Reseña de Himeko y otros cuentos lúgubres, de Miguel Aguerralde.

Por Jorge Herrero.

En esta pequeña antología, Miguel Aguerralde brinda al lector cinco relatos bien distintos entre ellos, pero con un nexo en común: todos pertenecen al género del terror. Cinco historias a cada cual más variada. El autor se mueve como pez en el agua en un género donde ya ha mostrado de sobra su calidad, con relatos y novelas. Todos los relatos son de un nivel bastante alto, son amenos y rápidos de leer, gracias a un estilo y ritmo muy visuales y cinematográficos, dando la sensación en todos ellos de estar viendo una película o un capitulo de una buena serie de terror. Se nota, y mucho, la amplia trayectoria del escritor, que cuenta ya en su haber con un buen puñado de novelas, y donde no le ha temblado el pulso a la hora de atreverse con varias temáticas, desde el terror, pasando por la novela negra, el thriller y los zombis, hasta atreverse con la novela infantil y también la romántica, saliendo muy bien parado de todas ellas.

A continuación, el lector se encontrará con un pequeño resumen de cada uno de los cinco relatos que forman parte de esta antología.

-Himeko:

Muy buen relato para abrir la antología, directo, ameno y rápido de leer. Una ambientación muy bien conseguida, con momentos muy bien logrados, y una historia clásica de fantasmas japonesa, que una vez leído deja buen sabor de boca. Con un estilo muy visual, marca de la casa, es un ejemplo de lo que comentaba más arriba, la sensación de estar disfrutando de una buena película de terror o del capítulo de una serie.

-Nuestra señora de París:

Historia que se lee en un suspiro, muy lograda y donde el lector se meterá en la piel de la protagonista, gracias a la forma en la que está contado el relato. Versión del autor del clásico El jorobado de Notre Dame.

-Matadme:

Trepidante y muy entretenido relato donde el autor vuelve al tema de la licantropía que tan buenos resultados le dio en Laberinto. Historia que te mantiene en tensión y que podría convertirse perfectamente en una novela. Con un ritmo muy cinematográfico.

-Mutación:

Inquietante relato, donde se cuenta como un escritor intenta superar un bloqueo que le impide volver a crear historias. Una trama que va a más y que conforme avanza, se va convirtiendo en algo muy distinto a lo que parecía en un principio. Tiene varios momentos de esos que te va dejando mal cuerpo, hasta un final no apto para estómagos delicados. Un gran relato, de los mejores que he leído del autor.

-El callejón de la sangre:

Relato ambientado en la isla de Lanzarote, donde se cuenta el viaje de dos hermanos a esta isla, en unas vacaciones que serán de todo menos tranquilas y donde nada será ya lo mismo para ellos. Relato entretenido, ameno y con un ritmo que no da tregua. El más corto de todos, pero no por ello menos intenso. Y con un final a la altura del resto en la historia. Un buen final de antología, que deja muy buen sabor de boca.

Estamos ante una antología corta pero muy intensa, que al contar tan solo con cinco relatos, se lee de una tacada, y que gracias a su formato (es un bolsilibro), es ideal para llevarlo a cualquier parte, ya que apenas ocupa sitio y se puede leer en cualquier lugar. Si le tuviera que poner algún “pero”, no sería a su calidad ni nada por el estilo, solo que se me hizo algo corta. En definitiva, Himeko y otros cuentos lúgubres es un muy buen libro, ideal para todos los amantes del terror, en su vertiente de relatos. Fácil de leer y que una vez terminada su lectura, dejará al lector con un muy buen sabor de boca. Otra muestra del buen hacer de un autor que es garantía de calidad y que nunca defrauda. Totalmente recomendable.

Sinopsis:

El viento mece las copas de los cerezos en un paraje remoto sumido en la niebla del tiempo y el misterio, allí donde se esconden puertas que jamás deben abrirse.

Y es que algunos terrores se niegan a dormir cuando apagamos la luz.

Entre las páginas de Himeko y otros cuentos lúgubres se esconden fantasmas de antaño, licántropos modernos, insectos repugnantes y los ecos de uno de los personajes literarios más desconocidos del imaginario fantástico. Una colección de historias lúgubres que recorren el Japón feudal, la Ciudad de la Luz o la hermosa Villa de Teguise, antigua capital de la isla de Lanzarote.

Cinco cuentos para leer a media luz, que dan una muestra del trabajo de Miguel Aguerralde en lo referente al terror en dosis pequeñas, que nos muestran mucho más del autor de lo que parece.

https://tienda.cyberdark.net/himeko-y-otros-cuentos-lugubres-n251801.html

Toxic Femme (VV.AA)

Por Jorge Herrero.

Toxic Femme es una antología donde nueve autoras han creado otros tantos relatos en los cuales, el protagonismo principal recae en unos personajes femeninos con mucha fuerza y una personalidad muy marcada. Grandes protagonistas, todas ellas serán llevadas a situaciones límite y de las que no saldrán indemnes, tanto física como psíquicamente. La antología tiene uno de sus puntos fuertes en su mezcolanza de géneros, que irán desde el terror, desde el más gore hasta el más psicológico, pasando por el fantástico, entre otros. A continuación el lector se encontrará con un pequeño resumen de cada uno de los relatos.

Nena, de D. W. Nichols:

Relato donde la venganza es el eje central de la historia. Con un ritmo ágil y escrito de una manera amena y directa que hace que sea lea de una sentada. No destaca por su originalidad, ya que recuerda a otras historias que comparten la misma temática, pero que no le impide que sea un relato entretenido.

Mami mala, de Monty Bronx.

En mi opinión, es el mejor relato de la antología. Dotado de una fuerte carga emocional, y que te mantiene en tensión desde el principio. Intenso,  muy emotivo y donde la autora  logra sorprender al lector.

El cliente, de Laura Morales.

Historia cargada de buenas dosis de erotismo y de elementos y personajes sobrenaturales. Relato que va de menos a más hasta llegar a un final que te deja buen sabor de boca. .

Le Club Rouge, de Miriam Alonso.

Muy buen relato, que gira en torno a un club muy peculiar. Historia que engancha, bien escrito, y donde algunos personajes son llevados al límite para satisfacer sus fantasías más oscuras. Con momentos duros y de mucha intensidad.

El laberinto de las mariposas, de Laura López Alfranca.

Una de las joyitas de esta antología, donde la autora sabe mezclar con muy buen resultado el mundo real con el fantástico. Relato intenso, el lector, en el que el lector se enfrentará a momentos de una alta carga emocional que no le dejará indiferente. De lo mejor de este libro.

El arte de lo macabro, de Nari Springfield.

Gran historia, dura y donde el terror es una parte muy importante, en este caso en su vertiente gore y también psicológico. Con un ritmo muy cinematográfico y visual, a la autora no le tiembla el pulso a la hora de retratar con todo lujo de detalles los momentos más escabrosos. Adictivo y se lee del tirón.

El secreto de Greenville, de Bry Aizoo.

Relato con muchos momentos a lo Stephen King, nos encontramos con una historia que transcurre en un pueblo relativamente tranquilo, donde las cosas no son lo que parecen y que oculta mucho más que lo se ve a simple vista. Con elementos sobrenaturales y con alguna que otra sorpresa. Historia amena, bien escrita y que se hace corta, dejándote con ganas de más.

Bañada en sangre, de Maialen Alonso.

Junto al relato Mami Mala, el mejor de la antología. Directo, con un aire muy slasher y a la saga de Saw. Con momentos muy impactantes, duros y que dejarán mal cuerpo a más de uno. Historia que podría ser tranquilamente la base de una novela, ya que da para mucho más de las apena 20 páginas de las que consta. Como lector no me importaría leer una novela de la autora sobre este tema. Muy buena historia.

Sangre y vida, de Melanie Alexander.

Relato con tintes góticos, bien ambientado, con una muy buena atmósfera  y con altas dosis de erotismo. Una casa-mansión que esconde muchos secretos (algunos de ellos serán mostrados a lo largo de la historia), trama que va in crescendo y con un muy buen final.

Digno broche para finalizar esta antología. En definitiva, Toxic Femme (coordinada por Laura Morales, una de las autoras participantes en esta antología) es una recopilación con un nivel alto y con bastante calidad, donde las autoras participantes lo dan todo para hacer que este libro sea una muy buena lectura para todos-as que se adentren en el.

Una antología muy recomendable, con una portada que llama mucho la atención, sugerente e impactante, realizada por Karol Scandiu, una gran portadista y que sabe dotar de fuerza a un libro que con dicha cubierta atraerá la atención de cualquier lector/a.

Otro acierto de la editorial Wave Books, que poco a poco se va haciendo un hueco dentro del panorama literario nacional.

 

Sinopsis:

1-Tóxica:

Del latín toxîcum “veneno” (…) adjetivo: que contiene veneno o produce… blablá.

2-Mujer:

Del latín mulier,-ëris (…) femenino, persona del sexo… blá.

Os vamos a decir qué significa ser tóxica y mujer, perdón, una “femme”: es ser cruel, salvaje, encarnar el mal, la venganza, encabezar una cacería, ser la presa si eso la satisface más, invocar demonios (y ser peor que el diablo en persona), escribir y reescribir la historia, la de una misma y la de los demás. Porque, seamos sinceros, ¿quién mejor para narrar una muerte que su perpetrador?… Pero eso lo dejamos para que lo descubráis en las páginas que tenéis en vuestras manos.

Prometemos que no están envenenadas… ¿o sí?

Nueve autoras.

Nueve historias de mujeres que son… Bueno, la palabra “humana” puede que no sea la más adecuada.

Siéntate.

Eso es.

Relájate y deja que circule por tus venas.

Así dolerá menos..

 

 

Entre mis tinieblas, de Fernando Codina

Por Soraya Murillo.

Queremos historias cortas porque tenemos muy poco tiempo para la lectura. Los horarios de trabajo muchas veces nos impiden poder seguir la trama de una novela larga. Las narraciones de pocas páginas son una forma rápida y satisfactoria de atraer nuestra imaginación. Leemos horror porque el mundo puede ser horrible. Leer historias de miedo nos emociona, pero, lo que es más importante, nos da valor. Nos dicen que nuestra oscuridad no es para siempre. Los escritores llegan a enseñarnos que no estamos solos en esto, que incluso los peores monstruos pueden ser derrotados a pesar de nuestra fragilidad humana.

En cierta forma somos liberados de lo que cada uno de nosotros escondemos en nuestro interior.

Fernando Codina es un buen escritor de relatos cortos. Creo que ya dije en una ocasión que no imita a nadie, tiene su propio estilo, sencillo, directo, llegando al lector incluso en lo más difícil: cuando no existe ningún elemento sobrenatural en su relato. Desea que sientas el miedo en una aparición o cuando el terror viene de la vida real. Su gran imaginación da para fantasías sexuales, filtros amorosos, una luna roja que manchará la cama de sangre. ¿Qué le puede pasar a una chica de catorce años secuestrada por un depredador sexual? ¿Te imaginas tener el poder de matar a alguien solo con desearlo en sueños? Conoceréis a los vampiros que se alimentan del dolor y no podía faltar una leyenda: la de la novia maldita. Con este aperitivo terrorífico comenzaréis los primeros treinta y un relatos que componen este libro.

Hay muchos libros de relatos, eso es verdad. No es fácil destacar entre todo lo publicado, pero nuestro autor convierte lo ordinario en una maravillosa historia. Codina buceó en ese mundo oculto para saber qué nos asusta. La justicia, el karma, la moral, los gritos, el silencio… forman parte de sus historias.

Cruzarse con la persona equivocada; historias de venganza y traición; pastores de almas con cantos que se pierden en la noche de los tiempos, mientras la tierra cubre de nuevo a los muertos; Caliopea, la sirena que debe conseguir un cupo de almas; cuando una niña es un señuelo para atraparte… Maldiciones, historias surrealistas y futuristas. Eligiendo el mal para que el mal les sea devuelto.

Más y más historias os esperan. Porque Fernando Codina usa la escritura para racionalizar nuestro propio terror, controlando al monstruo sobrenatural o real con palabras. Tomará ese poder imaginativo usándolo con nosotros, pobres lectores, sin piedad. Pero no tengáis ninguna duda: en cada uno de sus cuentos aprenderemos algo que tal vez un día usemos para salvar nuestra vida…

http://editorialmaluma.com/producto/entre-mis-tinieblas/#iLightbox[]/0

 

 

 

El pájaro demoníaco y otros relatos fantásticos, de Satō Haruo.

Por Soraya Murillo.

Satō Haruo fue uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa en el segundo cuarto del siglo XX. Es la primera vez que traducen sus obras al castellano. En las primeras páginas del libro podréis leer una biografía del autor. Esta antología reúne cinco relatos de sus primeros años escritos entre 1917 y 1929.

La casa del perro español, la obra que lanzó la carrera de Satō, será el primer relato que leamos. Antes de seguir la reseña quiero hacer un pequeño inciso. La literatura japonesa tiene siempre un carácter de enseñanza moral, por eso en estos relatos vamos a encontrar ese fondo. El Tao es el camino, no hay objetivo ni cosa por el estilo, simplemente escoger la senda. El protagonista vaga por un camino elegido por su perro, y está feliz y abierto a explorar cualquier cosa que la vida le traiga. Ese camino llevará a una casa la cual ya no pertenecerá a este mundo. Un cuento lleno de magia.

 El segundo relato se titula “Una hermosa ciudad“. Un pintor será quien nos narre la historia de una ciudad utópica que debería construirse en Tokio, pero para vivir allí sus futuros habitantes estos deberán cumplir ciertas condiciones. Un viejo arquitecto, el pintor y su amigo millonario serán los protagonistas. Sueños que a veces son el motor que impulsan a las personas a seguir viviendo. Ese fondo tan japonés de sumisión y aceptación, con cierta lección de que a veces la moralidad debe ser ignorada por el bien mayor. Está mal mentir, pero si influye para bien, ¿sigue estando mal?

 Llegaremos al tercero el que da título al libro “El pájaro demoníaco“. Más que un relato, tiene forma de leyenda. Quien nos la narre será un viajero japonés que un día exploró el interior una tierra salvaje. Nos adentraremos en el mundo de la superstición, y en cierta forma nos recuerda los juicios que se hacían en occidente a las brujas. Para los japoneses, un animal habitado por un espíritu, por lo general es un demonio que toma esa forma, pero temen más a quien pueda dominarles que al propio pájaro; al fin y al cabo, es el poder de la entidad y no los atributos físicos los que pueden causar daño. Un pájaro maldito, pero al final son siempre las personas las que causaron la tristeza. El niño encuentra belleza en el mundo natural, pero cuando la gente se involucra, el dolor sigue. Nuestra necesidad de poseer y dominar crea la desgracia.

 Hago un parón en estos maravillosos relatos. ¿Cómo podemos guiarnos a través del mundo difuso de la tradición oriental? La cultura oriental es rica en simbolismo. Cada color, relación y objeto en una historia, un mensaje en sí mismo. Por otra parte, es un pilar fundamental en la mentalidad japonesa, una de sus bases morales, el culto a los antepasados que los unen a su tierra. Para ellos, Japón no son sólo las islas, el territorio donde viven y se alimentan y hacen negocios o lo que sea como el resto en nuestros países: es la tierra ligada a los antepasados, donde quedan sus cenizas que se han unido a esa tierra y forman parte de ella. Por eso están conectados con el pasado, honrando a los ancestros, y tienen una creencia en una energía espiritual más unificada que abarca a todos las que conocemos en Occidente como distintas. En esta rica cultura nada es siempre malo o bueno, solo nuestras reacciones y respuestas lo determinan.

 Cuarto relato “El misterio del abanico”. En Taiwán en una ciudad que poco a poco se fue alejando del mar, la gente cuenta la vieja historia de una casa exótica en ruinas y la desgracia de sus habitantes. Un cuento tantas veces contado que al final terminó siendo un mito. El autor nos la narra como si de un relato típico de fantasmas chinos se tratara, pero como siempre la realidad supera la ficción y en si esconde una triste tragedia. El autor ha elegido usar la idea de un fantasma como una provocación, pero la verdadera historia es muy diferente…

Y cerraremos el libro con “Crónica de Nonchalant“. Los habitantes de los sustratos inferiores de una distópica metrópolis vertical del siglo XXIX, tienen la oportunidad de sentir el sol por primera vez en su vida. Pero lo que debería ser un acontecimiento de gran alegría acabará convirtiéndose en algo siniestro y penoso.

 Terminamos esta maravillosa antología de relatos que por primera vez podréis leer en español. Donde su autor lo dejó todo escrito con una prosa muy melancólica. No escribió para que nos identificáramos con algunos de los protagonistas, lo hizo para hacernos pensar de aquello que nos narró. Un libro que todo lector que se precie debería de tener en su biblioteca. En cierto modo, Satō Haruo nos convierte en amantes sin conocernos o tener contacto físico. Cuando un lector conecta con un libro de forma tan profunda como para sentirse marcado, el escritor supo lograr su propósito, llegar hasta nuestra alma. 

El caballero del viento, de Alberto M. Caliani (Palabras de Agua)

Por Soraya Murillo.

Siempre que empiezo una opinión nueva sobre un libro que he leído y me ha gustado, temo no encontrar la forma de no repetirme y saber expresar lo que leí. Hoy me vino a la mente una pregunta que le hicieron a Newton. Le preguntaron cómo había conseguido resolver tantos problemas y él respondió: pensando en ello.

 En el relato, al contrario que la novela, el autor debe mostrar su maestría porque ha de condensar en escasas páginas una historia. Una novela puede tener cientos de páginas y ahí se puede meter de todo, desde describir los trajes de los protagonistas o un edificio a entrelazar varias historias, pero en el relato, por su propia extensión y naturaleza, requiere contar algo con lo justo. ¿Cómo escribir una historia en pocas páginas? Esa es la esencia de narrar. Alberto, escribió este maravilloso libro de relatos demostrando que puede escribir sobre todo. No es un autor monotema, al contrario: es un escritor clásico con una gran destreza en el arte de la narración.

A fin de cuentas, literatura, escultura, pintura o grabado, todo es arte, ¿qué buscamos en un cuadro o figura? Algo que, aunque no sepamos el motivo, nos haga sentir distintos; una emoción sea positiva o negativa, es decir, que nos haga soñar o que nos produzca horror. Pues nuestro autor logró eso, llegarnos, causarnos todo tipo de sentimientos y sensaciones. Cuando queráis podéis abrir este libro y comprobarlo.

Maestro de maestros, he seguido todas sus obras y no dudé en comprar el libro, Alberto M. Caliani vende con su nombre, sinónimo de calidad y de su capacidad de llegar al corazón de los lectores.

 ¿Qué vais a leer?

 Dieciséis relatos cortos ambientados en España y otros lugares del mundo. Muy variados, pasaréis de la risa al asombro, del asombro al miedo, del miedo al amor… Es un autor capaz de crear un relato de la cosa más simple y cotidiana. Empezaremos con “El taxista del infierno“, una historia valiente. Tal vez intuyáis pronto el desenlace. En ese caso, buena intuición, amigo lector, señal que tú harías lo mismo…

 Te reirás hasta tocar el suelo con “La peor cena de mi vida“, y lo bueno es que puede ser real,; mi hermana, que estuvo en Londres un año y anda que no contó anécdotas.

 Y aquí seguirás con la lectura y ya habrás comprobado en sólo dos cortos la calidad de nuestro autor, pero te esperaran amistades por las que daríamos la vida, sueños que dejan de serlo cuando los alcanzas, campos de exterminio donde terminarás de leer lo que se cuenta con una infinita tristeza, pero con una sonrisa en los labios. Héroes sin capa, ninguna falta les hace cuando llevan el valor dentro. Esa mujer equivocada; enfermedades que te cambian; descojone monumental para ayudar a tu pareja a quedarse embarazada (con este todavía me ando riendo). Cuando el destino no solo cambia tu vida…

Seguiremos con una historia en tiempos de la guerra civil, protagonizada por el abuelo de Caliani, una de tantas que hubo, pero como bien me dijo un amigo mío una vez: lo de uno siempre es lo más importante y lo que te llega, aquí nos llegará a todos, absolutamente a todos.

Más y más relatos, pero no escribí esto para contaros todo el libro, lo estoy haciendo para enseñaros una obra literaria que terminé y que os invito (no creo que invitar sea la palabra que busco), que os recomiendo y apremio a leer. Un libro que me enamoró, sería más correcto. Estoy convencida que también a vosotros os llegará muy adentro.

 Narrado con un estilo y calidad inmejorable, escrito por un autor de los que sigues sus trabajos sabiendo que no te defraudará.

 No os enseñaría esta obra si al leerla, no me hubiera entusiasmado. Sé que los libros valen dinero, no saco nada alabando un libro que compré, nada, salvo que vosotros sepáis de él, porque valió la pena traerlo a casa.

 Gracias, Alberto M Caliani.

http://palabrasdeaguaeditorial.com/tienda/el-caballero-del-viento-preventa/

 

Donde habitan androides y monstruos, una antología solidaria.

¡Hey, tú! Sí, tú. ¿Podrías dejar lo que estés haciendo, aunque sea solo un par de minutos? Es que quiero contarte algo y creo que es importante. De verdad, solo dos minutos.

Quería presentarte a un amiguete. Se llama Sergio de la Fuente, tiene catorce años y padece una enfermedad degenerativa rara, distrofia muscular de cintura.

A pesar de ello, Sergio es un chaval alegre y optimista, que disfruta de la vida y de la gente que le quiere. Cursa sus estudios, juega al futbolín y tiene grandes sueños.
El problema es que cada vez le cuesta más el desplazarse y aunque al principio la idea no le hacía nada de gracia, ha entendido que quizá, con una silla de ruedas motorizada, podría seguir corriendo aventuras y haciendo grandes cosas.

El problema es que el puñetero cacharro vale un dineral y aquí es donde entramos La Pastilla Roja Ediciones y vosotros. Junto a Luís Martínez Vallés, director del programa radiofónico Luces en el Horizonte y quien me dio a conocer a Sergio y su historia, decidimos que quizá podríamos aportar nuestro granito de arena a la causa. ¿El modo? De la única forma que sabemos, a través de la literatura.

Es por eso que contactamos a unos cuantos colegas de letras, autores con un nivel y calidad humana acorde con su talento artístico. Gente a la que todos conocéis (o al menos, deberíais), y que no dudaron ni un momento en echarnos una mano con este proyecto.

Después de mucho trabajo, os damos ahora  la oportunidad de colaborar con nosotros y ayudar a nuestro amiguete de la forma más sencilla. Os presentamos `Donde habitan androides y monstruos´, una antología solidaria de ciencia ficción y terror, que acaba de salir en formato digital y cuyos beneficios irán destinados íntegramente y en exclusiva para Sergio y su silla.

Donde habitan androides y monstruos.
Diecisiete autores. Diecisiete relatos. Diecisiete historias donde la ciencia ficción y el terror se unen por una causa común: Ayudar a Sergio, que pese a sus dificultades, no teme a los monstruos y llegará más allá del espacio exterior si se lo propone.

Podéis haceros con ella aquí mismo:
https://www.amazon.es/Donde-habitan-androides-y-monstruos-ebook/dp/B079SGJDQR/ref=sr_

Y también desde Lektu:
https://lektu.com/l/la-pastilla-roja-ediciones/donde-habitan-androides-y-monstruos/8602

Os dejo el listado de relatos y a los autores que participan en ella, a quienes quiero reiterar de nuevo mi profundo agradecimiento por su interés por el caso y su solidaridad.

Portada de Néstor Allende
Prólogo del propio Sergio de la Fuente.
Entrevista, de Cristina Jurado.
Mary Jane, de Daniel Gutiérrez.
El último paseo por el valle inquietante, de Mar Goizueta.
Casi como hermanos, de Pily Barba.
Sari vuelve a la guerra, de M.J. Sánchez.
Tic Tac, de Pepa Mayo Osorio.
La pregunta, de Luis Martínez Vallés.
Hoy tampoco es tu día, de Sergio Moreno Montes.
Salto al vacío, de José Antonio Campos (Toluuuu).
El misterio de la creación, de Carlos Sisí.
Veinticinco de enero, de Álex Puerta.
Aquelarre, de Nuria C. Botey.
Another Chance, de Adriana LS Swift.
Náufrago en el océano del cambio, de Ramón San Miguel.
Candy Candy, de Claudio Cerdán.
El gran hombre, de David Gambero.
Sombras, de Javier Quevedo Puchal.

Por si queréis saber más de Sergio, os dejo un par de enlaces donde se habla de él, de sus innumerables amigos y de sus aventuras diarias.

https://www.youtube.com/watch?v=q_I82n1s4tg
https://www.youtube.com/watch?v=5m4SDBvTmIk&t=508s

Ahora os toca a vosotros dar el paso. Uno tan sencillo para vosotros y que supone tanto para él.
Gracias a todos. Ale, ya está. Sigan con lo suyo…

 

 

Última etapa: Los MAESTROS siguen vigentes, cuarenta años después.

Por R. G. Wittener

Resulta muy curiosa la manera en que el destino hace que ciertos elementos acaben cruzándose en tu vida. Y, sí, eso significa que creo en que las casualidades ocurren. Pero es que resulta muy difícil no hacerlo, cuando te ocurren cosas como la compra del ejemplar de este libro. Porque llegó a mis manos en una compra de una librería “de viejo”, y yo no soy un gran cliente de las librerías de segunda mano. Ni siquiera un cliente asiduo. He visitado alguna, haciendo tiempo mientras esperaba a que llegase el amigo con el que había quedado, y he hecho uso de sus servicios para regalar algún libro que ya no se podía conseguir de otra manera; pero ese es el escaso bagaje de mi experiencia con estos comercios. En comparación con ciertas amistades, casi no soy ni un novato. Claro que, si no me preocupase el espacio que iban a a acabar ocupando en mi casa, quizás dejaría sueltas las riendas a mi curiosidad lectora y atacaría sus estanterías con más fervor. El hecho es que, durante la última HispaCon, y aprovechando el tiempo libre que me había quedado entre una charla y otra, me fui paseando por los puestos de las distintas editoriales y librerías. Con más intención de mirar y apuntar títulos con vistas a un futuro que con la idea de comprar, por miedo a volverme a casa con el doble de peso en la maleta. El caso es que uno de ellos, una librería de segunda mano, tenían bastante rebajados los precios. Y reconocí las portadas de varios libros de ciencia-ficción y fantasía, por los ejemplares que había leído en la biblioteca del barrio cuando era un adolescente y podía dedicarle toda la tarde a la lectura. Así que empecé a curiosear y a pensar en la cantidad de textos “clásicos” del género que aún tengo en el debe de lectura, y mi habitual renuencia a saturar la biblioteca de mi casa se relajó por un instante. Y, pensando en que lo mejor era jugar sobre seguro, escogí un par de libros cuyos autores estaban más que reconocidos. Pero ni por asomo se me podía ocurrir que iba a dar con semejante tesoro al elegir este ejemplar, de entre todos los libros que descansaban allí sus añosas portadas.

¿Por qué digo que este libro es un tesoro? Pues porque Última Etapa es una antología cuyo formato, si nadie se ha atrevido a imitarlo, debería de recuperarse ya. Ahora mismo. Aunque, si se publicase una antología a imitación de ésta, me pregunto si repitirían las temáticas. ¿Eliminarían alguna para introducir otras? ¿Harían la lista más extensa? ¿Son las predicciones sobre el cambio climático un tema con entidad propia, o seguiría dentro de la categoría del fin del mundo? Me gustaría verlo, desde luego. Y estoy seguro de que hay autores más que capacitados para compararse con los maestros de sus páginas, y presentar propuestas igual de válidas (Orson Scott Card, William Gibson, Úrsula K Leguin, Tim Powers, Greg Egan…). No solo por la calidad de sus textos, si no por las reflexiones finales que cada uno de sus autores expresaron respecto al tema que se les propuso, y las obras que ellos mismos recomendaron para quien tuviera interés. Cualquier aficionado a la ciencia-ficción que comprase este libro a mediados de los setenta, es probable que acabase leyendo veinte o cuarenta novelas y relatos de los mencionados en esa sección. E incluso a día de hoy es una guía más que válida para introducir a alguien en la época clásica del género.

Y ya, sin más preámbulos, paso a comentar los relatos que conforman la antología.

 

-Compramos gente, de Frederik Pohl.

Con la premisa de hablar sobre el Primer Contacto, Pohl desarrolló un relato muy crudo del que nadie querría ser protagonista. Y, salvo por el hecho de que su historia se fundamenta en la disponibilidad de la tecnología del “ansible”, lo que nos propone resulta terroríficamente plausible. Primero, porque las distancias que nos separan de otras civilizaciones avanzadas serán, con toda seguridad, astronómicas en un sentido muy literal; y las condiciones medioambientales en las que vivan tan diferentes, que nunca sería posible un “cara a cara”. Y en segundo lugar, porque creo que la naturaleza humana sería capaz de aceptar las condiciones de esa “compra de personas”, ya que está planteada muy bien para jugar con el conflicto interno entre valores morales y beneficios económicos. De hecho, el relato Space Traders, de Derrick Bell (convertido en guión para un episodio de una serie de ciencia-ficción negra, llamada Cosmic Slop, emitido por la HBO) sospecho que le debe bastante al relato de Pohl.

-Los exploradores del voor, de Poul Anderson.

Cuarenta años después, su propuesta puede seguir teniéndose en consideración como una opción válida a los problemas de su temática: la exploración del espacio. El principio tecnológico del relato, por desgracia, sigue siendo una utopía; pues aún no somos capaces de transferir el contenido de un cerebro humano a un procesador informático, y mucho menos lograr que la clonación física vaya pareja a una imitación de la personalidad del individuo inicial. En cualquier caso el relato, moviéndose entre lo romántico y lo dramático, elucubra con solvencia sobre qué sería de unos seres sentientes “obligados” a una eternidad de autoconsciencia sin todo aquello que los definía. Y plantea una interesante dilema sobre la forma de colonizar exoplanetas.

-Grandes giras de evasión, de Kit Reed.

Ante una temática como la inmortalidad, la autora planteó un remedo de solución, un tanto naïf, al dilema de la vejez. Y aunque su idea podría ser del agrado de muchos, no resultaría práctico (si bien soslaya el problema de la superpoblación de una humanidad inmortal). Al tener como protagonistas a un grupo de ancianos, y sobrevolar alrededor de ellos el sueño de recuperar la juventud, no pude evitar que me recordaran a la película Cocoon (y, de hecho, algún personaje me resultó bastante familiar); pero, a pesar de haber calificado su propuesta como inocente, el trasfondo del relato no deja de ser terrible: el deterioro de la edad, y el desesperado anhelo de conseguir lo que les ha vedado su clase social (porque aquí, como sería de esperar en la vida real, la inmortalidad está solo al alcance de quien puede pagarla).

-Esquemas para tres narraciones enigmáticas, de Brian W. Aldiss.

Inclasificable. Un ejercicio literario que ignoro si alguien había probado antes, o si se han atrevido a imitar después. La temática (el espacio interior), le sirve para explorar la consciencia propia de un modo muy poco ortodoxo. Porque, en ese contexto, creo que la propuesta de Aldiss no puede ser más genial. Como escritor, no se me ocurre mejor manera de describir la manera en que trabaja mi mente, que a través de la sinópsis “improvisada” de un relato; o de tres, como es el caso. Una lectura un tanto lisérgica ante la que nadie puede quedar impasible.

-¿Qué es el hombre?, de Isaac Asimov.

Usando la misma fórmula que lo convirtió en un clásico de la edad de oro de la ciencia-ficción, Asimov se despacha con una vuelta de tuerca irreversible contra los conceptos de su universo literario. Parece lógico que los responsables de la antología pensasen en él para hablar sobre robots y androides… Y eso es lo que hace aún más curioso que, el mayor exponente de la literatura de robots, aprovechase la oportunidad  para escribir su “último relato” sobre el tema; describiendo el discurso lógico que podría llevar a una IA autoconsciente a quebrar sus Tres Leyes de la Robótica. Ese ir en contra de su legado es lo más reseñable de una historia que, como suele ser costumbre en el maestro Asimov, no deslumbra con su prosa.

-Nosotros tres, de Dean R. Koontz.

Para cualquier lector familiarizado con el terror, la presencia de Koontz entre los autores anteriores le habrá resultado tan intrigante (supongo) como a mí, ya que nunca lo he relacionado con la ciencia-ficción. Aunque, desde luego, la temática que le ofrecieron (los niños extraños), suele tender a desviarse hacia lo oscuro y demostrar que la especulación científica no siempre es halagüeña (como el propio Koontz recuerda, al mencionar Más que humano entre las obras sobre la futura evolución de nuestra especie). Y aunque el concepto fundamental de su relato se puede catalogar de “ciencia-ficción blanda”, no tarda en sumergirse en las tenebrosas aguas del terror, con tres niños dignos de asustar a El pueblo de los malditos.

-Ratas espaciales del CCC, de Harry Harrison.

Al igual que Asimov, Harrison colabora en ésta antología con un relato que juega a ser “el último”. Con poco más que tres personajes, y un montón de estereotipos de la opereta espacial (armas desintegradoras, naves espaciales más rápidas que la luz, tecnología imposible…) articula una historia disparatada. Una parodia caústica que busca el corazón del género… para arrancárselo y pisarlo delante de nuestras narices. Aunque, quizás más interesante que el propio relato sea la reflexión final que la acompaña. Pues en ella postulaba Harrison que la space-opera era un género sin futuro y al que se debía enterrar a la mayor brevedad posible, pues ya había dado todo lo que podía ofrecer al desarrollo de la ciencia-ficción. Una condena que podía parecer irrefutable en 1975, cuando se publicó el libro… Y sobre la cual querría saber si meditó dos años después, con la entrada en escena de Star Wars.

-Viajes, de Robert Silverberg.

Todos somos hijos de nuestra época, y eso hace que muchas veces la sensación de familiaridad con un texto fluya en el orden inverso al que debería. Ese es el caso de esta historia de Silverberg, ya que todas las similitudes que pueda encontrar se basarán en obras posteriores a su relato, con casi total seguridad. Para empezar, su planteamiento de universos paralelos me recordó un poco a La tierra larga (salvando todas las distancias en sus fundamentos). Y, como aficionado a las ucronías, debo decir que admiro el trabajo de condensación de ideas que llevó a cabo con este relato. Solo en esas páginas hay bastante material con el que inspirarse para escribir una docena de novelas (aunque, como es de esperar, se dejase llevar por algunos de los tópicos de ese género). Y todo ello con la idea del viaje físico trasplantado al viaje entre universos: el impulso del retorno al hogar que anida incluso en los espíritus más vagabundos.

-El maravilloso y polivalente transmógrafo, de Barry N. Malzberg.

Mientras leía este relato, no dejaba de pensar en qué posibilidad había de que hubiese influído a Philip K. Dick parte de su ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Pero luego, revisando la cronología, descubrí que el Órgano de ánimos de Penfield podría ser anterior. En cualquier caso, el temor a que la humanidad pierda el contacto con la realidad (o decida evadirse por completo de un mundo que no le resulta soportable), parece que fue la previsión más evidente para ambos autores. El tema de la máquina incontrolable, en ese aspecto, sigue siendo igual de tenebroso, con la televisión como máximo exponente, incluso sin una revolución en la realidad virtual.

-El humo de su cuerpo se elevó para siempre, de James Tiptree Jr.

Este es el relato que más me chocó de la antología. Quizás porque se vale de un lenguaje “sucio”, que no tengo vinculado con los autores de esa época. Y, además, el narrador deja escapar ciertos toques de obsesión enfermiza que te hacen sospechar del  protagonista. Prefiero pensar que, como justificación de su historia, Tiptree escarba en las partes menos agradables de la naturaleza humana para poder dejarnos con ese sabor amargo al final de la narración; ya que, al fin y al cabo, cuando a alguien le plantean hablar sobre lo que puede quedar después del holocausto, no debe de ser fácil imaginarse un cuadro bucólico. Su reflexión final también es bastante interesante, al especular sobre las razones para el rechazo de los lectores hacia las distopías, y porque reconoce haberse inspirado en algunas ideas de un antiguo parapsicólogo para plantear el relato.

-Algo para nosotros, temponautas, de Philip K. Dick.

Supongo que, si algo define la base de la ciencia-ficción, es la idea de “ir más allá”. Por eso, muchos de sus temas son “el viaje”. Y además de otros mundos y los universos invisibles, el viaje en el tiempo es un clásico desde los inicios del género. Pero cuando el tema se deja en manos de Dick, resulta sencillo saber que no vamos a circular por una trama al uso. Así que aquí nos encontramos con la historia de unos viajeros del tiempo, narrada en clave similar a las misiones de la NASA en la época de la carrera espacial, con un desastre, y unos personajes que se han visto arrastrados a una trampa temporal que hasta el último momento no se revela en toda su crudeza. Un ejemplo de cómo ese espíritu optimista de la edad de oro de la ciencia-ficción se había desvanecido por completo a mediados de los setenta.

Es todo lo que puedo contar, salvo animaros a buscar un ejemplar en alguna biblioteca y comenzar a disfrutar de su lectura. Y, por supuesto, que os atreváis a desafiar a la casualidad, entrando en la librería de segunda mano más cercana.

 

Todo lo que no puedes ver, de Joan Llensa

Buenos dí­as, mis queridos Lectores Ausentes

tlqnpv1Como todos sabéis, soy un gran amante del relato corto y un entusiasta de las antologí­as y recopilatorios, tanto colectivas como de un mismo autor. Considero al relato como un formato imprescindible dentro de la literatura y nunca entenderé esa aversión que tienen muchos lectores por acercarse y disfrutar a esta forma de lectura. Considerado un formato menor, ni siquiera las editoriales suelen apostar por él y es algo que me apena mucho, ya que en un mundo como en el que vivimos, con prisas y sin tiempo para nada,  las antologías resultan una forma perfecta para mantener el hábito y no tener que renunciar a disfrutar de nuestra pasión. Se estilan novelas de tropecientas páginas y sagas interminables que ya no se quedan en simples trilogías. Y eso está muy bien para leer en casa, con tiempo y de paso, ampliar biblioteca. Pero el placer de leer, de disfrutar de una historia que apenas te va a quitar tiempo, donde lo que de verdad importa es el tono, el ritmo y el giro de tuerca, es algo que esas obras no pueden ofrecer. Los relatos son inmediatez, intensidad, sorpresa y si es un buen relato, un puñetazo en los morros que te deja temblando, parpadeando incrédulo y sonriendo como un estúpido, para terminar relamiéndote con un excelente sabor de boca. No se trata de un ágape copioso, sino de saborear un dulce emponzoñado que nos implosiona en el paladar. Eso lo que más disfruto de un buen relato corto y si una antología consigue ofrecerme eso aunque sea en tan solo unas pocas de las historias que la componen, soy un tío feliz.

“Todo lo que no puedes ver”, es una escalofriante colección de historias que nos llevan al límite de lo que damos por real”. Jorge Magano.

Hay quien dice que el verdadero terror es el que procede de nuestro interior. Y si bien es cierto que la sociedad ha evolucionado a pasos de gigante, no ha ocurrido lo mismo con nuestros temores más profundos. Abrir la puerta a “Todo lo que no puedes ver” es adentrarse en un peligroso y oscuro mundo que nos aterra. 23 relatos cortos que te harán sentir inquietud en un marco muy variado. Un viaje a través de una atmósfera de suspense, que te llevará a replantearte la realidad tal y como la conoces. Los vecinos de al lado, la inmortalidad, la venganza, la reencarnación, un secuestro, el maltrato… cada uno de estos temas se entrelazan con lo sobrenatural, lo mí­stico y lo fantástico para hacerte dudar de aquello que das por sentado en tu vida cotidiana. Joan Llensa no pretende asustar. Este joven autor llega dispuesto a mostrar aquello que se oculta a nuestros ojos, a sorprender al lector cruzando con él la delgada línea que separa la luz de la oscuridad/la realidad de lo misterioso. Tras cada una de las historias, descubrirás un mundo que no pensaste tener tan cerca y que no podrás apartar de tu mente aunque cierres el libro.

¿Te atreves a cruzar la línea? 

tlqnpv2Todo lo que no puedes ver, el último trabajo de Joan Llensa, es un recopilatorio de relatos del autor en el que de entrada, el lector puede en principio no ver una relación entre los mismos, cosa que en cierto modo es cierta. Pero a poco que se pare a pensar sobre lo que ha leí­do, se dará cuenta de algo tan obvio que hasta ese momento le ha pasado desapercibido y es que sí hay un leit motiv en la obra: La realidad. Más allá de elementos paranormales o sobrenaturales, que también, si hay una constante en la antología es encontrar el terror en lo cotidiano, en el dí­a a día. La propia realidad puede resultar aterradora. Como siempre suelo decir, “los monstruos existen: somos nosotros“. Y aquí­ eso se pone en evidencia. Lo terrorí­fico no es siempre un caserón lúgubre y abandonado, ni el viejo cementerio, ni tampoco el manicomio clausurado. El terror se mantiene oculto a la vista, agazapado esperando su momento, incluso a plena luz del día, en tu propio  barrio. Tus vecinos, la dependienta de tu super habitual… Haz una prueba y échale un ojo a la sección de sucesos del periódico y me dices que tal todo en ese mundo normal en el que vives. Ahora súmale un poquito de mala baba por parte del autor y las herramientas y buen hacer tí­picos del género y voila!, empezarás a hacerte una idea de por dónde va la propuesta que nos ofrece Llensa. Partiendo del costumbrismo más común y envenenándolo con su oscuro talento y perversidad, añadiendo algunas gotas de fantasí­a oscura e incluso toques de ciencia ficción, el autor teje sus historias. La atmósfera, el enfoque bajo el que trata sus historias, bucear en esos miedos atávicos que se hallan impresos en nuestra propia conciencia colectiva…Historias encillas, sin pretensiones, siendo claro y sobre todo, honesto, dándonos aquello que buscábamos y arriesgándose a ser conciso en el desenlace, sin dobles lecturas ni finales abiertos. Esto es así, es lo que hay, te guste o no.

No es alta literatura, sea lo que sea que signifique esa expresión, pero ofrece aquello que promete y uno agradece ese detalle, tantas veces poco valorado. Entretenimiento puro y duro, pequeñas capsulas de horror que paladeamos con gusto. Las hay que saben a ambrosía, otras que simplemente cumplen e incluso alguna que ni tanto, pero al cerrar sus páginas al terminar el libro, el pequeño monstruo que todos tenemos habitando en nuestro interior sonríe satisfecho. Creo que huelga decir nada más.

 

Todo lo que no puedes ver

Joan Llensa

https://www.amazon.es/dp/1539815951/ref=cm_sw_r_tw_dp_x_3kfFzbWRTWK6K

 

El zoo de papel y otros relatos, de Ken Liu (Alianza, 2017)

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

ezdp1Quince relatos y novelas cortas de uno de los mejores escritores de ficción breve de la ciencia-ficción. “El zoo de papel” es la primera obra que ha obtenido los tres grandes premios del género en el mismo año.

Sigo con mi fiebre de leer y comentar todo lo que Alianza (en su sello Runas) está publicando de Ken Liu por nuestro país, así que hoy toca detenerme en esta antología compuesta de relatos y novelas cortas que está en boca de todo el mundo desde que salió en el pasado mes de abril.

En este caso en particular no voy a comentar los quince relatos aquí incluidos, ya que eso haría que esta reseña ocupara el triple (y no quiero aburrir al personal), pero lo que sí voy a hacer es hablar en líneas generales del estilo del autor y de algunos de sus temas recurrentes.

Para este primer libro de relatos, Liu no sólo seleccionó sus textos más famosos y premiados, sino que también incluyó otros que pasaron algo desapercibidos en su momento de publicación. Todo ello da como resultado una muestra certera y representativa de los intereses y obsesiones del propio escritor.

Sinceramente creo que todo el revuelo que está causando el amigo Ken Liu no es para nada gratuito. En estas quince historias asistimos como lectores privilegiados a un gran catálogo de diferentes y potentes sensaciones, las cuales te transportan sin esfuerzo alguno a otros mundos que en muchos de los casos se quedarán a vivir contigo durante semanas o incluso meses; así es la escritura de este escritor: tan poderosa como pueda ser la Ley de la Atracción.

ezdp3Al leer estos relatos uno se queda maravillado con ese tipo de narrativa profunda y subyugante (muy atípica por otra parte en la actualidad), así que creo que esta característica del autor es una por las que se está convirtiendo en una auténtica rara avis dentro del género.

No podemos pasar por alto la excelente edición por parte de Alianza: tapa dura con sobrecubierta, con portada que incluye el tigre de origami creado por el artista Quentin Trollip.

En definitiva: El zoo de papel y otros relatos está lleno de grandes tesoros para todos los gustos en forma de increíbles narraciones que, amigo lector, deberás descubrir por ti mismo.

 

 

Ficha técnica

Título: El zoo de papel y otros relatos

Autor: Ken Liu

Editorial: Alianza (sello RUNAS)

Páginas: 544

ISBN: 978-84-9104-687-5

Precio: 25,50 €

 

 

La opinión de Soraya: Mierda. VVAA.

Cuando me preguntan qué cualidades debe de tener una antología para que yo me sienta tentada de leerla, siempre respondo lo mismo: los autores.

¿Quién no mira los nombres de los que allí participan? Yo creo que lo hacemos prácticamente todos.  Leer varios de los nombres fue suficiente para mí, y eso que no soy muy de antologías colectivas. Prefiero las de un solo autor, pero ya os digo que conocer los nombres de algunos de ellos fue lo que me convenció para comprar un ejemplar  y no me arrepiento de ello.

MERDAAPMIERDA. Si, lo reconozco, el nombre me dejó un poco parada ¿Qué clase de relatos pueden salir  de algo tan asqueroso  como natural, aunque evidentemente restringido a nuestra cotidiana intimidad?  Entonces me dio por pensar en los autores que participaban y me reí un buen rato, tan solo imaginando que barbaridades habrían podido dejar. Tuve claro que era una antología especial y original.

El primer relato ya te avisa de lo que te espera según vayas avanzando. Comenzaremos con un viaje de avión algo accidentado, un viaje de mierda, pero de mierda, mierda. Seguiremos con un fumeta de heroína  dentro de unos baños públicos, que en pleno colocón escuchara una voz que le habla (aquí me reí lo que no os podéis ni imaginar. Cada vez que lo recuerdo, ains, jajaja). Conoceremos a tres griegos  filosofando sobre la mierda  y lo que dicha filosofía traerá. Cuando en un ascensor lleno de gente te agachas para que no se te escurra de la mano un paquete que llevas, pero se te escapa un pedo de esos silenciosos (El final es épico, en serio. Es juas, que final). O ese comerciante que se va a trabajar mientras deja en la bañera un pantalón lleno de mierda en remojo. ¿Y  recordáis aquella serie de Érase una vez el cuerpo humano? Nuestra protagonista ingresa en un hospital por una radiación. Al igual que en la serie, unos seres que se suponen viven dentro de nuestro cuerpo, tendrán un dialogo muy divertido mientras intentan sobrevivir.

Os aseguro que ya leyendo estos primeros, el descojone lo tenéis asegurado. Son historias cortas muy bien cuidadas y trabajadas, sin limitarse tan solo a dejaros algo chistoso para provocar las risas del lector. Son relatos bien escritos y eso se agradece.

Vamos a por más historias. ¿Os imagináis una España del futuro, donde enviemos hombres a la luna? Si, desde aquí mismo, nosotros. Dos de sus tripulantes son un vasco y un catalán. Si, parece un chiste, y en el fondo la historia lo será, porque yo “anda, anda, que risas´´. Me acorde, leyéndolo, de una tontería en la que decían que ningún español colocaría nunca una bandera de España en la luna, porque debería poner una bandera de cada Comunidad Autónoma, y llenaría la luna de banderas, jajajaaja. Pues el relato es muy parecido, pero en fin, leerlo y ya lo comentareis… Seguimos con arte moderno, con un escultor que mientras hace sus necesidades tiene una muy buena idea. Y otra historia de arte, aunque  nuestro nuevo artista tendrá una idea más asquerosa si cabe. Continuaremos con  un niño aburrido en un pueblo, que decide pasar el rato haciendo de superhéroe y veremos que no, que no es fácil buscar un nombre.

Todavía nos quedan un par de relatos más de MIERDA. A estas alturas ya sabréis que hay muchas clases de excrementos y sus posibilidades  son muchas más de las que pensábamos. Hay mierdas pringosas, mierdas asquerosas, incluso mierdas parlantes. Podemos tirar de la cadena o  podemos comentar sobre lo escatológico de todo ello, pero sobretodo,  podemos seguir leyendo.

Dicen que pisar una mierda trae buena suerte, pero para la protagonista de este relato, no lo parece. Un hombre obeso acude a un hechicero, el cual le recomendara seguir unas instrucciones que no van acabar muy bien. Tenemos a una directora bancaria que visitará a un empresario pueblerino para concederle un préstamo sobre un negocio de café. En el siguiente, algo flota dentro de un wáter, pidiendo ayuda. O el de unos amigos y ese plan que no puede fallar (En mi opinión, es el relato que detiene por un momento las risas, pero es una muy buena historia).

Las dos últimas historias: Una periodista que para salvar su trabajo hará la que ella considera es la mejor entrevista realizada desde tiempos inmemorables. Y esas preferentes, el trabajador del banco que tima a una mujer irlandesa y recibe una extraña vista con una maldición…

Pues ya termine de explicaros qué vais a leer. No os dejéis engañar por el título ni la portada. Son relatos de/sobre Mierda,  sí. Pero mierda  de calidad, mierda de esa que cagamos, así tal cual, tanto literal como metafóricamente.  Imaginaros por un momento en vuestro wáter, sentados, con esas caras que ponéis haciendo fuerza, con los pantalones por los tobillos y esa sensación de alivio y placer absoluto. O cuando te aprieta y llegas por los pelos de evitar una situación catastrófica. Va, no me digáis que no es algo para la risa. Las historias que  dejaron estos autores os harán reír, llevaros las manos a la cabeza y puede que incluso tal vez hasta aprendáis de algunos retortijones , pero ante todo mirar  los nombres de sus autores  porque ahí está la clave de todo .

Leed, reíros y disfrutar de unos relatos irrepetibles.

http://tienda.apachelibros.com/home/43-mierda-9788494625893.html

 

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