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Cine: Acero Puro (Por Rozikas)

 

FICHA TÉCNICA

Película: Acero puro. Título original: Real Steel. Dirección: Shawn Levy.
País: USA. Año: 2011. Duración: 127 min. Género: Ciencia-ficciónaccióndrama.
Interpretación: Hugh Jackman (Charlie Kenton), Evangeline Lilly  (Bailey), Dakota Goyo (Max Kenton), Kevin Durand (Ricky), Anthony Mackie  (Finn), Hope Davis (tía
Debra), Karl Yune (Tak Mashido), Olga Fonda (Farra), John Gatins (Kingpin), James Redhorn (Marvin). Guion: John Gatins; basado en un argumento de Dan Gilroy y Jeremy Leven; inspirado en el relato “Steel”, de Richard Matheson. Producción: Don Murphy, Susan Montford y Shawn Levy. Música: Danny Elfman. Fotografía: Mauro Fiore. Montaje: Dan Zimmerman. Diseño de producción: Tom Meyer. Vestuario: Marlene Stewart. Distribuidora: Buena Vista International Spain. Estreno en USA: 7 Octubre 2011. Estreno en España: 2 Diciembre 2011.
Calificación por edades: Apta para todos los públicos.

 

SINOPSIS

En un futuro cercano, robots de gran tonelaje se han apoderado de los cuadriláteros, sustituyendo a los tradicionales púgiles humanos. En este mundillo se mueve Charlie Kenton (Hugh Jackman), un boxeador fracasado que malvive compitiendo con sus propios robots -creaciones de su buena amiga Bailey (E. Lilly), construidas a partir de
chatarra- en combates clandestinos muy alejados de la liga oficial. Cuando parece tocar fondo, irrumpe en su vida su hijo Max (Dakota Goyo), ya que ha fallecido la madre y los tíos del chico le ceden a Charlie la custodia temporal. La llegada de Max es oxígeno puro para él, que no tendrá más remedio que aceptarlo y formar un equipo. Juntos crearán al futuro robot aspirante al título, vencerán múltiples obstáculos en un escenario pugilístico brutal donde todo vale, y, contra todo pronóstico, dispondrán de una última oportunidad para triunfar.

 

EL CRITICÓN DE CINE dice:   

Sin entrar a valorar directamente el guión, los protas, la calidad de la peli, etc, se puede decir que “Acero Puro” cumple a la perfección su rol fundamental, que es entretener tanto a niños como a padres en un peculiar estilo híbrido entre “Transformers” y “Rocky”.

Visualmente, es espectacular. Aunque los escenarios y las peleas brutales entre robots no sean del todo originales, lo cierto es que las dos horas de duración se pasan volando. Una lograda combinación de efectos especiales digitales y elementos animatrónicos, unidos a la trama argumental entre los personajes, consiguen que la película no se haga pesada en un ningún momento. (Es conveniente reseñar que detrás de este título se encuentra la super-productora Dreamworks con sus 80 millones de dólares sobre la mesa). Shawn Levy, el director, con toda la patética filmografía
rodada hasta el momento ha logrado enmendarse con esta cinta que, como ya he dicho antes, acaba cumpliendo cada uno de los requisitos necesarios para satisfacer a su público.

Hay que reconocer que el argumento no es nada nuevo, que esto de los robots por un lado, y una relación padre-hijo truncada desde el pasado que los acontecimientos actuales acaban rescatando para conseguir que estos se encariñen y reconcilien, ya lo hemos visto en infinidad de ocasiones, pero aún así, merece la pena tragárselo de nuevo en pos de llegar hasta el excitante final. Dejaremos en el camino bastante metal abollado, placas cortocircuitadas y demás chatarrería aceitosa, sin descuidar las típicas escenas “sensiblonas” (o emotivas, dependiendo cómo se mire) entre padre e hijo, que en este caso parecen más sinceras que artificiales. En esto tiene que ver bastante la
actuación del siempre carismático Jackman y la acertada interpretación del chaval. Evangeline Lilly, la novia mecánica del prota, demuestra que tiene mucho que dar tras “Perdidos”.

Ya podrán imaginarse ustedes el final de antemano, y más cuando se han hartado de visionar miles de veces en televisión la saga de Rocky Balboa o, en definitiva, cualquier film de combates sangrientos en un ring; pero quédense (que se quedarán, obligatoriamente) con el cariño mutuo entre padre e hijo, la originalidad de manejar al púgil por control remoto y no encontrarse esta vez a Stallone sangrando con el protector bucal colgado de su labio inferior (sí, ese cacho de carne “amorcillada” independiente del resto de su cuerpo)

“Acero Puro” no dejará a nadie indiferente. Entretiene y satisface a toda clase de cinéfilos. El público familiar, sobretodo, está de enhorabuena.

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