1936Z La guerra civil zombi, de Javier Cosnava

Javier Cosnava es un tipo con talento y las ideas muy claras, que en poco tiempo se ha ganado su sitio dentro del mundillo literario, como pudimos comprobar en la entrevista que le hicimos hace unos días. En su última obra se unen de la mano sus dos pasiones: La Historia y la literatura.

Y es que amigos míos, su libro 1936 Z La guerra civil zombi es mucho más que una novela de terror. Es una crónica dura y sin concesiones de nuestra historia, de un pasado que parece que aún no hemos sabido dejar atrás.

“Corre el año 1936 y se acaba de producir el alzamiento de las tropas africanistas que lidera Francisco Franco. El barón Lacroix, el guardián de los cementerios en el vudú haitiano, lleva treinta y tres años muerto, caminando entre los vivos oculto en el mito del Hombre del Saco, esperando el momento oportuno para actuar. Ha orquestado un plan maquiavélico en el que cada uno de los acontecimientos de la guerra irá encajando a la perfección en un puzle de muerte donde los zombis, hombres-esclavos cuya alma les ha sido arrebatada, serán solo la punta de lanza de sus retorcidos propósitos.

 1936Z, apoyándose en un ritmo preciso y una acción trepidante, da un vuelco a la perspectiva desde la que habitualmente miramos este episodio de la historia de España. De un modo coral, nos plantea una metáfora sobre la deshumanización de los protagonistas de la guerra, convirtiendo a los asesinos de todo signo en muertos vivientes. La narración pone el foco sobre personajes tan importantes como Franco, Pilar Primo de Rivera, La Pasionaria o Durruti, deteniéndose incluso en la relación siempre difícil entre España y Cataluña.

 Retomando la esencia del mito del zombi haitiano, 1936Z es una novela de horror, de acción y de misterio que no dejará indiferente a nadie…, ¡a menos que ya esté muerto!”

 Los zombis, el vudú, son solo la herramienta, el elemento fantástico que el autor utiliza de un modo exquisito para contarnos lo que quiere. La guerra civil española, el escenario elegido para que nos enfrentemos a una realidad que nos negamos a comprender: Los fanatismos, sean políticos, religiosos, nacionalistas o de cualquier otro tipo, son  la mayor evidencia de lo sencillo que resulta convertirnos en zombis, en una horda de descerebrados cegados por nuestra propia estupidez, incapaces de siquiera imaginar hasta donde puede llevarnos nuestra falta de mesura.

Nuestro lado más oscuro, nuestros miedos, nuestra ignorancia, nuestra facilidad para odiar todo aquello que nos resulta extraño o distinto a nosotros, nuestra incapacidad de perdonar o de ponernos en la piel del otro, son las debilidades que  nos convierten en candidatos perfectos para transformarnos en simples marionetas sin alma en manos de ególatras y salva-patrias, de iluminados y charlatanes, de mentirosos y manipuladores  que solo ansían el poder y que nos ven como simples peones a los que mover a su antojo en una u otra dirección, según sus propios intereses. Necesitamos de muy poco para dejarnos llevar como una turba enajenada capaz de las peores atrocidades.  Ni el Barón Lacroix ni el Barón Samedi necesitan de su magia vudú para transformarnos en bestias irracionales y violentas. Bastaría que nos hablen de manera convincente de aquello que nos asusta, aquello que no entendemos, que nos lo presenten como una amenaza que hay que eliminar de raíz  y con un pequeño empujoncito, enseñaríamos los dientes deseando acabar con ella, sin detenernos a pensar en si es real ni en  las consecuencias de nuestros actos…

Cosnava nos hace reflexionar al respecto, utilizando para ello el mito del zombi haitiano, en una suerte de metáfora trágica en la que por desgracia, la realidad supera con creces la ficción.

Sus personajes, cuidados hasta el más mínimo detalle y su prosa, detallista, colorida e impecable, demuestran que la buena literatura va más allá de géneros y etiquetas. El mito del zombi haitiano, una documentación exhaustiva sobre el conflicto fratricida y su talento como escritor, son las herramientas de las que se sirve Cosnava para presentarnos un reflejo de nosotros mismos y de nuestra obcecación, quedando patente que seguimos igual de ciegos y locos, aunque creamos lo contrario.

Con un estilo cuidado y elegante, en algunos momentos incluso poético, la novela se aleja mucho de lo que estamos acostumbrados a leer dentro del género Z. Volvemos a los orígenes de la criatura, a su más pura esencia. Hay acción, por supuesto, pero el enfoque es muy distinto. Disfrutar de su lectura requiere de nuestra complicidad, de estar dispuestos a entender, a reconocernos en lo que leemos, a dejar a un lado el simple entretenimiento y a ver más allá de las vísceras y la sangre. No es un survival horror al uso, sino una crónica de nuestra historia y una crítica a nuestra sociedad, que por desgracia, guarda tantos paralelismos con lo ocurrido hace 70 años, que parece que nada haya cambiado.

En ocasiones puede hacerse algo densa, recreándose en exceso en las divagaciones de los personajes o en la descripción de algunas situaciones que se suceden en distintos momentos (el autor no tiene inconveniente en ir atrás o adelante en el tiempo a la hora de relatarnos la historia de algunos personajes, dejando a un lado el orden cronológico en pos de descubrir quiénes son y como han llegado a la actual situación) y la historia puede relantizarse, pero en ningún caso supone algo realmente molesto.  Cosnava se toma su tiempo cuando lo considera necesario y aunque eso hace que la lectura no sea del todo fluida en algunos momentos puntuales, no supone mayor hándicap para disfrutar de la misma. El autor teje con paciencia  y minuciosidad cada una de las tramas de la historia, mientras el lector va uniendo cabos y situando a cada uno de los personajes en el lugar que le corresponde, para llevarnos de manera inexorable a un destino que pese a todo, parece escrito de antemano.

En definitiva, una obra curiosa y desde luego recomendable, que lleva el género zombi a nuevos horizontes y que funciona tanto como historia de terror como para recordarnos que no hace tanto, la muerte y el horror eran reales y deambulaban por nuestras calles, de nuestra propia mano.

 

1936Z La guerra civil zombi

Javier Cosnava

Editorial: Suma de Letras

Páginas: 496 pág.

ISBN: 9788483653623

PVP: 17,50 € (eBook: 4,99€)

 

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Entrevista a Javier Cosnava, autor de 1936Z La Guerra Civil Zombi

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes…

Hoy tenemos con nosotros a un invitado muy especial. Alguien a quien le tengo un gran aprecio como persona y a quien admiro como escritor. Javier Cosnava, autor de la recomendable 1936 Z La guerra civil zombi,  quien se ha labrado en apenas unos pocos años un impresionante currículum y una mayor reputación.

A finales de 2006 comenzó a colaborar con el dibujante Toni Carbos, logrando una veintena premios en el ámbito del cómic en apenas año y medio, antes de introducirse en el mercado profesional. Juntos publicaron en diciembre de 2008 su primera novela gráfica: Mi Heroína (Ed. Dibbuks), que ya había cosechado hasta 7 premios a cada una de sus partes.

Cosnava publica en septiembre de 2009 su segunda novela gráfica: Un Buen Hombre (Glénat España). En octubre de ese mismo año, ve la luz la primera parte de la biografía del padre de Adolf Hitler, titulada De los Demonios de la Mente (Dibbuks). Se trata de su primera novela.

En febrero de 2011 publica Prisionero en Mauthausen, novela gráfica realizada junto a Carbos y también es autor de una novela de corte fantástico-juvenil: Diario de una Adolescente del Futuro, escrito junto a Eva Rubio (Ed. Ilarion).

Su último trabajo publicado hasta la fecha es 1936 Z La guerra civil zombi (Suma de Letras, 2013), una verdadera joyita que no os deberíais perder, con la que el autor demuestra que la buena literatura está por encima de géneros y etiquetas.

Creo que es un buen momento para que le conozcamos un poquito mejor…. Os dejo con la entrevista:

 

1. AI -¿Quién es en realidad Javier Cosnava?

JC –Un tipo corriente, un creador de mundos, uno de esos locos que se pasan la vida imaginando y queriendo vivir de ello. Un soñador.

2. AI- ¿De donde viene tu afición a la escritura?

JC -Desde mis primeras lecturas descubrí que quería ser escritor. En mi familia son músicos tanto mi madre como mi padre pero yo nunca me he sentido atraído por la música, tal vez por tener buena voz y por haber mamado la música desde niño. Sin embargo, nací en un barrio marginal, y en mi entorno nadie leía; el descubrimiento de la literatura para mí significó un reto, algo imposible y probablemente por eso me resultó tan seductor.

3. AI- ¿Qué fue lo que te empujó a escribir una novela como 1936Z, donde se mezcla de un modo tan curioso lo que es una excelente crónica de nuestro pasado más trágico y violento, con el vudú y los ritos haitianos (africanos creo que sería lo más correcto) y la figura del zombi como actor de esa trama? ¿Cómo surgió la idea?

JC -Desde siempre me han encantado las películas de zombies y a principios de los 90 me puse a escribir mi propia novela. En realidad fracase en muchas ocasiones y ha sido un proyecto que he ido arrastrando a lo largo de los años. Por eso no se parece a ningún otro porque carece de las referencias de otros proyectos que han nacido más tarde. Cuando yo lo comencé toda la literatura que se había escrito era sobre zombies del vudú y nadie se había planteado escribir novelas con los zombies de las películas de Romero. Mi novela está influida por la literatura clásica de terror, por Ambrose Bierce, por Lovecraft y por el vudú haitiano. Parte de un lugar diferente y por ello lleva al lector por lugares poco transitados en nuestra literatura Z.

4.- ¿Tienes algún autor favorito? ¿Alguien a quien tengas como referente?

JC -Depende un poco de la época. Mis autores favoritos han sido dependiendo del momento de mi vida: Dostoievski, Proust, Stephen King, Sven Hassel… no me suele interesar mucho lo que está de moda para el gran público, tanto para el más culto como para el más pulp. No me gusta demasiado Auster ni tampoco cómo ha evolucionado el policiaco sueco, por supuesto tampoco la moda que ha surgido hace poco de darle oportunidades literarias a gente que no tiene la menor idea de escribir. Hassel, por ejemplo, no es un autor cultivado ni muchísimo menos pero es un narrador de una potencia extraordinaria. La crítica lo hizo papilla hace años y ahora sin embargo sería un autor técnicamente destacable teniendo en cuenta lo que publican muchas editoriales.

5. AI- ¿Qué hace Javier Cosnava cuando no escribe?

JC -Soy un autor total. Me escapé a la montaña huyendo del mundanal ruido y cuando no estoy escribiendo dedico mi ocio a preparar la novela que estoy trabajando. Así, mientras escribía 1936 Z veía películas y documentales sobre la guerra civil y me llevaba programas de radio mientras paseaba por el perro por la montaña que hablaban también de la guerra civil. Al mismo tiempo leía novelas de temática zombi, centrado sobre todo en los clásicos y en el vudú haitiano. Esa es la razón por la que soy tan prolífico, en mi tiempo libre sigo dándole vueltas al trabajo y teniendo ideas que luego plasmo en lo que escribo.

6. AI- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo editorial? Cuéntanos cómo fueron tus primeros pasos y cómo fue la experiencia.

JC -Mi entrada en el mundo editorial fue inusual. Comencé a ganar premios literarios, la mayoría de cómic, tanto que en pocos meses había ganado 20, a más de uno por mes. Esta entrada tan inusual en el mundo del cómic me valió el interés de un par de editores que me firmaron prácticamente a ciegas esos dos primeros trabajos junto al dibujante Toni Carbós. Y luego todo ha ido rodado, como mis obras son muy arriesgadas, más allá de lo que vendieran llamaba la atención de alguien un poco más arriba en el escalafón editorial. La verdad es que esto demuestra la poca o ninguna importancia que tienen las reseñas que se hacen en los blogs, muchas por desgracia reseñas que la gente le hace a sus amigos. Alguna de mis obras ha sido absolutamente ninguneada en el mundo del cómic donde básicamente la gente recomienda obras de sus amigos, pero en medio de ese desierto de reseñas y de olvidos alguien en alguna editorial leía una de mis obras y se decía: «Este tío hace algo diferente a los demás». Muchos creen que la forma de abrirse paso en la literatura es escribir lo que todo el mundo hace. Yo no sé si mi experiencia le servirá a otros, pero yo me he abierto paso a base de hacer cosas diferentes y arriesgadas.

7. AI- ¿En qué andas metido ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

JC -Tengo prácticamente terminada 1937 Z pero la he aparcado unos meses porque me ha surgido una gran oportunidad. Por desgracia no puedo hablar de ella. Pero si hay suerte antes de que acabe 2013 habrá un bombazo de COSNAVA. Cruzo los dedos…

8. AI- ¿Papel o ebook? ¿Cuál es tu preferencia a la hora de publicar? ¿Crees que los libros electrónicos suplirán al formato físico?

JC -Me da lo mismo publicar en papel o en ebook. Siempre es bonito tener el libro físico en tu casa pero yo lo que quiero es llegar a los lectores y si todos leyesen en ebook me parecería una tontería publicar en papel; por otro lado, la mayor parte siguen prefiriendo el papel por lo que es una tontería publicar sólo en ebook siempre y cuando uno pueda elegir. Ahora mismo ambos universos coexisten y por lo menos en la próxima década lo seguirán haciendo. Yo soy de los que cree que en unos años el 90% se publicará en ebook. Lo sabremos en poco tiempo.

9. AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura en nuestro país? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público está n dándole por fin la importancia que se merece a los autores patrios, o por el contrario, siguen siendo un tanto marginados en favor de autores extranjeros?¿ Están nuestros géneros condenados al ostracismo?

JC -Un autor extranjero siempre va a tener más oportunidades pero no por lo que la gente cree. Si consigo saltar al mercado internacional como es mi objetivo, yo sería el extranjero en los otros países y probablemente los escritores de aquel país imaginado pensarían que tengo más oportunidades que ellos. Lo que sucede es que cuando un editorial compra los derechos de un libro de fuera de su país lo hace porque las ventas han sido interesantes de ese libro y pone más interés en un producto que considera que estadísticamente tiene más posibilidades de triunfar. Todos los extranjeros que publican en España son a criterio de las editoriales más rentables de media que los españoles, pero eso sucede también como digo en el resto de países con los libros que importan de fuera. El problema de fondo es que en España se lee poco y que la cantidad de ejemplares que vende un autor nacional es mucho menor, exceptuando en Cataluña, que en cualquier país de Europa. Eso es lo que condena a nuestros autores, la ausencia de ventas destacables en nuestro país más que para un puñado de libros al año. Vendemos poco en nuestro país y luego es más difícil que nuestros agentes nos vendan fuera como un fenómeno literario porque ni siquiera en nuestro país vendemos. Es el pez que se muerde la cola.

10. AI- Si Javier Cosnava no se dedicase a la literatura, entre otras cosas ¿hubiera sido…?

JC -Escritor fracasado. Si no hubiese podido publicar seguía intentándolo hasta la muerte.

11. AI- A Javier Cosnava le asusta……

JC -Como a todos los españoles, no llegar a final de mes.

12. AI- Por último: Cuéntanos cuál es el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último tema musical que has escuchado.

JC – •      Último libro: una biografía de Winston Churchill

       •      Última película: 14 d’abril, Macià contra Companys

       •      Última canción: Leonard Cohen: Who by fire

 AI -Pues eso es todo, Javier. Muchísimas gracias por tu tiempo. Ha sido un verdadero placer charlar contigo.

JC -Gracias a ti, amigo, un fortísimo abrazo desde la montaña asturiana!!!

 

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