CINE: ¿Podrás perdonarme algún día?, de Marielle Heller

Por Fernando Codina.

Bajo un título tan extraño y extravagante, se esconde una de las mejores películas de este primer trimestre, y quizás de todo el año. Porque lo tiene todo para convertirse en una de las favoritas de cualquier amante del cine: un argumento sencillo, grandes dosis de humor negro, escenas muy divertidas, personajes memorables, una feroz crítica social… Y si a ello le añadimos el que está basada en una historia real, el resultado no puede ser más interesante.

Pero mejor vayamos a los hechos. En la cinta se narran dos o tres años de la vida de una escritora de biografías, Lee Miller, que pasó de ser una celebridad en los años cincuenta y sesenta por sus interesantes obras, que cosecharon un gran éxito, a convertirse, con el paso del tiempo, en una especie de personaje maldito, que no consigue ni tan siquiera llegar a fin de mes, y por quien no apuesta ningún agente literario, ni tampoco ninguna editorial. Además se enfrenta a un temor compartido por muchos escritores actuales: el bloqueo producido por la página en blanco.

Con su vida convertida en un desastre, no tiene un simple dólar, le debe varios meses de alquiler a su casero (que vive en la planta baja del edificio), tiene una plaga de moscas en su apartamento, se le pone enferma su gata (y como no ha abonado los tratamientos anteriores, se niegan a atenderla), pierde su último trabajo; lo cual añadido a su alcoholismo, compone una situación de extrema precariedad. Mientras trabaja en una biblioteca para intentar terminar una nueva biografía, encuentra unas cartas originales de una vieja estrella, y se le ocurre la feliz idea de quedárselas para luego venderlas en una librería especializada. Por la primera le ofrecen una pequeña cantidad, y le indican que es una pena que no estuviera más personalizada; lo cual le hace pensar que si añade a máquina, aprovechando el espacio disponible al final de la segunda, un mensaje más personal, podría conseguir más dinero.

Y eso es lo que hace, consiguiendo una buena cantidad. Esto la lleva a plantearse la posibilidad de escribir cartas a máquina de personajes célebres, como forma de vida. Durante varios años, se pone a falsificar de manera sistemática los escritos de personajes célebres (entre otras, a Marlene Dietrich), y a venderlas a una selecta red de intermediarios, que trabajan para coleccionistas especializados, hasta alcanzar las cuatrocientas falsificaciones, que según Lee Israel fueron algunas de sus mejores creaciones literarias de toda su vida.

Pero evidentemente, el fraude se acaba descubriendo… La ponen en la lista negra, incluso el FBI toma cartas en el asunto, y la llevan a juicio.

Al margen de las propias experiencias de la escritora, hay un personaje muy singular, posiblemente su único amigo, un gay crepuscular, alcohólico y drogadicto llamado Jack Hock, que va adquiriendo importancia a lo largo de la cinta, y ejerce de magnífico secundario, y cómplice en la vida real de la impostura. Es un ser entrañable, muy humano, y con un peculiar sentido de la justicia, que se adueña de la pantalla desde el primer momento.

La selección de los actores protagonistas es una de las claves del éxito de la película, puesto que resultan plenamente creíbles en todos los momentos de la misma. Melissa Mc Carthy encarna a Lee Israel, y ha participado en numerosas producciones tanto trágicas como cómicas, siendo una de sus más recientes apariciones en la cinta “¿Quién está matando a los moñecos?” (una desternillante comedia, que parodia a las películas de detectives americanas de los años ochenta), “La boda de mi mejor amiga”, “Como la vida misma”… Richard E. Grant es un secundario de lujo, a quien hemos visto entre otras producciones en “Drácula de Bram Stoker”, “Retrato de una dama”, “Su mejor historia” y “Logan”.

La aclamada cineasta Marielle Heller, quien debutó con “The diary of a teenage girl”, consigue crear una cinta de gran interés, está encantada con Lee Israel, una antiheroína que rompe con los moldes de los antihéroes masculinos. “Creo que las películas tienen siempre unos personajes masculinos maravillosos y complicados que pueden ser muy toscos y moralmente ambiguos. Tener una historia con unamujer que sea compleja, problemática, alcohólica, que cometa delitos, pero que también sea luchadora, inteligente y ambiciosa, es muy emocionante”.

Como emocionante resulta toda la película, con un dúo protagonista en estado de gracia, unas situaciones verosímiles, y que te deja deseando tener en tus manos la biografía de Lee Israel, “Can you ever forgive me?”, que desgraciadamente solo está disponible en inglés, pero que ya he añadido a mi lista de lecturas pendientes.

La Favorita, de Yorgos Lanthimos

Un artículo de Cristina Béjar

Muy buenas Incoherentes. Hoy me dejo caer por el blog, para traeros la reseña de la última película, nominada a diez Oscar, dirigida por el griego, Yorgos Lanthimos, conocido por obras como “Canino”, “Alps”, “Langosta” y “The Killing of a Sacred Deer”.

Conocí al susodicho no hace mucho, creo que fue en 2017 en el Festival de Cine Sitges (¿dónde si no?), con el visionado de “The Killing of a Sacred Deer” y me disgustó muchísimo. No comprendía la historia, ni de qué iba la vaina. El ritmo era lento, las actuaciones extrañas… Me pasé flipándolo muy fuerte las dos horas que duró. PERO, y sí, pongo un PERO como la copa de un pino, al salir del cine e ir a hacer la post tertulia y desgranar la historia, comprendí que acababa de ver una puta obra maestra (¿se puede decir puta en un blog?). Una maravilla. Un puzzle que encaja a la perfección como por arte de magia.

También me dí cuenta de lo dormida y relajada que estaba frente a una proyección. Que si no me dan un blockbuster mascadito, la peli no me gusta. Me enfadé mucho conmigo misma. Me estaba volviendo perezosa y rechazaba un cine que me obligara a pensar y a reflexionar.

Lanthimos me abrió los ojos con su brutal contenido social, con su inconformismo, con su protesta, con su violencia y crueldad… Así que cuando supe que podría ver otra película de él, la emoción me embargó, porque volvería a tener un desafío delante de mí, y me preguntaba qué sería esta vez y cómo encajaría su universo en una historia de época.

Dejé el tema, no indagué más y hasta ayer no pude ir al cine a verla. “La Favorita” es diferente a lo que ha hecho antes, es mucho más accesible y esto es porque Yorgos, no es el guionista como suele ser habitual, así que la cinta no cuenta con la sinergia guión-dirección. Pero a pesar de que no es una obra 100% Lanthimos, es una película que nos ofrece muchísimo.

A destacar:

  • El diseño de vestuario es magnífico, el cual corre a cargo de Sandy Powell (“La Reina Victoria”, “Velvet Goldmine”, “Gangs of New York, “Shakespeare in Love“)
  • La fotografía es de Robbie Ryan: “Slow West”, “Cumbres Borrascosas” entre muchas otras, quien también ha participado en videoclips de Massive Attack y How Destroy Angels
  • La banda sonora es exquisita
  • Las actuaciones de Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone, son alucinantes. Consiguen transmitir algo muy fuerte a través de pantalla, una reacción totalmente física, algo palpable… Fantásticas, poderosas, un tridente que se complementa a la pefección (por favor, por favor, vedla en VOSE)
  • La ambientación. Todo está muy recargado y lleno de detalles, es totalmente barroco, asfixiante, abrumador… Muy acorde con lo que nos quiere transmitir la historia
  • La dirección… Es impecable. La utilización de recursos como el gran angular, el ojo de pez, la elipsis, los planos en movimiento, la iluminación tan kubrickiana y que recuerda tanto a “Barry Lindon”… Todo esto te zambulle en ese momento histórico, en la vida de esas tres mujeres, te provoca vértigo, malestar, risa amarga…

Y ¿de qué va “La Favorita”?, pues nos encontramos en el siglo XVIII, Inglaterra está en guerra con Francia y la regente, Anne, tiene un delicado estado de salud. Lady Sarah es quien realmente gobierna el país, y su prima Abigail, aparece demandando un empleo ya que ha perdido su condición de Lady, debido al mal hacer de su padre.

Bajo esta premisa de se desarrolla una lucha de poder, una demostración del patetismo humano, de su crueldad, de su egoísmo, su inocencia, su lujuria, su soberbia. Nos habla del sometimiento, la humillación, el humor ácido y sarcástico, del amor, los celos… Resumiendo, habla de la realidad, de la propia naturaleza de las personas, de nuestra esencia, de quiénes somos y qué estamos dispuestos a sacrificar por nuestros deseos, por nuestras metas.

“La Favorita” no es totalmente Lanthimos, pero no por ello es una película para pasar por alto. Es brillante, elegante y sórdida, delicada y violenta, es un organismo vivo que provoca que no puedas apartar la mirada, es exigente con el espectador, es intensa; Es una tragi-comedia-negra.

Un “must” si amas el cine.

El suicida impertinente, de Juan Luis Marín

Hoy quiero hablaros de El Suicida Impertinente, de Juan Luis Marín, una novela publicada por Off Versátil y cuya lectura ha resultado toda una experiencia.

esi2IMAGINA QUE UN DÍA RECIBES UNA CARTA. IMAGINA QUE QUIEN ESCRIBE ESA CARTA TE CONOCE MEJOR DE LO QUE CREES. MUCHO MEJOR.Y QUE VA A CAMBIAR TU VIDA PARA SIEMPRE. SIN QUE PUEDAS HACER NADA PARA EVITARLO.ABSOLUTAMENTE NADA. Así comienza una pesadilla que llevará al protagonista de esta historia más allá de la cordura en un viaje donde pasado y presente se conjuran para crear un futuro tan negro como el secreto que ha mantenido oculto durante diecisiete años. Un secreto que comparte con alguien que, incluso después de muerto, hará todo lo posible porque salga a la luz. Sin importarle quienes mueran en el camino…

Es una obra bastante difícil de definir, ya que lo que en un primer momento es un thriller con todas las letras (solo hay ver cuál es su premisa),  se convierte en una tragicomedia donde el humor más cínico, mordaz y corrosivo, negro como el carbón, es la voz dominante. Sin dejar nunca el misterio y los tintes de novela negra (muy marcados esos personajes protagonistas), la mala baba que desgrana la novela solo es comparable a la cuestión que nos plantea, su verdadero leit motiv, con un poso tan trágico y deprimente como existencialista.

La comedia negra siempre me ha fascinado. Esa capacidad de sacarle punta y reírse de las desgracias que les suceden a otros, de  darle ese toque de humor  a situaciones que en realidad son de todo menos divertidas, que sacan al cabroncete sádico que todos llevamos dentro mientras disfrutamos de la hostia ajena, es todo un arte y más cuando el autor no se queda solo en eso, en el morbo, sino que es capaz de otorgarle un trasfondo, una profundidad que te deja poso.

La venganza puede adoptar muchas formas y poner en evidencia a aquellos a los que se la tienes jurada, sacar sus trapos sucios, descubrir sus secretos en público, es una de ellas, nada de especial. La cosa cambia si resulta que estás muerto porqué decidiste suicidarte y quien revela y pone a la vista toda esa mierda es alguien que recibe una carta que le enviaste y en la cual, le obligas a leer en tu funeral,  delante de tus amigos y familiares, todo lo que les tenías reservado, so pena de que en caso de negarte, tus propias miserias saldrán a la luz. No me digáis que no es bonito y refinado. Y os podéis imaginar las caras de los presentes en el sepelio al verse señalados y descubiertos, mientras  sus secretos más inconfesables salen a la luz frente a los del resto, delante de todo el mundo. ¡Es tan deliciosamente perverso!

A raíz de este suceso, nuestro protagonista, (obligado lector de la misiva) verá como su vida se complica hasta niveles absurdos, amenazado por parte de los ofendidos allegados del difunto. Pero aquí hay un punto muy interesante y es el comprender que su vida ya era un jodido desastre antes de ese episodio. Y es que además de compartir un secreto con el suicida, comprendemos que el protagonista, al igual que este, ha elegido ser así. Se consideran unos perdedores, no por el hecho de serlo realmente, sino porque se saben mediocres. Y eso, la MEDIOCRIDAD, es para ellos el peor de los fracasos. La generación JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados) fue un timo. Sus expectativas eran tantas, sus metas tan altas, que se convirtieron en inalcanzables y el saber que jamás llegarán a ellas no solo es motivo de frustración, sino que les amarga la existencia. Se sienten estafados, se sienten menospreciados e infravalorados, como si el mundo que les rodea no fuera capaz de ver sus innegables méritos. Incapaces de vivir una vida vulgar, de aceptar el lugar donde les ha conducido su vida, sin destacar por encima de la media o al menos, no  dentro del margen de sus  exageradas pretensiones, les hace sentirse unos PERDEDORES a quienes ya nada les motiva y que en el caso del protagonista, le lleva por una senda de autodestrucción  disfrazada de inmovilismo, de  inercia vital. Para tipos como ellos, La mediocridad es peor que la muerte y no soportan esa imagen de sí mismos.

esi1Por muy alejados que estemos de su forma de pensar y de enfrentarse a la vida, es imposible no empatizar con los personajes, un reflejo exagerado, pero evidentemente real de ciertos aspectos de nuestra sociedad donde todos tenemos que ser los mejores, los más guapos, los más productivos, los más divertidos, los más felices. Y el rumbo que toman los acontecimientos, a medida que vamos conociéndolos, descubriendo más de ellos, de su pasado y de un secreto compartido que supuso el punto de inflexión en sus vidas, acaba por meternos en sus motivaciones y forma de actuar, que si bien no compartimos, si llegamos a comprender. El éxito no es más que vivir según tu propio criterio y disfrutar de la vida, de aquello que se te ofrece entre hostia y hostia de las que suele arrear el destino. Y eso, nuestros protagonistas, no lo comparten. A saber quién de nosotros tiene razón y quién está equivocado.

En definitiva, una novela distinta, donde el soñar con lo mejor nos hace ser de lo peor. Un buen thriller con toques de novela negra, mucha mala folla, humor cabrónido y un fondo filosófico para rematar. ¿Acaso se puede pedir más?

 

El suicida impertinente

Juan Luis Marín

Editorial. Off Versátil

ISBN: 9788416580514

Páginas: 272 pág.

PVP: 18 €

https://www.casadellibro.com/libro-el-suicida-impertinente/9788416580514/4712154

 

.

CINE: Birdman o la Inesperada Virtud de la Ignorancia, de Alejandro González Iñárritu

Un artículo de Mitsuko C.

Título original: Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance)

Año: 2014

Duración: 118 minutos

País: EEUU

Director: Alejandro González Iñárritu

Guión: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, Armando Bo

Música: Antonio Sánchez

Fotografía: Emmanuel Lubezki

Reparto: Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts, Amy Ryan, Andrea Riseborough, Lindsay Duncan, Merritt Wever, Joel Garland, Natalie Gold, Clark Middleton, Bill Camp, Teena Byrd, Anna Hardwick, Stefano Villabona

Productora: Fox Searchlight Pictures / New Regency Pictures

Género: Comedia negra

Web oficial: http://www.foxsearchlight.com/birdman/

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=uJfLoE6hanc

Sinopsis:

“Después de alcanzar la fama interpretando al famoso superhéroe “Birdman”, el personaje interpretado por Michael Keaton intenta volver a los escenarios de Brodway reconduciendo su carrera, mientras intenta recuperar a su familia”

Premios:

2014: Oscar: 9 nominaciones, incluyendo Mejor película, director y actor (Keaton)

2014: 2 Globos de Oro: Mejor guión y Mejor actor – Comedia (Keaton)

2014: Premios BAFTA: 10 nominaciones incluyendo Mejor película

2014: Festival de Venecia: Sección Oficial

2014: American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año

2014: National Board of Review: Top 10, Mejor actor (Keaton) y actor sec. (Norton)

2014: Críticos de Los Angeles: Mejor fotografía

2014: Independent Spirit Awards: 6 nominaciones incluyendo Mejor película

2014: Premios Gotham: Mejor película y mejor actor (Keaton)

2014: Satellite Awards: 10 nominaciones incluyendo Mejor película

2014: Sindicato de Productores (PAG): Mejor película

2014: Sindicato de Actores (SAG): Mejor reparto (Largometraje). 4 nominaciones

2014: Critics Choice Awards: 7 premios incluyendo Mejor guión y reparto

2014: Críticos de Chicago: Mejor actor (Michael Keaton) y Mejor fotografía

No se puede negar que “Birdman” viene cargadita de nominaciones y premios ¿A qué puede ser debido?, pues por ejemplo a que es la primera vez, sino me equivoco, que se rueda una película en su totalidad, con un falso continuo ¿Qué quiere decir esto?, pues que no veremos ni un solo corte en las dos horas de película.

Evidentemente sí que se hicieron cortes, ya que la historia transcurre a lo largo del tiempo y en diferentes escenarios, he aquí, que piense que la fotografía que tiene esta película es espectacular. El trabajo que hay ahí, es impresionante. Hay varios documentales por Youtube, del cómo se hizo, si tenéis un rato, os recomiendo que les echéis un vistazo.

Muchos ya se han abalanzado a catalogar este film como de culto, de género, algo increíble, fantástico, sin precedentes… Yo lo veo un pelín exagerado. Es cierto que me enamora mucho la interpretación de Michael Keaton, un actor, que he echado de menos en el cine en general, que Edward Norton, es un crack y que no deja a nadie indiferente, que la forma de rodar la película conlleva un ritmo que te obliga a la concentración y a vivir las situaciones de los personajes como propias. También es cierto, que ofrece una visión bastante cercana a los ideales que una servidora, tiene en cuanto al mundo de la “farándula”… Esa frivolidad, esa aura “kitsch” que envuelve a los “famosos” y más en una ciudad como es Nueva York, donde el histerismo y el egocentrismo, es algo que está muy de moda y queda muy bien en ese tipo de personas que viven atormentadas por el éxito de su propio “yo”.

Pero a pesar de que la historia, la puesta en escena y sobretodo los actores, hacen un trabajo magnífico, hay algo que no me acaba de cuadrar en “Birdman”. Quizá es demasiado densa, quizá esperaba una auténtica obra maestra, quizá tener el listón tan alto ha hecho perderme algo que otros ven y es que si bien, reúne todas las características que he mencionado, parece que en muchas ocasiones hay algo que no arranca, algo que se queda en el vacío… Hay momentos de aburrimiento, incluso acabas aturdido por la atención que le tienes que prestar a la historia y su desarrollo. No sé bien qué es.

En cualquier caso, creo que es una buena apuesta para ir al cine y disfrutar de muy buenas interpretaciones y de planos e historias que no habíamos visto nunca desde ese punto que nos ofrece el plano continuo. Esta es una de las fuertes en los Oscars, y en este caso no desmerece.

CINE: Filth, el sucio, de Jon S. Baird

Un artículo de Isma.

Filth-2013

Título original: Filth

Año: 2013

Duración: 97 min

País: UK

Director: Jon S. Baird

Guión: Jon S. Baird (Novela: Irvine Welsh)

Música: Clint Mansell

Fotografía: Matthew Jensen

Reparto: James McAvoy, Imogen Poots, Jamie Bell, Joanne Froggatt, Eddie Marsan, Jim Broadbent, Emun Elliott, Kate Dickie, Shirley Henderson, Ron Donachie, Martin Compston, Iain De Caestecker, Pollyanna McIntosh

Productora: Steel Mill Pictures / Logie Pictures / Altitude Film Entertainment

Género: Thriller, comedia negra

Tráiler: http://www.youtube.com/watch?v=YBKRCXrvglo

Sinopsis:

 “Bruce Robertson está en el punto de mira para un ascenso en el cuerpo de policía de Edimburgo, pero habrá algo que se lo impida: Él mismo”

Gracias a “Athnecdotario Incoherente” he podido asistir al pase de prensa este pasado 16 de Octubre en los cines Boliche de Barcelona, por ello os estoy profundamente agradecida y dicho esto, ¡al turrón!.

Con esta película, James McAvoy se consolida como un actorazo de los pies a cabeza, lleva a la perfección el desarrollo de un personaje muy complicado, dirigido por Jon S. Baird. Y como no podía ser de otra manera, ya que dirige quien dirige, “Bruce Robertson” es un figura, es el sucio. Un personaje malicioso y con el alma corrupta.

Esta cinta desagradable y divertida a partes iguales, es un paso más allá en la carrera tanto de McAvoy (que ya dio buenos resultados en “Trance”; olvidad que alguna vez este chico fue Charles Xavier), como en Baird, en quien se aprecia un trabajo mucho más cuidado y mucho más duro e implacable que en su anterior “obra icónica” Trainspotting.

No faltará el humor descarado e hilarante mezclado con grandes dosis de paranoia y gramos de cocaína, una historia tan demoledora como real, una de esas películas que tienes que marcarte en el calendario puesto que la veremos en nuestros cines el 24 de Octubre y es una de esas que no puedes dejar pasar de largo, ya que mientras estés en la sala te preguntarás: ¿Cómo es posible que esto esté apareciendo en pantalla sin que nadie lo haya censurado?

Como consejo os recomiendo que por favor, la veáis en versión original, creo que el acento de los personajes, las conversaciones que tienen, son una de las claves del éxito de esta tragicomedia.