Dioses, fantasmas o demonios, de Jesús Gordillo

Por Jorge Herrero.

`Dioses, fantasmas o demonios´ es una novela redonda de principio a fin, donde Jesús Gordillo ha creado una historia que te mantendrá en vilo, que hará que disfrutes toda y cada una de sus páginas, con una trama donde la información está dosificada de una manera perfecta y donde el autor no deja nada al azar. Ambientada en Hårisgud, un pueblo ficticio de Noruega, un lugar plagado de leyendas, secretos del pasado que amenazan con volver a la superficie. El autor ha sabido crear una historia con pocos personajes, dos principales, y unos pocos secundarios, con los que se basta y se sobra para entrelazar el destino de todos ellos. Personajes que guardan cosas en su interior y que creían olvidadas y enterradas, pero que como se irán dando cuenta a lo largo de la novela, verán como vuelven a su pesar y ponen patas arriba sus vidas en apariencia tranquilas.

Uno de los puntos fuertes y que hay que destacar, es la localización y la ambientación de la novela. A pesar de que Hárisgud, el pueblo donde transcurre la historia es un lugar ficticio, se nota el trabajo del autor para saber dotarle de una personalidad y entidad propia para que no desentone en un país como Noruega. ¿El autor ha salido bien parado de esto? Sin duda alguna sí; no solo lo ha conseguido, si no que ha acabado convirtiéndolo en otro personaje más de la novela. Es más, en muchos momentos, acaba siendo el protagonista principal. El lector acabará sintiéndose transportado a Hárisgud para ser otro habitante más.

A destacar también a los dos protagonistas principales, Alejandra, una joven geóloga española, que acabará en el pueblo para unirse a un grupo de especialistas cuya misión es investigar el glaciar situado en lo alto de la montaña principal de Hárisgud. Los fantasmas de un pasado que creía haber dejado atrás volverán a su pesar, trastocando de nuevo su vida irremediablemente, volviendo sus inseguridades y sus miedos.

El otro personaje principal, Mathias Matafocas, es sin duda mi favorito. Un curtido y veterano ex soldado, aficionado al alcohol, a meterse en broncas, malcarado y al que le da igual prácticamente todo, verá alterada su tranquilo y anodino día a día, cuando empiece a sospechar que una vieja y temible amenaza del pasado volverá, poniendo en serio peligro su vida y las de sus más allegados.

Como el lector verá a lo largo de la novela, se palpa y se nota la presencia de “algo” o de “alguien”, pero que en ningún momento se sabe a ciencia cierta que es, logrando engancharlo y hacerle leer la historia hasta la última página, sin posibilidad de dejar la lectura de Dioses, fantasmas o demonios.

Estamos ante una novela de ritmo pausado y tranquilo, que no significa aburrido. Todo lo contrario, ya que es una historia sin artificios, sin nada que sobre y donde todo lo que ocurre tiene su razón de ser. El autor no ha dejado cabos sueltos.

¿ Y qué decir del final? En mi opinión es un muy buen final, que me ha sorprendido y me ha dejado un buen sabor de boca. Sinceramente, no me lo esperaba.

Dioses, fantasmas o demonios es una novela con elementos de terror, algo del fantástico, pero ante todo es una historia de personajes, de secretos, de temores, de un pasado que se cree olvidado. Un libro que después de acabarlo, te deja con ganas de volver a adentrarte otra vez en él, de volver a acompañar a Alejandra, a Mathias y a seguir descubriendo más cosas sobre el pueblo de Hårisgud. Una lectura absolutamente recomendable de un autor con un estilo propio y muy definido, y que novela a novela, no deja de mejorar y de sorprender al lector, sea en solitario o en compañía de su pareja literaria, Javier Martos.

Mi más sincera enhorabuena al autor, Jesús Gordillo y a Ediciones El Transbordador por haber apostado por esta gran novela

Sinopsis:

El clima de Hårisgud invita a las leyendas. La nieve aplasta el pueblo durante todo el año, y sus habitantes llevan generaciones calentando el ánimo con licor y con historias. Noruegos duros del norte, que curten sus genes combatiendo el viento helado y a lo que vive escondido entre los copos. Allí cruzarán sus vidas Mathias Matafocas, oriundo y marinero, y Alejandra, joven estudiante española destinada al pueblo para estudiar el glaciar. El pasado y el presente unidos por algo que lleva años oculto en el bosque y en la retina invisible de los hombres más ancianos.

Un Club de Fumadores donde apenas hay tabaco, la chimenea del Calcetín del Troll y la vidriera perdida de una iglesia derruida dejarán escapar sus anécdotas hasta dibujar una realidad que nadie se atreve a formular con palabras entre el hielo. Nadie recuerda, pero a la vez nadie olvida. Algo blanco. Algo vivo. Algo que es imposible que haya permanecido allí durante tantos inviernos.


Momias y embalsamados, VVAA (Hermenaute Ed.)

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

MYE1Hoy venimos con la reseña de Momias y embalsamados, una antología de relatos que supone la carta de presentación de Hermenaute, una nueva editorial capitaneada por un viejo conocido y gran amigo de esta casa, Lluís Rueda.

Nuestro querido Lluís es un tipo incombustible, un culo inquieto que lleva ya muchos años metido en el mundo de la literatura y la cultura pop. Crítico de cine, articulista, director de Judex Fanzine, escritor y guionista… Ha tocado todos los palos y además, siempre con un criterio excelente, así que no  nos sorprende el que se haya embarcado en esta nueva aventura.

Con Momias y embalsamados, Lluís  pone su proyecto en marcha y lo hace con una obra que deja muy claras sus intenciones y su forma de entender la literatura.  La antología abre la colección Caronte, una línea que pretende albergar  obras de terror, thriller y fosco que brillen por su nivel de calidad y que al mismo tiempo, se salgan de los viejos tópicos del género, apostando por aquellos títulos que apuesten por la originalidad, que sean poco convencionales, que resulten difíciles de encasillar y que en definitiva, sean capaces de aportar nuevas ideas y planteamientos a sus lectores.

Y si esa es su intención, puedo dar fe de que empieza bien fuerte y arriesgando. Momias y embalsamados reúne, bajo esa curiosa portada creada por Alberto Rodríguez Modolell,  una serie de relatos que tienen a esa figura arquetípica como tema principal, pero evitando  caer en los mismos tópicos de siempre, alejándose de la imagen preconcebida del resucitado cubierto de vendas surgido de un sarcófago, y manteniendo maldiciones egipcias  tan lejos como han podido. Estoy muy de acuerdo con lo que comenta el propio Lluís en el prólogo y es que  la momia, como todos los grandes monstruos clásicos (al igual que sucede con Drácula, el hombre lobo, la criatura del lago y la de Frankenstein), es una imagen tan emblemática y ha arraigado tan fuerte en el subconsciente colectivo que se hace difícil verla de otra forma que no sea esa, la del cuerpo apergaminado y cubierto de vendas mohosas de un antiguo faraón, clamando venganza contra quienes han perturbado su paz al excavar donde no deben.  Lo cierto es que esa voluntad por innovar, por abrir nuevas vías y conceptos, es una de las mayores virtudes de la antología, ya que resulta todo un reto encontrar nuevos contextos donde ubicar el mito y lograr que este funcione. Los autores no solo lo consiguen, sino que además lo hacen con talento, creando unas historias tan inquietantes como bien escritas, que nos dejan un muy buen sabor de boca.

Como en cualquier antología que se precie, los hay que brillan más que otros, los que conectan más contigo pese a sus cosillas y alguno que no sabes muy bien qué, pero que sientes que a pesar de que te ha gustado, le falta algo para terminar de ser perfecto. Pero en general, como digo, el resultado es muy satisfactorio y todos ellos, de un modo u otro, aportan algo que vale la pena.

Vamos a hablar un poquito de cada uno de ellos.

-El Señor de la nada, de Víctor Blanco: Desierto de Atacama, un paraje duro, árido y desolador, en el que un grupo de conquistadores españoles buscan el tesoro mencionado en el diario de uno de los suyos, desaparecido en la zona. El nuevo mundo y sus misterios, sus nativos y sus secretos,  custodiados por una tierra inhóspita y algo más. Una forma perfecta de abrir la antología. Bien narrado, con voz propia y bien definida,  y con varios puntos tan crudos (el trato y opinión de los españoles sobre los indios son tan realistas como brutales), como divertidos por macabros.

-Cuerpo de niña,  de Daniel P. Espinosa: Futuro distópico y desesperanzador, donde nuestra afición a las redes se ha convertido en una adicción total a la realidad virtual, hasta el punto de padecer síntomas físicos como si estuviésemos infectados y  con nuestra psique tan dañada que ya no hay diferencia entre lo real y la simulación. Un relato onírico, durísimo, sin medias tintas y si muy mala baba, que pone mal cuerpo y cuya ambientación es simplemente, soberbia.  Muy mal rollo y quizás, el que más me ha gustado por todo lo que me ha hecho sentir.

-En el nombre del musgo, Jesús Gordillo: Otro de mis favoritos, con diferencia.  Sebastián Medrano es un bandolero que huye de quien le quiere ajustar las cuentas. Dará con sus huesos en un pequeño pueblecito de León, creyendo dar esquinazo a sus perseguidores, pero lo que encontrará allí será mucho peor. Una extraña mezcla de Curro Jiménez, santería, vudú, fanatismo religioso y brujería, en las que no falta también un pequeño toque “a lo Víctor Frankenstein´´, pondrá a este hombre al límite y quizás ni siquiera sus arrestos y su navaja sean suficientes para salir de una pieza.  Me ha encantado el tono de la historia, la forma en que está narrada,  el cómo está construido el personaje (una verdadera gozada en ese aspecto) y por dónde van los tiros a medida que avanza la trama. Tiene un punto castizo que le sienta de lujo y otro de gore que tres cuartos de lo mismo.

-Papel maché,  de Luis Guallar: Con muchísimas reminiscencias a lo mejor de Stephen King y ese modo tan peculiar de contar historias, este relato colaría como uno más entre cualquiera de los aparecidos en alguna de las ediciones de Crepshow o incluso, en los de la serie Otros Límites. Con una estética muy definida y con un lenguaje muy visual, casi cinematográfico, brilla por su tono aterrador a la vez que un tanto gamberro, por la forma en que el autor trata a su personaje, con  perversidad y sin preocuparse en absoluto por el destino que le aguarda, casi complacido por ello. Un viejo parque de atracciones siempre es un lugar excelente para crear atmósfera malsana y si además, nos ubicamos justamente en su pasaje del terror, el escenario promete hacernos gozar de lo lindo, como es el caso. Eso sí, el desenlace puede resultar un tanto predecible para los lectores avezados y acostumbrados a este tipo de historias. De todos modos, eso no le quita mérito ninguno, ya que su lectura es igual de disfrutable.

-Carcasa,  de Jorge P. López: Un joven con amnesia intenta recuperar su memoria, siendo asistido por un extraño médico  cuyos métodos parecen más un interrogatorio en tercer grado que otra cosa. La sesión avanza y se adentra cada vez más en un terreno extraño y surrealista, logrando inquietar al lector, que asiste en silencio a la reconstrucción de unos hechos que no sabremos cómo explicar y que irán manteniéndonos en tensión hasta su desenlace.  Debido a su propia naturaleza y su propósito, la incógnita es la esencia misma del relato y en algún momento, sobre todo en su desenlace, puede llegar a resultar un tanto confuso e incluso no ser del agrado de todo el mundo, ya que la revelación final  romperá bastante los esquemas  y se sale de lo que uno pudiera suponer. A mí me ha pillado en bragas y he tardado en digerirlo, pero una vez asimilado, solo puedo quitarme el sombrero.

-Descenso a Duat, de Guillermo Tato: Un periodista de investigación persigue el rastro de un asesino en serie  apodado “El asesino anárquico”.  En su búsqueda por la verdad, por tener el artículo del año,  sus pesquisas le llevaran a toparse frente a frente ante él y descubrir así sus razones, junto a una extraña secta y su templo, oculto bajo las entrañas de la ciudad. Algún momento gore, pero necesario, son su mejor baza. Es quizás el relato que menos me ha llegado, ya que no he logrado encontrarle el punto. Se trata simplemente de una cuestión de gustos personales, ya que el tema de sectas, de elegidos para cumplir una misión y supuestos legados, nunca ha sido un tema que me seduzca exactamente. Dejando claro esto, el relato está bien escrito y tiene buen ritmo, aunque a mí me haya dejado bastante frío el argumento en sí.

mye2-Expedición Newton-Jenney,  de Lluís Rueda: Un circo ambulante, un objeto único y el empeño de un comerciante en vendérselo al feriante, es la excusa para la increíble historia que el vendedor se saca de la manga para convencer al futuro comprador. Todo empieza con una expedición a las montañas, donde las leyendas cobran vida y  en la que los protagonistas conocieron el verdadero terror.  Lluís siempre fiel a su estilo pulcro y cuidado, con una prosa elegante y trabajada, avanzando de forma pausada pero intensa, forjando línea a línea el devenir  de la historia y cuidando las formas para, llegado el momento,  llevarnos allá donde ha querido desde el primer momento. Excelente forma de cerrar la antología y dejarnos con buen sabor de boca.

En definitiva, estamos ante una antología más que notable, con algunas historias que son verdaderas joyitas. Sin desmerecer al resto, que también cumplen con su cometido y que en líneas generales, dejan buen poso y  hacen de este recopilatorio una obra tan arriesgada como recomendable. Originalidad, diversidad de enfoques y buena calidad literaria para adentrarnos en un tema, el de las momias, que demuestra dar mucho más de sí de lo que nadie podíamos esperar. Dadle una oportunidad. Me lo agradeceréis…

 

Momias y embalsamados

VVAA

Editorial: Hermenaute

ISBN: 9788460821298

Páginas: 190 pág.

PVP: 13,99€

http://www.hermenaute.com/libro.php?id_libro=1

 

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Ojos de Circo, de Jesús Gordillo y Javier Martos

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

ojosdecircoportada1Venimos hoy con Ojos de Circo, novela publicada por el sello Tyrannosaurus Books y escrita a cuatro manos entre Jesús Gordillo y Javier Martos, con una excelente portada de Daniel Expósito que nos lleva a imaginar esos viejos circos de antaño, el mundo de la farándula en todo su esplendor.

Aquél que fuera una vez el mayor espectáculo del mundo se convierte por arte de magia en causa y efecto, en escenario y desencadenante, en el leitmotiv  de una historia casi intimista, con una profundidad mucho mayor de lo que pudiera parecer a simple vista, en la que seremos testigos de algo inusual: De cómo un niño normal terminará convertido en un Supervillano de manual, en un ser con un don maravilloso que terminará por consumirlo y le llevará a cometer verdaderas atrocidades, no por una maldad innata e inherente en él, sino empujado por unas circunstancias que le superan  y que le empujarán de forma inevitable a su destino.

Y es que en definitiva, Ojos de Circo nos habla de eso.  Hay una gran frase que podría resumir a la perfección la esencia de la novela: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

Un poder, un don imposible, que bien enfocado podría haber creado cosas maravillosas, pero que por desgracia,  en las manos de un niño, termina siendo algo terrible. No podemos culpar a Nicholas por convertirse en el monstruo que un día será. La falta de un guía, de alguien que le muestre el camino a seguir, que le enseñe a controlar ese poder y a utilizarlo de la forma debida, supondrá el primer paso que le llevará hacia el lado oscuro.

¿Qué razones llevan a alguien en convertirse en un malvado? La figura arquetípica del supervillano  nos lleva a pensar en alguien que ansía poder, que desea  doblegar al mundo  y rendirlo a sus pies. Pero más allá de esa fachada, existen unos motivos reales, a menudo traumáticos, que le llevaron a ese punto. Y aquí, Gordillo y Martos nos permiten ser testigos de cuales fueron esos motivos en el caso de Nicholas.

Una familia ultraconservadora, con una enraizada tradición militar.  Un padre que educa a sus hijos con una disciplina feroz. Una madre sumisa, ciega y obediente a los mandatos de su esposo. El sentirse diferente, marginado e incomprendido. Ser el bicho raro de la familia, la oveja negra. Sentir que no encajas, que no eres como ellos y lo más trágico, que no te permitan encontrar tu lugar en el mundo.

La tristeza y la frustración  no tardarán en convertirse en rabia, resentimiento y odio. Un deseo de revancha, , de romper con las reglas y de vengarse de aquellos que no supieron estar a la altura de las circunstancias.  Y ese odio se extenderá más allá de los círculos cercanos,  convirtiéndose en una especie de misantropía malsana, llegando un momento en el que Nicholas solo se sentirá cómodo rodeado de otros como él.  Seres desarraigados, descastados, unos parias. Monstruos de su misma condición. Personas con un don, una rareza fuera de lo común. Prodigios que son vistos por la sociedad con una mezcla de fascinación, repulsa y miedo.

Será por ello que Nicholas se empecinará en crear su propia versión del circo de los horrores, cumpliendo así su sueño, en busca del espectáculo  perfecto.  Es una búsqueda infructuosa, puesto que a medida que pasa el tiempo, Nicholas comprenderá que no hay lugar para ellos en el mundo.  El odio y la frustración seguirán empujándolo más y más hacia la oscuridad, hasta que ya no le será posible salir de allí. Los errores del pasado volverán una y otra vez para atormentarle. Los fantasmas que creía haber dejado atrás regresarán, empeñados en impedirle ser feliz de ninguna manera. El hastío, la rabia y la decepción  serán constantes en su vida y moldearán de manera definitiva su personalidad, obligándole a cruzar la última línea, la que lo convertirá en esa especie de supervillano que comentábamos al inicio de la reseña.

El ritmo ágil y fluido hace de esta una lectura agradable y muy intensa. Narrado a modo de continuos  flashbacks,  además de la historia de nuestro protagonista, también podemos disfrutar de una  revisión a la historia actual de los EEUU. Desde finales de la Gran Depresión pasando por la Segunda Guerra Mundial, hasta nuestros días, llegaremos a comprender lo intolerante de una sociedad que de forma hipócrita rige sus normas de convivencia según unos preceptos que se toma a rajatabla y que la hacen repudiar todo aquello que sea distinto.

994814_467236513366767_1019274110_nNo resulta sencillo encontrarte una novela escrita entre dos personas y que el lector no sea capaz de diferenciar que es lo que ha escrito uno u otro. Este es uno de esos casos atípicos en los que no he  logrado descubrir que partes ha elaborado cada uno y eso es bueno, muy bueno. La coherencia, la compenetración, la dinámica establecida, hacen que todo sea uno. El conjunto es compacto, bien ligado y no hay fisuras. No se pierde la frescura, ni el tono en ningún momento. La forma en que se relata lo sucedido engancha y uno se siente fascinado por Nicholas y su mundo. El lector logra empatizar con él y comprender sus motivaciones, aunque en la mayoría de ocasiones no las comparta ni esté de acuerdo con su forma de actuar. El que seamos capaces de comprenderle, de entender porque hace lo que hace, es el mayor logro de la novela.

En la parte final, hay una fuerte crítica social y sirva de ejemplo las innegables connotaciones de lo ocurrido en la novela con algunos de los episodios más trágicos y violentos acaecidos en  Estados Unidos. Nos vendrán a la mente imágenes que todos hemos visto y que por sí mismas, sin intención de justificar lo injustificable, si nos permiten entender hasta qué punto existen incoherencias en las normas que rigen la sociedad.  Hay una parte del libro que nos lleva a recordar los trágicos sucesos  ocurridos en Waco, Texas, en 1993 y es ahí donde culmina la novela, donde de una vez por todas, el monstruo en que se ha convertido Nicholas  se libera de cualquier cadena y toma el control. Pero veremos que Nicholas y los suyos no son los únicos monstruos. Comprenderemos al fin que  los de ahí fuera, la sociedad, sean quizás los verdaderos monstruos, ataviados con la capa que oculta su verdadera naturaleza, disfrazándola de normalidad, de respetable, cotidiana y moral.

 

En definitiva, una lectura muy, muy recomendable y que por una vez,  le ofrece al lector la posibilidad ponerse en la piel de quien, a ojos de la sociedad, sería el malo de la película. Yo la he disfrutado muchísimo y me ha encantado poder ver el mundo a través de los Ojos de Circo.

 

Ojos de Circo

Jesús Gordillo y Javier Martos

Editorial: Tyrannosaurus Books

ISBN: 9788494102066

Páginas: 274 pág.

PVP: 14,95€