DYLAN DOG Mater Morbi (Edición especial Coleccionista)

Por Francisco José Arcos Serrano

 

ddcPesadillas, otros mundos, una mujer misteriosamente letal, una conspiración de médicos, la aceptación de la enfermedad como parte de la vida y la lucha contra la muerte… Todo ello conforma una de las historias más memorables de la historia de Dylan Dog, que revitalizó al personaje tras veintitantos años de historia devolviéndolo a sus orígenes y que da auténtico miedo. Una historia polémica cuya temática de eutanasia y muerte digna trascendió el mundo del cómic para desatar una gran polémica en la sociedad italiana, llegando a debatirse en el Parlamento.

 Esta historia de Dylan Dog la esperaba con impaciencia desde hace un tiempo, así que imaginaos mi sorpresa al ver que ECC la ha editado en un formato de coleccionista de gran tamaño con una impresión y calidad del papel de esas que da gusto tocar y acariciar.

Si esto fuera poco, encontramos también páginas a todo color que sirven de introducción a la historia y abundante material extra que enriquecen la popularidad de este título tan importante en la carrera de un personaje tan importante como es el de Dylan Dog.

todo21Una de las grandes ventajas con las que se encuentra el lector neófito con esta oscura historia autoconclusiva es que no es necesario haber leído andanzas previas del personaje, así que es un plus más para dejarse llevar y adentrarse en estas páginas.

‘Mater Morbi’ supuso un gran revulsivo para el personaje italiano, ya que nadie se esperaba que un número 280 de su colección regular diera tanto de qué hablar al tratar temas tan candentes como son la eutanasia, el miedo a morir ingresado en un hospital o la pérdida de la salud: temas ellos de naturaleza universal que a todos nos ha afectado seguramente en un momento u otro de nuestras vidas.

El dibujo en B/N de Massimo Carnevale es una apuesta segura (lo conoceréis por sus portadas para la serie Y, El último hombre) que transmite las sensaciones de enfermedad y desasosiego con imágenes potentes que se graban en tu retina; viendo el resultado del apartado gráfico, el guión deRoberto Recchioni no podía haber estado mejor acompañado…

ddc2En definitiva: ‘Mater Morbi’ es una excelente y terrorífica lectura que deja poso en el lector, siendo por ello un excelente punto de partida para acercarse a este personaje de culto que lleva dando guerra desde el año 1986.

Una auténtica joyita.

 

Ficha técnica:

Título: DYLAN DOG Mater Morbi

Autores: Roberto Recchioni y Massimo Carnevale

Editorial: ECC/Spaceman

Páginas: 144

ISBN:9789198112757

Precio: 20 euros

 

 

 

Cine: Dylan Dog. Los Muertos de la Noche, de Kevin Munroe

 

Una crítica de Rozikas

FICHA

Película: Dylan Dog: Los muertos de la noche. Título original: Dylan Dog: Dead of night. Dirección: Kevin Munroe. País: USA. Año: 2011. Duración: 107 min. Género: Comedia, fantástico, terror. Interpretación: Brandon Routh (Dylan Dog), Sam Huntington (Marcus), Anita Briem (Elizabeth), Peter Stormare (Gabriel), Taye Diggs (Vargas). Guion: Thomas Dean Donnelly y Joshua Oppenheimer; basado en la serie de cómics “Dylan Dog”, de Tiziano Sclavi. Producción: Ashok Amritraj, Scott Mitchell Rosenberg y Gilbert Adler. Música: Klaus Badelt. Fotografía: Geoffrey Hall. Montaje: Paul Hirsch. Diseño de producción: Raymond Pumilia. Vestuario: Caroline Eselin. Distribuidora: Tripictures. Estreno en USA: 29 Abril 2011. Estreno en España: 29 Junio 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

SINOPSIS

La precaria tregua entre los distintos ejércitos de los muertos está a punto de romperse, y Nueva Orleans será el campo de batalla, a menos que un hombre sea capaz de resolver un misterio, preservar la paz y conservar su vida. Dylan (Brandon Routh) es un detective que se alejó del mundo de los vampiros, zombis y hombres lobo tras perder al amor de su vida. Pero cuando una misteriosa dama en apuros, Elizabeth (Anita Briem), le contrata para resolver la turbia muerte de su padre, Dylan encuentra un pelo de hombre lobo en la escena del crimen y enseguida se da cuenta de que ha vuelto al mundo de los “no vivos”. Inicialmente, Dylan trata de rechazar el caso, pero cuando su mejor amigo, Marcus (Sam Huntington), es asesinado y se convierte en zombi, nuestro héroe se ve obligado a actuar.

EL CRITICÓN DE CINE dice:

¿Cuántas veces me habréis leído ya, queridos cinéfilos, que no entiendo cómo ciertos productos basuriles pueden acabar “okupando” las salas de cine? Los calificativos de “fiasco, casposa, vomitiva, infumable, ponzoñosa”, etc, quizá sean demasiados halagos para esto.

Lo cierto era que esperaba haber reseñado en esta ocasión la nueva entrega de la saga “reloaded” de Spiderman, pero por falta de tiempo para acudir al cine, me he dejado caer en la desidia de la descarga rápida y el entretenimiento fácil y socorrido, que como vais a tener la desgracia de comprobar, a veces puede suponer el peor de los abismos.

En fín, vayamos al tajo rápidamente para así podernos quitar esta incómoda y dolorosa pinza de la nariz;

Dylan Dog: Los Muertos de la Noche” es la adaptación cinematográfica barata del cómic del dibujante italiano Tiziano Sclavi, publicado en 1986 por la editorial Sergio Bonelli. Llegó a convertirse por aquellos años en un cómic de culto; imaginaros a un detective humano lidiando con criaturas surgidas de nuestros mundos más oscuros y fantásticos: vampiros, hombres lobo y zombis, en un contexto actual y urbanita como es Nueva Orleans. Quizá pueda chocar que la industria de Hollywood se fijara en un producto así que no fuera patrio para hacer rastros de los suyos, pero hoy por hoy, las adaptaciones comiqueras al cine venden, pese a los tufos que emiten la mayoría de ellas. La verdad es que este cómic merecía un presupuesto mayor para haberse llevado a cabo, pues el resultado ha desprestigiado una saga en papel que yo, particularmente, no he llegado a conocer, pero que por la trama seguro que hizo las delicias de sus lectores.

Disfrazado de aires “pulp” y reminiscencias “teen” de series televisivas como “True Blood” o “Buffy Cazavampiros”, pasando por momentos-parodia de “Underworld” o “Blade”, el visionado de esta película se os hará realmente duro, sobretodo si sois exigentes con lo que pagáis, y más aún cuando va a encarecerse tanto la taquilla.

Ciertamente, la única gracia de este film es ver en escena a tanta criatura de la noche suelta en la ciudad y camuflada entre los humanos. En este sentido, los zombis son mis monstruos favoritos, sin duda. No van comiendo gente ni deambulan por las calles, salvo casos extremos, más bien son muertos vivientes que conviven entre los humanos y que van descomponiéndose poco a poco ante sus ojos; lo más “majete” y original del trío de clanes de fantasía.

Os preguntaréis quién es el actor principal (Dylan Dog), para saber si merece la pena tragarse este bodrio solamente por verle interpretar. ¡Genial, es el gran Brandon Routh, el tío sosainas que se enfundó por última vez el traje azul, la capa y los gayumbos rojos paqueteros de Superman! Hasta las piedras tendrían mejores valoraciones en “Actor’s Studio”…

El otro tipo que le acompaña, su ayudante, cobra algo más de sentido. Me sonaba de algo cuando le veía al lado de Routh, como si estuviera viviendo una especie de “deja vù”, pero nada más lejos de la realidad. Sam Huntington interpretaba a Jimmy Olsen en “Superman Returns”, ¿demasiada coincidencia? Aquí hace de zombi, tiene gracia, es majete… ¡Sí, vale, interpreta mucho mejor que el chico guapo! ¿Y el resto? Anita Briem −pasable, si no fuera por las leches que sacude se quedaría en un triste florero−, Peter Stormare −¿qué pinta este hombre en filmes como este?− y Taye Diggs −Vargas, el vampiro negro y discotequero que se transforma en demonio de fábula, ¡bufff!−.

Un director torpe, unos guionistas con una carga de filmes infaustos sobre sus espaldas, unos efectos por ordenador que hacen más real a la sangre de los videojuegos y más creíble y agradecido al maquillaje, un deplorable montaje que corta escenas con cortinillas, un protagonista que es vapuleado por vampiros, hombres lobos, zombis de dos metros y pico y hasta por un demonio que debería ser “la p… hostia”, y no sufra ni un triste rasguño; en fín, son estas y muchas otras cosas más las que hacen que vuelva a preguntarme qué cojones hace un pastelón como este en la gran pantalla. ¿Será porque es verano, la peña está de vacaciones y hay que llenar las carteleras como y con lo que sea? Así, normal que “The Amazing Spiderman” y “El Caballero Oscuro: La leyenda renace” se conviertan en España en los filmes más taquilleros del estío, independientemente de su caché, sus presupuestos y de la calidad meritoria que puedan atesorar.

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