-EXCLUSIVA- Entrevista con Federico Axat, autor de “Benjamin”.

Buenos dias, mis queridos Lectores Ausentes.

 Con mucho retraso ( algo de lo que unicamente yo soy el responsable), os presento hoy una  entrevista de la que me considero especialmente satisfecho, ya que nuestro invitado es alguien a quien tengo en mucho aprecio y al que tuve ocasion de conocer gracias a mi buen amigo Fer. 

 El entrevistado no es otro que este pedazo de escritor llamado Federico Axat , a quien ya conoceis  por su magnifica novela “Benjamin”, (de la que hemos hablado profusamente en este sitio, y de cuya originalidad y cualidades se ha hecho eco toda la comunidad lectora en internet) ,  quien ha accedido amablemente a responder a nuestro cuestionario para que lo conozcamos un poquito mas.

No voy a enrollarme hablando de la novela, puesto que todos sabeis que opinion me merece, asi que sin mas dilaciones, os dejo con la entrevista.Espero que la disfruteis.

1-AI -¿Quien es en realidad Federico Axat?

FA -Cuando me lo preguntan en la peluquería digo que soy ingeniero civil, lo cual es cierto, y simplifica bastante la conversación, cosa que agradezco, porque cuando me cortan el pelo prefiero no hablar. Ya sabes, no es bueno distraer a alguien que da tijeretazos a centímetros de tus ojos, y la literatura es un tema de conversación mucho más ameno que el cálculo de estructuras en segundo orden —sea con un peluquero o con cualquiera, créeme—.

Nací en Argentina en 1975 y tengo escritas cuatro novelas, de las cuales recién se ha publicado la primera, Benjamin, por el sello SUMA DE LETRAS.

2-AI- ¿De dónde viene tu afición a la escritura ?

FA –Bueno, la respuesta que doy habitualmente es que un día leí un libro que me impulsó a escribir mis propias cosas, que es la pura verdad; pero como hemos empezado esta entrevista desentrañando las verdades más profundas (como la que se esconde detrás de mi fachada peluqueril), te diré que veo también un mandato genético. Mi padre es una persona muy creativa e imaginativa, con ramalazos de humor geniales y aptitudes para la pintura y la escultura, entre otras disciplinas; podría haber sido un artista de no haber sido fagocitado también por la ingeniería, aunque él está feliz de vivir como pinocho en el estómago del monstruo, entre vectores que no existen, teoremas y métodos de cálculo soporíferos. Y mi madre, por su parte, es una redactora eximia, conocedora de la lengua y puntillosa para concebir una frase. Es el tipo de persona que cuando dices una palabra te corrige y te “recuerda amablemente” que la RAE ha desaconsejado el uso y bla bla… (mejor no califiquemos a esas personas). Así que supongo que he conjugado esas dos cualidades, aunque no en dosis tan altas como en ellos, pero parece que sí en cantidades suficientes para juntarlas y poder defenderme. Pero claro, luego viene la ejercitación, por supuesto, que lleva un montón de tiempo y es casi tan importante como lo que traes desde la cuna.

3-AI -¿Que fue lo que te empujó a decidirte a escribir esta novela y, además, de este género en particular?

FA –Es curioso que utilices la palabra “empujó” porque no se me ocurre una más precisa. Yo estaba saliéndome del camino del escritor, aunque no me diera cuenta del todo, y un día sentí la necesidad de retomarlo, como cuando le das un golpecito al cochecito del Scalectrix para que vuelva a su riel; sólo que en mi caso fue un golpe bastante grande, porque tuve que llevar adelante varios cambios en mi vida para escribir Benjamin. No sé a quién perteneció la mano encarriladora; me gusta pensar que a mí, pero quién sabe. En cuanto al género, siempre me gustó el misterio y el terror, así que allí nunca hubo dudas.

4-AI- ¿Tienes algún autor favorito? ¿Alguien a quien tengas como referente?

FA –¡Sí! Stephen King. Probablemente uno de los autores contemporáneos más menospreciados por los que no lo han leído, y por algunos que sí lo han leído también.

5-AI- ¿Qué hace Federico Axat cuando no escribe?

FA –Me gusta mucho el cine y las series de televisión, y por supuesto también la lectura. Esos son mis pasatiempos de cabecera. Pero el tiempo dedicado a ellos es variable. Hay etapas bien diferenciadas cuando escribes una novela; en mi caso los dos primeros meses de redacción suelen ser los más placenteros y en ellos me sumerjo en la trama, pensando casi todo el tiempo en ella; después de ese lapso, más o menso por la mitad de la novela, me sucede que las ideas van más rápido que la pluma (o el Word, en mi caso) y la escritura empieza a estar acompañada de cierta incomodidad, que va creciendo a medida que el tiempo pasa, hasta que, al cabo de cinco o seis meses, empiezo a sentir que es hora se quitarse la novela de encima, que molesta. Luego vienen las revisiones, por lo menos dos antes de que la novela esté aceptable. Desde mi óptica, el trabajo de escritor tiene algo de tortuoso. Sí, es fantástico inventar una historia, un mundo nuevo lleno de personajes que has creado (en mi caso es así) desde cero. Si tienes la posibilidad de ver tu libro publicado, ¡mucho mejor! Pero el proceso lleva tanto tiempo, que es difícil pensar en el “todo” cuando estás inmerso en él. Es como cuando eras niño y ansiabas que llegara la Navidad, y estabas en Agosto, ¡mejor olvidarse! Y aquí es lo mismo. Si piensas en lo que te falta, lo más probable es que te precipites. ¿Recuerdas Athman cuando al principio me dijiste que podía explayarme en las respuestas e irme por las ramas?

6-AI- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo editorial? Cuéntanos cómo fueron tus primeros pasos y cómo fue la experiencia.

FA –Como los de un insecto caminando en un postre de gelatina. Así me siento todavía. De todas maneras, no aspiro a entender (ni mucho menos conquistar) al mercado editorial, ni a escribir libros que lea todo el mundo. Me gustaría hacerme de un público que guste de mis historias y me siga, pero no tiene que ser multitudinario.

7-AI- ¿En qué andas metido ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

FA –Ahora estoy terminando de revisar una novela cuyo título no me atrevo a revelar, porque todavía hay tres en danza. Es la primera que escribo donde los protagonistas son niños. Se reúnen en el bosque de Carnival Falls, la ciudad ficticia donde también tiene lugar Benjamins, en la que hay niños muy muy malos, aventuras, secretos por revelar y hasta historias de abducciones extraterrestres. Es una novela sobre la que he depositado muchas expectativas. La trama es escurridiza, ambigua, cada revelación parece multiplicar las posibilidades en lugar de acotarlas. En todas mis novelas hay finales que (intento, al menos) sorprendan al lector, y en esta me he impuesto llegar lo más lejos posible. Espero haberlo conseguido. Todavía nadie la ha leído.

8-AI- ¿Cómo te ves… digamos… dentro de 5 años?

FA –En la antesala de los cuarenta, una edad que a medida que me acerco me inquieta menos. Seguro que seré mejor escritor, si sigo ejercitándome. Sería emocionante tener cinco novelas publicadas.

9-AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura de género? ¿Crees que poco a poco vamos avanzando? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a estos géneros nuestros ( Terror, Fantasía y Ciencia Ficción), tan denostados hasta hace bien poco o, por el contrario, sigue siendo catalogados como géneros minoritarios ?

FA –Como te decía antes, no entiendo mucho de los mandamientos del mercado editorial, ni de la crítica, para el caso. Supongo que hay de todo. No creo que un genero en sí deba ser más importante que otro, o ser denostado; en todo caso hay libros mejores que otros, eso sí, independientemente del género al que pertenezcan. Plantear que un género es mejor que otro no tiene sentido. Es como decir que una raza es mejor que otra.

10-AI- Si Federico Axat no fuera escritor, ¿hubiera sido…?

FA –Si tuviera la capacidad de hacer cualquier cosa, supongo que elegiría ser músico. Me encanta la música y me parece fascinante la inmediatez que tiene desde el punto de vista de su creación (la antítesis de lo que ocurre en literatura). Haciendo un paralelismo entre ambas disciplinas, cuando el escritor tiene una idea (si escribe novela) es apenas una semilla, deberás esperar meses para verla convertirse en árbol, y años para que alguien más lo admire. Un músico puede lograr lo mismo en segundos, aunque si pensamos en el proceso de grabación de un disco los tiempos se aproximen más a los literarios.  Volviendo al tema inicial, supongo que ser director de cine no estaría nada mal tampoco. Aunque dirigir películas sea casi lo mismo que escribir pero con una tonelada de problemas adicionales; mejor entonces la hoja en blanco y el bolígrafo.

11-AI- A Federico Axat le asusta……

FA –La realidad.

12-AI- Por último… Cuéntanos cuál el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último cd que has escuchado.

FA –Estoy leyendo RETRUM, de mi queridísimo amigo y escritor Francesc Miralles, que tuvo la deferencia de regalármelo con una dedicatoria muy bonita. Es literatura juvenil, de la que he leído muy poco, pero me la estoy pasando fenomenal. Si Francesc fuera lanzador de dardos daría siempre en el centro de la diana.

La última película que he visto es El caso 39, con Renée Zellweger. Las películas de suspenso y terror a veces se repiten, y puede ser el caso de ésta, pero yo la disfrute muchísimo. Si la película es buena, no me importa en absoluto considerar un posible final mientras la veo; normalmente esto acrecienta mi interés, porque quiero saber si estoy en lo cierto o no. Y como lo que busco en el cine es pasar un par de horas a gusto y nada más, me basta y me sobra.

El último Cd ha sido Rabbit de Collective Soul. Fabuloso.

AI- Pues eso es todo, Federico. Un placer hablar contigo.

FA –Gracias a ti, Athman. Un abrazo.

Benjamin, de Federico Axat.

Hace apenas un par de semanas y por mediacion de mi buen amigo Fernando Gimeno, tuve el inmenso placer de conocer a Federico Axat, escritor argentino que acaba de publicar en nuestro pais su primera novela y quien tuvo la gentileza de ponerse en contacto conmigo para charlar sobre su obra y hacerme llegar un ejemplar.

Que “Benjamin” prometia ser una lectura mas que interesante era algo obvio, tras haber leido la sinopsis y haber visto su intrigante trailer book en Youtube. Pero a decir verdad, tras leer la novela creo que ambos se quedan cortos para lo que resulta ser una historia sorprendente, inquietante y que lleva al lector de cabeza desde la primera hasta la ultima pagina.

El mismo dia en que la tuve en mis manos, pese a estar bastante liado con otros asuntos, no pude evitar echarle un vistazo y devorar las primeras paginas con autentica glotoneria. A mi pesar, la tuve que dejar aparcada durante unos dias, pero no veia el momento de retomarla. Sumamente adictiva, la lectura de aquellas primeras paginas supuso solo un aperitivo… Apenas un pequeño, aunque delicioso bocado, en comparacion con lo que habia de llegar.   

Como lector curtido de literatura de terror, thriller y misterio, considero tener un criterio bastante aceptable a la hora de considerar si una novela vale la pena, bien sea por la calidad narrativa del autor como por lo que este puede aportar a un genero que , en demasiadas ocasiones, adolece de caer en los mismos cliches y resultar repetitivo y previsible, cuando no directamente ridiculo y pretencioso.

Y afortunadamente, Lectores Ausentes, con “Benjamin” nos topamos como lo que yo entiendo es una excelente novela: No solamente hay que elogiar la capacidad de Axat de tejer una trama excitante y turbadora, de urdir con su arte y oficio una historia que desarma y subyuga, si no que ademas, lo hace con una inteligencia que sorprende y que provoca al lector la total inmersion en la lectura para no perderse nada e intentar, sin exito, avanzarse y hacer conjeturas sobre lo que sucedera a continuacion.

Con un estilo natural y accesible, sin estridencias, la narracion es fluida y directa, sin adornos innecesarios que distraigan la atencion. Lo que mas impresiona, sin lugar a dudas, son los incisos donde “vemos” que es lo que piensan los personajes. Sus recuerdos (a modo de flashback), sus miedos, sus secretos y sus propias paranoias….La voz de su mente, siempre en cursiva, nos devela quienes son realmente y aquello que ocultan, aunque no siempre…

“Benjamin” es algo mas que una novela de terror. No se trata solo de una historia de desapariciones, asesinatos y misterios, si no mucho mas. ¿ Acaso hay algo mas terrible la idea de “no ser” ? ¿ De quedar en el olvido? ¿ De que los tuyos sigan con sus vidas sin ti?¿ O que sigas tu sin ellos?.
Antiguas heridas que vuelven a abrirse, sentimientos y deseos reprimidos que por fin salen a flote, arrollando todo a su paso y sin la posibilidad de volver atras, de arreglar lo roto, de resarcir lo dañado, de recuperar lo perdido.

Porque los verdaderos monstruos son aquellos que llevamos dentro. Esas voces que intentamos mantener a raya, ocultas en las sombras, en lo mas recondito de nuestro ser, pero que pugnan por salir al exterior y revelarnos como lo que realmente somos. Porque todos guardamos secretos incofesables que de vez en cuando, pretenden saldar cuentas con nosotros. Todos somos culpables, nadie esta libre de pecado y esos pecados son los que alimentan al monstruo que habita en nuestro interior.
Bastaria quizas tan solo una chispa, un desencadenante, para que esos monstruos salgan a la luz y nos devoren.

“El miedo se transforma en terror cuando se esconde en las entrañas de tu casa…

Ben tiene nueve años, está furioso con su madre y fantasea con la idea de marcharse de casa. Agobiado, se escabulle en la oscuridad del desván: un sitio prohibido e inexplorado que ha caído en desuso hace años.

Tras una búsqueda exhaustiva en los inmensos bosques de Carnival Falls, es considerado oficialmente un niño perdido, y a medida que los días pasan, su familia empieza a aceptar lo inevitable. Ben ha muerto.

Sin embargo, él está allí, sobre sus cabezas. A través de diminutos orificios es capaz de espiarlos, escuchar sus conversaciones íntimas, descubrir sus secretos más terribles y presenciar cómo, lenta pero decididamente, sus vidas se reanudan… sin él.”

Asi reza la sinopsis del libro, aunque ya digo que lo relatado ahi es apenas el punto de partida, la punta del iceberg. A partir de ese suceso se desencadenara una serie de inquietantes acontecimientos aparentemente independientes entre si, que acabaran socavando los mismos cimientos de la pequeña poblacion de Carnival Falls. Desde su escondite, Benjamin se encargara de que cada cual cumpla su funcion en la trama, utilizandolos a su antojo y valiendose de ellos para lograr su proposito.

“Benjamin” tiene momentos duros, que impactan al lector a medida que este se adentra mas y mas en la historia,conduciendolo irreversiblemente hacia un desenlace completamente inesperado, que echara por tierra cualquier hipotesis y suposicion que pudieramos haber elaborado.

Con unos personajes creibles y perfectamente definidos y una puesta en escena acertadisima, donde los escenarios has sido elegidos a conciencia para el desarrollo de la trama, esta fluye lentamente, pero sin pausa, embargandonos con la inquietud, el miedo y la duda, hasta alcanzar el momento cuspide de la revelacion.

Aun asi, hay que señalar tambien el unico punto donde la novela queda expuesta a la critica. Hay una escena donde aparece un caballo que, a mi parecer, resulta incoherente con el resto de la narracion. Excesiva, innecesaria y lo que resulta mas alarmante: El lector avispado puede encontrar en ella una pista demasiado evidente sobre el misterio que hay que desvelar. No digo mas, pero los que la hayais leido o vayais a hacerlo, sabreis a lo que me refiero.

De todos modos, solo supone un pequeño tropizo que se debe perdonar y que en ningun caso, enturbia en modo alguno el resto de la historia. Apenas una anecdota que resaltar para que esta reseña no se asemeje mas a las palabras de un adulador que a una critica literaria.

Desde este momento, Stephen King tiene ya un digno sucesor. Se que esta frase la habeis oido mil veces, pero en esta ocasion no se trata de marketing ni de simples habladurias. No se pretende elogiar por la via facil,en absoluto. Os aseguro que en el mismo instante que empeceis su lectura, sereis vosotros mismos quienes no podreis evitar admitir lo que es un hecho innegable.

Benjamin
Federico Axat
AÑO: 2009
Editorial: Suma de Letras
Paginas: 400
ISBN: 9788483651025
PVP: 20 €