-EL CÍRCULO- PASO 7: EL DÍPTICO SADAKO 3D Y EL CORTO FAN FILM.

Un nuevo capítulo de la serie de artículos dedicados a la franquicia The Ring, de mano de José Luis Carbón.

NOTA: A pesar de que en la entrega anterior se anunciaba ésta, la séptima, como la última entrega, se ha preferido hacerla en dos partes, por lo que en este artículo se analizarán (añadiendo notas sobre el corto RINGwhispers):

-2012 –Sadako 3D -director: Tsutomu Hanabusa

-2013 –Sadako 3D 2 -director: Tsutomu Hanabusa

-2015 –RINGwhispers -directores: Todd Kaumans, Jesse Stipek

En el 2012 el director japonés Tsutomu Hanabusa, especializado hasta ese momento en comedias románticas, dirigió Sadako 3D, film que al tener las temibles 3D en su cabecera ya muestra su objetivo primario: puesta al día la historia original de The Ring, versión Hideo Nakata, con la tecnología de las 3D para crear ese efecto de profundidad que creará más terror (1) en los espectadores. No es este el lugar para analizar el cine en 3D de los últimos años, casi se diría desde el estreno de Avatar en el 2009, dirigida por James Cameron, y juzgar cómo en estos años se ha finiquitado la asistencia a las salas que han proyectado films en ese sistema (muchas veces una 2D reconvertida a 3D), con causas tan diversas como que las películas se ven más oscuras, son más caras, hay muy pocas escenas donde se pueda ver esa pretendida profundidad, y en definitiva, que la tecnología ha de estar al servicio de la historia y no usar un efecto tridimensional (como podría ser cualquier otro) de forma gratuita. En definitiva, las 3D se han relegado para las salas Imax y en determinadas películas de animación. Como diría Sarah Connor: el futuro está por ver.

Que sea el cine de terror el que haya sido considerado idóneo para el uso de las 3D (sólo hace falta recordar algunas muestras tan curiosas como divertidas en films como Cat-Women on the Moon1953, de Arthur Hilton, Los crímenes del museo de ceraHouse of Wax, 1953, de André de Toth, o Crimen perfectoDial M for Murder, 1954 del mísmisimo Alfred Hitchcock) no es excusa para sólo usarlo en las escenas donde se ha de lanzar cualquier tipo de arma u objetos al espectador.

Como dice el cartel: “No te has asustado hasta que has sido asustado en 3D”

Hay, como menciona el citado James Cameron cuando estrenó Avatar (2009), o Alfonso Cuarón con Gravity (2013) (2), un motivo primordial para usar bien las 3D: hacer sentir al espectador que estás inmerso en el lugar donde transcurre la acción y vivir con ello una maravillosa experiencia sensorial. Bien, si hay algún espectador que no se haya sentido inmerso dentro de los desiertos árabes en Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia,1962, David Lean), en la habitación de la poseída Regan en El Exorcista (The Exorcist, 1973, William Friedkin), o pasillos y salas en la academia de baile en Suspiria (Suspiria, 1977, Dario Argento) o en las inmensas montañas verdosas o nevadas en la trilogía El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings, 2001-2003, Peter Jackson), igual es que tiene un problema de percepción. No se trata de ser un enamorado del séptimo arte, llamadlo friki si queréis, para poder ver cómo la fotografía, la música, la interpretación, el vestuario, el maquillaje, el montaje, el sonido, los efectos visuales, la trama argumental… en definitiva, lo que viene siendo…el CINE, sí, ese arte que aglutina todo eso para que podamos estar ahí dentro, en cada una de las ficciones que nos proponen directores, escritores, actores, músicos… Y es por eso que, ahora ya llegamos a nuestro film, las películas de terror pueden ofrecer, a priori, ese algo más que cualquier drama o comedia pudiera dar: un casa claustrofóbica, un bosque enigmático, o en el caso de Sadako 3D, el pozo desde el cual fue lanzada Sadako, primera escena de la película, y primer efecto buscado: que el espectador pueda sentirse en el fondo y pueda ver cómo el cuerpo de una joven cae. Por supuesto, el visionado en 2D crea un efecto si no risible sí tosco, de esos en los que la escena en sí muestra el truco de una forma tan evidente que nos hace pensar en el truco en sí, no en el momento, la escena, la trama. (3)

¿Qué Sadako 3D es mala?             ¿En serio?

Y precisamente la trama (adaptando las línea argumental básica de la novela de Koji Suzuki en la que se basa S, publicada en el 2012 y con el guión escrito por Tsutomu Takahashi y la ayuda del propio Suzuki ), nos muestra cómo un joven lanza a un pozo a una joven, en esa primera escena que no hace recordar cómo empezó todo, cómo el mal del hombre hizo que Sadako usara sus poderes para atormentarlos. Ahora es la nueva generación de los videos compartidos en Internet lo que hace que el video maldito pueda llegar a cualquiera, en principio. Aunque aquellos que se atrevan a verlo (¿hay más tentador para ver que el no-veas-esto-que-es-peligroso? El video es visto por un grupo de jóvenes que mueren mientras una voz susurra “tú no eres el elegido”. Las muertes no harán más que empezar. Al ver el film me recordó escenas del tono de Destino final 5 (Final Destination, 2011, Steven Quale), curiosamente, un film que se proyectó también en 3D, film de la irregular saga Destino Final, donde la muerte, también, es uno de los personajes principales.

La investigación policial, como en todos los films de la saga, se encuentra dando palos de ciego ante los hechos paranormales que se muestran. Y es una profesora, Akane Ayukawa (interpretada por Satomi Ishihara, de forma correcta cuando no está asustada y de forma genial cuando grita de terror, cual scream queen clásica…ayyyy ese grito de Marion Crane en la ducha será siempre imitado y homenajeado!!!) la que descubrirá qué hay en el video (su alumna Risa está obsesionada con el video) y como afecta a su vida. La trama se complica cuando vemos en flash-back cómo Akane tenía poderes siendo niña y tras ver parte del video parece que ella es la elegida: y es aquí cuando las lagunas (por no decir mares) de guión se empiezan a notar.

¡La madre que me parió!                  ¡¡¡¡¡¡WTF!!!!!!

Hay algo interesante en este film fallido: cuando las alumnas intentan entrar en Internet o en sus móviles para ver el video, una vez localizado, al clicar, sale la nota Error 404, es decir, uno de los errores más habituales cuando tratamos de entrar en una página o contenido concreto, sea video o documento. Si lo pensamos fríamente, lo que sentimos cuando nos encontramos con este error es un cabreo mayúsculo. En el caso que nos ocupa la imagen de ese error crea suspense y en esos momentos la cinta gana algunos puntos.

El resto de la cinta es un delirio surrealista en el momento en que aparecen numerosas Sadakos cuales arañas/saltamontes gigantes ávidas de sangre, que persiguen a Akane en una sucesión de imágenes que se alejan del suspense y puro terror que ha sido la esencia de esta saga. Con fallos narrativos, pero sobre todo el hecho de que no sea entretenida el intento de reinicio de la saga, Sadako 3D tiene algo a recordar extra cinematográficamente: la impresionante campaña publicitaria que en el año de su estreno, el 2012, recorrió las calles de Tokyo. Viendo las fotos, sobran las palabras:

¡¡Viene a por ti, Bárbara!!                                                                   ¡Ya están aquiiiiiiiii!!

Movidos por el éxito de la película en Japón, la secuela no se hizo esperar en Sadako 3D 2 dirigida de nuevo por Tsutomu Hanabusa y con los nuevos guionistas Daisuke Hosaka y Noriaki Sugihara ayudando al creador del mundo de The Ring, el escritor Koji Suzuki, que ya escribiera la novela S, de la cual parte la trama principal.

 

Como hemos comentado más arriba, el éxito comercial (que no crítico) hizo que Sadako volviera a lucir en pantalla, pero esta vez en la mirada de una niña de cuatro años: la hija de Akane, la joven profesora de Sadako 3D. Y cual remedo de La Profecía (1976, Richard Donner) la niña, Nagi, cuidada por Fuko, la hermana de Takanori Ando, el supuesto padre al haber tenido una relación con Akane, se convierte en la personificación de Sadako y la muerte se propaga allá donde ella está: amiguita de la guardería, la niñera…junto a todos los que ven su móvil y una señal interfiere en su sistema haciendo que se vuelvan locos sedientos de matarse o de matar en algunas ocasiones (muestra más de la incoherencia narrativa, tanto de ésta como de su predecesora…¿la maldición puede llegar a cualquiera?).

Pero sorprendentemente, y, como digo, a pesar de que estamos ante un nuevo intento fallido de hacer resurgir la maldad de Sadako, la secuela es mucho más divertida que la anterior entrega, aunque sea por la mezcla de homenajes o copia descarada de otras cintas de terror: aparte la mencionada La Profecía tenemos unos momentos que nos recuerdan a los giallo más setenteros como la espléndida escena en la que una joven se suicida clavándose un cuchillo en el ojo con un plano en el que vemos a la niña en plan pose-Sadako o aquella en la que Nagi toca la pantalla de un televisior creando el caos a su alrededor en todos los que están usando el móvil en copia absoluta de la niña Carol en Poltergeist (1982, Tobe Hooper), film muy referenciado en toda la saga. (4)

   ¡Veo, veo!                                                                                       ¿Qué ves?

Suele ocurrir que tras visionar una cinta fallida, la visión de otra un-poquito-mejor nos hace ver más cosas positivas. Y eso a mí me ha ocurrido con Sadako 3D 2, y sobre todo, por la planificación de algunas escenas previas a los asesinatos, de esas en los que los personajes están pensando algo, ensimismados ante una ventana, justo aquellas en las que el plano, el montaje, el tono hacen presagiar otra película. Pero naturalmente eso se desvanece en poco tiempo. La música de Kenji Kawai, responsable de Ring (1998) y de Ring 2 (1999), aporta dramatismo y los consabidos ambientes sobrenaturales con sus sintetizadores electrónicos. Pero, desgraciadamente, el uso abusivo de las tonalidades azules y el buscar los trucos de efecto en escenas de susto fácil (la escena en la que Fuko se esconde debajo de la cama huyendo de Nagi, es brillante…hasta que aparece el susto fácil!!!).

  ¿Quieres jugar conmigo?

Es triste ver cómo una saga que tenía títulos interesantes acaba en un díptico 3D que hace que todo aquello que provocaba miedo, en el sentido más original de la palabra, es decir, esa angustia ante lo que te acecha a ti o a tus seres más queridos, se pierde ante el terror de los efectos, muchas veces risibles, y un argumento lleno de incoherencias narrativas, repitamos también risibles.

Antes de pasar al siguiente film de la saga, reseñar que en el 2015 apareció un corto en You Tube como homenaje al film The Ring versión Verbinski del año 2002. Este corto (5), escrito y dirigido por Todd Kaumans y Jess Stipek, se tituló RINGwhispers y es un fan film, es decir, un corto realizado por fans con muchas ganas de homenajear o seguir las historias de sus películas o personajes preferidos.

  Susurros…                                       ¿Has salido del pozo, Samara?

En el caso que nos ocupa, el corto juega bien sus bazas al presentarse como una secuela directa del primer remake norteamericano. Como reza el subtítulo: Han pasado tres años desde que Rachel dejara encerrada a Samara el en pozo. Pero varias desapariciones en Moesko Island hacen que Rachel vuelva allí … donde empezó todo, por supuesto. Corto muy bien filmado, con el tono de la cinta de Verbinski, las tomas aéreas, la interpretación de Lauren LaPlante para el papel de Rachel, casi un clon de Naomi Watts, y sobre todo el sorprendente final (que no desvelaré) dando pie a teorías diversas sobre cómo se desarrolla la maldición.

versión Verbinski                                                                versión RINGwhispers

Y hasta aquí, nos hemos quedado a las puertas de la última entrega de esta amplísima saga. En la entrega número 8 analizaremos: Sadako vs. Kayako (2016, Kôji Shiraishi), Rings (2017) y una valoración final sobre toda la saga.

NOTAS:

  1. Tema de debate: ¿qué da más terror? Se alude casi siempre en los estudios cinematográficos que el terror más auténtico es el sugerido, por lo que nos situamos en esa frontera tan fina entre el susto de barraca o feria (sin que haya ironía o sarcasmo en ello, de hecho es su función primaria) y la perturbación de aquello que no comprendemos (cualquier escena típicamente lynchniana valdría).

  2. Precisamente en estas dos películas citadas, tanto Avatar como Gravity, el efecto tridimensional está integrado en el argumento: un mundo nuevo, el espacio exterior, lugares donde la percepción juega ese papel tan importante.

  3. Que la tecnología ha de ir pareja a la narrativa es algo que se estudia perfectamente en la ya imprescindible Historia del Cine de Mark Cousins, publicado en 2004 y edición castellana en el 2005 por Blume. Anotar asimismo el grandioso estudio en 15 capítulos de su Historia del cine: Una Odisea del 2011 y editado por Cameo en el 2014.

  4. Y ya anotado en la entrega 3 al hablar de The Ring (1998).

  5. Podemos ver el video en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=C-F0UGWYRHI

El Círculo. Paso 6: El remake americano, el corto y la secuela

Nuevo capítulo de la serie de artículos sobre The Ring,  el mayor icono de cine de terror asiático y que viene firmado, como siempre, por José Luis Carbón.

 

En este nuevo capítulo, se analizarán:
-2002 -The Ring (La Señal) -director: Gore Verbinski
-2005 -Rings -director: Jonathan Liebesman
-2005 -The Ring 2 (La Señal 2) -director: Hideo Nakata

Siguiendo con nuestro estudio del universo fílmico de The Ring, nos encontramos en un punto interesante, a la vez que crucial: la internacionalización del mito de Sadako. Ya vimos (1) cómo el hecho de que en el mismo cine asiático ya se hiciera el primer remake (The Ring Virus, 1999, dirigida por Kim Dong-bin) plantea el tema de la normalización mítica que recibe el personaje de Sadako. Por eso, ya podemos decir que con la nueva versión norteamericana, The Ring (La Señal) en el 2002, Sadako, o, lo que será ahora Samara, la historia de The Ring se verá en todo el mundo.

         Cartel original del film

Dirigida por Gore Verbinski, el nuevo remake fue una coproducción con Japón y la DreamWorks se encargó de occidentalizar a Sadako como Samara, de cambiar las localizaciones, de cambiar la idiosincrasia general de una cultura por la historia general que podría pasar en cualquier parte del mundo (occidental) (2). Fue tanto el éxito internacional, que hizo que mucha gente se interesase por la versión original japonesa, o sea, la versión de Hideo Nakata Ringu (1997), convirtiéndola en lo que hoy es ya una película de culto, y hasta en el mismo Japón el éxito arrollador hizo que Koji Suzuki volviera a estar de moda con su saga de novelas sobre Sadako.

Para el detalle: Koji Suzuki ayudó en las labores de guión (que es algo así como revisor de aspectos relacionados con la trama sobrenatural) a los guionistas Ehren Kruger (guionista que también se encargó del corto Rings del cual nos ocuparemos en unos párrafos y de la secuela The Ring 2 de Hideo Nakata) y Scott Frank (guionista que tiene en su currículum esa maravilla para los x-meníacos titulada Logan). En los USA se abrió la veda para nuevos remakes de films japoneses como The Grudge (2002, Takashi Shimizu) o Dark Water (2002, de nuevo con nuestro ya amigo Hideo Nakata).

Por supuesto, la pregunta que nos podemos hacer es si el éxito de una película como The Ring (La Señal) viene motivado por el hecho de que la película japonesa no fuera tan conocida. De hecho, un dato muy significativo se ha de señalar: el film de Verbinski se estrenó en los USA el 2 de octubre del 2002 (¡Qué buena la página IMDb que nos recuerda estos datos!) y el de Nakata…¡no tuvo estreno cinematográfico! Se estrenó directamente en video y DVD el 4 de marzo del 2003, es decir, después del éxito del primero. En este sentido, la originalidad de la obra, argumento principalmente, es escasa. El aspecto visual es otra cosa. Los hay quienes alaban su propuesta y los que tranquilamente se la despachan con un “es una burda copia de la original japonesa”. Obvia decir que nos encontramos con aspectos positivos y otros negativos.

Por la parte negativa nos encontramos con el argumento por todos conocido (iré rapidito: Una adolescente muere en extrañas circunstancias. Su tía, Rachel Keller, periodista, investiga su muerte. Llega hasta una cabaña donde estuvo su sobrina con unos amigos. Vieron una cinta de VHS. Rachel la ve. Al instante recibe una llamada telefónica en la que se le anuncia “siete días”. Se inicia la investigación, con la ayuda de su novio Noah, por descubrir quién hizo el video y para romper la maldición. Y digo negativa porque si ya has visto la cinta de Nakata, ya no vives el suspense de la misma manera. Hitchcock hizo conocedor al espectador de hechos que los personajes de sus tramas no conocían por lo que en muchas ocasiones creaba el ambiente propicio para participar en lo que estás viendo, de tener ganas de gritarle al protagonista que se dé la vuelta porque el asesino está escondido, o que vaya más despacio… en definitiva, de tener empatía y estar pendiente de lo que va sucediendo.

          Rachel ya intuye que algo no va bien.

El público que vio el film sin conocer la historia de la novela, el film de Nakata, o cualquiera de las versiones posteriores antes de la película que estamos comentando, notó como originales y terroríficas escenas (no todas, eso es cierto) que son un puro calco (lo del homenaje lo dejamos para Quentin Tarantino) de la versión japonesa. El hijo de Rachel, Aidan, ve el video maldito, lo que lleva al sufrimiento de su madre. Y es el personaje del hijo el que se revela de mayor importancia que en su versión original. Rachel, interpretada de forma convincente por Naomi Watts, representa la idea básica del amor fraternal por un hijo, la misma que hemos visto en cada una de las versiones anteriores sobre la novela de Koji Suzuki. Que la protagonista sea una mujer (en perfecta sintonía con su homónima japonesa Reiko Asakawa) no resta un ápice al tema universal.

Respecto al personaje de su hijo, Aidan, interpretado por David Dorfman, las concomitancias con el personaje del niño Cole Sear en El sexto sentido (The Sixth Sense, M. Night Shyamalan) fueron apuntadas por más de un crítico. Y razón no les falta. Al fin y al cabo, los dos niños pueden ver fantasmas (vale: si alguien en este planeta todavía no ha visto El sexto sentido, lo siento, creo que ya ha caducado el poder hablar de ella sin hacer spoiler, por cierto qué pena que ya no se escuche en nuestros días las expresiones tan castizas de destapar o destripar el final): Aidan tiene sus presentimientos desde que ha visto la cinta de VHS, sus visiones y, sobre todo, esa dependencia de la madre en cuanto los dos son presas de la maldición que les va a llevar a una muerte inexorable. Quizás el hecho de que Hollywood, en esa especie de obsesión por querer dotar todas las tramas sobrenaturales de una explicación racionalista, propio de todo lo occidental, haya querido dar a la trama del film esa especie de hay-que-explicar-todo-para-que-el-público-lo-entienda en lo relativo a la maldición de Samara.

                  En ocasiones veo muertos…                                                    ¡Pues ya somos dos!

Quizás este hecho racional le resta un poco todo lo positivo que tenía esa trama donde a veces lo sugerido, lo interpretado, en sus versiones japonesas, era su punto fuerte. Pensemos en la historia: una joven con poderes es asesinada, pero antes de espirar traspasa a una cinta de VHS unas imágenes que son mortales para quienes la visionan porque ella misma, su espectro, saldrá del pozo del cual fue lanzada para literalmente provocarte un ataque al corazón, absorber tu alma y esencia vital, a no ser, eso sí, que hagas una copia de esa cinta y la pases a otra persona para que la visione y así sucesivamente. Es de serie B, o Z, qué más da. Es absurda en cuanto a su pura narrativa popular. Hay algo de Stephen King en esa narrativa (ya comentamos en la primera entrega cómo el autor de la novela ha sido comparado con el padre de Carrie).

En la parte positiva un aspecto es el determinante de su éxito: el tono que rodea a cada una de las escenas de la película. Hay una especie de melancolía que se nota en ciertas escenas claves como la de Rachel en el resort antes de ver el video o la de aquella en la que se encuentra en el barco antes de llegar al faro donde vivía Samara. La música de Hans Zimmer por supuesto ayuda, y la fotografía, a mi parecer, espléndida, de Bojan Bazelli, remarca en tonos fríos la naturaleza que enmarca a los personajes y les da esa fuerza interpretativa que a veces el diálogo no consigue.

         Rachel y la naturaleza. Bellísimo plano.

Y es en esa atmosfera, además, donde el tenebrismo brilla de una forma especial, en las escenas entre madre e hijo, ante el temor de la muerte inminente. El desasosiego que produce en Rachel el saber que la muerte ronda a su hijo le hace más vulnerable a todo, pero también más fuerte.

La cinta de Gore Verbinki dio pie a la consabida secuela. Pero antes, un corto, titulado simplemente Rings, estrenado directamente en DVD en las ediciones de DVD en The Ring 2 (La Señal 2). En el 2012 la edición en Blu-ray de The Ring (2002) también se incorporó este corto con una calidad de imagen y sonido espectacular. Señalar de entrada que este corto condensa en 16 minutos todo el horror y suspense que el tema de toda la saga Ring nos viene diciendo desde su primera plasmación visual, como vimos, en el año 1995.

    El omnipresente círculo

El argumento es la quintaesencia de todos los films, series o telefilms que hemos comentado: un grupo de amigos se reúnen para ver el video maldito. Hasta aquí nada nuevo que ya no hayamos visto. Lo original viene a continuación: estos jóvenes compartirán y grabarán a partir del momento en que han visto el video, en una página web, todas las experiencias extrañas que van experimentando. Tras los hechos ocurridos en The Ring (2002), el video maldito circula (y nunca mejor usado el verbo) por ahí duplicándose por doquier. Jack Pierce, interpretado de forma genial por Ryan Merriman, decide entrar en un grupo donde ven la cinta por turnos y graban todos los hechos inexplicables que les suceden hasta que no pueden más y hacen la copia del video para que lo vea otra persona del grupo. Crean una página web donde todos los que han visto la cinta escriben y muestran sus experiencias, eso sí, antes de los siete días, tope, como ya sabemos, en el que tu vida se acaba. En el grupo comentan que nadie ha llegado al séptimo día. Jack comienza a experimentar visiones que nadie más ve, y los días van pasando… Realmente es un corto que sirve de nexo entre The Ring (2002) y su secuela. Y lo hace con un look futurista muy acorde con la idea de la globalización del terror, cómo la tecnología (todo podemos grabar todo) puede ayudar a entender algo lo misterioso y de esa angustia que todos los seres humanos tienen ante la muerte. Un gran corto que todo fan de la saga no debe perderse. Jonathan Liebesman, director de la desaprovechada La matanza de Texas: El origen (The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning, 2006), imprime en Rings un ritmo desenfrenado junto con un uso muy interesante del sonido y los efectos especiales (atención al momento en que el protagonista observa como el agua cae en horizontal hacia la pared).

Como curiosidades, varias: que en un principio se pensó en una historia independiente de los films norteamericanos, que la actriz que da vida (y muerte!!!!) a Samara es Kelly Stables, la misma que veremos en The Ring 2 (2005), que el inicio de The Ring 2 (2005) sería la continuación del final del corto que estamos comentando, también, con los mismos actores: Ryan Merriman (en el papel de Jake) y Emily VanCamp (en el papel de Emily).

   Jake y Emily en Rings Jake y Emily en The Ring 2

Y es justo el final del corto el que nos permite hablar de la secuela The Ring 2, estrenada en el 2005 y cuyo director no es nada más y nada menos que Hideo Nakata, el creador del ya comentado The Ring (1998) y su secuela Ringu 2 (1999).

El inicio de The Ring 2 (2005) presenta a los ya conocidos Jack y Emily, justo en el momento en que Emily se dispone a ver el video maldito, a instancias de Jake y así salvarle la vida ya que le quedan minutos para que expire su plazo de una semana. Es un inicio prodigioso, donde el suspense que tanto ama Hideo Nakata, se muestra en todo su poder cinematográfico. Choca que el creador de la primera adaptación cinematográfica del mundo de Ringu, haya accedido a ser el director de una secuela de la que era el remake de su obra.

Cartel cinematográfico de The      Ring 2.  

Como ya señaló el escritor Darío Vilas de una forma magistral en artículo dedicado a la figura de Hideo Nakata (un verdadero estudio de su figura que todo aficionado al fantástico debería leer) para la revista de cine fantástico Scifiworld, “La Señal 2 mantiene algunas de las constantes del cine de Nakata, que se plasman en el regusto dramático de la relación entre Rachel (una correcta Naomi Watts) y su hijo Aidan (el grimoso e inexpresivo David Dorfman), redundando en el tema del abandono infantil, como ya hiciera en Dark Water (de hecho, de forma demasiado parecida, ya que hay una escena en la que el jefe de Rachel le comenta a esta que quizás el trabajo que le ofrecen sea poca cosa para una profesional de su experiencia, en un diálogo casi calcado a otro que aparecía en la cinta japonesa).”(3)

Efectivamente, ese regusto dramático domina parte de la cinta y el paralelismo con la espléndida Dark Water es más que notable a la par que interesante, en su intento de crear una atmósfera terrorífica dentro del entorno más frágil, el familiar.

Observamos, pues, que Nakata se adapta al cine USA y a la vez vuelve al tono oriental con algunas escenas. El hecho que la gran maquinaria hollywoodiense (como suele decirse) liquidase toda contención visual a la que Nakata nos tenía acostumbrado, es algo que ya se intuyó desde el momento en que se supo que se iba a hacer cargo de la secuela. Por otro lado, también es cierto que el hecho de que la figura de Samara tenga tantos minutos de gloria en el film (precisamente en el film de Gore Verbinski los puntos fuertes eran aquellos en los que sentías la presencia del fantasma de Samara) hace que pierda puntos ante lo que desde el inicio del cine llamamos suspense.

Un aspecto interesante de The Ring 2 desde el punto de vista del estudio de todas las versiones de la novela de Koji Suzuki Ringu, es el hecho de que una vez ya internacionalizada la figura de Sadako, Samara en nuestro caso para el mundo occidental, toda la historia de terror busca otros caminos por los que seguir, como es la búsqueda del origen de la maldad de Samara o la creación de un mundo sobrenatural mucho más enrevesado de lo que a priori suponemos.

Escenas como la de los venados que se detienen ante el coche de Rachel (con concomitancias con la escena del caballo en el film de Gore Verbinski) o la escena en la que Rachel ha de hacer un sacrificio y que comentaremos en unas líneas más abajo. Precisamente en todo el entramado sobrenatural que rodea a la figura del fantasma, icono del cine fantástico, y de terror en concreto, los personajes, como Rachel en film que comentamos, a pesar de ser conocedores de esa realidad no terrenal, se obsesionan por buscar una respuesta real, por solucionar el problema que tienen entre manos, la mayoría de veces por escapar (¿a dónde?), por volver de nuevo a sus vidas anteriores.

¿Qué es un fantasma? que se decía en esa cinta maravillosa titulada El espinazo del diablo (2001, Guillermo del Toro). ¿Quién es Samara? En uno de los cortos documentales (creados más como publicitarios que como estudios críticos) que forman el contenido extra del DVD de The Ring 2 titulado Samara: la creación de una figura icónica, el propio Hideo Nakata dice: “Para mí el mayor reto era cómo crear una sensación misteriosa y aterradora con la mirada de Samara.” Palabras muy interesantes porque el hecho que el cine de fantasmas, que siempre fue creado para generar el miedo, tiene, o habría de tener, esa mirada fantástica, la de los seres que están al otro lado.

Podemos sentir miedo por Samara, pero también compasión. Los descubrimientos de Rachel en la casa a la que llegó Samara, después de haber estado en un orfanato de monjas, el intento de su madre de ahogarla cuando era un bebé, la hacen tomar decisiones que tienen que ver con la vida de su hijo. Cuando va a ver a la madre en un centro psiquiátrico (interpretada por ese monstruo cinematográfico llamado Sissy Spacek) y ésta le dice que ha de ahogar a su hijo para que Samara no se quede en el mundo de los vivos, Rachel no duda en llevar a cabo su cometido, cual Abraham bíblico.

En la próxima y última entrega El Círculo: El Paso 7, comentaremos los films que completan toda la extensa saga de The Ring: los films japoneses Sadako 3D (2012, Tsutomu Hanabusa) y su secuela Sadako 3D 2 (2013, Tsutomu Hanabusa), el cruce con la saga The Grudge titulado Sadako vs. Kayako (2016, Kôji Shiraishi) y el reciente film norteamericano Rings (2017, F. Javier Gutiérrez).

NOTAS:
(1) En El Círculo: El Paso 5
(2) Veremos, en el estudio del reciente film Rings (2017, F. Javier Gutiérrez), el fenómeno de la globalización total del mito.
(3) Scifiworld, nº 57, enero de 2013, pág. 33

 

José Luis Carbón.

 

 

CINE: The Void (El Vacío), de Jeremy Gillespie y Steven Kostanski

Por Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Al consultar la página de estrenos, este film llamó mi atención por dos razones: La primera por su escasa y extraña distribución. En Barcelona solo la encontré en las salas Yelmo, en V.O.S. y un único pase diario casi a las once de la noche. La segunda llegó cuando al echarle un vistazo al tráiler, me encontré con lo que parecía una mezcolanza entre varias películas de John Carpenter y un nivel de casquería bastante generoso.

La originalidad no es su punto fuerte: Un sheriff encuentra a un hombre herido en la carretera y ante la gravedad de su estado, se dirige hacia el hospital más próximo, un centro a punto de ser cerrado por un incendio y que por lo tanto se encuentra muy corto de personal. Para terminar de complicar las cosas, los miembros de una secta rodearan el centro con muy malas intenciones. Sí, parece un remake de “Asalto a la comisaría del distrito 13”, aunque ese argumento con algunos cambios sería más o menos similar al de películas como: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero (1968), “Nido de avispas” de Florent-Emilio Siri (2002) o “Pradera de fuego” de Andrew Chapman (1998) por mencionar solo las tres primeras que se me han pasado por la cabeza.

Tampoco eso es algo que señale como un punto negativo. Hoy en día son muy pocas las películas que no recuerdan a otras anteriores. El aficionado al cine fantástico, suele estar familiarizado con el término “homenaje”, algo que puede ser un valor añadido, como el mono amarillo de “la novia” en “Kill Bill” de Quentin Tarantino (2003) que homenajea a la icónica prenda que vistió el actor Bruce Lee en la película “Juego con la muerte” de Robert Clouse (1978).

Luego tenemos films que casi parecen un remake encubierto de otros como por ejemplo el caso de las películas “Dreed” de Peter Travis (2012) y “The Raid” aquí más conocida como “Redada Asesina” de Gareth Evans (2011). ¿Plagio? ¿Casualidad? Sería complicado acusar a una de plagiar a la otra, ya que aunque el film de Evans se estrenó el año anterior, “Dreed” empezó su preproducción mucho antes. ¿Qué tiene que ver todo esto con el título que nos ocupa? Pues que sin duda The Void (El vacío), es uno de los films con más homenajes a lo largo de su apenas hora y media de duración, en especial a la obra de John Carpenter sobre todo y traerá a la mente del espectador aficionado a este tipo de cine títulos como “El príncipe de las tinieblas” (1987) y “Asalto a la comisaría del distrito 13” (1976) aunque el aficionado al cine de terror de los años 80 y 90, encontrará muchos más: “Horizonte final” de Paul Anderson (1997) , ”Hellraiser” de Clive Barker (1987) , “La cosa” de Carpenter (1982)… La lista sería bastante larga y eso es a la vez lo mejor o lo peor de la película según la disposición del espectador.

Como ya comenté, el argumento y situaciones sorprenderán poco al aficionado al fantástico a pesar de unos giros en ocasiones un tanto forzados (por no decir que están a dos pasos de caer en el ridículo). Así es fácil que algunos salgan con la sensación de haber asistido a un refrito cutre, a un corta y pega de secuencias de varios de los títulos míticos del cine fantástico de los años ochenta y noventa, sin demasiado sentido. Mientras que el espectador que acuda con la mente abierta y sabiendo a lo que va a exponer a sus retinas, disfrutará de una película con un buen ritmo, una gran ambientación y a un desfile continuo de homenajes a títulos míticos del género auxiliado por unos FX´s más que decentes (aunque en la parte final abuse un poco de la oscuridad). Las actuaciones no puede decirse que sean memorables ni creo que lo pretendan.

En resumidas cuentas: a mí me ha gustado, dejándome sensaciones similares a otra película que juega con cartas parecidas: “La cabaña en el bosque” de Drew Goddard (2012). Si no buscas un argumento sorprendente, sino simple entretenimiento y eres fan del cine fantástico de las últimas décadas, es muy posible que disfrutes de una película, que en mi opinión mereció mucho mejor trato por parte de las distribuidoras.

Más info sobre la película, AQUÍ.

.

CINE: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

Tengo que darle las gracias a Lluís Rueda, escritor, editor en Hermenaute Ediciones, cinéfilo y buen amigo, por descubrirme esta jodida obra de arte: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

Un film tan arriesgado como imprescindible, con una atmósfera onírica y asfixiante, en algunos momentos realmente claustrofóbica, no por lo que se ve, sino por la sensación de paranoia que provoca en el espectador. Una fotografía nada convencional, inquietante, que funciona como un elemento más, en perfecto binomio con un guion que sobresale por méritos propios, alejándose de los clichés ya harto manoseados del género, para inducirnos en ese estado de desasosiego, con el que logra a la perfección sumergirnos en una situación de tensión creciente y absoluta, en el que todo, hasta lo más normal, nimio y natural, nos parece una amenaza, un peligro, algo que nos acecha y que se manifestará en cualquier instante. La supuesta normalidad se ve desde una perspectiva que nos chirría, en la que algo falla, se torna densa, casi surrealista, deformándose ante nuestros ojos incrédulos. Lo cotidiano, como aquello que nos inquieta, que nos hace desconfiar, mutando, transformándose en lo imposible.

 Horror, misticismo y ciencia ficción. El infierno es repetición, la imposibilidad de cambiar, de avanzar, de escapar de él. La confrontación entre el determinismo y el libre albedrío, esa comunión entre el terror existencial, los mitos lovecraftianos, la naturaleza cíclica de Samsara, el mundo de las sectas y la salvación, y la eterna pregunta de cual es nuestro papel en la vida que vivimos, si es que eso tiene alguna relevancia en el devenir del universo, resulta una propuesta atrevida y muy bien llevada, dando como resultado una experiencia opresiva y por ende, muy satisfactoria. Tenéis que verla. Con la mente abierta, dejando que os envuelva y os impregne, que contamine vuestra mente, teniendo en cuenta que no es una peli de terror al uso, sino un acto de contrición, no hacia dios, sino hacia uno mismo.

En mi opinión, es casi redonda. Casi. No alcanza la perfección por un motivo tan simple como absurdo. Esa escena final, para mi, totalmente innecesaria, pues priva al espectador de tomar su propia decisión, su propio desenlace, algo que creo que es lo que la película requería. Una sola escena, solo eso, le impide convertirse en una obra maestra. Quizás sea un detalle irrelevante, fruto de mis propias manías y preferencias, pero yo la hubiese eliminado del montaje final.

Por lo demás, ya os digo. Una obra imprescindible, que os calará, dejará poso y sobre la que rumiaréis y daréis vueltas, que no olvidaréis y a la que es probable que regreséis de nuevo en algún momento.

https://www.filmaffinity.com/es/film161501.html

Sitges 2018: Avance de programación

Un artículo de Cristina Béjar.

 

Muy buenas Incoherentes, aquí estoy de nuevo para traeros noticias frescas sobre el evento cinéfilo del año: El Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges.

No sé bien cómo deciros esto, pero esta mañana lo he flipado muy fuerte con los tres nuevos nombres de invitados confirmados, que se suman a los anteriormente mencionados en este blog (Peter Weir, Pam Grier, Traci Lords, Helga Liné y Ron Perlman): Nicolas Cage, Ed Harris y John Carpenter.

Que igual decís: “Pues no es para tanto”, pero os aseguro que yo me he emocionado. Tres iconos de mi niñez/juventud, que puedo definir en tres películas: Leaving Las Vegas, Creepshow y Halloween.

Yo ya me he hecho con mi entrada para el concierto que ofrecerá John Carpenter el sábado 13 de Octubre a las 18 en el Auditori. Las entradas no son numeradas y son limitadas, sino me equivoco tienen un precio final de 42€.

Otra cosica que me ha gustado mucho es la reiteración por parte de Àngel Sala de la apuesta por parte del festival, a películas donde las mujeres son directoras, guionistas y animadoras, roles que tradicionalmente, han sido reservados por y para hombres. Esta actitud abierta y positiva me llena de orgullo y esperanza.

En lo relacionado con la película que abrirá el festival, aún no se sabe nada, sólo que no será “producto nacional”, sino que será extranjera y, según el director del festival, sabremos más la semana próxima. Y así sin más dilación os dejo con la chicha:

Nicolas Cage y Ed Harris recibirán el Gran Premio Honorífico en un Sitges que culminará con un concierto de John Carpenter

 

 

Nicolas Cage, uno de los rostros más populares de la gran pantalla, recibirá un Gran Premio Honorífico en Sitges 2018. El actor californiano, que inició su carrera a principios de los 80, ha protagonizado éxitos de todos los géneros, con una notable predilección por la acción y el thriller. Besos de vampiro (Robert Bierman, 1989), Corazón salvaje (David Lynch, 1990), Leaving Las Vegas (Mike Figgis, 1995), La roca (Michael Bay, 1996), Con Air (Simon West, 1997), Cara a cara (John Woo, 1997), Wicker Man (Neil LaBute, 2006), Kick-Ass (Matthew Vaughn, 2010) o las más recientes Dog Eat Dog (Paul Schrader, 2016),  Mom and Dad (Brian Taylor, 2017) Mandy (Panos Cosmatos, 2018), presentadas en Sitges, son solo algunos de los títulos que han marcado su trayectoria.

 

 

El actor, productor y director estadounidense Ed Harris recibirá el máximo reconocimiento del Festival, el Gran Premio Honorífico, que también obtendrá el director Peter Weir, anunciado anteriormente. La carrera de Harris, que empezó a finales de los años 70, está llena de éxitos y grandes interpretaciones en el fantástico, entre las que destacan Abyss (James Cameron, 1989), Apolo 13 (Ron Howard, 1995), La roca (Michael Bay, 1996), El show de Truman (Peter Weir, 1998), Una historia de violencia (David Cronenberg, 2005), o las más recientes Snowpiercer (Bong Joon-ho, 2013), la serie Westworld (Jonathan Nolan y Lisa Joy, 2016) o Madre! (Darren Aronofsky, 2017).

 

 

 

Una de las figuras esenciales del cine de terror de culto de las últimas décadas, John Carpenter, será uno de los invitados estelares de Sitges 2018, donde exhibirá su talento como compositor de bandas sonoras. Las partituras de La niebla, 1997: Rescate en Nueva York, La cosa, Christine, El príncipe de las tinieblas y muchos otros títulos –además de la mencionada La noche de Halloween– sumergirán a los fans en el universo único de Carpenter. Con este concierto, que ha sido posible gracias a la colaboración de Last Tour y se celebrará el sábado 13 de octubre en el Auditori Meliá Sitges, el Festival se abre a nuevas propuestas en el campo del fantástico. La venta de entradas está disponible a partir de hoy, a las 12.30h, a través de la web del Festival. Para acceder al concierto, de aforo limitado, no serán válidas las acreditaciones del Festival.

 

Sección Oficial

Sitges 2018 ofrecerá el mejor cine de género actual de todo el mundo. El Festival ya ha anunciado anteriormente la proyección de las últimas películas de Gaspar Noé, Lars Von Trier, David Robert Mitchell, Alice Rohrwacher o Pascal Laugier, entre otros, a los cuales se suma ahora una notable lista de títulos que harán las delicias de los fans.

La producción catalana El año de la plaga –adaptación de la novela de Marc Pastor L’any de la plaga– dirigida por Carlos Martín Ferrera, se presentará en la Sección Oficial de Sitges 2018. Coproducida por Televisió de Catalunya, la cinta está protagonizada por Ivan Massagué, Ana Serradilla, Miriam Giovanelli, Sílvia Abril y Juanra Bonet.

Las cinematografías iberoamericanas pisan con fuerza en la Sección Oficial de Sitges 2018. Los films Animal, de Armando Bo II, y Muere, monstruo, muere, de Alejandro Fadel, encabezan las novedades provenientes de Argentina. La colombiana Siete cabezas, de Jaime Osorio Márquez, y la portuguesa Diamantino, de Gabriel Abrantes y Daniel Schmidt, confirman el buen momento del género en estos territorios.

De Japón llegan Inuyashiki, de Shinsuke Sato, adaptación del manga de ciencia ficción Hiroya OkuLaplace’s Witch, la nueva incursión en el thriller de Takashi Miike, y Maquia: When the Promised Flower Blooms, el anime dirigido a cuatro manos por el realizador Toshiya Shinohara y la guionista Mari Okada, que debuta en la dirección.

El cine norteamericano de factura más independiente tendrá un peso destacado en la Sección Oficial con títulos como Elizabeth Harvest, de Sebastian Gutiérrez; Clara, de Akash Sherman; I Think We’re Alone Now, de Reed Morano, con Peter Dinklage y Elle Fanning; Nancy, de Christina Choe, con Steve Buscemi; Prospect, de Christopher Caldwell y Zeek Earl, y The Man Who Killed Hitler and then The Bigfoot, de Robert D. Krzykowski.

Sitges 2018 confirma el talento de directores que han pasado por el certamen en otras ediciones, acogiendo sus nuevas producciones. Es el caso del norteamericano Jim Hoskins, que sorprendió en el 2016 con The Greasy Strangler y vuelve ahora con An Evening with Beverly Luff Linn; el francés Quentin Dupiex, director de títulos como RéalitéWrong Cops o Rubber, que presentará Au Poste!; la polaca Agnieszka Smoczynska, directora de The Lure (Sitges 2015) con Fugue; el iraní Mani Haghighi (A Dragon Arrives!, Sitges 2016) con Pig, y el canadiense Colin Minihan (Grave Encounters, It Stains the Sands Red)con What Keeps You Alive.

 

Òrbita

La sección dedicada al thriller, la acción y la aventura se abrirá con Asher, de Michael Caton-Jones, protagonizada por Ron Perlman, que estará en Sitges para presentar la película y recibir un premio honorífico. También se presentarán Arctic, de Joe Penna, con Mads Mikkelsen; Galveston, de Mélanie Laurent, con Elle Fanning; Operation Red Sea, uno de los mayores éxitos de la historia del cine chino, dirigido por Dante Lam, y The Spy Gone North, de Yun Jong-bin.

  

Anima’t

Las últimas producciones de animación estarán en el Festival, que proyectará Chuck Steel: Night of the Trampires, de Michael Mort, una sátira del cine de terror; el film ruso en stop motion Hoffmaniada, de Stanislav Sokolov; el anime Liz and the Blue Bird, de Naoko Yamada, y la brasileña Tito e os pássaros, de Gustavo Steinberg, Gabriel Bitar y André Catoto.

 

Noves Visions

La sección Noves Visions presenta una selección de títulos que exploran nuevas vías narrativas, con una destacada presencia europea, como en el caso de Domestique, de Adam Sedlák; Ederlezi Rising, de Lazar Bodroza; Involution, de Pavel Khvaleev; Luz, de Tilman Singer, o The Invocation of Enver Simaku, del alicantino Marco Lledó Escartín. De Brasil llega O clube dos canibais, deGuto Parente. Asia también juega un papel destacado en la sección con films como el japonés One Cut of the Dead, de Shinichiro Ueda; el filipino Season of the Devil, de Lav Diaz y la coproducción entre Tailandia, Hong Kong y Japón, Ten Years Thailand, dirigida de form a conjunta per Apichatpong Weerasethakul, Aditya Assarat, Wisit Sasanatieng y Chulayarnnon Siriphol.

 

Panorama Fantàstic

Con un marcado carácter independiente, Panorama Fantàstic llevará a Sitges el terror más arriesgado. Uno de los films destacados es St. Agatha, de Darren Lynn Bousman, director de las entregas II, III y IV de la saga Saw y de títulos que han pasado por Sitges, como Mother’s Day11-11-11 Abattoir. Otro conocido del Festival, el mexicano Isaac Ezban (El incidente, Los parecidos) presentará Parallel. Otras producciones destacadas que se podrán ver en esta sección son A Rough Draft, de Sergey Mokritsky; Cam, de Daniel Goldhaber; Incredible Violence, de G. Patrick Condon; The Dark, de Justin P. Lange; The Liquidator, de Xu Jizhou o The Ranger, d e Jenn Wexler, muchas de ellas operas primas.

Brigadoon y Sitges Zombie Walk 2018

La sección Brigadoon anuncia la proyección de cuatro documentales destacados. Navajeros, censores y nuevos realizadores, de R. Robles Rafatal, centrado en el nacimiento y desarrollo del cine quinqui; Director Z, el vendedor de ilusiones, de Oskar Teixidor, sobre el cineasta vasco José María Zabalza; Goodbye Ringo, de Pere Marzo Font, sobre los míticos estudios de Esplugues City, escenario de multitud de spaghetti western, y La venganza de Jairo, de Simon Hernández, centrado en el realizador colombiano Jairo Pinilla, que visitó Sitges en la edición 2013.

En Sesión Especial podrá verse el capítulo El hombre que vendió su alma, integrado en la serie Mañana puede ser verdad y dirigido por Narciso Ibáñez Serrador en 1962 para la televisión argentina. Se trata de un documento televisivo recuperado y digitalizado recientemente. El clásico de Iván Zulueta, Arrebato, se proyectará en una nueva copia restaurada que se editará próximamente.

Brigadoon homenajeará al director italiano Umberto Lenzi –desaparecido el pasado mes de octubre– que en 2008 recibió el Premio Nosferatu. Entre las películas que se podrán ver, se encuentran La guerra del hierro (1983), Una droga llamada Hellen (1970) y La invasión de los zombies atómicos (1980). El Premio Nosferatu, como ya se anunció, recae en esta edición en la actriz alemana Helga Liné, que estará en Sitges presentando Terror (1963), de Alberto de Martino, y una sesión especial de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972).

 

 

La tradicional Sitges Zombie Walk tendrá lugar este año el primer sábado del Festival, que será el 6 de octubre y volverá a ser una llamada para que los zombis de todo el mundo puedan recorrer las calles de la ciudad.

 

 

 

Sitges Industry Hub

Por segundo año consecutivo, el Festival contará con la Sitges Industry  graciasal apoyo del Àrea de Mercats Internacional de l’Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC) y de Catalan Films & TV. Se trata de un espacio de acogida y promoción de actividades dirigidas al sector audiovisual profesional, y un punto de encuentro entre los profesionales presentes en el certamen. Entre sus actividades hay mesas redondas, presentaciones, masterclasses y programas de promoción de otras disciplinas con tradición dentro del fantástico (literatura, videojuegos…).

El Festival acoge la cuarta edición del Sitges Pitchbox, el evento de pitching internacional organizado conjuntamente con la plataforma online Filmarket Hub. La convocatoria, que está dirigida a largometrajes de terror, ciencia ficción o fantástico en fase de desarrollo, estará abierta hasta el 29 de agosto. Siguiendo el relevo de Guillermo del Toro en la anterior edición, este año abrirá la sesión el actor y productor Ron Perlman.

La Blood Red Carpet, una iniciativa focalizada en la promoción internacional del talento actoral dentro de la producción audiovisual nacional e iberoamericana, llega también a su cuarta edición. El programa presentará tres actores, tres actrices y tres directores noveles seleccionados de acuerdo con su prometedora trayectoria. Laia Costa, Alejo Sauras, Miki Esparbé o Bruna Cusí son algunos de los actores y actrices que han participado en las pasadas ediciones.

El programa Sitges Taboo’ks, que cuenta con el apoyo de la Federación del Gremio de Editores de España y el Salón Liber, se presenta como un paraguas que acoge diferentes acciones entre la literatura y el cine. En la edición del 2018 se presentarán cuatro obras susceptibles de ser adaptadas al cine y un proyecto en vías de adaptación. En esta segunda convocatoria, se suma la entrega del premio de ciencia ficción de la UPC y la presentación de un study case de la mano de Planeta.

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) estrenó el curso pasado el máster Cine fantástico y ficción contemporánea, en colaboración con el Festival de Sitges. Después del éxito de la primera edición, ya está abierta la matrícula para la segunda, que comenzará en octubre.

 

Libro oficial

En su 51ª edición, Sitges dedica su libro oficial al director italiano Michele Soavi, el primer ensayo en castellano sobre la figura del maestro, un cineasta inconformista y siempre innovador. Editado por la Editorial Hermenaute y bajo el título Michele Soavi. Cineasta de lo macabro, la publicación repasa la carrera de uno de los realizadores más influyentes del cine italiano de terror reciente desde sus inicios como ayudante y aprendiz de Dario Argento.

El libro, elaborado por Gerard Casau, Manlio Gomarasca, Mike Hostench, Diego López, Lluís Rueda y Ángel Sala –con prólogo de Luigi Cozzi– incluye un estudio de sus films más emblemáticos (AquariusLa sectaEl engendro del diabloMi novia es un zombi, etc.) e incide en su etapa más desconocida como realizador en los márgenes del fantástico: thrillers policiacos y melodramas nutren su etapa posterior como director de televisión. Para muchos, Soavi es el último gran talento del cine italiano, concentrando las virtudes de maestros como Mario Bava, Sergio Martino, Umberto Lenzi, Antonio Margheriti o Lucio Fulci.

  

Abonos, packs y maratones a la venta

El Festival activará la venta a través de criptomonedas en septiembre, con la plataforma digital de Slate Entertainment Group (SEG), Slatix, basada en el blockchain. La iniciativa es pionera en la industria y ha sido posible gracias a la asociación establecida con SEG, que también es impulsor de la nueva plataforma Bringe, con contenidos de ficción audiovisual y cinematográficos, que utiliza por primera vez la tecnología blockchain.

 

Apoyo a la 51ª edición

El Festival agradece el compromiso de las entidades y empresas colaboradoras: Moritz y Slate Entertainment Group (patrocinadores principales), Obra Social “la Caixa”, Domènech.Vidal y Mistinguett (patrocinadores), Meliá Sitges (patrocinador y sede oficial), Movistar + (socio multimedia), Deluxe (colaborador), La Vanguardia (diario oficial), TV3 (televisión oficial) y Motor Munich, concesionario oficial BMW (vehículo oficial).

Sitges 2018 se organiza gracias a la implicación del Ajuntament de Sitges y del Institut Català de les Empreses Culturals del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y cuenta con el apoyo del l’Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, de la Diputación de Barcelona y del Carnet Jove – Departament de Benestar i Família.

Hereditary, de Ari Aster

Un artículo de Cristina Béjar.

 

Muy buenas Incoherentes. El domingo por la noche tuve el privilegio de ver “Hereditary” (bautizada como “El Exorcista” de la nueva generación), en premiere, en la sala Phenomena de Barcelona. Pero no estará en cartelera hasta el 22 de Junio.

Antes de nada os dejo por aquí la ficha técnica:

 

Año: 2018

Duración: 126 minutos

País: EEUU

Dirección y guiónAri Aster

MúsicaColin Stetson

FotografíaPawel Pogorzelski

RepartoToni Collette, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Milly Shapiro, Ann Dowd

ProductoraPalmStar Entertainment / Windy Hill Pictures, distribuida por A24

Web oficial: https://a24films.com/films/hereditary

 

Bien, os confieso que tenía muchas, pero que muchas ganas de verla. El tráiler pintaba increíble y además la promesa de ser la nueva Exorcista (una de mis pelis favoritas de terror), era total.

La ví en VOSE, cosa que os quiero dejar clara y recomendar que hagáis, porque si hay algo que destaca en “Hereditary” es la interpretación de Toni Collette. ¡Madre mía! M A R A V I L L O S A, Collette se sale, realmente consigue que empatices con ella, que sientas su dolor, su miedo, su ira, su frustración… Esto unido a la banda sonora y sonidos ambientales, crean una atmósfera asfixiante y de muy mal rollo. Aunque, Milly Shapiro tampoco se queda atrás, la actriz que encarna a la extraña hija de la familia, me parece estupenda.

 

Toni Collette nos muestra una interpretación extraordinaria en “Hereditary”

 

Otra cosa que me gustó mucho es que no hay sustos fáciles, de esos que se sube la música de golpe, que la verdad, ya cansan bastante. No sé a vosotros, pero con ese recurso no consiguen asustarme. En cambio “Hereditary” te va atrapando poco a poco: la cinta te presenta una familia ordinaria; padre, madre, hijos adolescentes y perro. Esto  te permite conectar bastante rápido con las situaciones que viven los personajes.

 

Milly Shapiro en su papel como Charlie

 

El ritmo es bueno, tiene detalles que me gustaron mucho como el proceso que utiliza el director para que sea de día o de noche, ese sonido ambiental que parece un zumbido y que suena de vez en cuando… Detallitos que para mí, es lo que diferencia una buena película de una del montón. Aunque, hay un contra, al menos en mi opinión: la resolución. No me gustó, sentí que no seguía la línea inicial de la película y que te saca de la historia, no me pareció que ese desenlace le haga justicia. Pero como os digo, es una opinión personal.

No os voy a contar de qué va, nada de sinopsis. NO. En cambio os conmino a que vayáis a verla en el cine, porque merece mucho la pena. Nos vemos pronto 😀

 

 

Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror: Presentación

Un artículo de Cristina Béjar

 

Muy buenas Incoherentes, esta mañana me he dejado caer por la fábrica de cerveza Moritz, ubicada en la Ronda Sant Antoni 41 de Barcelona, ya que la organización del Festival de Sitges, nos había convocado allí para presentar la imagen oficial de su cartel de este año y darnos un muy breve, pero también suculento, avance de nombres de invitad@s y programación.

Este año el cartel rinde homenaje a “2001: Una Odisea en el Espacio“, el clásico de ciencia ficción dirigida por el desaparecido y siempre perfecto, Stanley Kubrick, que cumple la friolera de 50 añitos. También tendremos sendos homenajes para el género fantástico que nació en 1968, tomando como referencia “La Noche de los Muertos Vivientes” de George A. Romero, el 40 aniversario de “La Noche de Halloween” de George Carpenter y el bicentenario de la novela “Frankenstein“, haciendo hincapié en la figura de la mujer como creadora y no como ente pasivo.

Cartel Sitges 51ª edición ¿No os sentís la hostia de viej@s con todas las fechas que he puesto antes? Pues yo sí y mucho.

 

Àngel Sala nos ha contado muchas cosas, como por ejemplo el cambio de fechas para el “festi”: Del 4 al 14 de Octubre. El pistoletazo de salida será un jueves, de momento no sabemos nada sobre la obra que abrirá esta edición, pero por lo que nos han contado, en este momento hay cinco candidatas muy potentes. Lo que sí sabemos, es esto:

  • Under Silver Lake de David Robert Mitchell (“It Follows“) – Thriller con tintes paranoides ambientado en LA.
  • Lazzaro Felice de Alice Rohrwacher – Mejor guión en Cannes.
  • Burning de Lee Chang-Dong – Adaptación de una historia de Haruki Murakami.
  • The House that Jack Built de Lars Von Trier – Narración muy cruda de las peripecias de una asesino en serie. En un principio, este film no participará a concurso porque, hij@s mí@s, Trier es raro pa’ tó. Tengo muchas ganas de verla por dos motivos, uno: el revuelo que se ha organizado en Cannes y dos: este señor me tiene enamorada desde que vi “Melancolía” y “Nymphomaniac“, así que de cabeza que iré.
  • Climax de Gaspar Noé – Un musical un tanto especial, que contará con una proyección poco habitual. Puede ser divertido, ¿no?.
  • Mandy de Panos Cosmatos – Cinta de acción que cuenta en el reparto con Nicolas Cage. La verdad, es que tiene muy buena pinta.
  • Piercing de Nicolas Pesce – Thiller con toques de comedia negra.
  • Ghostland de Pascal Laugier – ¿Hace falta decir algo más?
  • Summer of ’84 de los creadores de “Turbo Kid” – Película juvenil sobre la persecución de un asesino en serie.
  • La Niut a Dévoré le Monde de Dominique Rocher – Zombis parisinos. Con esta premisa, compro.
  • Sad Hill Unearthed de Guillermo Oliveira – Documental donde veremos el cementerio de la escena final de “El Bueno, el Freo y el Malo” ¿Es espagueti western eso que huelo?
  • Aterrados de Demián Rugna – Que ha sido bautizada como el “Rec” argentino.

 

 

 

 

 

 

 

 

Por otro lado el Gran Premio Honorífico irá para el director Peter Weir, autor de títulos tan conocidos como “El año que vivimos peligrosamente”, “El Club de los Poetas Muertos” o “El Show de Truman”, ésta última, cinta que podremos ver en programación.

Para mi alegría, Sala ha anunciado que el festival dedicará una atención especial a las mujeres del género y encontramos como avance lo siguiente: Pam Grier, conocida mundialmente por su papel en “Jackie Brown” recibirá el premio Máquina del Tiempo, pero también podremos disfrutar de un homenaje a la mítica Helga Liné (“Pánico en el Transiberiano“) y de la presencia de Traci Lords, actriz que me encanta, todo sea dicho.

Otros puntos de interés a destacar es que Sitges 2018, será el primer festival de cine en aceptar criptomoneda para la compra de entradas, yo como soy pobre y de eso no entiendo, seguiré pagando con las monedillas que voy guardando a lo largo del año.

El director del festival, también ha hecho mención a la labor que hacemos los frikis que vamos a cubrir el evento durante esos agotadores once días. Ha sido un detalle bonito que piense en nuestro sufrimiento y en nuestras carreras y yo desde aquí, humildemente ruego a la organización, que por favor, pongan las cosas más fáciles y busquen otro método que no sea levantarnos a las 6  de la mañana para sacar las entradas que salen a las 7, para que a las 7 y un minuto no quede nada y te hayas dislocado la muñeca en refrescar la página. Eso sería un puntazo 😀

Hasta aquí mi resumen de lo vivido esta mañana. En Julio tendremos el avance de programación y volveré para contaros qué veremos en Octubre. Ya sólo quedan cuatro meses y cinco días querid@s mí@s, ¡sed fuertes!

 

 

EL CÍRCULO. PASO 5: EL PRIMER REMAKE Y LA PRECUELA.

Por José Luis Carbón.

En este nuevo capítulo, se analizará:

-1999 –The Ring Virus -director: Kim Dong-bin

-2000 –Ring 0 -director: Norio Tsuruta

Carátula edición DVD

En el capítulo anterior veíamos cómo el año 1999 era productivo para la saga The Ring. Y no dejamos el año 1999 porque el primer remake del clásico de Hideo Nakata apareció en Corea del Sur, aunque con una participación japonesa en su producción, con el título de The Ring Virus o Ring 0. La dirigió Dong-bin Kim y también escribió el guión. Un guión en el que no realiza una copia del The Ring, versión Hideo Nakata, sino que más bien realiza una versión coreana sobre la versión anterior y sobre la novela. Como ya comentamos en el primer capítulo de esta serie, la historia original, que nace en una novela, se versiona, se transmuta en otro arte, el cinematográfico, y en diversos tiempos (desde la primera versión -1995- hasta la, de momento, última versión -2017- han pasado 22 años) y, por supuesto, nacionalidades e intereses diferentes.

The Ring Virus se publicitó como una nueva versión de la novela, aunque la producción no escondía que el argumento iba a ser calcado a la versión de Nakata. Para ser precisos, tendríamos que especificar que es casi calcado y, por suerte, en ese margen de libertad creativa nos encontramos con un film a descubrir, un film por momentos poético y con una protagonista (aquí sí se sigue la pauta de que sea una mujer, por eso de reflejar la costumbre oriental de que una madre sea más protectora con su hija) que por momentos conecta más con el sufrimiento mostrado por el masculino protagonista de la novela Kazuyuki Asakawa.

Primer día vs…¿hace falta especificar?

El personaje de Sun-ju, periodista que investiga la cinta de VHS maldita, está interpretada por Eun-Kyung Shin. Varias de las escenas del film, nos la muestran pensativa, expectante, en los primeros días de la maldición, cuando puede tener esperanza de que termine. Pero cuando la tragedia es inminente, sus ojos, so rostro, su cuerpo entero muestra ya el sufrimiento de una madre que teme por su vida y por su hija.

Vouyerismo en directo, “Psicosis” vs Flash-back granulado en “The Ring Virus”

Como señala el ya citado Julio Ángel Olivares en su estudio The Ring: Una mirada al abismo: “A pesar de que ciertos saltos demasiado drásticos en el argumento hacen que la ilación tensional no alcance cotas de transfiguración inquietante, la ambientación y la atmósfera de la cinta están muy conseguidas, rayanas en lo etéreo.”(1). En ese sentido es de anotar aquella secuencia flash-back en la que Eun Suh (antropónimo coreano para el japonés Sadako) se está duchando y un compañero suyo la observa cual Norman Bates hiciera con Marion Crane. La música, casi atonal de Il Won, el montaje fragmentado, la fotografía granulada en blanco y negro con tonos azulados, que acentúa más las miradas entre voyeur y observada, todo, en definitiva, en esa escena, hace ver el poder de Eun Suh. Y este poder lo puede sentir Sun-ju, no en vano el uso del flash-back es original: está observando una vieja fotografía en blanco y negro donde aparecen los actores donde trabajaba Eun-Suh y de ahí a la escena citada.

The Ring Virus ha sido, injustamente creo, considerada como un simple remake del clásico japonés The Ring (1998). Y es cierto que la escena emblemática en la que Sadako sale del televisor es difícilmente superable. Aunque la escena en que Sadako es violada y lanzada al pozo nos rememora la escena en la novela, por lo que se aporta ese nuevo elemento que cinematográficamente había sido obviado. Corea versus Japón. Es cierto que la cultura coreana y la japonesa son tan diferentes que se nota en el tono de ambas producciones (2).

Cartel film Ring 0 y portada inglesa Birthday

Ya acabando ya en el año 2000 nos toca visitar la tercera producción cinematográfica japonesa tras el díptico de Hideo Nakata. Y esta vez Sadako merecía ya la historia del cómo se convirtió en el yūrei que va a atormentar a más de un ser viviente, la precuela oficial: Ringu 0: Bâsudei, dirigida esta vez por Noroi Tsuruta, y con guión de Hiroshi Takahashi, ya responsable de las cintas de Nakata. Este film está basado en la antología de relatos que forman la obra Bāsudei, titulada en inglés Birthday. El relato del cual se ha extraído la trama general del film se titula Lemonheart.

Y tras todas las versiones de las que hemos hablado… ¿qué es lo que el público demanda y el negocio del cine también? Pues naturalmente lo que se conoce como precuela, es decir, el origen de toda una historia, el cómo empezó todo. Si ya en todas las versiones anteriores, sean cinematográficas o televisivas, recordemos, siete aproximaciones al universo de Sadako, el origen de la maldición se centraba en una serie de flash-backs sobre cómo la niña Sadako ya vivió esa opresiva vida, en escenas como aquella en la que su madre, Shizuko, mostraba sus poderes de clarividencia ante un nutrido grupo de periodistas y era puesta en ridículo ante todos cuando la acusan de fraude, por lo que la pequeña provoca la muerte de uno de ellos; o aquella en la que era atacada por el doctor Ikuma y lanzada al pozo. Ahora, en Ring 0 vemos la historia de Sadako en su juventud, tras pasar un tiempo en una compañía teatral. La serie Rasen nos personificaba una Sadako fuera de lo que se habían marcado los films y todas las subtramas habían enredado mucho la historia. Ahora conoceremos la historia de primera mano, en continuación con lo marcado por las dos partes oficiales de la saga. Y, como ocurre con todas las precuelas, la historia original puede cerrar su círculo, nunca mejor dicho para esta saga.

El problema que surge ante el nuevo film es ¿de qué Sadako estamos hablando? Porque el público, que ha visto ya en siete versiones, como hemos dicho, tomará diferentes posturas ante un personaje que en su original literario era más una entidad etérea que una presencia física, y que en los films de Hideo Nakata, recordemos ahora también, The Ring (1998) y The Ring 2 (1999), se muestra como ser fundamentalmente espectral y físico en el momento de cumplir su maldición. Tras estas encarnaciones era necesario humanizar a Sadako. Ring 0 lo hace a través de la actuación de Yukie Nakama, actriz y cantante pop que por momentos consigue no sólo humanizar al personaje, sino impregnarlo de una melancolía que presagia su final.

Sadako 1: la inocencia + Sadako 2: el horror= Sadako 1 + Sadako 2

Quizá el aspecto original en la trama es el hecho de presentar a dos Sadakos, algo que no está presente ni en la novela, ni en las versiones ya comentadas en anteriores entregas. Después de que Sadako matara a uno de los presentes en el escarnio a su madre, otra Sadako hizo presencia. La cara malvada, un Mr. Hyde que va a convertir el último tercio de la película que estamos comentando en todo un festival de horror.

En este punto es cuando nos podemos preguntar si, al visionar el origen de Sadako, todo lo que hemos visto antes cobra sentido. Ya desde el primer momento que aparece en pantalla empatía hacia la joven se hace evidente en sus silencios, sus miradas perdidas. Algunos críticos han visto una mala interpretación de la actriz Yukie Nakama. Es cierto que, en algunos momentos, esta contención interpretativa no va acorde con el avance de la historia (algunas escenas que transcurren en el hospital, por ejemplo) pero no es menos cierto que la Sadako que estamos viendo es aquella que ya se está fraguando antes de su muerte y conversión a yūrei, y que por lo tanto tiene todas esas contradicciones en su interior que la llevan a ser esa joven extraña, reservada y con esos poderes que no controla del todo. Es su pensamiento interno el que Noroi Tsuruta visualiza en imágenes diurnas de gran contención narrativa: en la escena en la que está con sus compañeros de teatro en un ensayo y la cámara nos la visualiza de espaldas, sus compañeros recibiendo la noticia de la muerte de la protagonista, y tras anunciar el director que la sustituirá Sadako, todos se apartan, y el movimiento de nuestra protagonista es lento, pausado, casi como un fantasma, el que como público sabemos que llegará a ser.

Las comparaciones con el mito del patito feo son relevantes en cuanto algunos de los presupuestos son más previsibles: la compañera que tiene celos de ella, los que la ven diferente y, por lo tanto, puede romper lo que está en equilibrio. Es quizá este elemento el que resulta ambiguo en la cinta que comentamos. La división entre una Sadako buena, capaz de curar enfermos, como señala el propio padre de la joven, y una Sadako maligna, que es capaz de destrozar el teatro donde actúa Sadako, en claro homenaje/plagio (escójase el que cada uno prefiera tras ver la cinta) a la Carrie de Brian de Palma, es uno de los recursos que flojean y de los cuales se podría haber sacado más jugo. Por cierto, no deja de ser curioso que tantas veces como se dijo que Koji Suzuki era el Stephen King japonés (y nada que ver un autor con otro a no ser que los dos escriben novela fantástica de terror), sea aquí, en esa escena, una de las pocas relaciones que podemos apuntar.

Sadako en su papel

Ring 0 se nos revela inquietante y con esa atmosfera turbadora de la que forma parte todo ese universo de venganza, muerte y deseo de vivir que es The Ring. La obra que están representando en el film es una adaptación del clásico Los ojos sin rostro (Les yeux sans visage, 1960, Georges Franju), titulado aquí Máscara. Y es en esa obra de teatro, una obra dentro de otra, donde Sadako interpreta a la joven que muere pero vuelve a la vida con una cicatriz. Elementos que prefiguran lo que veremos en The Ring (1998).

Tras conocer la vida de Sadako antes de ser lanzada al pozo, ¿qué faltaba más? Conocerla mejor fuera de las fronteras japonesas o asiáticas, o sea, la internacionalización del mito. Y qué mejor que los norteamericanos para eso. Pero eso, como suele decirse, es otra historia.

En la siguiente entrega: El Círculo 6: el remake americano The Ring (La Señal)(2002) y secuela The Ring 2 (La Señal 2) (2005).

 

NOTAS:
(1) Julio Ángel Olivares Merino: The Ring, una mirada al abismo, Ediciones Jáguar, 2005, página 58.
(2) Sería interesante un estudio comparativo entre el terror chino-coreano-japonés en sus diferentes tramas argumentales y su plasmación cinematográfica

 

EL CÍRCULO. EL PASO 4: LAS SERIES TELEVISIVAS.

Por José Luis Carbón

En este nuevo capítulo, se analizarán las dos series televisivas:

-1999 –The Ring: The Final Chapter (Ringu: Saishûshô)

-directores: Fukumoto Yoshito, Hidetomo Matsuda, Yoshihito Fukumoto

-1999 –Rasen -director: Yoshihiro Kitayama

Volvemos al universo de Sadako, después de revisionar el material fílmico que la obra de Koji Suzuki dio hasta el 2000. En 1999 dos series de televisión y el primer remake, coreano, siguieron insistiendo en que no se deben ver cintas de video malditas y en el 2000 la precuela del boom de The Ring versión Hideo Nakata quiso buscar el origen de todo esa materia fílmica.

El logotipo de la productora.

El 7 de enero de 1999 la productora Fuji Television Network junto a la Kyodo Television emitió el primer capítulo de la serie televisiva basada en la novela de Suzuki titulada Ringu: Saishûshô y conocida internacionalmente como The Ring: The Final Chapter (justo dieciséis días más tarde se estrenaba en todo el país la secuela de Hideo Nakata The Ring 2). La cadena japonesa Fuji Television es importante en la difusión del anime japonés en todo el mundo gracias a Dragon Ball, Ranma ½, Yu Yu Hakusho, Rurouni Kenshin, Digimon, Hellsing, One Piece, Dr. Slump y muchas más series (algunos que tenemos ya una edad siempre recordaremos con melancolía…vale, lo diré: Heidi y Marco). El éxito de ventas de la novela de Suzuki y del film de Hideo Nakata hizo pensar a la cadena que todavía podía estirarse el chicle hasta doce capítulos. El éxito fue inmediato.                                          

El formato televisivo permitió cambiar el tiempo que disponían aquellos que se aventuraban a ver el video maldito: trece días en lugar de una semana. Pero claro está que a pesar de que se sigue la trama fundamental de la historia original de la novela (el periodista Akasawa que investiga la extraña muerte de unos adolescentes, el descubrimiento de la cinta, el descubrimiento de la maldición y cómo salvar tu vida y la de tu hijo) los cambios son necesarios por dos motivos: uno, nombrado más arriba, porque se tiene que explicar la historia en 540 minutos; y dos, el público quería ver otras tramas, una expansión del universo ringniano, que podríamos decir ya a esas alturas

La serie The Ring: The Final Chapter, a mi modo de ver, cumple bien con el objetivo de respetar la idea central de toda la historia y su tema principal, el de la muerte y cómo nos aferramos a la vida y a la vez de incorporar unas tramas argumentales que enriquecen toda la historia.

La serie es, en ese aspecto, una nueva versión de la novela, y a la vez un remake de la primera plasmación visual de la obra de Suzuki, el telefilm Ringu (1995). De hecho el primer capítulo es casi literalmente la primera parte tanto el telefilm como de la novela. Kazuyuki Akasawa (interpretado de forma convincente por Toshiro Yanagiba) decide investigar la muerte de varias personas que tienen en común el haber muerto a la misma hora y de un supuesto ataque al corazón. La investigación le lleva al descubrimiento del video maldito, su visión y, como es de esperar, la lucha contra el tiempo por conseguir la forma de evitar o vencer a la maldición.

Akasawa ante el video maldito.

Y decimos que es casi literalmente porque se añade una trama argumental que será la que dé juego a toda la serie: Ryuji Takayama (recordemos que en la novela es el personaje que acompaña a al periodista Asakawa en su investigación, y en las diferentes versiones cinematográficas y televisivas fue tomando diferentes matices; en nuestra serie está interpretado, muchas veces sobreactuado, por Tomoya Nagase) es un popular vidente que, en pleno programa televisivo sobre los poderes mentales y maldiciones, lanza una apuesta al también famoso profesor Kaneda, contrario a la existencia de tales fenómenos, en la que afirma que en una semana éste estará muerto. Junto a este personaje nos encontramos con Mai Takano (interpretada magistralmente por Akiko Yada), hermana del anterior, perturbada por un trauma infantil y que presenta una de las nuevas tramas en esta serie que se cruza con la historia de Sadako.

Uno de los aspectos que más llama la atención de esta nueva vuelta de tuerca sobre la historia de Sadako es la de que el video maldito a simple vista no lo es tal. Me explico. Antes de que el personaje de Akasawa vaya a investigar al hotel donde su sobrina y unos amigos fueron a pasar un par de días y vieran el video, una compañera de trabajo, Akiko, le comenta que está en boca de todos una leyenda urbana que afirma que un video de la famosa cantante Matsuzaki Nao (nombre real de la actriz y cantante japonesa) hace que quien lo vea se muera. Es curioso que se utilice un fragmento del famoso video-clip de la canción Shiroi Yo en un momento en que los cantantes pop japoneses eran aclamados por los fans como dioses. 

Video-clip “Shiroi Yo”

El hecho de que ese video pudieran verlo miles de jóvenes lo hacía mucho más peligroso ante la supuesta maldición. ¿Y qué papel juega Sadako en este nuevo video? La respuesta la tenemos en lo que la cultura japonesa es algo que de tanto en tanto nos tiene acostumbrados, en series infantiles o canciones pop. ¿Algún lector recuerda hace muchos años, a finales de los 90, la polémica surgida en torno a un capítulo de la serie Pokemon donde las imágenes brillantes provocaron ataques de epilepsia a cientos de niños en Japón? Un elemento que en la serie que estamos analizando es de lo más original de este universo: la imagen subliminal. Un video dentro de otro, la matrioshka que descubre Asakawa en el segundo capítulo gracias a Takayama y en el que podemos ver un bebé, una mujer mirándose al espejo y el aviso de que si ves esto morirás en trece días. El hecho de que The Ring sea la historia de una maldición, llevada a cabo a través de la visión de unas imágenes creadas por la misma Sadako, y de la lucha humana contra la muerte, no puede ser más sintomático que la visión inocente de un video-clip musical se convierta en una sentencia de muerte para quienes no han de morir todavía. Por cierto, una vez vista la serie recomiendo ver en YouTube el video-clip completo de la canción Shiroi Yo, todo un espléndido documento visual, muy metafórico y con unas imágenes muy ringnianas.

Otro aspecto que merece ser remarcado es el hecho de poder ver día a día el sufrimiento del protagonista por evitar la maldición de Sadako. Pasamos de la alegría al dar un paso positivo a la tristeza y melancolía al dar un paso en falso. Para los amantes de las series televisivas de los últimos años puede ser toda una sorpresa el poder verla hoy en día. Tiene un tempo narrativo que le va bien a la trama argumental. Los capítulos se encadenan unos a otros con un ritmo adecuado. Y a pesar de que la trama es por todos conocida, algunos capítulos son excelentes. El capítulo octavo, por ejemplo, es uno de los mejores. Todo el drama de los personajes se muestra aquí, sin estridencias, con una música coherente con los sentimientos de Akasawa, Akiko o Takayama, y con unos diálogos concisos y contundentes: Akiko le pregunta a Akasawa qué puede hacer para ayudar o dar con la solución a la maldición. Puede parecer un diálogo poco original o intrascendente. Pero para nada lo es cuando has estado conviviendo con la lucha personal de ambos protagonistas durante siete capítulos anteriores. Y el capítulo final lleva a las últimas consecuencias lo que ocurre con el hijo de Akasawa y que fue obviado en el film de Nakata.

La serie The Ring: The Final Chapter es como una versión extendida de la trama principal de The Ring. Contra todo pronóstico, y sin ser una obra maestra (ni fue esa su intención), es muy respetuosa con el material que tiene entre manos. Un material fantástico que se convierte en un drama. De hecho, podríamos hablar de un drama con elementos sobrenaturales.

El éxito en Japón de la serie hizo que una segunda parte rápidamente se llevara a cabo. Al igual que The Ring versión Nakata tuviera una secuela no oficial (que adaptaba, recordemos, la segunda novela de Koji Suzuki), The Ring: The Final Chapter tuvo como secuela la serie Rasen, producida de nuevo por Fuji Television Network. Rasen, la nueva propuesta televisiva, se alejó conscientemente de su predecesora al tener presente la vertiente sobrenatural de toda la trama y llevándola al extremo argumental en el que cada episodio iba a ser un no va más de la historia.

Rasen, la serie, orbita sobre el tema de la paternidad, omnipresente en la novela y en cada una de sus adaptaciones, tanto en cine como para televisión. Pero en este caso la paternidad es presentada de una forma especial: Ando Mitsuo (interpretado de forma convincente por Kishitani Goro), profesor en la enseñanza secundaria, perdió a su hijo al no poder salvarlo de ser ahogado en el mar, pero su mujer, ingresada en un centro psiquiátrico, lo cree todavía vivo, por lo que nuestro protagonista la visita ejerciendo todavía de padre.

Este hecho condicionará toda la trama de la serie y conectará con una parte de la novela primigenia de Koji Suzuki y con la totalidad de la segunda novela Spiral. Recordemos que ya la historia fue contada en el film Rasen (1998) ya comentado en la entrega 3.

Portada de la segunda novela de la saga.

Ver cada uno de los capítulos de Rasen, a diferencia de su antecesora, The Ring: The Final Chapter, es asomarse a un montaña rusa de tramas y subtramas argumentales que en algunos momentos pueden perjudicar el relato, pero que en la mayoría se acaban integrando en una historia que va mucho más allá que la adaptaciones anteriores: Sadako quiere vivir en nuestro mundo físico y la frontera entre la vida y la muerte se desvanece cuando la ciencia entra en acción.

Pero ahora ya no tenemos una cinta de video maldita que circula libremente para todo aquel desdichado o desdichada que quiera verla. La maldición circula por Internet. Es la primera vez que vemos que las imágenes están grabadas en un disco compacto. No podemos evitar pensar, al ver el interesante capítulo 5, en el que la maldición de Sadako puede ser enviada al mundo entero a través de la televisión, en el tema de la globalización y el terror.

¿Sadako vía WhatsApp?

Rasen se emitió en 1999. En dos años el mundo conocería un nuevo tipo de horror tras el 11-S. Ya las ficciones cinematográficas desde los años 50, en plena guerra fría, alertaban del horror universal (o lo que como sinónimo podemos decir horror norteamericano; por cierto, ahondaremos más en esta cuestión cuando nos enfrentemos al primer remake americano, en el 2002, The Ring –La Señal) a través de la radio. El medio como elemento clave en todo este entramado sobrenatural, la aldea global, en palabras de McLuhan, que Sadako necesita para expandir su maldición.

A pesar de estar producidas las dos series que estamos comentando, Rasen, frente a The Ring: The Final Chapter, muestra la ciencia-ficción de una forma mucho más patente. Será la ciencia y la tecnología la que devuelva a la vida a Sadako. Ya desde el mismo momento en que el personaje de Aihara Natsumi (interpretada por Yoshimoto Takami), exalumna de Ando e investigadora, ayuda al profesor en su búsqueda de la verdad, nos encontramos con una serie de acción, muy del estilo de las aventuras paranormales de los agentes Mulder y Scully en Expediente X (muchas de las escenas de ambos personajes son un calco de la serie de Chris Carter: búsqueda de pistas en lugares abandonados, con sus linternas en la oscuridad, tonos azulados… y que la serie fuera todo un fenómeno en Japón…¡también ayudó!).

La nueva Sadako serie

La serie contiene más dosis de terror que la precedente y está bien dosificado su uso: atención a un momento sublime del imprescindible capítulo 8, donde Ando ha de tomar una decisión trascendental en su vida privada y para el resto del mundo. Y es que el drama personal que vive el protagonista es parejo al vivido por el padre protagonista en The Ring: The Final Chapter: en ambos casos la lucha entre los deseos como individuo y el bien común con la humanidad (honor, sacrificio, elementos recurrentes en toda la tradición oriental) la sentimos, la vivimos, en una historia que, por muy fantástica que se nos antoje, conecta con todos nuestros miedos más profundos, como ya dijimos en entregas anteriores y no podemos obviar en todas las entregas, como es el de morir i/o perder a un ser querido.

Aihara y Ando.

Para todos aquellos y aquellas que quieran echar un vistazo a las dos series que acabamos de comentar, pueden visionarlas en YouTube, con subtítulos en inglés (1). La calidad no es muy buena, pero vale la pena sumergirse en dos series interesantes, curiosas, que incluso pueden asombrar en más de una ocasión, aunque también podamos ver cierta repetición de ideas tanto visuales como argumentales (algo que podríamos achacar a muchas de las series que se emiten actualmente: a mi mente vienen las dos últimas temporadas de The Walking Dead…y ya que nos animamos, descarto para esta aseveración la sublime, inclasificable y ya obra maestra de nuestro tiempo, la tercera temporada de Twin Peaks).

La que comentaremos en la siguiente entrega: El Círculo 5: el remake coreano de 1999 The Ring Virus (dirigida por Kim Dong-bin) y la precuela oficial Ring 0 del año 2000 (dirigida por Norio Tsuruta)

NOTAS:

  1. En el canal Rare Ringu se pueden ver tanto las dos series que hemos comentado y la primera adaptación de la novela que ya analizamos en la primera parte de esta serie. Ringu (1995).

 

.

CINE: ‘A Silent Voice’, de Naoko Yamada

Una crítica de Cristina Béjar

 

Muy buenas Incoherentes, hacía un huevo y medio que no escribía y es que la vida es muy perrancana y no siempre podemos hacer lo que más nos gusta. Pero eso es cosa del pasado y el pasado ya pasó y aquí estoy de nuevo para traeros la reseña de la adaptación a la gran pantalla, por parte del sello Kyoto Animation, del manga de Yoshitoki Oima, Koe no Katachi publicado en España por Milky Way Ediciones, que trata sobre el bullying, la amistad y el perdón y que podremos ver en el cine este 16 de Marzo, gracias a Selecta Visión.

Para empezar me gustaría poner de manifiesto un detallito que me parece la mar de interesante y es que esta película está producida por una mujer, está escrita por una mujer y está dirigida por una mujer. Sí, diferencio y remarco uno por uno estos hechos porque son insólitos en el panorama de la animación japonesa, china y coreana, donde el papel de la mujer en la dirección, por ejemplo, es de tan sólo un 3,5%, si hablamos de imagen real, pero ya si nos metemos en la animación, ese porcentaje es aún mucho más irrisorio.

Tan difícil lo tienen las mujeres que hasta Yoshiaki Nishimura, productor de Studio Ghibli, se permitió el lujo de declarar a The Guardian que jamás contratarían a una mujer para dirigir una de sus películas, ya que están incapacitadas para la fantasía. Y si ya nos fijamos en los personajes que aparecen en films y animes, podemos encontrar personajes estereotipados y arcaicos, reforzados en la sexualidad, la indefensión, la inocencia infantil y la cosificación. Una mezcla que da muy mal rollo.

Pero zambullámonos en ‘A Silent Voice‘, que se estrenó en Japón en Septiembre de 2016 y que muchos pudieron ver (no fue mi caso), en la pasada edición del Festival de Sitges: La peli nos cuenta como Shôya, un estudiante de primaria, acosa y ridiculiza a su nueva compañera Shoko Nishimiya, que sufre una discapacidad auditiva.

Tal es el acoso, que hasta sus propios compañeros deciden darle la espalda. A partir de ese momento vemos la evolución de Shôya su autocrítica, su autoestigmatización, su autoaislamiento, al darse cuenta de que lo que hizo no estaba bien, vemos su culpa, su remordimiento, porqué hizo lo que hizo y cómo decide luchar por hacer las cosas correctamente.

No veremos un perfil débil en el personaje acosado, lo cual es también muy interesante, ya que prejuzgamos pensando que la víctima de bullying, es alguien poco agraciado, torpe, pequeño, frágil… Pues nada más lejos de la realidad, el patrón es que a veces, no hay patrón, a veces el acosador te elige porque sí.

Veremos como aquí todos son víctimas, como todos los personajes se hacen daño los unos a los otros en una etapa de la vida donde las pasiones, la rabia, la ira y la frustración son las emociones predominantes, veremos, representada a escala, la realidad del mundo adulto en cuanto a la adaptación para sobrevivir y la pasividad de mirar hacia otro lado, la jerarquización en las aulas. Sí, este anime nos muestra de una manera bastante clara y sincera una realidad, aunque debemos tener en cuenta que ‘A Silent Voice’, tiene una carga cultural tremenda, quiero decir, habla desde un punto de vista japonés.

Así mismo, la banda sonora tiene un papel destacable, ya que carga las escenas y las imágenes con un mensaje y una emoción que te remueve en el asiento. Por ejemplo, la opertura es con la canción de The Who: My Generation, la cual da mucho significado a lo que estamos a punto de ver, una canción que fue la abanderada de esa sensación de incomprensión y de ese sentimiento, diré suicida, que se repite una y otra vez. ¡Oh! y la animación, la animación es brutalísima, tiene una calidad fantástica y así debe ser, ya que debe tener la fuerza suficiente como para mostrar el lenguaje de signos.

Pero no todo es genial en la peli, por desgracia no y es que la adaptación de siete volúmenes en dos horas, se nota. Hay personajes que están por estar, son de relleno y no aportan nada a la historia y hay momentos en que los conceptos, son repetitivos, con lo cual se te acaba haciendo un poco larga.

Aún así, verla no es perder el tiempo, creo que la idea que nos quiere transmitir es lo suficientemente buena como para irte este fin de semana al cine con tus hijos, con tu pareja, con tus amigos, sol@… Como te de la gana y verla, porque ese mensaje de humanidad, de confusión propia de la adolescencia, de autoanálisis y de perdón, es una lección de vida que podemos y debemos aplicar en nuestro día a día.