Despiértame para verte morir, de Miguel Aguerralde.

Por Jorge Herrero.

Estamos ante una novela muy intensa, que te mantiene en tensión desde la primera página y que logra mantener al lector enganchado en todo momento. Despiértame para verte morir es una historia adictiva, que se lee del tirón, gracias al ritmo ágil con el que el autor ha sabido dotar a la trama, y también gracias a estilo de narración tan visual y cinematográfico como el que tiene esta novela, que ya es marca de la casa en la mayoría de las obras de Miguel Aguerralde.

El autor ha sabido crear una historia que bebe mucho de la novela negra (género donde se mueve como pez en el agua), pero también ha sabido integrar en la trama elementos del thriller y unas cuantas pinceladas de terror. Todo ello mezclado da como resultado algo como esta obra, que hace que sus poco más de 250 páginas supongan para el lector toda una experiencia plagada de acción, tensión, de momentos muy impactantes, donde al autor no le tiembla el pulso a la hora de contar, con todo lujo de detalles, los horribles crímenes que se irán sucediendo a lo largo de la novela, en especial a partir de la segunda mitad de la historia.

Los personajes están bien desarrollados y perfilados, desde el principal, Marcus Crane hasta los secundarios. Todos y cada uno de ellos tienen entidad y personalidad propias.

Aunque la historia que se cuenta en Despiértame para verte morir no es la más original del mundo, cosa harto difícil ya que todo (o casi todo) está inventado, el autor sabe dotarle con la suficiente personalidad y de su estilo propio, para salir muy bien parado. Aguerralde sabe apropiarse muy bien de los elementos clásicos de la novela negra para crear una trama que no te deja soltar en ningún momento el libro hasta acabarlo. Y solo me queda hablar del desenlace, un final que siendo sincero, me ha encantado, me ha dejado muy buen sabor de boca y está a la altura del resto de la novela. Demostrando que no hace falta ser el más innovador ni inventar la pólvora para hacer que el lector queda atrapado y se sumerja en las páginas de Despiértame para verte morir. Estamos ante una lectura adictiva, llena de grandes momentos, que hacen que esta novela no tenga que envidiar para nada a los títulos que nos llegan de autores internacionales.

En definitiva, esta obra es absolutamente recomendable para todos los amantes de la novela negra, y para todo aquel que disfrute de las buenas historias. Entretenida en todo momento. Otra prueba del buen hacer de Miguel Aguerralde, un autor que es siempre garantía de calidad, como demuestra su amplia trayectoria, con un buen puñado de novelas y de relatos en su haber.

Sinopsis:

Richie Santoro terminó sus días en la silla eléctrica jurando venganza contra el abogado que logró su condena. Todos decían que lo que había hecho a esa niña no tenía perdón de Dios.

Han pasado dos años y el entonces abogado Marcus Crane ha dejado de ejercer. Vive atormentado por la crueldad y la inmundicia con la que tuvo que lidiar al hacerse cargo del caso Santoro.

Ahora que se cumple la efeméride, una ola de crímenes parece cebarse con los allegados de Crane, obligándole a contemplar las imágenes de cada uno de los asesinatos. Asesinatos que llevan la peculiar firma de un viejo conocido.

Nunca debió aceptar ese caso.

Nunca debió llegar a la obsesión.


El silencio de la ciudad blanca, de Eva G. Sáenz De Urturi

Por Soraya Murillo.

Este es el primer tomo de la llamada “Trilogía de la ciudad blanca”. Si he de ser sincera tenía muchas dudas de empezar esta saga. Por ambientación me recordaba a la trilogía del Batzán, de la que no quedé muy contenta. Pero la novela empezaba con buen pulso narrativo y se me hizo amena la lectura. Algo muy importante a su favor es que es autoconclusiva.

Una escritora que da muchos detalles, haciendo con ello que el libro se vuelva muy visual. Escrita de forma sencilla, nos adentra en una novela negra donde no faltan referencias a la mitología, las leyendas o a la arqueología. Algunas leyendas son verdaderamente hermosas, con un punto de magia y terror.

Parte importante de la historia trascurre en la provincia de Álava y la ciudad de Vitoria. Sus calles, monumentos y bares, son lugares que existen, haciendo que todo parezca más real. La autora mueve con astucia al protagonista principal, el inspector Unai López de Ayala, alias Kraken, experto en perfiles criminales. Un hombre cuyos demonios interiores no logra exorcizar.

En Vitoria, hace dos décadas, un brillante arqueólogo fue detenido por unos asesinatos rituales. A punto de salir de su condena los asesinatos se reanudan tal y como fueron cometidos. Si el supuesto asesino sigue en la cárcel, ¿quién los está matando? Ese será el reto de Unai. El escenario lo será todo en esta novela. Es lo que siempre digo: nada supera a un autor describiendo el lugar donde vive. Tendremos unos saltos en el tiempo, con otra historia paralela a la del protagonista y con otros personajes, aunque obviamente tendrá mucho que ver con la actual. Y eso es curioso, pues en sí parece una simple historia de amor.

La forma de matar es muy especial, rozando la mitología. La novela se hizo para entretener al lector, esto lo digo porque algunas puestas en escena de los crímenes resultan bastante inverosímiles, serían prácticamente imposibles de realizar en plena calle sin que nadie viera nada, ya que también el escenario abarcará una ciudad en fiestas, y dudo que algo así pudiera hacerse sin ser visto, sin testigos. No le deis muchas vueltas, la autora es consciente de ello, pasando por encima como no queriendo dar más explicaciones.

Nuestro policía es muy inteligente, sigue buenas pistas. Aun así, el lector llegará a la misma conclusión, incluso en algunos tramos se adelantará al propio policía por las pistas que dejó la autora. Por eso pienso que es una novela en la que la escritora ha querido que los protagonistas y los lectores se unan y vivan por igual la trama, buscando los porqués.

Un thriller de muy buen ritmo para los lectores amantes del misterio y la novela policial, donde el inspector de policía prácticamente arrolla con su personalidad al resto de personajes. Una ciudad llena de rincones misteriosos que un asesino empapará con sangre. El sacamantecas, Ochate, mitos vascos, cultura, todo le vale a Eva G. Sáenz de Urturi para que no perdáis interés, destacando un magnífico trabajo de investigación.

Historia que seguirá con “Los ritos del agua “y “Los señores del tiempo.

Entretenida sin más. Un final demasiado fantasioso, creo que se le fue un poco la mano huyendo de lo real, queriendo dejar una atmósfera tan misteriosa. En los crímenes en serie hace falta un poco más de seriedad. Mentiras y venganzas se unirán, junto a un pasado que alguien no quiere ni desea olvidar.

 

https://www.casadellibro.com/libro-el-silencio-de-la-ciudad-blanca/9788408154167/2933371

 

 

 

 

 

 

Donde el perdón no llega, de Ángel Vela

Por Jorge Herrero.

Donde el perdón no llega no es una novela más entre tantas, si no un gran libro de principio a fin. El autor ha creado una historia de las que calan hondo en el lector. Intensa, dura, con momentos que se graban a fuego y que no se olvidan, por su contundencia y su crudeza. Tiene altas dosis de violencia, pero no es una violencia gratuita, si no la que pide la historia, y donde el escritor no ha escatimado recursos a la hora de contar con todo lujo de detalles las escenas mas duras. Eso es de agradecer, ya que no suele ser habitual que un autor no se contenga en esas situaciones. Llegan a ser tan realistas que impactarán al lector.

El autor ha hilado una historia cuidada hasta el más mínimo detalle, y eso se nota en todas y cada una de las páginas. Una ambientación que es uno de los puntos fuertes de la novela. En todo momento el lector tendrá la sensación de estar dentro de la historia, ser uno más y sentir en sus carnes como sienten los personajes.

El tratamiento de estos es de los mejores que he visto y leído en bastante tiempo. Todos y cada uno de ellos tienen su motivaciones y una personalidad muy bien definida. Desde los principales hasta los secundarios están tan bien desarrollados que hacen que sean pura maravilla. Se nota el cariño del autor hacia ellos, y que se ha tomado su tiempo a la hora de perfilarlos. No son individuos que desprendan bondad y candidez, ya que la historia no es amable ni bonita. Estamos ante una novela dura e inclemente, donde los personajes tratan de sobrevivir a toda costa, sin que les importe el precio a pagar. Si tuviera que destacar a uno de ellos, sin duda sería el de Doña Capulina, alguien que es mucho más de lo que parece a primera vista y que guarda más de una sorpresa.

Donde el perdón no llega es una historia muy visual y con un estilo muy cinematográfico, dando la sensación de estar viendo una buena película. Tiene momentos a lo Robert Rodríguez de la primera época, entre otras referencias. La trama se toma su tiempo para arrancar, pero eso no quiere decir que sea lenta, si no que el autor va situando a los personajes sobre el escenario. Conforme va avanzando, va subiendo de intensidad hasta llegar a un final que dejará al lector con la boca abierta. A destacar los giros argumentales que hay a lo largo de la novela, siendo todos ellos sorprendentes, ya que en ningún momento te los esperas. Es una historia plagada de muchos detalles que pueden que se pasen si no se está atento, requiriendo una segunda lectura.

Otra cosa a destacar son los diálogos y el vocabulario de la novela, aspectos donde Ángel Vela ha puesto mucho cuidado a la hora de que todo esté en su sitio, que nada chirríe y que no desentone. Aquí se nota el gran trabajo de documentación a la hora de dotar a la historia de trasfondo y empaque, para que todo sea de un realismo tal que resulta creíble en todo momento.

Donde el perdón no llega es una historia que gira en torno a la venganza, una deuda pendiente que viene arrastrándose desde el pasado, y que va cociéndose a fuego lento. Saldarla no dejará títere con cabeza y dejará un reguero de sangre, destrucción y víctimas, pagando todos un alto coste.

En definitiva, Donde el perdón no llega es una gran novela, impactante, dura y que no dejará indiferente a nadie. Su lectura es toda una experiencia, dejando al lector sin aliento en muchos momentos. Sin duda alguna, es uno de los mejores libros del 2018 y que sitúa al autor en primera fila con esta su primer novela, de una calidad muy alta y que no tiene nada que envidiar a las de autores más consagrado. Un título muy recomendable.

Sinopsis:

¿Qué tienen en común un violento exconvicto que sobrevive en Jalisco, haciendo lo único que se le da bien y una viuda que vio asesinar a sus hermanas y que lucha a diario por alimentar y proteger a sus hijas, en un entorno tan hostil y cargado de peligros que llegar vivo al final del día se podría considerar un triunfo?

¿Y estos con un joven neuropsiquiatra que abandona una carrera meteórica en los Estados Unidos para regentar el ala de psiquiatría de un modesto hospital de Morelos?

¿Qué historia se esconde detrás del alebrije que el joven lleva a todas partes?

¿Hasta dónde estaría dispuesta a llegar una madre por proteger a sus hijas o vengarlas?

Una novela oscura y malsana en la que no todo es lo que parece. Una espiral de sufrimiento que consumirá hasta destruir a cuantos caigan en ella. Personajes esclavos de sus instintos, de sus pasiones y miedos, o incluso de su pasado o su futuro.

Drogas, mucho alcohol, machetes y pistolas, venenos, brutales asesinatos, vejaciones y suicidios. Tortura física y psicológica, sangre y vómitos. Trastornos mentales y horribles pesadillas, lágrimas y la más terrible de las herencias. Traumas imposibles de encajar, locura y fuego.

 

 

 

Doble sesión, de David G. Panadero

Por Soraya Murillo.

Antes que nada, mencionaré el trabajo de edición de la editorial Vernacci. Lo que recibieron en un primer momento fue Sin contraseñas. La editorial entendió que se podía sacar algo más y ahí es donde entra El último vagón. Esa unión de relatos criminales terminó siendo Doble sesión, tras darle algunas vueltas.

Nuestro autor es un gran enamorado de la novela negra. Aunque él sigue viviendo la vida con todo lo que esta le ofrece, son sus recuerdos los que le empujan a escribir. Aquí podemos contar las veces en que aparece el barrio de Vallekas junto a calles que tantas veces lo vieron caminar con o sin rumbo fijo. Música, libros, películas… Incluirá un poco de todo en su obra, porque, aunque mueva a sus personajes, en el fondo también nos deja parte de su persona.

Empezaremos con Sin contraseñas y continuaremos con El último vagón. Leyéndolos tenemos la extraña sensación de que no estamos en un libro de dos historias, sino ante una enorme pantalla de cine viendo una suerte de grindhouse nacional y género negro, con dos películas cortas donde el autor se sienta a nuestro lado y nos las va contando…

Ahí tenemos a José Tascón (bueno, uno de sus tantos nombres), un confidente de la policía que se infiltró en un centro social con los supervivientes que quedan de aquel 15-M. Allí conocerá a Gloria. Aunque todo empezó mucho más atrás, allá por los primeros años de la transición, la estrenada democracia. Los años en que la droga mataba sin compasión. Esa juventud que no terminaba de encontrar su camino, buscando sus sueños con una jeringuilla colgada del brazo. Por entonces nuestro protagonista era joven, tenía otro nombre y, desde luego, no soñaba con ser un confidente policial. La vida es así de cabrona; te da lo que ella quiere, no lo que tú le pides. 

Entre letras de Obus, canciones tristes de Triana, canutos y botellines de Mahou, nos irá relatando cómo terminó en ese nuevo mundo de las sombras, viviendo en el límite de esa frontera de la legalidad. Nombres, disfraces, haciéndose pasar por docenas de personas que, poco a poco, se comen su propia identidad. El saber infiltrarse bien, adoptar otra personalidad, mimetizarse para que no huelan el miedo. David G. Panadero, sabe cómo manejar a su personaje emocionalmente, olvidando quién fue, adaptándolo a su nuevo papel. Sí, hizo un buen trabajo, muy creíble. Una historia, un viaje, en el cual encontré mucho, incluido lo que no pensé encontrar.

En el segundo relato, El último vagón, conoceremos de la mano de su protagonista Antón, lo que es el mundo del graffiti y las pintadas en las calles. Regresaremos a los barrios de Madrid, de nuevo entraremos en Vallekas. Canciones en cintas, Metálica, Barricada, Bloque…

De pequeño se sentía intrigado por esas firmas que dejaban en las paredes. Cada vez que dejaba su firma nos da la sensación de que ya no es solo por divertirse, si no también una forma de sentirse vivo. Eso lo iremos entendiendo cuando sepamos que, en realidad, nunca ha dejado de perseguir un fantasma. Ya se sabe: nadie muere del todo si otro lo recuerda.

Los primeros cigarrillos liados, los amigos, los amores de verano. La vida sigue, aunque una película le marcará para siempre: La ley de la calle.

Siempre he dicho que me encanta cuando un libro me lleva a otro libro, pero algo en mí se paraliza cuando nombran esa película que pensaba que solo yo adoraba. 

La historia de Antón es una vida de recuerdos y sueños, que un buen día sin más, se encontrará de cara y se cuestionará, acariciará esa pared preguntándose quién es en realidad.

He disfrutado leyendo estos dos relatos, creo que me han gustado por su sencillez. Bien podrían ser dos historias de la calle, de esas que se viven sin llegar a molestar a nadie, como si no existieran. Barricada dijo una vez en una de sus canciones “Estás asustado, tu vida va en ello, pero alguien debe tirar de gatillo“. David G. Panadero lo entendió, dejándolo escrito de forma maravillosa. Entrad con él a esta Doble sesión. Permitid que se siente a vuestro lado en este cine improvisado. Tiene mucho que contaros…

https://www.edicionesvernacci.com/producto/doble-sesion/

 

 

Tom Z Stone (Omnium), de Joe Álamo.

Por Jorge Herrero.

¿Qué se va a encontrar el lector en este voluminoso libro de más de mil páginas? Pues nada más y nada menos que las tres primeras novelas protagonizadas por el detective Tom Z Stone, la genial creación de Joe Álamo. Una saga que en mi opinión es la mejor que se ha publicado dentro de la literatura zeta nacional y donde el autor ha sabido mezclar de una manera magistral dos géneros, en un principio tan dispares y tan distintos, como pueden ser a primera vista la novela negra y el género zombi.

Lo que en un principio podría resultar una mezcla sin sentido, en las hábiles manos de Joe Álamo se acaba convirtiendo en una serie de una calidad indudable. El autor ha sabido crear a unos personajes llenos de carisma y tan bien perfilados que terminan siendo inolvidables para los lectores, desde el principal, Tom hasta los más secundarios, sobre todo su fiel compañera y secretaria Mati, un personaje que por sí sola merecería una novela protagonizada por ella. No hay que olvidarse de otros secundarios que acompañarán al peculiar detective, como son Gregorio Espinosa, alias “El Sanguinario” y su esposa Eva, una mujer de armas tomar que pondrá en más de un aprieto al protagonista.

No hay que olvidarse del comisario Garrido, lo más cercano a un amigo para Tom. Garrido es el jefe de la Brigada de Asuntos Fr, un personaje con un fuerte carácter, pero que no duda en arriesgar su vida para ayudar a nuestro popular detective.

La lista de secundarios es extensa y todos se merecen aparecer por méritos propios, desde los más importantes hasta los que salen poco, todos ellos tienen su momento de gloria. Pero en mi opinión estos son los que habría que destacar más.

A continuación, hago un pequeño resumen de cada una de las tres novelas que se incluyen en este Omnium.

-Imagine:

La historia arranca con un chantaje y extorsión a Eva Espinosa, la mujer de “ El Sanguinario”, y de cuyo caso se encargará Tom Z Stone, que se adentrará en la Valencia más sórdida y dominada por los gánsters más peligrosos y terribles. El detective tendrá que usar todos sus sentidos y todos sus recursos no solo para resolver el caso, si no para salvar su vida y la de sus más cercanos. La novela que lo empezó todo y donde ya aparecen los que serán los principales actores de las siguientes novelas.

-Let it be:

Irrumpe en escena una droga que causará estragos entre los humanos y los reanimados, a la vez que aparece por primera vez en la saga la Iglesia del Descanso Eterno, una secta peligrosa y con contactos entre las más altas esferas, cuyo principal objetivo es que los reanimados que han vuelto a la vida acaben de nuevo en el sitio donde, según ellos, les corresponde: bajo tierra. En este nuevo caso, Tom no tendrá otro remedio que aliarse con su más acérrimo enemigo para poder llegar a resolver el misterio de la droga Lázaro e intentar detener al mortal y peligroso BMW, un ser que acaba siendo letal para todo el que se ponga en su camino. En esta novela se decidirá el destino de algunos de los secundarios más importantes de la serie. Con momentos muy impactantes y donde al autor no le tiembla el pulso a la hora de relatar, con pelos y señales, como acabarán algunos de los personajes. Como se imaginará el lector no será de una manera tranquila y sin sangre.

-All your need is love:

Tercera y ¿última? Entrega de la serie, y donde Tom, Mati, Garrido y compañía se enfrentarán a La Antorcha, un peligroso pirómano y asesino en serie que está acabando con varios de los policías que forman parte de la Brigada de Asuntos Fr y de reanimados. Tom y compañía se verán también las caras de nuevo con la Iglesia del Descanso Eterno y con su nuevo líder, mucho mas peligroso que su predecesor. En esta novela, Tom también se enfrentará ante algo más peligroso que todo lo anterior, ante un enemigo mucho más temible: el tiempo. A nuestro protagonista se le va acercando su final, ya que a todos los reanimados que han vuelto a la vida, los que han vuelto en mejores condiciones, solo disponen de cuatro años antes de convertirse en seres sin alma ni cerebro y cuyo único objetivo es devorar a los humanos. Desde el principio en esta novela, el lector asistirá al que es el momento más importante y decisivo para Tom Z Stone. Es también la historia más emotiva para él y para Mati, con un final de esos que se graban a fuego en la mente de los lectores.

La serie de Tom Z Stone está llena de diálogos que son una auténtica maravilla y dignos de recordar durante años. Destilan mucha ironía, humor, y tienen momentos antológicos, con una atmósfera que recordarán las películas clásicas del género negro de los años 40 y 50. Se nota que el autor ha puesto mucho mimo y cuidado en ellos.

Los elementos del género zeta que hay en las tres novelas no desentonan para nada, ya que están perfectamente integrados en la historia. Ocupan un lugar importante en las tramas, pero no saturan en ningún momento. Intercalados entre el hilo argumental, encontraremos pequeñas historias protagonizadas por los reanimados, que dotan al conjunto de más profundidad, a la vez que sitúan al lector dentro de la historia y también descubrirán detalles que hacen de los reanimados otros personajes integrados de una manera lógica.

Otro de los puntos fuertes de esta saga es sin duda alguna, sus personajes. Todos y cada uno de ellos están muy bien definidos y sus personalidades están muy marcadas. No hay ningún personaje que sobre o que no tenga importancia. Todos ocupan su lugar en el tablero que ha dispuesto el autor como si fuera una partida de ajedrez. Los mueve a su antojo y con gran dominio. Todos ellos se acaban convirtiendo en piezas clave del universo que Joe Álamo ha ido creando todos estos años.

La ambientación es magistral, con ese toque clásico dentro del género negro a la vez que también tiene su punto moderno, logrando transportar al lector dentro de cada una de las novelas, convirtiendo su lectura en una experiencia absolutamente inolvidable.

Tom Z Stone es el claro ejemplo de que se puede innovar dentro del género zombi, de que se puede hacer algo original sin caer en los tópicos y clichés que suelen abundar en muchas de las novelas zeta. Joe Álamo ha creado al que es, en mi opinión, el mejor personaje que ha dado este género, Tom es carismático, irónico, malhablado, adicto al tabaco y al alcohol y que no duda en aprovechar a su manera el tiempo del que dispone, antes de convertirse en algo sin alma deseoso de devorar carne humana.

Sin duda alguna, el personaje y la saga ocupan un lugar en lo más alto de la literatura zombi, por ser un soplo de aire fresco en un género que generalmente no suele destacar por su originalidad, pero en el que de vez en cuando, surgen obras que se salen de lo tópico, siendo este uno de los casos más claros.

Un libro absolutamente recomendable y de lectura obligatoria para todos los amantes de las buenas historias, indistintamente del género al que pertenezcan.

Larga vida a Tom Z Stone.

 

 

Tom Z Stone: The fool on the hill, de Joe Álamo

Por Jorge Herrero.

Tom Z Stone es el mejor personaje y la mejor saga que ha dado la literatura zeta nacional, y partiendo desde ese punto, Joe Álamo ha ido creando unas historias inolvidables, donde ha sabido fusionar con gran maestría lo mejor de la novela negra con elementos del género zeta, dando lugar a cuatro grandes novelas, todas ellas de un nivel altísimo. Con esta ¿última? entrega ha elevado al personaje a unas cotas de calidad muy pocas veces vista. Ha traído de vuelta al personaje más irónico, cínico y chulo que ha dado el género zeta.

Leer The fool on the hill es como estar viendo las películas que hicieron grande al género negro en los años 40-50, con Bogart y compañía. Tiene su ración de villanos, a cada cual más peligroso, tiene a sus femme fatales, situaciones que llevaran a Tom Z al límite y donde su integridad está puesta en juego.

Contiene unos diálogos que son una absoluta maravilla, dignos de enmarcar, donde el popular personaje destila su mala leche, su cinismo y su ironía, dando lugar a algunas situaciones que harán sonreír al lector, gracias también a un humor negro marca de la casa.

La trama es perfecta de principio a fin, engancha al lector desde la primera página, donde el autor vuelca todo su buen hacer y su dominio de la novela negra y del genero zombi, demostrando que se puede hacer algo original y fresco dentro del la temática zombi, un género donde cada vez es más difícil hacer algo distinto, que no suene a otras historias ya escritas y que no sean más de lo mismo. Joe Álamo no solo ha conseguido hacer algo nuevo y con una frescura muy pocas veces vista, si no que con cada entrega ha ido subiendo el nivel de tal manera que parecía imposible superarse, pero que lo ha hecho, y de qué manera.

¿Era necesaria una cuarta entrega? Después de haberla leído, no solo la considero necesaria, si no que animo al autor a que haga alguna más, siempre que sean tan buenas, tan adictivas y con tanta calidad.

The fool o the hill funciona como precuela de la saga, y como libro ideal para que los lectores se adentren en la mejor serie zeta nacional que hay en la actualidad. A destacar el final, donde los lectores se encontrarán con un personaje clave en las otras tres novelas, y que dejará al lector con una sonrisa de satisfacción.

Para acabar solo puedo decir que The fool on the hill es una gran novela, donde nos muestra al mejor Tom Z Stone, y que hará las delicias de todos sus seguidores y lectores.

Un personaje del que me declaro fan incondicional y del que soy seguidor desde el 2011, año en el que apareció por primera vez. Con sus novelas he pasado algunos de mis mejores momentos de lectura, cosa que agradezco a su autor, Joe Álamo. Como apunte, tengo que decir que como lector, esta novela se merecía un formato y una edición mejor y más acorde con su enorme calidad, ya que sin ser un mal formato, el que han usado para publicarlo no le hace para nada justicia, sinceramente.

Una novela absolutamente imprescindible. Mis mas sinceras felicitaciones al autor.

 

 

Noches de sal, de David Mateo.

Por Soraya Murillo.

Dicen que cada historia comienza como si fuera el fulgor de un fuego que nace. Depende del autor que ese resquicio de luz y calor se transforme en la llama que llegue al lector, logrando que al prender venza la oscuridad, dándole la fuerza para superar y llegar a nuestra monótona realidad. David lo logró y la novela impregnará vuestra mente. Estamos ante un escritor de talento consumado en el manejo de los personajes y las tramas, desarrollando la obra en dos escenarios temporales completamente distintos sin que disienta de la calidad de la obra. Su forma de escribir precisa y llena de detalles nos lleva de un tiempo a otro sin sobresaltos.

Todos los libros se escribieron con el fin de llegar a ser leídos, pero solo los realmente buenos son merecedores para que otros lectores os hablen de ellos. Me toca a mí como lectora hacerlo con Noches de sal.

Todo comienza con el juego de unas niñas, contando historias de miedo en la vivienda de una urbanización de El Grau de Moncofa (Castellón). Aurora es especial, sabe cómo asustar de verdad. Su abuelo ya le contaba historias fantásticas. Esa noche utiliza un espejo para llamar aquello que nunca hay que pronunciar, abrir puertas que deben seguir cerradas.

El tiempo avanza. Aurora, ya una chica joven, deja su ensimismamiento al conocer a Abel, un ilustrador que un día quedó hechizado por un relato corto que debía ilustrar. Tan cautivado, que la buscó para averiguar quién poseía el alma, pura o atormentada, oculta detrás de esas palabras.

Años más tarde, en la ciudad de Valencia, un asesino en serie apodado Pilatos, mata de forma espantosa, tanto que más que un asesino podremos catalogarlo de verdadero monstruo. El inspector Miguel Manchón intentará darle caza, mientras unas extrañas pintadas dejan leer: Sabes dónde están los Nocturnos´´

Terror, thriller, novela negra, misterio, policíaca, con una historia de amor de fondo. Noches de sal ogra ser original en un género mestizo donde mezcla un poco de todo, con el mundo sobrenatural junto a crímenes de asesino en serie. Con dos escenarios muy bien diferenciados, el pasado (las vidas de Abel y Aurora, con las historias del abuelo de ella que nos recordara un mundo de libros antiguos, con esa Valencia de Guillén de Castro y adentrándonos en lo que fue parte de la cultura literaria valenciana en el Siglo de Oro) y al presente (con el asesino actuando).

No tengo ninguna duda que la novela gustará, pues es de esa clase de libros cuya historia se adhieren al lector, aunque hayan pasado días de su lectura. Unas protagonistas femeninas muy diferenciadas, una de ellas casi fantasmagórica, pálida con una belleza que traspasó el límite del tiempo.

David Mateo nos quiere hacer entender que hay cosas raras, ocultas. La novela trata en cierta forma sobre su particular visión de esos ” límites” de la realidad, por parte de los protagonistas. Toda la trama se va trenzando y al final, se consigue una obra bien cerrada, que resuelve todas las dudas del lector conforme avanza en la historia. Nos demostrará con esta novela que se puede escribir una gran historia en una ciudad española, con personajes españoles, con una prosa digna de los más grandes escritores. No le tiembla el pulso al pasar de estar describiendo un hermoso amanecer en el Mediterráneo a mostrar, sin tapujos, la forma de morir más horrible inventada por un asesino en serie. Los detalles que usa en muchas escenas despertarán en nosotros miedos que creíamos dormidos. El entramado gira cuidadosamente en un cierre satisfactorio, pudiendo digerir cómodamente su propio ritmo y el de los acontecimientos que nos llevan a él.

Incluso cuando la verdadera oscuridad de la noche es vencida por la iluminación eléctrica en cualquier ciudad, Valencia parecerá un lugar irreconocible, pese a la luz. Leeremos nombres de calles, lugares cerca del mar, pero la percepción que tendremos fue que se distorsionada de la realidad. No es esa ciudad alegre que yo conozco. Aquí en la novela, es como si se hubiera apoderado de ella algo siniestro, que hace que sus calles parezcan pequeñas, cerradas, sintiéndote intranquilo, esperando que surja cualquier cosa nauseabunda que te lleve a la locura.

El pasado siempre regresa y aunque saber quién es el asesino será lo principal, nosotros buscamos los porqués, el origen de todo. Y mientras los pálidos siguen entonando cantos fúnebres, David Mateo hará gala de cómo se debe dejar escrito un libro, páginas enteras para aplaudir.

Los buenos escritores siempre están observando y recopilando experiencias. Una mañana silenciosa, sin incidentes, para un escritor es una mañana llena de augurios y pensamientos. Comenta el prólogo del libro que David, en otra época, hubiera sido un gran contador de historias. Desde luego, sin ninguna duda, puedo decir que sabe escribirlas. En el breve espacio de tiempo que ocupé leyendo este libro, disfruté de un magnífico escritor. Nada más que comentar, salvo recomendaros el libro por historia, pero sobre todo por calidad literaria, de esa que los lectores buscamos entre títulos y nombres y no siempre encontramos.

https://kelonia-editorial.com/Tienda/home/55-noches-de-sal-david-mateo-edici%C3%B3n-r%C3%BAstica.html  

 

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Perros y lobos, de Hervé Le Corre (Reservoir Books)

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os voy a hablar de Perros y lobos, de Hervé Le Corre, un autor francés especializado en novela negra al que no conocía, pero del que me habían hablado muy bien.

Franck sale de la cárcel tras cumplir condena, no quiso delatar a su cómplice en un atraco: Fabien, su hermano mayor. Lo acoge en su casa Jessica, la novia de Fabien, esperan su regreso de España, adonde fue a cerrar un negocio. Pero el lugar al que llega Franck es una asfixiante vivienda que debe compartir con la familia de Jessica y un perro amenazador.

Entre los pinos de las Landas de Gascuña, lejos de Burdeos, el verano trae un calor denso, húmedo y malsano que despierta los más bajos instintos. Además, una banda violenta hostiga a Jessica y su familia. Cuando salgan a la luz los motivos reales de la ausencia de su hermano, Franck dejará de una vez por todas su disfraz de perro dócil y se convertirá en un lobo despiadado.

La verdad es que las referencias eran ciertas y que ha sido una buena lectura, aunque aclaro también que en cierta medida, varias de ellas exageraban al respecto. Y es que la novela que nos ocupa, a nivel argumental, no sorprende y la historia que nos cuenta  (siempre con matices), nos resulta familiar y sin llegar a resultar predecible, si intuimos que las cosas pueden ir en tal dirección.

Dejando este aspecto a un lado, hay dos puntos en los que la obra si destaca y el principal de ellos es en la ambientación y la atmósfera malsana que logra crear. Asfixiante, opresiva de un modo angustioso, claustrofóbica, en un escenario que tiene tanto peso en la trama que se convierte en una suerte de personaje más e influye de tal forma en el ánimo (del protagonista y del propio lector), que uno se siente agobiado, atrapado en una trampa, en una jaula sin barrotes, pero que nota a su alrededor, cercándolo y condenando su futuro. El calor, las moscas, el tedio. La casa misma no es un hogar, solo un refugio en el que se cobijan las alimañas, un edificio decadente, rodeado de neumáticos viejos y chatarra. La caravana, una celda con vistas, donde el protagonista se resguarda tras unos milímetros de chapa bajo el sol abrasador. Lo cotidiano convertido en pesadilla, que se repite. El silencio, aterrador, como preámbulo de desdicha. El tiempo no pasa. Todo languidece. El ánimo, las fuerzas, la paciencia…

El otro punto a resaltar es la creación de los personajes. Hervé hace aquí un trabajo magnífico, retratando a cada uno de los miembros de esta familia disfuncional de manera magistral. Lo vulgar, lo marginal, lo cruel…Todo ello, en principio, disfrazado de falsa normalidad, que se cae a pedazos en el momento que uno se fija en las costuras y los remiendos, descubriendo lo que hay debajo. El Viejo, un zorro, charlatán,  y siempre con sus chanchullos, alguien mediocre en el sentido más ofensivo del término, metido en trapicheos y buscando siempre sacar algo de provecho. La madre, una arpía alcohólica, resentida con todos, amargada y resignada a ser quien es y vivir como vive, buscando herir para sentirse viva. Jéssica, la hija de ambos, una serpiente. Seductora, caprichosa, pecado y lujuria. Locura y desfase, drogas, sexo y alcohol. Desequilibrada, manipuladora en extremo y con tendencias autodestructivas. Cualquier método es bueno por salir del infierno, sea cual sea el precio a pagar, aunque sea el condenarse a si misma. Escapar, huir hacia ninguna parte, hacia ningún lugar, pues ella misma es parte implícita de ese averno y lo lleva consigo allá donde va.

Una familia en la que todos son culpables, ruines y mezquinos, en el que no hay lugar para el amor, el cariño ni nada que no sea los intereses de cada uno, pero condenados a permanecer juntos, a soportarse a duras penas, a seguir en esa mentira de la que no saben como escapar. Violencia, impulsos, ambiciones y traición.

Rachel, la niña muda, rara y extravagante, una flor en el estercolero, sumida en su propio mundo, utilizando esa especie de autismo como coraza ante la inmundicia que la rodea. El hermetismo para suplir el afecto, para paliar los episodios de furia de su madre, el abandono y el desapego. Su aparente fragilidad no es tal, hay fortaleza en ella, hay valentía en su corazón, aunque sea evadiéndose de la realidad.

Y el perro. Ese can negro. La mascota que no es tal, traicionera, astuta, que deambula por la propiedad. De alguna forma, es el propio reflejo de la familia que la acoge. Siempre vigilante, con esa mirada que denota inteligencia y maldad.

El perro no siempre es el mejor amigo del hombre. Ni el lobo logra siempre comerse a Caperucita, sobre todo si esta resulta ser más feroz que él, más cruel y ladina.

Creo que estas dos frases resumen el libro a la perfección. Así que poco más puedo añadir a esta reseña. En todo caso, solo recomendaros que le echéis un ojo, porque de verdad que vale la pena.

Lo pasaréis mal. Sentiréis el agobio, la angustia, la opresión que siente el protagonista, cuando esa calma chicha se convierta en vuestro día a día. Cuando el calor y las moscas os hagan resoplar. Cuando el sudor empañe vuestra vista y os preguntéis que coño hacéis aquí, en esta espera eterna, en medio de ninguna parte. Y cuando descubráis la verdad, lamentaréis no haber mordido la mano que os daba de comer.

https://www.casadellibro.com/libro-perros-y-lobos/9788417125578/6409486

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En silencio, de Marin Ledun (Off Versátil)

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con un thriller que me ha dejado muy buen sabor de boca por su particular forma de tocar el género. Personal, en ocasiones tan intimista, que la historia que nos cuenta queda relegada a un segundo plano y lo que de verdad destaca es el tratamiento de la naturaleza humana y de la psicología de los personajes, de lo que sienten, de aquello que les empuja a actuar y comportarse como lo hacen, hasta el punto de que pese a mantener todos los elementos de una novela que encaja en lo de negra y criminal, yo la definiría, según las impresiones que me ha ido dejando durante su lectura, como un drama. Si, tal cuál. La fatalidad es una hija de perra que se cruza en nuestro camino de la forma más absurda y cuando eso sucede, sus consecuencias son imprevisibles. Cuando tu vida se derrumba, cuando has tocado fondo y no queda rastro de quien un día fuiste, cuando ya no tienes nada que perder, resulta imposible saber a donde te llevarán tus actos y cuáles serán sus consecuencias.

Admito que no había leído nada de Marin Ledun, y que fue esa sugerente y fantástica portada la que, junto a la breve sinopsis del libro, lo que me llamó la atención y ganas de hacerme con él. Una vez terminada su lectura, solo puedo decir que, pese a un apunte que mencionaré más tarde, me alegro de haberlo hecho, pues ha sido todo un descubrimiento. En él, se manifiesta de pleno La Gran Triada: Culpa, Castigo y Redención, algo que ya sabéis que me fascina, pues es uno de mis temas favoritos.

En Silencio, curioso título para una novela en la que el autor nos habla de un tema tan viejo como el mundo. La Venganza. En este caso, esta se manifiesta de forma violenta, no tanto a nivel físico como una vulgar vendetta a sangre y fuego (que también), sino de una forma retorcida, haciendo hincapié en el trauma psicológico de la estrella de esta función, Émilie, en su estado mental y en ese juego macabro y a ratos, absurdo, que se convierte en un vis a vis entre los protagonistas, un careo existencial a puerta cerrada en un escenario acorde para la ocasión, tan deprimente y desastrado que representa a la perfección su propia existencia. Una perrera, donde los animales gimen, ladran, muerden y se pelean, abandonados a su suerte. Un ambiente sórdido y decadente que refleja la propia condición humana de los personajes, enjaulados, cada uno a su manera, y enseñando los dientes, asustados y lanzando dentelladas como única defensa ante el miedo, confinados en una jaula que ellos mismos se han creado a medida.

Somos muchos los que pensamos que en ocasiones, cuando ocurren ciertas cosas, solo nos queda saldar cuentas, puro Talión. Ojo por ojo, diente por diente, que al resarcirnos encontraremos la paz. Para otros es todo lo contrario: la venganza no solo no cambiará nada, sino que nos cargará con una losa que arrastraremos para siempre, creando un vacío en nuestro interior que jamás seremos capaces de volver a llenar. Y es que la cuestión que se nos plantea la novela es trascendental: ¿Existe siempre un culpable o somos nosotros quienes decidimos que así sea?

Émilie es una joven que lo tenía todo. Vivía su vida como siempre había querido. Un presente maravilloso y un futuro todavía más prometedor. Ahora, es una discapacitada, alguien que depende de una prótesis para poder caminar, como resultado de un accidente de tráfico. Rota, hundida, ve como todo su mundo se desmorona. Su caída al infierno es absoluta. Se ahoga en un pozo de mierda existencial y cuando toca fondo, solo queda algo que la empuje a seguir viviendo: Ver arder el mundo.

Cegada por la amargura, Émilie necesita encontrar un culpable. En realidad, no es más que la búsqueda desesperada de hallar un motivo, de una explicación que responda a la gran pregunta:¿Por qué a mí? Una justificación, una razón. Algo a lo que poder exigir cuentas.
Ledun se vale de esta premisa para interrogar al lector: ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar en un caso así, cuando nuestra vida cambia de una forma tan terrible e irreparable?
El autor, sin apenas esfuerzo, va tensando la cuerda, dándonos información sin prisas, generando de forma en apariencia sencilla, una sensación de asfixia, a medida que vamos conociendo a Émilie, quien se va descubriendo como alguien muy distinta a la idea preconcebida que teníamos de ella al principio. Una víctima, si. Pero no del modo que pensamos. Alguien ofuscado, incapaz de razonar, con tendencias autodestructivas, obsesionada por saldar deudas y terminar con todo de una vez, sea cual sea el precio a pagar.
Utilizando con gran acierto sus herramientas, el autor nos habla sobre la soledad, la derrota, la angustia, el miedo y la ira… La depresión, la autocompasión, la incapacidad de aceptar los hechos, ni la culpa. Una culpa que nos corroe por dentro, pero que necesitamos exorcizar, sacar fuera, ponerle un rostro. Encontrar contra quien dirigir nuestra rabia, nuestro odio, nuestra impotencia. Cuando nos golpea la tragedia, necesitamos un culpable sobre quien descargar todo el dolor y frustración que se aloja en nuestros corazones. No podemos señalar a Dios ni al Destino como los causantes de nuestra desgracia, ya que ellos hacen oídos sordos a nuestros gritos y lágrimas. Libre albedrío, ser consecuentes con nuestros actos: Una putada, vamos.

Ese dolor se convierte en furia y esta, en obsesión. Rabia contra todo y contra todos, incluso contra nosotros mismos. Debe haber un responsable, alguien a quien acusar, a quien hacerle pagar. Contra quien clamar venganza y ver derrotado, purgando sus pecados y pidiendo clemencia. El castigo que queremos infligir, vomitar sobre él lo que llevamos dentro, ese fuego que nos enloquece y con el que quisiéramos arrasar con todo, incluido el propio mundo. No sabemos si será suficiente, si servirá de algo, pero es lo único que nos queda. Lo mismo sucede con el perdón, una palabra que nos viene grande, que no somos capaces de contemplar, que no tiene cabida porque nos deja desarmados, sin argumentos, echando abajo todos nuestros planteamientos y a la que tememos, porque es sinónimo de nuestros propios errores, de nuestra debilidad, de la derrota que supone comprender que hagamos lo que hagamos, nada cambiará nuestra situación, ni nos devolverá nuestras vidas, ni nuestro pasado. Y por último, la redención, una quimera que no queremos alimentar por que nos parece imposible, fuera de lugar, pero que en secreto ansiamos sobre todas las cosas. Negamos con lágrimas en los ojos, confusos, perdidos y desorientados, pero esa necesidad palpita en nuestro interior, un deseo inconfesable de aferrarnos a algo que nos salve de nuestra propia destrucción, ser capaces de sobreponernos, de aceptar lo ocurrido, de ser honestos con nosotros mismos y de abrir un resquicio de luz que nos permita seguir adelante con nuestra vida, por dura que nos resulte y por mucho temor que sintamos ante lo que nos depare el futuro. De vivir con ello.

Una pequeña joyita, más que recomendable, aún con sus defectos. Brillante, hermosa, aunque imperfecta, al menos en su desenlace. El cierre , aunque correcto y comprensible (y no digo que no sea acertado), me ha parecido flojo. Se queda en tierra de nadie, no se decanta ni se atreve, ni para bien ni para mal. Y a mi entender, lo que necesitaba la obra al finalizar era justo eso, uno de los dos extremos, sin medias tintas.
Salvo ese detalle, que como siempre digo es una simple observación personal según mi propio criterio y gustos, considero que es una novela muy, muy interesante y que deberíais tener en cuenta. Si queréis algo más que un simple thriller o una historia de venganza al uso, con esto disfrutaréis, os lo aseguro.

Echadle un tiento y ya me contaréis.

En silencio

Marin Ledun

Off Versatil

https://www.casadellibro.com/libro-en-silencio/9788494819155/6445798

 

 

 

 

Nunca mires atrás, de Claudio Cerdán

Hay editoriales valientes, que apuestan por ofrecer al lector propuestas que, si bien no podría describir tanto como arriesgadas, sí es cierto que optan por romper con lo convencional y dan un paso al frente, creando proyectos que por un lado obligan a los autores a exprimirse las neuronas y por otro, ofrecen al lector un caramelo  que es muy difícil rechazar, picado por la curiosidad de ver como seguirá y si llegará a buen puerto.

El crear un personaje, femenino para más señas (y la referencia al sexo del mismo es totalmente intencional), dotarlo de una personalidad que lo haga interesante a nuestros ojos, darle una vida, un entorno y unas circunstancias y después, ponerlo a andar en manos de distintos autores, cada uno con sus neuras y manías, su propia visión del mismo, sin que el personaje termine hecho un cromo irreconocible, mantenga su personalidad y esencia y además, nos resulte irresistible, es un reto creativo muy, muy serio. Si encima, las historias que protagoniza la susodicha, los fregaos a los que cada uno de esos autores la mete en cada nuevo título, son tan entretenidas, afiladas y cabronas como la que hoy nos concierne, a uno no le queda más remedio que quitarse el sombrero y aplaudir.

Esto es lo que ocurre con Sonia Ruíz, la peculiar detective privada creada por Menoscuarto Ediciones, que cobró vida en la pluma de Lorenzo Silva y que no ha dejado de meterse en líos en esa fantástica colección SeisDoble a manos de los mejores autores de género negro de nuestro país.

Y dentro de este selecto club de maestros del noir, no podía faltar Claudio Cerdán, autor fetiche para un servidor, que sabe que cualquier cosa que saque este hombre va a ser un must, y que con Nunca mires atrás vuelve a confirmar mi certeza sobre su absoluta infalibilidad. 

Claudio sigue en su línea. Mordaz, incisivo, encantado de putear a sus personajes. Con ese aire a tragicomedia donde todo tipo de fauna y flora autóctona, lo mejorcito de cada casa, va haciendo lo suyo para vivir y tirar p´alante con sus movidas, mejor o peor parado. Perdedores que no saben que están haciendo con sus vidas y que se limitan a seguir en la brecha, cagándola más de lo recomendable y metiéndose en problemas continuamente. En esta ocasión, nos encontraremos ante un caso bastante feo, en el que se mezclaran amantes desaparecidos, antiguos compañeros de clase, ultras neonazis, la mafia rusa, jueces que deben favores, violadores impunes y polis que juegan muy al filo de la navaja. Si a eso le sumamos que la novela se inicia con Sonia despertando con una resaca salvaje dentro de un contendedor de basura, con la ropa hecha un cristo y sin recordar un carajo de lo que sucedió la noche anterior en esa reunión de antiguos alumnos, el lector puede hacerse una idea aproximada (NO) de las proporciones tamaño King Size del follón al que se enfrentará en esta ocasión nuestra investigadora. Una jodida gozada, vamos. Todo, con un regustillo a pulp que me ha encantado, sin salirse del género negro en ningún momento y con algunos pasajes tan realistas, tan creíbles y cotidianos (por desgracia), que nos recuerdan que basta con mirar las páginas de sucesos de cualquier periódico para darnos cuenta de que la realidad, muchas veces, supera con creces la ficción.

En definitiva, que os recomiendo que le echéis un ojo. Lo vais a agradecer. No es eso que no tengo ni puñetera idea de a que se refieren cuando llaman a algo “alta literatura´´. Ni lo pretende ni maldita falta le hace. Es lo que es y os digo yo que canelita en rama. Ale, a disfrutar…

 

Nunca mires atrás

Claudio Cerdán

Editorial: Menoscuarto Ediciones

Colección: SeisDoble

ISBN: 978-84-15740-53-7

Páginas: 160 pág.

PVP: 13,90€

http://www.menoscuarto.es/libro/nunca-mires-atras/

 

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