El teatro de los prodigios, de Ramón Merino Collado

Por Soraya Murillo.

¿Cuál es la realidad? Aquí encontrareis una fiesta literaria de lo macabro, lo extraño y lo inusual. Te preguntarás en qué momento se traspasó esa fina línea que hay en el otro lado. El autor inclina la realidad y el tiempo, retorciéndolas en sus propias creaciones. No estáis ante una antología como tantas otras, aquí hay una calidad incuestionable, una prosa cultivada que busca y consigue diferenciarse de otros autores. No imita, no busca, no intenta… es él, y su imaginación. Todas estas historias os afectarán profundamente por ese motivo, por ser especiales. Vuestro subconsciente, al igual que hizo el mío, retendrá estos magníficos relatos, porque Ramón Merino, no sé de qué manera, logra introducirnos estos cuentos en nuestro ADN, logrando incluso una vez cerrado el libro, que sus historias nos visiten en los sueños o pesadillas…

No es una antología para esos lectores que se entregan sólo superficialmente al mundo de la lectura, en busca de llenar su momento de ocio. Estos relatos son para los aficionados al verdadero miedo. Nuestro autor se permitirá jugar en muchas ocasiones con el tiempo y el espacio, dominando en todo momento su narración. Seréis vosotros los que deberéis adaptaros a los asombros creados por su mente. Historias dentro de otras historias, sueños dentro de sueños.

Fantasmas que ni siquiera saben que lo son; un detective privado intentando resolver un caso sin saber que el mayor misterio es él mismo. Libros que se abren para salvar librerías antiguas; una historia de ciencia ficción del año 3034 d.C. que nos deja una gran pregunta: ¿Y si toda la vida humana fuese una gran mentira? Relatos que nos advierten de no ser leídos… Lo sé, yo también me sonreí ante ese detalle, buena forma de hacer que lo leamos. Pero, ¿y si os dijera yo, como lectora, que en verdad no lo leías? Nunca hacemos caso a los escritores. Nunca…

Y más y más cortos que os llevarán a un espectáculo inconcebible. Tal vez algunos penséis que se pasa de descriptivo, pero a mí es que me gusta mucho cuando el autor crea un ambiente lleno de detalles. El libro dice que en sí es una ventana a nuestros sueños, una mirada penetrante a las inquietudes humanas… Y no puedo hacer otra cosa que darle la razón. ¿Dónde van los libros que no son leídos? No lo sé, pero me alegro que este llegara a mis manos.

¿Cuál es la realidad? La realidad es que después de leer estas historias vais a responder a esa pregunta con otra pregunta. Ya veréis como sí, ya lo veréis…

Lo recomiendo sí o sí.

https://www.casadellibro.com/libro-el-teatro-de-los-prodigios/9788415156475/2006490

Que grande es el cine (vol.2)

Por Fernando López Guisado.

Buena semana a todos, muchas gracias de nuevo al Tito Athman por abrirme su bitácora, y espero que os guste esta nueva entrega crítica de lo que he comenzado a llamar “Palomitas” o “Qué grande es el cine y qué alto suben los equilibristas”. 

Life
Me flipa la horror cifi con bicho alienígena weirdo e hijoputa, de herencia Lovecraftiana, más cabreado que una novia cuando no te fijas que se ha depilado las cejas. Ese escenario asfixiante mezcla de gótica casa encantada y submarino. Un cliché que casi (digo casi porque hay algunas precursoras) comenzó con “Alien: el octavo pasajero“, referente de este género. Debo admitir que prefiero cuando el ambiente tira hacia nave oscura y aceitosa con mil recovecos digna de un camionero espacial mas que a ese profiláctico y blanquito de misión NASA, donde todos son lumbreras hiperpreparados y megainteligentes, que se sacaron la carrera de astronauta en sus ratos libres como modelos de pasarela. Life no te engaña: esto es canibalizar su referencia casi al dedillo y eso, en el fondo, se agradece. Tiene sus fallos garrafales de cargarse coherencias narrativas en beneficio del espectáculo, tan previsible como melodramático, los supervivientes finales son caucásicos angloparlantes y se añade el tufillo de que, como Ryan Reinolds cobra a doblón, lo matamos pronto pero aparece de reclamo en el cartel. Aún así, como sabes que compras de imitación, la disfruté mucho por entretenida y me parece superior a otras copias que van de renovadoras y originales. Blockbuster de usar y tirar, como un kleenex con dibujitos de Batman. 

Clown
Otra de payasos. Aunque no me dan mucho miedo sino más bien penilla. Está basada en una historia de Stephen King, con todo lo que implica… Eh, perdona, que no, no es de Stephen King. Sólo lo fusila. Pero descarado y con menos vergüenza que meterte en un sex shop a tumba abierta. Vale, aceptamos barco pero oye, ¡la peli mola! Es rapidita, se deja ver, tiene momentos divertidos y escalofriantes. Pasas un buen rato. Lo del traje maldito y el homenaje a “It” se acepta porque es simpática. Es lo típico y tópico pero casi casi no te das cuenta. Aprobado largo.

Clinical
Resumiendo: más molesta que un herpes. No me vendas una de miedo y me enchufes el tópico thriller melodrama de Antena 3 al que le falta el “basado en hechos reales”. De vergüenza. De vergüenza absoluta. 

Creep 
Mi gran sorpresa de esta tanda. No me gustan las pelis de psicópatas. Tengo que admitir que me dan el mismo miedo que los payasos. Entiendo ese vértigo de que un asesino, un ser humano, quiera quitarte la vida y no atienda a súplicas ni llantos. Que realmente los disfruta, disfruta causando dolor. Pero debo de admitir que este pseudo “found footage” es una gran película. Rodada con un bajo presupuesto, el actor principal es también el guionista. Se nota que ha puesto verdadero amor en su obra, con una premisa sorprendente de un asesino en serie que busca confraternizar con su víctima y hacerse amigo de ella. El tipo es inquietante a paladas, como esa sensación de meter la pata porque tu interlocutor extrae toda una teoría de una frase sin importancia que nada tiene que ver con lo que estás hablando y se molesta porque generalizas. Hay momentos de verdadero espeluzne como el baile ante la puerta con la máscara lupina o la llamada a la hermana desde el baño. Una joya, de verdad. Merece la pena. 

Creep 2
Secuela de la anterior que mantiene el tipo dando un giro radical y nos presenta a nuestro adorable psicópata en plena crisis existencial de los cuarenta invitando a una YouTuber en horas bajas y que está casi peor que él para que protagonice su última gran obra. Entre los dos se genera una anti química de almas gemelas unidas por sus transtornos mentales que provoca muy buenos ratos e incluso divertidos y  tiernos. Es como esa novia que no para de burlarse de ti y te ayuda a mejorar con eso. Aunque se deja ver muy bien es cierto que le falta mucha de la frescura de la primera parte y mucha de la tensión por lo que creo que la saga debe terminar aquí. Como me dijo una vez alguien especial, terceras partes nunca fueron buenas. 

Family Blood
Una de vampiros con casi todos los topicos del género (salvo lo de la dentadura postiza para esconder los colmillos y la falta de higiene bucal). Creo que pretenden hacer una especie de alegoría crítica respecto a cómo se puede sentir un hijo cuando la madre soltera se echa un nuevo novio además del eterno paralelismo conectado entre vampiro/yonki sangre/droga. Pero no logra ni una cosa ni la otra y se queda mas pobre que la WiFi gratis de un hotel. Pero es de vampiros. Hace mucho que no veia una de vampiros. 

Temple
Terror japonés con americanos de solemnidad que trata de ser polémica sobre tríos amorosos y confesión de verdades ocultas. Todo es muy japonés: el ambiente, los bosques, el kitsune, el pueblecito, las mandarinas, los niños raritos, las tiendas caóticas polvorientas en las que encuentras tanto una adaptador de enchufe como un libro de ocultismo prohibido que debería permanecer guardado por sacerdotes, el sake y las abuelas borrachas… Le falta una escena de cerezos en flor cayendo sus hojas agitados por la brisa con musica triste para el triste pagafantas. Solo le veo un problema a esta película y pesa demasiado, es una mierda y los protagonistas ayudan comportándose como retrasados metepatas. Bastante tostón. Si encima cuentas que a mi me cuesta distinguir a un oriental de otro y todos me parecen el mismo, se hace confusa, el ataque de los clones. 

XX
Ya he comentado que me encantan las películas episódicas, formadas por pequeños capítulos independientes. Esta venía con el sello del hilo conductor de los femenino y lo feminista. Me considero feminista y me interesa muchísimo la creación realizada por mujeres. Pero lo que no perdono es aburrirme y esta película es profundamente aburrida. Tampoco perdono, ya lo sabéis, pasarse de intelectual extraño y no resolver con la excusa barata de “es para que te haga pensar”. No se salva ni un solo capítulo y lo mejor que tiene es el excéntrico teatro de marionetas de los interludios: inquieta y remueve. Vamos, un fracaso total. Esa no es la manera. 

El apóstol 
Lo que podría haber sido una interesante historia de miedo primordial se queda en nada porque tratar de abarcar mucho: sectas, cultos primigenios, magia, crueldad, raptos, trama detectivesca, luchas de poder dentro del culto y fuera del mismo, castigos victorianos, tortura, chica adelantada a su tiempo que se enamora de un protagonista con menos expresividad que una rueda pinchada. Todo al final es demasiado confuso y tienes la sensación de que algo no funciona como si hubiera un piloto del coche encendido continuamente que no te permite mantener la atención adecuadamente. Roza el larguero pero no culmina. Una pena. 

Don’t knock twice
A priori, interesante. La leyenda urbana de la casa de la bruja del barrio que aquí entronca con el de la Baba Yaga y la cultura rusa, los demonios y las maldiciones heredadas. Pinta bien y tiene algunos sustos verdaderamente buenos para la media. Pero no aporta nada nuevo y es tan previsible, el malo que no es el malo sino la chica buenorra que parece buena y ese tipo de giros más pesados que una tarde en urgencias. Quiere, además, introducir cierta tensión con el asunto de la madre ex adicta que recupera a su hija. La recupera ahora que está forrada de pasta, claro. No termina de haber buena química entre las actrices. Por cierto, también hay ciertos huecos de guión que dan algo de penilla, a mi me resulta simpático el padrastro que deja a su mujer e hijastra en clara situación de tensión y tras admitir que están “teniendo visiones” y se larga de viaje de negocios pasando de su familia en un salto circense y no dar señales de vida ni preocuparse por la persona que ama hasta que llega para terminar, con justicia, troceado en el maletero. Esta es mi tipo de peli: sirve para desconectarte el enchufe de la mente y no pensar en nada. Evadirte. Aprobado general, venga. 

El exorcismo de Emily Rose
Buenos actores, buen tempo, buena dirección pero… vamos a ver, afirma que es una peli de miedo y no es cierto. Es una de abogados. Daría lo mismo si el caso fuera un exorcismo o que el cura se ha metido en una pelea de bandas del Bronx. La cosa es una de abogados con sacerdote. Todo muy de aquellas producciones de los ochenta donde el propio letrado hacía de detective y el asunto se basa en convencer a un jurado de un caso en el límite entre lo legal y lo moral. En un momento, el asunto parece animarse pero al final el exorcismo se queda en gatillazo. Y, para aún dar más vergüenza, se recurre al buenismo melodramático “made in USA” ¡con apariciones marianas! Tan edulcorado como mezclar helado con piña colada. ¡Señoría, protesto! 

El exorcismo de Anna Ecklund 
Otra de exorcismos, casi con el mismo nombre. Hay un montón por ahí. ¿Para cuando un Exorcismo de Mickey Mouse? Creo que se están pasando de exorcismos y mira que me gustan las pelis con demonio. En esta el sacerdote está continuamente estreñido y nos ahorramos el juicio pero mantenemos el trasfondo mesiánico. Pero es tan mala que al final termina en una orgía en la que tienes que hacer un esfuerzo para encontrar al que NO está poseído. Monjas haciendo karate, chicas que se erigen en elegidas de Cristo… Todo más baboso que te traigan un Banana Split preparado hace media hora: se derrite y derrama por los lados del cuenco y deja un charco en la mesa. Admito que, durante un buen rato, creo que me dormí. Así que la recomiendo para irse a la cama y que mañana sea otro día mejor.

El amanecer de los muertos
Nuevo remake (oh, sorpresa, un remake) del clásico de zombis. Pero tengo que admitir que está hecho de forma simpática y cumple con todos los tópicos así que ya he visto un par de zombis que me han gustado. Al final, voy a hacerme aficionado al género: algunas merecen la pena. Me encanta, por cierto, el juego con los carteles en las azoteas.


Dioses, fantasmas o demonios, de Jesús Gordillo

Por Jorge Herrero.

`Dioses, fantasmas o demonios´ es una novela redonda de principio a fin, donde Jesús Gordillo ha creado una historia que te mantendrá en vilo, que hará que disfrutes toda y cada una de sus páginas, con una trama donde la información está dosificada de una manera perfecta y donde el autor no deja nada al azar. Ambientada en Hårisgud, un pueblo ficticio de Noruega, un lugar plagado de leyendas, secretos del pasado que amenazan con volver a la superficie. El autor ha sabido crear una historia con pocos personajes, dos principales, y unos pocos secundarios, con los que se basta y se sobra para entrelazar el destino de todos ellos. Personajes que guardan cosas en su interior y que creían olvidadas y enterradas, pero que como se irán dando cuenta a lo largo de la novela, verán como vuelven a su pesar y ponen patas arriba sus vidas en apariencia tranquilas.

Uno de los puntos fuertes y que hay que destacar, es la localización y la ambientación de la novela. A pesar de que Hárisgud, el pueblo donde transcurre la historia es un lugar ficticio, se nota el trabajo del autor para saber dotarle de una personalidad y entidad propia para que no desentone en un país como Noruega. ¿El autor ha salido bien parado de esto? Sin duda alguna sí; no solo lo ha conseguido, si no que ha acabado convirtiéndolo en otro personaje más de la novela. Es más, en muchos momentos, acaba siendo el protagonista principal. El lector acabará sintiéndose transportado a Hárisgud para ser otro habitante más.

A destacar también a los dos protagonistas principales, Alejandra, una joven geóloga española, que acabará en el pueblo para unirse a un grupo de especialistas cuya misión es investigar el glaciar situado en lo alto de la montaña principal de Hárisgud. Los fantasmas de un pasado que creía haber dejado atrás volverán a su pesar, trastocando de nuevo su vida irremediablemente, volviendo sus inseguridades y sus miedos.

El otro personaje principal, Mathias Matafocas, es sin duda mi favorito. Un curtido y veterano ex soldado, aficionado al alcohol, a meterse en broncas, malcarado y al que le da igual prácticamente todo, verá alterada su tranquilo y anodino día a día, cuando empiece a sospechar que una vieja y temible amenaza del pasado volverá, poniendo en serio peligro su vida y las de sus más allegados.

Como el lector verá a lo largo de la novela, se palpa y se nota la presencia de “algo” o de “alguien”, pero que en ningún momento se sabe a ciencia cierta que es, logrando engancharlo y hacerle leer la historia hasta la última página, sin posibilidad de dejar la lectura de Dioses, fantasmas o demonios.

Estamos ante una novela de ritmo pausado y tranquilo, que no significa aburrido. Todo lo contrario, ya que es una historia sin artificios, sin nada que sobre y donde todo lo que ocurre tiene su razón de ser. El autor no ha dejado cabos sueltos.

¿ Y qué decir del final? En mi opinión es un muy buen final, que me ha sorprendido y me ha dejado un buen sabor de boca. Sinceramente, no me lo esperaba.

Dioses, fantasmas o demonios es una novela con elementos de terror, algo del fantástico, pero ante todo es una historia de personajes, de secretos, de temores, de un pasado que se cree olvidado. Un libro que después de acabarlo, te deja con ganas de volver a adentrarte otra vez en él, de volver a acompañar a Alejandra, a Mathias y a seguir descubriendo más cosas sobre el pueblo de Hårisgud. Una lectura absolutamente recomendable de un autor con un estilo propio y muy definido, y que novela a novela, no deja de mejorar y de sorprender al lector, sea en solitario o en compañía de su pareja literaria, Javier Martos.

Mi más sincera enhorabuena al autor, Jesús Gordillo y a Ediciones El Transbordador por haber apostado por esta gran novela

Sinopsis:

El clima de Hårisgud invita a las leyendas. La nieve aplasta el pueblo durante todo el año, y sus habitantes llevan generaciones calentando el ánimo con licor y con historias. Noruegos duros del norte, que curten sus genes combatiendo el viento helado y a lo que vive escondido entre los copos. Allí cruzarán sus vidas Mathias Matafocas, oriundo y marinero, y Alejandra, joven estudiante española destinada al pueblo para estudiar el glaciar. El pasado y el presente unidos por algo que lleva años oculto en el bosque y en la retina invisible de los hombres más ancianos.

Un Club de Fumadores donde apenas hay tabaco, la chimenea del Calcetín del Troll y la vidriera perdida de una iglesia derruida dejarán escapar sus anécdotas hasta dibujar una realidad que nadie se atreve a formular con palabras entre el hielo. Nadie recuerda, pero a la vez nadie olvida. Algo blanco. Algo vivo. Algo que es imposible que haya permanecido allí durante tantos inviernos.


Cuentos entre el sueño y la vigila, de Mar Goizueta

Por Soraya Murillo.

Son dos cuentos muy cortos del universo “Reina en el mundo de las pesadillas” escritos por la misma autora y premiado por Amaltea. Fue reseñado por mí en este MISMO blog.

En ambos relatos aparecen protagonistas del anterior libro, sin que por ello se desvele nada de la trama, ya que son de lectura independiente. Contiene unas hermosas ilustraciones en blanco y negro de AnHer.

La autora nos dice que esta clase de historias parecen seres vivos que van desarrollándose, haciendo su camino. Las de este libro son un ejemplo, sus ramas rebasan sus cubiertas y entran en nuestra propia vida. A medida que los personajes se desarrollan, sus deseos o decisiones dan alas para que otras historias puedan tomar el vuelo. Mar, con su bella prosa, crea un efecto mariposa, donde un pensamiento dará lugar a toda una trama. Es una maravillosa forma de introducir mundos dentro de mundos.

Estoy convencida de que sus cuentos son hermosos porque ella cree en ellos. Los narra con un lenguaje de ensueño, dando la sensación de que ella misma está en ese lugar, dejándonos la esencia y el temor del otro lado. En verdad, cuando veo una imagen suya por las redes creo ver a una mujer que se niega a abandonar ese otro mundo que, como diría el escritor Lord Dunsay, “se encuentra más allá de los campos que conocemos”. Lleva la sabiduría, la tranquilidad y la paz de esos lugares que nosotros sólo conocemos por los libros, por eso estoy segura que pocas escritoras pueden narrar como lo hace ella.

El primer cuento se titula “El nacimiento de un hombre en el mar”. Nos habla de ese mar que a su manera, rinde un homenaje a un recién nacido. Pues desde siempre es sabido que el mar reconoce a los suyos.

Su segundo cuento se titula “ El último viaje”. La nieve y el miedo en un lugar invisible para los ojos humanos, donde viven unos personajes que nos enseñan el mayor sacrificio que puede hacerse por amor.

Os animo a leer la novela y estos cuentos porque ambos son sencillamente hermosos y necesitamos de la fantasía de esta escritora, su imaginación, sus bellas palabras, para evitar que sucumbamos ante tanta realidad.

Nightflyers, de George R. R. Martin

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con Nightflyers, la novela corta de George R. R. Martin, publicada por Gigamesh en una edición ilustrada y en tapa dura que es una pequeña joyita, y en la que se basa la nueva serie de Netflix con el mismo nombre.

He tardado un poco en subir esta reseña justo por ese motivo: Una vez terminada la lectura, quise ponerme con la serie para poder comparar, comprobar que nivel de rigor había en la adaptación y ver como una novela tan corta y que va a lo que va, podía dar de si toda una puñetera temporada de diez episodios y a saber. El resultado, os lo podéis imaginar… La serie, comparada con el libro, es un mojón, tal cuál y sin medias tintas.

No, no soy un hater ni hablo sin argumentar. La cosa es bien simple: La novela da para lo que da. Partiendo del argumento original, los personajes que aparecen en el texto y lo que sucede, el resto de las tramas en la adaptación audiovisual es puro relleno, añadidos que no aportan más que paja y que en cierto modo, llegan a desvirtuar el propio espíritu de la novela, convirtiendo una historia donde el minimalismo escénico, la sensación de abandono y soledad y la claustrofóbia que acecha a los pocos personajes, acaban convertidos en un concurrido carnaval sin chicha ni limoná.

Dejando a un lado la dichosa adaptación, que solo me ha reportado desesperación y flojera, centrémonos en lo que toca, donde si que hay cositas chulas que señalar.

Para empezar, recordar a nuestros lectores que en lo que se refiere al amigo Martin, hay vida más allá de Juego de Tronos. Y es que antes de que Canción de Hielo y Fuego lo petase, tanto en las librerías como en televisión, el autor tenía ya un amplio y jugoso recorrido, repletito de grandes y reconocidas obras dentro del género fantástico, en todas su parcelas y en especial, en lo que concierne a la ciencia ficción. Os recomiendo que os pongáis al día con ellas, si no habéis tenido ocasión, ya que os aseguro que va a ser todo un descubrimiento para los que tengáis la suerte de descubrir ahora esas ricas golosinas. Para conocer la bibliografía del autor, así como su propia historia personal, recomiendo que le echéis un ojo a los tres títulos que componen Autobiografía Literaria (Luz de estrellas lejanas, Híbridos y engendros y por último, Un corazón atribulado), trilogía publicada también por Gigamesh y de cuyos volúmenes ya hablamos aquí en su momento.

En Nightflyers, Martin nos ofrece una historia sencilla, pero efectiva, que justamente se mueve entre los tres grandes frentes de la literatura de género, ya que partiendo de una premisa puramente enclavada en la ciencia ficción más clásica, añade elementos fantásticos en forma de mitos y leyendas y convierte ese viaje espacial en una novela de fantasmas o más bien, en algo similar a una mansión encantada, en la que no se priva de incluir algunos momentos gore, de los que salpican.

Para los amantes del género fantástico, resulta difícil no encontrar diversas similitudes a otras obras, sean literarias o cinematográficas. Las primeras, sin duda, serían la peli Horizonte Final (por el protagonismo absoluto de la nave en todo lo que sucede), La maldición de Hill House (expertos en distintas ramas encerrados en un lugar maldito), La Cosa (la paranoia, la desconfianza y el buscar un culpable desconocido entre el reducido grupo de personajes, en este caso los tripulantes) y varios más, incluyendo a la fabulosa cosmogonía creada por cierto escritor de Providence. Pero si creéis que con estos datos os acabo de reventar la lectura, que os he soltado spoilers a cascoporro, pues ya os adelanto que no, en absoluto. La novela va por derroteros muy distintos, quizá no sorprendentes, pero si alejados de la obviedad. La naturaleza de la amenaza tiene su explicación y no cae en tópicos que podríais deducir con los datos que os he dado, así que en ese aspecto, tranquilos. Tendréis que descubrirla por vuestra cuenta.

Me encanta la idea de meter a un puñado de perfectos desconocidos en un ambiente cerrado y que suceda algo horrible que siembre la desconfianza, el temor y la claustrofobia, creando una atmósfera asfixiante que hace perder los papeles a los personajes y mostrando su lado más humano y por ende, más oscuro y egoísta. Es algo que siempre funciona y si se lleva a cabo de esa forma en que sabe hacerlo nuestro amigo Martin, pues oye, nada puede fallar.

El autor se maneja de maravilla en las distancias cortas (quién lo iba a decir, ¿verdad?), con una historia que, insisto, es en esencia simple, pero efectiva y muy bien ejecutada, que cumple con lo que pretende y nos deja bastante satisfechos.

Por poner una pega (que en realidad no es tal, si no más bien un deseo mío), es que me ha faltado profundizar en los Volcryn, pues considero que el mito y todo lo que conlleva, tiene muchísimo jugo por exprimir y podría desarrollarse algo increíble partiendo de la idea que nos presenta y todo lo que viene después.

Mención especial al personaje de Royd Eris, el capitán de la nave, que desde el primer instante se lleva toda nuestra atención, debido a su peculiar comportamiento que no hace más que ponernos la mosca detrás de la oreja y que, en definitiva, es el principal protagonista, junto Melantha Jhirl (me ha costado empatizar con ella, a causa de ese continuo alarde de superioridad, real y demostrada, pero no menos cansina), los Volcryn y por supuesto, la propia nave.

Por último, quiero destacar las fantásticas ilustraciones interiores de David Palumbo, que capta con todo detalle algunos de los momentos y plasma la angustiosa ambientación que se respira en la nave.

En definitiva, hacedme caso: Pasad un kilo de la serie, que no es más que un bodrio, y metedle mano al libro, una lectura breve, pero que os va a molar. Palabrita de niño pelón. Terror espacial del bueno, tal cuál.

CINE: Green Book, de Peter Farrelly

Por Fernando Codina.

Los americanos, que son tan listos para las cosas del cine, definirían esta fantástica película con poco más de dos palabras: “Road movie” (película de carretera)o o “Buddy movie” (película de amigos). Porque en el fono, es precisamente lo que es, una mezcla magistral de ambos géneros, con el añadido de ser una historia real.

Es el producto de mezclar a un matón italiano, que actúa de encargado de seguridad y camarero en un prestigioso club nocturno (ni más ni menos que el Copacabana), con un famoso pianista clásico (que vive encima de la sala de conciertos del Carnegie Hall. Por culpa de unas necesarias obras de reforma y saneamiento del club, Tony Lip, interpretado por un tremendo Viggo Mortensen (en uno de su papeles más personales hasta la fecha), se queda temporalmente sin trabajo, y con una familia que mantener, se pone en busca de un empleo para unas cuantas semanas. Y a través de su red de contactos, se entera de que cierto pianista (a cargo del actor Mahershal Ali, conocido por sus interpretaciones en El curioso caso de Benjamin Button y Los juegos del Hambre: Sinsajo, entre otras) necesita un factótum (sobre todo un chófer) para una gira de conciertos por el Sur más profundo de Estados Unidos.

A pesar del desencuentro inicial (Tony es un poco racista, como fiel reflejo de su época; y el Dr. Don Shirley es una persona de color), consiguen alcanzar un acuerdo, embarcándose en un viaje de ocho semanas, durante las cuales el pianista dará una serie de recitales, tanto en prestigiosas salas de conciertos, como en las plantaciones de ricos propietarios. Es un viaje que, a pesar de estar planeado casi hasta el mínimo aspecto, no estará exento de problemas, por el intenso ambiente racista que se respira en la década de los años sesenta; lo cual dará lugar a numerosos problemas, que intensifican la relación entre ambos personajes. Son dos personas muy diferentes entre sí que tendrán que hacer frente al racismo y a los prejuicios, pero a las que la bondad y el sentido del humor unirán, obligándoles a dejar de lado las diferencias para sobrevivir y prosperar en el viaje de su vida. Cabe señalar que el famoso “Green Book”, o libro verde que da nombre a la película, es una guía de hoteles, alojamientos, bares y restaurantes que en el Sur dan acogida a viajeros negros.

Es una película que tiene grandes momentos cómicos, como por ejemplo la primera vez que Don Shirley prueba el pollo frito estilo Kentucky dentro del coche, a pesar de todas sus reticencias a comer con las manos (cómo no, es en un pequeño local de la cadena Kentucky Fried Chicken); o la llamada que hace madrugada al fiscal general de Estados Unidos para que les saque de una comisaría de mala muerte en la que han sido detenidos. También destaca, por su frescura, el improvisado concierto de jazz que da en un local solo para negros, al que se une toda la pequeña orquesta. Pero también otras que reflejan la dura realidad, como cuando le indican, en mitad de un concierto en una plantación de algodón, que puede usar las letrinas de los negros, al pie de un árbol, pero no los aseos de invitados; o cuando decide suspender un concierto en un hotel de lujo porque no le dejan acceder al mismo restaurante donde se tiene que celebrar la actuación.

Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony Lip, se crio oyendo hablar del mítico viaje de su padre con Don Shirley; y cincuenta años más tarde la ha podido plasmar en una gran película, en la que trabaja como actor, guionista, productor y director. “Desde joven, quería ser cineasta y contar historias, y esta era una gran historia que me contó mi padre. Formaba parte del acervo familiar, pero también sabía que era una historia importante sobre dos personas muy distintas que se juntan y se cambian mutuamente la vida.” Para su padre, Tony Lip (se ganó ese apodo por su gran labia y capacidad de convencer a la gente para que hagan cualquier cosa; aquí le llamaríamos “piquito de oro”), ese viaje le abrió los ojos sobre la dura situación de los afroamericanos y el aluvión de humillaciones y de peligros muy reales por culpa de las leyes raciales (entre otras las leyes segregacionistas de Jim Crow, mencionadas en la película), donde existía incluso el toque de queda. Fue algo que le abrió los ojos, al mismo tiempo que le hizo reflexionar sobre un problema mucho más evidente en el profundo Sur.

Green Book” es una de esas películas necesarias, incluso en nuestros días, porque reflejan una realidad que en ciertos aspectos no ha cambiado demasiado en el último medio siglo, tanto en Estados Unidos como en otros muchos países. Porque habla de los prejuicios, de la discriminación, de la lucha por la igualdad, y de la esperanza. Temas todos ellos de la máxima actualidad. Si eres negro y pobre, tus posibilidades de tener una vida digna serán muy complicadas. Si eres negro y rico, o si tienes un don especial, como es el caso del doctor Shirley, puedes convertirte en un juguete de los blancos, pero con el riesgo de ser rechazado por los de tu raza. Es por lo tanto también la historia de un viaje que cambiará las vidas de ambos protagonistas, convirtiéndose al mismo tiempo en el origen de una amistad que durará décadas.

En resumidas cuentas, “Green Book” es una película sumamente recomendable, hermosa y pausada, en una época en la que cada día resulta más difícil encontrar muestras del CINE con mayúsculas.


Reseña de Himeko y otros cuentos lúgubres, de Miguel Aguerralde.

Por Jorge Herrero.

En esta pequeña antología, Miguel Aguerralde brinda al lector cinco relatos bien distintos entre ellos, pero con un nexo en común: todos pertenecen al género del terror. Cinco historias a cada cual más variada. El autor se mueve como pez en el agua en un género donde ya ha mostrado de sobra su calidad, con relatos y novelas. Todos los relatos son de un nivel bastante alto, son amenos y rápidos de leer, gracias a un estilo y ritmo muy visuales y cinematográficos, dando la sensación en todos ellos de estar viendo una película o un capitulo de una buena serie de terror. Se nota, y mucho, la amplia trayectoria del escritor, que cuenta ya en su haber con un buen puñado de novelas, y donde no le ha temblado el pulso a la hora de atreverse con varias temáticas, desde el terror, pasando por la novela negra, el thriller y los zombis, hasta atreverse con la novela infantil y también la romántica, saliendo muy bien parado de todas ellas.

A continuación, el lector se encontrará con un pequeño resumen de cada uno de los cinco relatos que forman parte de esta antología.

-Himeko:

Muy buen relato para abrir la antología, directo, ameno y rápido de leer. Una ambientación muy bien conseguida, con momentos muy bien logrados, y una historia clásica de fantasmas japonesa, que una vez leído deja buen sabor de boca. Con un estilo muy visual, marca de la casa, es un ejemplo de lo que comentaba más arriba, la sensación de estar disfrutando de una buena película de terror o del capítulo de una serie.

-Nuestra señora de París:

Historia que se lee en un suspiro, muy lograda y donde el lector se meterá en la piel de la protagonista, gracias a la forma en la que está contado el relato. Versión del autor del clásico El jorobado de Notre Dame.

-Matadme:

Trepidante y muy entretenido relato donde el autor vuelve al tema de la licantropía que tan buenos resultados le dio en Laberinto. Historia que te mantiene en tensión y que podría convertirse perfectamente en una novela. Con un ritmo muy cinematográfico.

-Mutación:

Inquietante relato, donde se cuenta como un escritor intenta superar un bloqueo que le impide volver a crear historias. Una trama que va a más y que conforme avanza, se va convirtiendo en algo muy distinto a lo que parecía en un principio. Tiene varios momentos de esos que te va dejando mal cuerpo, hasta un final no apto para estómagos delicados. Un gran relato, de los mejores que he leído del autor.

-El callejón de la sangre:

Relato ambientado en la isla de Lanzarote, donde se cuenta el viaje de dos hermanos a esta isla, en unas vacaciones que serán de todo menos tranquilas y donde nada será ya lo mismo para ellos. Relato entretenido, ameno y con un ritmo que no da tregua. El más corto de todos, pero no por ello menos intenso. Y con un final a la altura del resto en la historia. Un buen final de antología, que deja muy buen sabor de boca.

Estamos ante una antología corta pero muy intensa, que al contar tan solo con cinco relatos, se lee de una tacada, y que gracias a su formato (es un bolsilibro), es ideal para llevarlo a cualquier parte, ya que apenas ocupa sitio y se puede leer en cualquier lugar. Si le tuviera que poner algún “pero”, no sería a su calidad ni nada por el estilo, solo que se me hizo algo corta. En definitiva, Himeko y otros cuentos lúgubres es un muy buen libro, ideal para todos los amantes del terror, en su vertiente de relatos. Fácil de leer y que una vez terminada su lectura, dejará al lector con un muy buen sabor de boca. Otra muestra del buen hacer de un autor que es garantía de calidad y que nunca defrauda. Totalmente recomendable.

Sinopsis:

El viento mece las copas de los cerezos en un paraje remoto sumido en la niebla del tiempo y el misterio, allí donde se esconden puertas que jamás deben abrirse.

Y es que algunos terrores se niegan a dormir cuando apagamos la luz.

Entre las páginas de Himeko y otros cuentos lúgubres se esconden fantasmas de antaño, licántropos modernos, insectos repugnantes y los ecos de uno de los personajes literarios más desconocidos del imaginario fantástico. Una colección de historias lúgubres que recorren el Japón feudal, la Ciudad de la Luz o la hermosa Villa de Teguise, antigua capital de la isla de Lanzarote.

Cinco cuentos para leer a media luz, que dan una muestra del trabajo de Miguel Aguerralde en lo referente al terror en dosis pequeñas, que nos muestran mucho más del autor de lo que parece.

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