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Entrevista a Luís Martínez Vallés, director de Luces en el Horizonte y autor de El último Uraya

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy tenemos con nosotros a un invitado muy especial, alguien muy querido por estos lares y que ha convertido su espacio semanal en un lugar de encuentro para aquellos, que como un servidor, disfrutan de la cultura pop en todos sus aspectos. Un buen tipo, friki de pro, documentado y con criterio, que siempre tiene algo que descubrirnos.  Nada más ni nada menos que Luís Martínez Vallés, director y presentador del programa radiofónico  (y podcast de calidad)  Luces en el Horizonte,  autor de novelas como Las puertas blancas, Reset, Ahora el silencio y  40 años de oscuridad,  y que justo hace unos meses acaba de presentar su trabajo más reciente, El último Uraya.

Libros, discos, pelis… Eso importa. Puede sonar cínico, pero es la puta verdad. ¿Os suena esta frase?  John Cusack nos lo dejaba bien clarito en  Alta Fidelidad y  la cita se ha convertido en toda una seña de identidad de Luces en el Horizonte. Toda una declaración de intenciones que refleja la esencia misma del programa y sobre todo, de aquello que mueve e inspira a nuestro invitado.

Sin más dilación, os dejo con la entrevista.

 

Entrevista a  Luís Martínez Valles, presentador de Luces en el Horizonte.

AI -¿Quién es en realidad Luís Martínez Valles?

lelh1—Pues en realidad creo que soy el mismo que la gente imagina al escucharme o leerme. Un tío que intenta siempre tener positividad ante la vida y los aconteceres de la misma. Ojo, a veces tengo algo de mal genio también, no soy un santo.

  1. AI- ¿De dónde viene tu afición a la literatura, la radio y el cine?

—Yo creo que la he tenido siempre, la fascinación que recorría mi cuerpo al mirar las inmensas carátulas en el videoclub, esos dibujos que me hacían imaginar inmensas aventuras, algunas veces las contenían otras no. Por eso a veces intento escribir algo de lo que imaginaba al verlas.

AI-La mayoría te conocemos por ser quién dirige y presenta  ese magnífico programa radiofónico llamado Luces en el Horizonte,  uno de los mejores podcast  que existe ahora mismo en antena, pero  quizá es más desconocida  tu faceta  como autor.  ¿Qué nos puedes contar de El último Uraya, tu trabajo más reciente?

—Una historia con la que me lo pasé en grande al imaginarla. La escribí de forma interrumpida, entre medio de su confección hice al menos tres historias más. “El último Uraya” siempre fue especial, porque no era otra historia que se empieza y se queda esperando, ella estaba tranquila sabiendo que los personajes tendrían finiquitada esa primera aventura.

AI- Pregunta de rigor: ¿Podrías  mencionar  tres películas y tres directores que consideres imprescindibles? ¿Alguien a quien tengas como referente?

—3 películas: “La cosa”, “Aliens, el regreso” y “El tiempo en sus manos”… (¿Solo 3? Me dejo muchas que me encantan XD)

—3 directores: John Carpenter, Kevin Smith y Terence Fisher… (¿Solo 3?… Mecawen)

—Referentes muchos (evitaré los cinematográficos): Juan Antonio Cebrián, Howard Stern, J.K. Rowling, Iker Jiménez, Francisco Ibáñez, Stephen King…

AI- ¿Qué hace Luís Martínez Valles cuando no escribe ni trastea por la emisora?

—He sido muchas cosas en mi vida: videoclubtero, electricista, camarero, ahora picoteando de aquí y de allá.

AI- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundillo literario? Cuéntanos tus primeros pasos y cómo fue la experiencia.

—Picoteé algo en los primeros años de los 2000, pero de verdad me puse con una historia en 2007. La historia de “Las puertas blancas” me golpeó la imaginación como un mazo y algo en mí me dijo “¡¡¡A escribir!!!” y oye me puse a ello, seguramente se puede hacer mejor, pero el vomitar la historia que se te agolpa en la mente y plasmarla sobre el papel, o la pantalla, pues es realmente necesario cuando la tienes ahí.

AI- ¿En qué andas metido  ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

—Sobre todo Luces en el Horizonte, amo de corazón al programa y al mundo que se me ha abierto con él, me siento un afortunado ante la gran cantidad de amigos que he conseguido gracias a esta locura. Seguiré con esto todo lo que el cuerpo aguante. Y en cuanto a escribir pues tengo tres historias empezadas y seguramente dos de ellas tendrán fin… y oye, alguna idea para una segunda parte de la aventura de los Uraya está rondándome por la cabeza.

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AI-Cuéntanos que es lo que te define como autor…

—¡La leche! Esto es muy difícil… creo que sobre todo me interesa que la gente se lo pase bien con mis historias. Estoy seguro de que se puede escribir mejor, quizá se podrían desarrollar mejor los personajes, pero es que en realidad busco la diversión al escribir una aventura y mi intención es que aquel que la lea absorba algo del disfrute arrojado allí. Por suerte alguno así me lo ha dicho, y qué mejor premio.

AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura en nuestro país? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a los autores patrios, o por el contrario, siguen siendo un tanto marginados en favor de autores extranjeros?

—Algunas sí se preocupan, pero veo que podía ser mejor. No hay que olvidar que las editoriales son empresas y el principal factor de su existencia es el ganar dinero. Por suerte hay  algunos sellos y editoriales que han apostado por apoyar, muchas gracias a ellos.

AI- Si Luís Martínez Valles no le dedicase horas a su programa ni a escribir, ¿en que se mantendría ocupado?

—Quiero imaginar que en algo de teatro o cine, sin duda en algo que tuviese que ver con la cultura.

AI- A Luís Martínez Valles le asusta……

—Que les pasen cosas malas a aquellos que quiero. A los toros. Y varias cosas más como quedarme encerrado en sitios pequeños donde no pueda mover los brazos…. ufff

AI- A Luís Martínez Valles le gusta…

—Muchas cosas, una que todos los días le doy caña… la coca cola zero, los frutos secos, las gominolas, el embutido, el jamón… Era de cosas de comer ¿no? XD. Bueno, también me gusta la sensación que me recorre el cuerpo cuando me mira mi mujer, los abrazos de mi hijo, la amistad verdadera, pero la de verdad, aquella que se esfuerza en que no se pierda ni gramo incluso en los momentos en los que es complicado mantenerla. Charlar con esas amistades. Y creo que las cosas típicas.

AI- ¿Cómo definirías tu forma de trabajar y que criterios sigues a la hora de afrontar un nuevo proyecto?

—Es extraña, la verdad que suele ser por rachas, quitando una locura en la que me embarcó mi querido Carlos J. Lluch, llevo mucho tiempo sin coger la escritura como debe. A ver si lo retomo que la echo de menos, hay muchos personajes que están rondándome la cabeza, algunos para volver otros para nacer.

AI- Por último: Cuéntanos cuál es el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último tema musical que has escuchado.

—Libro he leído una aventura, que espero que alguna editorial sea inteligente y apueste por ella, surgida de la mente de mi amigo Juan Antonio Vallejo. Os juro que no sé cómo definirla, solo que engancha, que tiene varios momentos que te dejan rucho perdido, y que afronta una historia de una forma muy original. Editoriales a por la obra de Juan Antonio y la aventura de Shaveson Bálsamo. Película he visto “The priests” una historia de exorcistas del cine coreano con momentos bastante buenos, películas que no llegan aquí y merecen mucho la pena. Canción te diré la última que he querido escuchar “The scorpion Sleeps” de Rob Zombie, que por cierto tendrá importancia en la quinta temporada de Luces en el Horizonte.

AI- Pues eso es todo, Luís.  Muchísimas gracias por  tu tiempo. Ha sido un verdadero placer charlar contigo.

—Gracias por dedicarme un espacio y pensar que tengo algo interesante que contar. Un abrazo muy rucho.

Podéis escuchar los podcast de Luces en el Horizonte aquí mismo y si queréis saber más sobre El último Uraya, pinchad AQUÍ.

 

 

Cine: El enigma del cuervo (The Raven), de James McTeigue

Una crítica de Rozikas.

FICHA

Película: El enigma del cuervo. Título original: The raven. Dirección: James McTeigue. Países: USA, Hungría y España. Año: 2012. Duración: 110 min. Género: Thriller. Interpretación: John Cusack (Edgar Allan Poe), Luke Evans (detective Emmett Fields), Alice Eve (Emily Hamilton), Brendan Gleeson (coronel Hamilton), Oliver Jackson-Cohen (John Cantrell), Kevin McNally (Maddux). Guión: Ben Livingston y Hannah Shakespeare. Producción: Marc D. Evans, Trevor Macy y Aaron Ryder. Música: Lucas Vidal. Fotografía: Danny Ruhlmann. Montaje: Niven Howie. Diseño de producción: Roger Ford. Vestuario: Carlo Poggioli. Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 27 Abril 2012. Estreno en España: 29 Junio 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.

SINOPSIS

Baltimore, 1849. Inmerso en la investigación de un brutal homicidio, el detective Emmett Fields (Luke Evans) descubre algo sorprendente: el crimen se parece enormemente a uno de ficción publicado en el periódico local y cuyo autor no es otro que Edgar Allan Poe (John Cusack), un popular escritor caído en desgracia. Mientras la policía le interroga, se sucede otro horripilante asesinato inspirado en una de las historias de Poe.

Es entonces cuando el detective llega a la conclusión de que se trata de un asesino en serie que se basa en su obra para cometer sus sangrientos crímenes. A partir de ese momento, él y el escritor colaborarán mano a mano para poder atrapar al culpable.

Pronto, no obstante, descubrirán que el asesino desea involucrar a Poe en su macabro juego, peligrando así no sólo su vida sino también la de su amada Emily (Alice Eve).

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Confieso que, a priori, como a todos los amantes del género de terror tanto en prosa como en el celuloide, me atrajo este título por su trama; no todos los días puedes ver a Edgar Allan Poe llevado al cine y haciendo de detective. La verdad, una vez visionado el resultado de esta original adaptación de su vida, es que no se han hecho demasiado bien los deberes.

La película resulta ser la típica trama criminal del asesino en serie que juega al gato y al ratón con el detective de turno y sus perseguidores, en este caso, Fields (Luke Evans) y Poe (Cusack), todo ello entrelazado con la conocida vida del autor (periodista local, amante, escritor y borracho). La historia comienza con un asesinato que coincide con el modus operandi de uno de los “Crímenes de la Calle Morgue”, después llevará al ejecutor a practicar el descuartizamiento de uno de los críticos más mordaces de la obra de Poe, Rufus Griswold (que sí existió realmente) al estilo del “péndulo”, y así sucesivamente seguirá imitando los crímenes ficticios del papel creados por el escritor. Como es obvio, la policía primero sospecha de Poe, pero después no puede negarse ante la evidencia de que el verdadero asesino pretende llevar al escritor a un callejón sin salida en el que, finalmente, también formará parte su novia, Emily, (Alice Eve) cuando el asesino la secuestre para rematar sus maléficos planes.

Gracias a la mano desdichada del director (James McTeigue −”V de Vendetta”, “Ninja Assasin”-) y de sus guionistas, lo que parecía una oportunidad interesante para conocer la vida y obra de Edgar Allan Poe se convierte en un desafortunado e insulso thriller de argumentos manidos, cuya originalidad reside únicamente en la inclusión de los crímenes creados por el autor norteamericano en la agenda de un asesino en serie, que, para más inri, es un fan de Poe. Además, la supuesta muerte del escritor, que estuvo envuelta siempre en un halo de misterio, es utilizada con bastante desatino para aclarar el final del personaje.

Tampoco ayuda a ver a Poe en la caracterización de John Cusack. No pretendo desmerecer la interpretación del actor, pero queda muy claro que no era el tipo idóneo ni el tratamiento hacia el escritor más respetuoso y correcto −recordemos que la industria hollywoodiense, cuando adapta historias al cine, generalmente suele “destrozar” lo original para hacerlo lo más comercial posible−. En este caso, el maestro Poe parece en muchas ocasiones un personaje de comedia en vez de un popular hombre culto de su época, ya fuera ebrio o no, como si McTeigue pretendiera así deformar a Poe para convertirlo en otro Sherlock Holmes a lo Guy Ritchie, y está claro que Cusack no es Robert Downey Jr. ni el detective Fields, que acompaña a Poe durante toda la investigación, es otro profesor Watson.

Es bien sencillo; la cinta sabrá a poco a los lectores y conocedores de la obra de Poe. Este escritor, cuyas publicaciones han llegado a ser grandes clásicos del terror y fuente de inspiración para otros novelistas posteriores de reputado éxito como H.P. Lovecraft, merecía una historia de mayor enjundia. Llega a cumplir como entretenimiento, es muy visual en las escenas sangrientas de los crímenes, pero los presumibles admiradores de la película, como lo era este servidor previamente a su visionado, echarán mucho en falta ese universo tétrico de funestos presagios, esa atmósfera malsana que invadía cada una de las localizaciones de sus cuentos, y la imaginación tormentosa que imprimía el maestro Poe a todos sus trabajos.

Cuentan que el maestro Poe, justo antes de morir en la cama del hospital, pronunció estas últimas palabras: “¡Que Dios ayude a mi pobre alma!” Quizá hoy, si hubiera visto este biopic de su vida, volvería a exclamarlas.

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