CINE: The Void (El Vacío), de Jeremy Gillespie y Steven Kostanski

Por Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Al consultar la página de estrenos, este film llamó mi atención por dos razones: La primera por su escasa y extraña distribución. En Barcelona solo la encontré en las salas Yelmo, en V.O.S. y un único pase diario casi a las once de la noche. La segunda llegó cuando al echarle un vistazo al tráiler, me encontré con lo que parecía una mezcolanza entre varias películas de John Carpenter y un nivel de casquería bastante generoso.

La originalidad no es su punto fuerte: Un sheriff encuentra a un hombre herido en la carretera y ante la gravedad de su estado, se dirige hacia el hospital más próximo, un centro a punto de ser cerrado por un incendio y que por lo tanto se encuentra muy corto de personal. Para terminar de complicar las cosas, los miembros de una secta rodearan el centro con muy malas intenciones. Sí, parece un remake de “Asalto a la comisaría del distrito 13”, aunque ese argumento con algunos cambios sería más o menos similar al de películas como: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero (1968), “Nido de avispas” de Florent-Emilio Siri (2002) o “Pradera de fuego” de Andrew Chapman (1998) por mencionar solo las tres primeras que se me han pasado por la cabeza.

Tampoco eso es algo que señale como un punto negativo. Hoy en día son muy pocas las películas que no recuerdan a otras anteriores. El aficionado al cine fantástico, suele estar familiarizado con el término “homenaje”, algo que puede ser un valor añadido, como el mono amarillo de “la novia” en “Kill Bill” de Quentin Tarantino (2003) que homenajea a la icónica prenda que vistió el actor Bruce Lee en la película “Juego con la muerte” de Robert Clouse (1978).

Luego tenemos films que casi parecen un remake encubierto de otros como por ejemplo el caso de las películas “Dreed” de Peter Travis (2012) y “The Raid” aquí más conocida como “Redada Asesina” de Gareth Evans (2011). ¿Plagio? ¿Casualidad? Sería complicado acusar a una de plagiar a la otra, ya que aunque el film de Evans se estrenó el año anterior, “Dreed” empezó su preproducción mucho antes. ¿Qué tiene que ver todo esto con el título que nos ocupa? Pues que sin duda The Void (El vacío), es uno de los films con más homenajes a lo largo de su apenas hora y media de duración, en especial a la obra de John Carpenter sobre todo y traerá a la mente del espectador aficionado a este tipo de cine títulos como “El príncipe de las tinieblas” (1987) y “Asalto a la comisaría del distrito 13” (1976) aunque el aficionado al cine de terror de los años 80 y 90, encontrará muchos más: “Horizonte final” de Paul Anderson (1997) , ”Hellraiser” de Clive Barker (1987) , “La cosa” de Carpenter (1982)… La lista sería bastante larga y eso es a la vez lo mejor o lo peor de la película según la disposición del espectador.

Como ya comenté, el argumento y situaciones sorprenderán poco al aficionado al fantástico a pesar de unos giros en ocasiones un tanto forzados (por no decir que están a dos pasos de caer en el ridículo). Así es fácil que algunos salgan con la sensación de haber asistido a un refrito cutre, a un corta y pega de secuencias de varios de los títulos míticos del cine fantástico de los años ochenta y noventa, sin demasiado sentido. Mientras que el espectador que acuda con la mente abierta y sabiendo a lo que va a exponer a sus retinas, disfrutará de una película con un buen ritmo, una gran ambientación y a un desfile continuo de homenajes a títulos míticos del género auxiliado por unos FX´s más que decentes (aunque en la parte final abuse un poco de la oscuridad). Las actuaciones no puede decirse que sean memorables ni creo que lo pretendan.

En resumidas cuentas: a mí me ha gustado, dejándome sensaciones similares a otra película que juega con cartas parecidas: “La cabaña en el bosque” de Drew Goddard (2012). Si no buscas un argumento sorprendente, sino simple entretenimiento y eres fan del cine fantástico de las últimas décadas, es muy posible que disfrutes de una película, que en mi opinión mereció mucho mejor trato por parte de las distribuidoras.

Más info sobre la película, AQUÍ.

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Las críticas de #SitgesFest2016 (Episodio 3): Beyond the gates, de Jackson Stewart

Por Albert Sanz.

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FICHA TÉCNICA

  • Título original: Beyond the gates
  • Año: 2.016
  • Duración: 84 min.
  • País: USA
  • Director: Jackson Stewart
  • Guión: Stephen Scarlata y Jackson Stewart
  • Fotografía: Brian Sowell
  • Reparto: Graham Skipper, Justin Welborn, Brea Grant, Barbara Crampton, etc.
  • Productora: Thunder Warrior Productions & Destroy All Entertainment
  • Género: Terror, juegos de mesa, homenaje retro

 

https://www.youtube.com/watch?v=yUaeahD0D5c

 

La expectación excesiva es algo malo —me niego a llamarlo “hype”—, sobre todo cuando te encuentras ante un producto mediocre. Eso pensé al salir de su visionado en un Retiro lleno al máximo de su capacidad y ver cómo las urnas de 1 y 2 puntos —este film era de los que el público votaba— se llenaban mayoritariamente de papeletas, mientras que las de 3, 4, 5 permanecían casi vacías.

Y es que de nada sirve apelar al amor por el sistema VHS, ni contar con la presencia de la veterana especialista en el género Bárbara Crampton —“Space Trukers”, “Trancers II”, “Re-Animator”, etc.— o con la adorable Bea Grant —“Dexter”, “Halloween II” —la de Rob Zombie—, “Heroes”, etc.—, ni acompañarlo de música retro tecno ochentera a cargo de Wojciech Golczewski, ni el gore humorístico, ni querer enmarcarla en la corriente actual de nostalgia ochentera intentando hacer que juegue en la misma liga de “Kung Fury”, “Strangers things” o “Turbo Kid”. No, nada de esto sirve si luego el resultado es una película lenta interpretada por una pareja de actores sin carisma y que por momentos parece una cinta amateur.

Y que conste que no echo la culpa al simple guión o a la planicie de sus personajes; al fin y al cabo muchas de las películas que pretende homenajear también lo eran, pero por norma general entretenían, cosa que no consigue esta.

3ac   ¿Y de qué va “Beyond the gates”? Pues de esto: “Bob, padre de familia y dueño de un videoclub especializado en VHS, desaparece sin ningún motivo. Tras casi un año, sus hijos Gordon y John deciden poner en venta el local, por lo que se reúnen tras mucho tiempo separados y comienzan a embalar todo el material. En el despacho del padre, se dan cuenta de que antes de desaparecer había estado jugando a un juego de mesa de los años 80, que iba acompañado de una cinta de vídeo; en dicha cinta, la enigmática Evelyn guía al jugador por las diferentes fases. Intentando hallar una respuesta a la desaparición de su padre, los dos hermanos junto a Margot, la novia de Gordon, comienzan una nueva partida. Lo que no saben es que… blablablá… horror… blablablá… maldición… blablablá… pesadilla sin salida… blablablá… muerte… blablablá… infierno… blablablá.”

O sea, un argumento auténticamente ochentero. Una idea sencilla y que rodada en la década correcta por un Coscarelli, un Craven o un Carpenter, habría podido ser una joya. Pero a Jackson Stewart se le ha notado que éste es su debut en la dirección, ya que hasta el momento apenas había guionizado algunos cortos y un par de capítulos en series (aunque uno de ellos pertenece a la exitosa “Sobrenatural”).

La ilusión de Stewart por recrear una época y aportar muchos detalles no ha logrado evitar que el producto haya sido mediocre. Aunque si es por ambientación, estamos ante un gran producto, comenzando con ese genial videoclub que tiene todo el aspecto de ser real. (Permitidme un inciso. A modo de complemento, recomiendo el visionado del documental “Rewind This!” —Josh Johnson, 2.013—, en el que se detalla como a día de hoy, en USA todavía existen multitud de macrovideoclubs (estilo cadena BlockBuster) especializados en VHS y que aunque parezca inaudito, sobreviven con muchos beneficios y una legión de clientes.) La banda sonora es excelente. Los toques de gore son contados pero del gore divertido y exagerado a lo “Braindead”. Y el personaje de Bárbara Crampton y su interpretación, aunque puedan parecer ridículos en este momento, viéndolo desde una óptica ochentera, transmiten morbo y tensión a partes iguales.

Por lo tanto, hay cosas buenas aunque no consiguen enderezar el producto. Se juega al terror más inquietante, serio y elaborado, pero también a la vez al frikismo más casposo y a la comedia negra, y falla al no encontrar su tono en momento alguno, además de no saber administrar los tiempos, al contar con una escena movida para pasar a otra larguísima sin que suceda nada. Y podríamos hablar también de Graham Skipper y Justin Welborn, la pareja de hermanos cliché —el serio y responsable con la vida resuelta y el vividor y aventurero que no echa raíces—, interpretados con absoluta desgana y sin química entre ellos.

4ac Una auténtica lástima ya que lo tenía para ser una obra de culto, pero también reconozco que es una película que de aquí a un tiempo me gustaría visionarla de nuevo para ver si sigo opinando lo mismo o le pillo el encanto.

Por cierto, tanto su director Jackson Stewart como Brea Grant y Barbara Crampton presentaron la película. Cabe decir además, que Crampton recibió por parte de la organización el premio “Màquina del Temps” por toda su carrera en el cine de género y que también fue la madrina y dio el pistoletazo de salida a la tradicional “Zombie Walk”.

 

LO MEJOR

  • El homenaje a los 80.
  • La banda sonora retro futurista, ideal para fans de Wendy Carlos, Jan Hammer, Tangerine Dream, Mitch Murder y Betamaxx.
  • La enigmática presencia de Barbara Crampton.
  • La capacidad de Brea Grant de sobresalir en todo momento por encima de sus compañeros de reparto.
  • La sinopsis, digna del cine de terror ochentero más entrañable.
  • Las escenas gore divertidas y exageradas.
  • ¡¡Cintas de VHS!!

LO PEOR

  • La planicie y nulo desarrollo de personajes.
  • La desgana de Graham Skipper y Justin Welborn y la nula química entre ellos.
  • Lo aburrido y carente de tensión de gran parte de su metraje.
  • Que no consigue encontrar su tono: ni es suficientemente terrorífica ni suficientemente freak.

LA ESCENA

  • Cuando los dos hermanos se pasean por el videoclub y los espectadores intentamos leer los lomos de las cintas para comprobar si hemos visto alguna de esas películas.
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CINE: Kung Fury, de David Sandberg

Un artículo de Mitsuko C.

Título original: Kung Fury

Año: 2015

Duración: 30 minutos

País: Suecia

Director: David Sandberg

Guión: David Sandberg

Música: Mitch Murder, Lost Years

Fotografía: Martin Gärdemalm, Jonas Ernhill, Mattias Andersson

Reparto: David Sandberg, Jorma Taccone, Steven Chew, Leopold Nilsson, Andreas Cahling, Erik Hornqvist, Eleni Young, Helene Ahlson, Per-Henrik Arvidius, Magnus Betnér, Björn Gustafsson, Eos Karlsson, David Hasselhoff, Frank Sanderson

Productora: Laser Unicorns / Lampray

Género: Acción

Web oficial: http://kungfury.vhx.tv/

Película subtitulada en castellano: https://www.youtube.com/watch?v=bS5P_LAqiVg

Tráiler canción principal: https://www.youtube.com/watch?v=ZTidn2dBYbY

Facebook: http://www.facebook.com/laserunicorns

Instagram: http://www.instagram.com/laserunicorns

BSO: http://smarturl.it/KungFury?IQid=YT.KF

Sinopsis:

“Kung Fury es un policía que trabaja solo, vive atormentado y sabe lo que tiene que hacer: Su trabajo.”

Muy buenas Incoherentes ¿cómo no hacerse eco en este blog, sobre el mediometraje más terriblemente friki de todo el siglo?: “Kung Fury”, el proyecto cinematográfico de un chico que tenía un sueño. Un sueño que comenzó en los años ochenta, mientras veía pelis como “Predatror”, “Karate Kid”, “Robocop”, “Conan”… Soñando que algún día haría algo tan bueno como esas películas. Y gracias a un crowfunding (que le ha otorgado algo más de 600.000$) y una explosiva colaboración con el mítico David Hasselhoff, ha nacido esta joya dedicada a los amantes del cine de acción de toda la vida.

Tanto ha soñado David Sandberg, que ha creado una locura total con robots, dinosaurios, vikingas con gattlings, nazis, viajes en el tiempo y batallas épicas a lo “Street Fighter”. Sí, son 30 minutos de un no parar, de una absurdo tras otro que hacen las delicias de personas tan perjudicadas como yo y que disfrutan de las chulerías de los protagonistas como de las golosinas, de las situaciones imposibles, como del olor del césped recién cortado… Sí, David Sandberg ha conseguido la fórmula mágica para poner de acuerdo a todo un colectivo de freaks: los del cine en general, los ochenteros, los gamers, los ávidos de acción, los que aman los guiones sin pies ni cabeza, los adoradores de Hasselhoff y la “caspa” de esa década que nos robó el corazón, porque la hemos vivido y que tantos excesos nos ha brindado.

Estamos encantados, porque encima podemos disfrutar de todo lo relacionado con esta cinta de forma gratuita. Sandberg ha colgado su trabajo en abierto por todas partes, de ahí que veáis que os he puesto un montón de links, para que podáis haceros con todo lo que queráis de esta maravillosa pieza.

No perdáis ni un segundo más y dadle al enlace para disfrutar de este diamante, de esta piedra preciosa que ha colocado una sonrisa en nuestros rostros, mientras cantamos a viva voz: “True Survivor