. Simón León, de nacionalidad  argentina, deja esta pequeña obra escrita en su lengua natal, ese español, que a nuestros ojos puede resultar curiosa en sus formas, lo cual la dota de una personalidad muy especial…

-Quinto relato de las niñas brujas.

Malvina: Una oscura fábula sobre una niña encerrada en un internado gobernado por monjas, donde todo lo sexual será castigado de la forma más repugnante que ser humano haya imaginado.

-Segundo Interludio

La tragedia de los hermanados: Con el fondo del famoso cuento Hansel y Gretel, llegaremos hasta un relato de orgias y lujuria.

-Sexto relato de las niñas brujas.

Marina: Un retratista se gana la vida pintando a su amada. Hasta que un día, en un terrible accidente, ella termina desfigurada para siempre.

Y aquí termina nuestro autor de transcribir lo que sus musas le han dictado. Ahora leeréis una muy buena biografía suya que de no debéis pasar por alto si queréis saber porque motivo escribe así. Yo creo que la frase que mejor lo define fue esta: «Cuando decidí convertirme en escritor, decidí al mismo tiempo dejar de ser persona».

Nada más que deciros, salvo que por muy macabro que haya sido, desde luego siempre se le recordará como un gran escritor de culto.

http://sacodehuesos.com/a-sangre/las-tres-brujas-ninas

 

La opinión de Soraya: Asesinato en el club nudista, de Roberto Malo

Por Soraya Murillo.

Es difícil empezar una reseña y pretender ser parcial cuando todavía recuerdas escenas leídas  y  una sonrisa se te escapa de los labios.  Pero empecemos…

 aeecnUn futuro no tan lejano  donde los asesinos  se anuncian como tales, con su propio despacho, como si fuera un dentista o cualquier otro profesional reputado. Al de nuestro protagonista  llegara un marido despechado, engañado (vamos,  un cornudo de toda la vida),  para encargar el asesinato de su mujer.

Recordemos que en ese tiempo venidero, es normal encontrase con casos así, pero: ¿y si el asesino debe matar a la mujer perfecta, una belleza despampanante de medidas  extraordinarias,  dentro de un club nudista?  Ahí ya cambia el asunto, ¿eh?

Pues esta es la historia os vais a encontrar. Y creedme si os digo que  la trama, magnífica por cierto, va acompañada en todo momento de un gran sentido del  humor.  Humor inteligente, bien planteado y con un tono que le sienta como un guante a la historia. La escena de la escalera, por ejemplo, es maravillosa. Yo me reí tanto que incluso dejé la lectura para comentarla con un amigo.

 Es una novela corta, no más de cien páginas; esa clase de novela que uno busca cuando viene ya cansado de leer tochos y quiere ponerse con algo ligerito, pero de calidad. Aquí la tenéis.

 Roberto Malo nos presenta a este asesino tan particular, con el cual simpatizaremos de inmediato. Nada del típico bravucón, palizas y demás… No, nuestro asesino es muy fino, responsable, un buen profesional,  amante de su familia, irónico. Un tipo consciente de que su oficio no es cualquier cosa, sino un trabajo sacrificado.

 Simplemente imaginaos al asesino desnudo, rodeado de cuerpos perfectos,  buscando a la rubia más perfecta de todas para matarla, con  todo el erotismo que eso conlleva.

 Leedla porque en verdad vais a disfrutar. Vais a reíros, mucho. Y aunque todo indique que la rubia guapa lo va a pasar mal, poco os importará lo que pueda ocurrirle. Porque quien de verdad nos tiene comiendo de la mano es nuestro protagonista. Y es que nuestro asesino es un tipo muy guay.

La novela es una pequeña delicia y sólo le vi un defecto: demasiado  corta. Esa historia y la forma en que la dejó escrita, se merecía varias páginas más.

Fantástica novela, Roberto Malo, pero fantástica de verdad.

 

Asesinato en el club nudista

Roberto Malo

Ediciones Nalvay

ISBN: 978-84-937518-4-5

120 Páginas

13€

 

La opinión de Soraya: Dentro de Mí: EMMO, de Jaime Blanch Queral

Por Soraya Murillo.

 

ddmeoEsta es una novela de fantasía con algo de ciencia ficción, aunque también la catalogaría como una historia de esperanza,  trascendental en su reflejo de la naturaleza  humana, o de temas de índole personal de mucha gente.  Todos cometemos errores, fallos o decimos aquello que, de pensarlo dos veces, nos callaríamos. Pero luego ya no hay marcha atrás y simplemente nos toca aprender,  para no tropezar de nuevo.

David, nuestro protagonista, sabe mucho sobre ello. Cansado de un trabajo  en el que se siente vacío en su rutinario día a día, debe llevar lo mejor que pueda su primer fracaso matrimonial.

Una hermosa mañana de sol,  sale en bicicleta para pasear por los montes de la ciudad de Castellón. Desde una de sus cumbres,  mientras contempla innumerables campos de verdes naranjos, con  el azul y tranquilo mar Mediterráneo de fondo, siente una presencia . Después de un leve desvanecimiento regresa a su casa siempre con la extraña sensación de que algo le ocurrió mientras estuvo sin conocimiento.

A partir de ese día empieza a tener sueños muy extraños sobre un ser de fisiología muy distinta a la nuestra. También contemplará una ciudad, ubicada más allá de nuestra galaxia, donde hay  edificios y maravillosas pirámides.  Sueños que se repetirán, junto a lagunas mentales que padecerá nuestro protagonista,  angustiado por no recordar apenas nada,  aunque en su reloj las horas pasen sin tener la certeza de haber hecho cosa alguna durante esos espacios de tiempo.

Un día EMMO le hablará, contándole que es una entidad  que ahora vive dentro de él, y que entró  utilizando un transmisor de conciencias, un aparato capaz  de lanzar la conciencia del etéreo ser a cientos de años luz.

Le hablará de su mundo, donde macro -estructuras traslúcidas flotan de forma permanente. De su forma de vivir y de cómo entienden el amor los suyos.

La vida de nuestro protagonista irá cambiando junto a la de todos aquellos que siguen a su lado. Nuestros dos amigos protagonistas, humano y alienígena, conversarán sobre toda clase  de temas,  y sus diálogos llenarán parte de la novela.

Si no fuera por el habitante de otro planeta, yo os diría que el autor quiso  plantearnos muchas cuestiones,  que deberéis entender según vaya terminando de contarlas.

Ya os lo dije al principio… Es una historia que se refleja  como un canto para la esperanza,  acompañada de fantasía y mundos perdidos en el infinito del espacio.

Jaime Blanc nos dejó un libro donde nos veremos reflejados  en muchas de las dudas de su personaje, teniendo  esa sensación (cuando nos vayamos acercando a sus últimas páginas),  que de vez en cuando un final feliz se agradece para no perder la humanidad que nos queda.

 

 

La opinión de Soraya: Babujal, de Darío Vilas

Por Soraya Murillo

 

`Las paredes del pasillo parecieron separarse ante la mujer, invitándola a internarse en él hambrientas de su presencia, anhelantes después de tanto tiempo sin deglutirla  entre sus entrañas de piedra y saber…´

babujaldarPárrafos  así hacen a un escritor. Encontrarlos no es algo sencillo,  pero Darío nos dejó  maravillas de esta categoría, haciendo  que su Babujal sea para mí su mejor obra publicada hasta ahora. Siempre que puedo lo repito: la diferencia entre un escritor y quien intenta llegar a serlo, es esto, un par de frases a las  que igual no se dan importancia, pero que  la tienen y mucho. Es el trabajo bien hecho, la molestia que se tomó el autor por dejarlo bien escrito.

La historia de Babujal es una narración  valiente, como lo son  todas las que tocan el tema de la guerra civil española. No es sencillo para un escritor,  sabedor  de que hoy en día siguen habiendo dos bandos y que en ese aspecto,  los años no han pasado. Pero las historias deben de contarse y cada autor  intenta hacerlo según le  dicte la memoria de aquel tiempo y el corazón. Para eso es su novela.

Darío nos adentrara en el drama que vivió una familia de derechas, usando para ello tres partes diferentes. Empezando con una carta desde Cuba, una carta sencilla, pero será la clave de toda la historia.   El tiempo no se detiene y  llegamos a nuestra protagonista, que vive  en los años de la transición española afincada en París.  Recibirá una fatal noticia  que precipitará el regreso  al hogar de su infancia.  Los recuerdos  entre esas paredes nos transportaran a  cómo era la vida  de  aquellos que  mantenían el poder entonces, esa clase social que amparados  por quienes gobernaban,  se permitían  juzgar sin ser juzgados.

Mientras  Ana,  la protagonista,  regresa con su mente a ese lugar del pasado donde quedo marcada por una tragedia. Darío nos empujara hacia un nuevo escenario durante  la guerra civil, a un pueblo de Zaragoza, y allí sabremos que una frase tan simple como  `Del lado de Dios´, era la diferencia entre la vida y la muerte.

Una novela muy bien escrita, con páginas enteras  perfectas.  Leerlas es tal gozada que el libro va solo, no agota, no te distraes, simplemente quieres saber más.  Como ya dije, valiente.  He de ser sincera y reconocer que hay  algunas partes que me molestaron, pero eso no les resta valor ni al escritor ni al libro.  Al revés,  puede que eso lo haga más grande.

Todo comenzó en Cuba y más tarde en el desembarco de cuatro individuos en España,  dos hombres, una mujer. Y el Babujal…  O tal vez no.  Tal vez el Babujal ya vivía entre nosotros y ellos simplemente trajeron la palabra.

Sed valientes,  como lo fue el escritor y leedlo. Estáis ante el mejor libro de Darío Vilas.

 

Babujal

Darío Vilas

Editorial: Stella Maris

ISBN: 9788416541768

Páginas: 280 pág.

PVP: 19€ (también disponible en Amazon)

http://www.editorialstellamaris.com/titulos/babujal/

 

 

La opinión de Soraya: Quién tiene miedo a morir, de Pedro Moscatel

Buenos días, amiguetes.

Hoy presentamos una nueva sección en el Athnecdotario. Es un placer para mi el inaugurar el rincón de nuestra nueva colaboradora Soraya Murillo, lectora ávida y amiga de esta casa, que a partir de hoy va a traernos sus impresiones sobre las lecturas que va devorando. Soraya no hace críticas, ni siquiera reseñas. Ella nos da su opinión, tal cuál, de las obras que ha leído. Y creo, queridos Lectores Ausentes, que no hay nada más honesto que eso. Sencillez, claridad y sin necesidad de retórica grandilocuente para aconsejarnos , según su criterio, aquellas lecturas que no debemos perdernos.

Quién tiene miedo a morir, de Pedro Moscatel (Por Soraya Murillo)

rs1Un editor de éxito  es secuestrado en su despacho y llevado al sótano de una cabaña. Su raptor  le irá leyendo un  paquete de folios que contiene  trece relatos de miedo, todos ellos relacionados de una forma  u otra con la muerte.

Amordazado y torturado, viviendo en carne propia una escena de lo que podría ser una versión de la famosa novela de Stephen King,  Misery,  el autor se convierte en oyente y su secuestrador le narrará los relatos contenidos en esas páginas. Ambos,  tal vez sin quererlo comparten algo en común, el amor por la lectura. Un vínculo con el que conectarán, aunque sin llegar al síndrome de Estocolmo,  pero sí logrando alcanzar una especie de tregua,  analizando las historias y las conclusiones que sacaron de ellas.  Aunque como ya dije, durará pocos momentos: la angustia, el miedo, el sentirse torturado y amenazado  invadirá cada página de la novela.

Las historias, siempre con la muerte del protagonista como eje central, comenzarán con una niña que ve y habla con los muertos, ya que todos sabemos que una manera de recordarlos  es  no dejar que se pierdan en el olvido.  Seguiremos con el lago Vostok  donde hay una clave para entender  lo que deseamos siga siendo un misterio.

Ignacio, así se llama  el secuestrador, seguirá  con una historia  rindiendo homenaje a la famosa novela  Guerra mundial Z, para pasar a la  siguiente, donde el protagonista será un terrorífico viaje que causó la toma de un ácido.

Continuaremos  leyendo, o más bien escuchando, cómo Ignacio relata con verdadera pasión  esas páginas arrugadas  que desea que el editor publique en su editorial, y para eso conoceremos el resto de relatos: Un personaje  que se rebela ante su creador; el misterioso caso de la viuda negra; un agente secreto que cambió su forma de ver el mundo por la muerte de alguien muy especial; el trauma de un hombre  cuando se encontró con la horrenda muerte de su madre… Incluso leeremos un corto de humor, pues la muerte a veces se esconde de diversas maneras y distintos rostros.

Niños en una tienda de comics que encontrarán  lo que creen que es la réplica de la máquina del tiempo de la gran raza de Yith.  Casi terminando las historias, con nuestro editor al borde de la muerte,  su captor le relatará las tres últimas : El microscopio en el que nadie, nadie, debe mirar lo que espera bajo su lente de aumento,  o  esa vivienda vacía que se abre cuando llamas a la puerta, para recordarte que eso no es posible que ocurra .

Finaliza con  la historia más larga de todas y la que da título al libro, donde el protagonista entiende que cuando la muerte llega se pierde el miedo a morir.

Bueno,  el secuestrador ya terminó de leerle los trece relatos a un editor desangrándose, pero… Pues sí,  siempre hay un pero. Nos queda el final: ¿Quién escribió esos relatos? No, no fue el captor. Yo nunca dije que fuese él. Dije en todo momento que los leía, que es muy diferente.

Os tocará haceros con esta tremenda novela  para saber tres cosas: la primera lo que es leer trece buenísimos relatos. La segunda,  a temer más que nunca a la muerte. Y la  tercera, descubrir qué interés tenía el secuestrador en que se publicaran esos relatos que no le pertenecían.

Leedla y entenderéis.

 

Quién tiene miedo a morir

Pedro Moscatel

Editorial: Saco de huesos

Código identificativo: SAN-023

PVP: 14€

http://sacodehuesos.com/a-sangre/quien-tiene-miedo-a-morir

 

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