Las críticas de #SitgesFest2016 (Episodio 4): Blood on Melies moon, de Luigi Cozzi

Por Albert Sanz

 

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FICHA TÉCNICA

  • Título original: Blood on Melies moon
  • Año: 2.016
  • Duración: 125 min.
  • País: Italia
  • Director: Luigi Cozzi
  • Guión: Luigi Cozzi y Giulio Leoni
  • Fotografía: Francisca Padilucci
  • Reparto: Luigi Cozzi, Sharon Alessandri, Barbara Magnolfi, Dario Argento, Lamberto Bava, David Traylor, etc.
  • Productora: Profondo Rosso
  • Género: Histórico, suspense, metacine, documental

 

 

Luigi Cozzi, también apodado como Lewis Coates, es un viejo conocido del festival. Es, además, una de las figuras claves del fantástico italiano. Y cómo no, su mítica “Starcrash: choque de galaxias” se considera como una de las cumbres del cine casposo, a la altura de otras inframierdas históricas (tan horrendas que no pueden considerarse ni como mierdas) como “Manos: The hands of fate”, “Troll 2” o “Plan 9 del espacio exterior”.

Cozzi formó parte del gran cuarteto italiano del fantástico europeo de los 70 y 80 junto a Lamberto Bava, Mario Bava y Dario Argento. Además de su citada epopeya sci/fi, también tenemos otras joyas de la caspa como son “Contaminación: Alien invade la Tierra”, “El desafío de Hércules” y “Las aventuras de Hércules”, así como un muy destacable y tenso giallo llamado “L´assassino è costretto ad uccidere ancora”— y conocido en el mercado internacional con el título de “The killer must kill again”—.

Tras veintisiete años sin dirigir nada, ha decidido volver al ruedo. Sin embargo, su nombre no ha dejado de estar en boca de ningún aficionado durante todo este tiempo. Festivales dedicados al fantástico y la serie B y Z acostumbran a pasar sus películas —en especial “Starcrash: choque de galaxias”—, en Sitges es habitual verle por formar parte de documentales sobre el cine de género italiano, e incluso, este mismo año y en el mismo día de la proyección de la película de la que voy a hablaros, se estrenó el documental “Fantasticozzi”, dedicado a analizar su carrera, ambos dos en Brigadoon, por supuesto.

Durante todo este tiempo ha escrito varios libros sobre temática cinematográfica y regenta junto con su amigo y mítico realizador Dario Argento la tienda “Profondo Rosso” en Roma; la Meca para cualquier aficionado a la serie B, al cine fantástico y de terror y a la cultura más underground, y la cual posee un sótano llamado “Museo de los Horrores de Dario Argento”, donde el propio ídem narra con su voz escenas clave de sus películas, y en el cual hay objetos y partes originales de sets de rodaje de las mismas.

Toda esta introducción debería estar incluida en la crítica del mencionado documental “Fantasticozzi” que podréis leer en breve aquí, pero era necesaria para tener en cuenta lo mucho que ama y que conoce Cozzi el cine fantástico europeo y entender los motivos para hacer esta película.

as3   Y ahora vamos a por la sinopsis. Pero antes de ello, avancemos conclusiones: es un truño. Un sincero y hermoso homenaje a los pioneros del cine, sin duda, pero realizado de tal modo que dan ganas de arrancarse los ojos con una cucharilla de café hirviendo o suicidarse escuchando en bucle la discografía de Pitbull —colaboraciones incluidas—. ¡¡Y esto os lo dice alguien que considera a “Sharknado 3” la mejor película de esta década!! Y no me duelen prendas al reconocer que he necesitado echar mano de otras webs y blogs no para intentar entender la película, sino para poder escribir una simple sinopsis. Y es que al bueno de Cozzi no se le puede negar la ambición por crear un producto la mar de complejo ajeno a todo concepto mainstream. Vamos allá: “En 1.890, el inventor francés Louis Le Prince, tras patentar una máquina que permite proyectar imágenes en movimiento, desaparece en extrañas circunstancias sin que nunca se sepa qué paso con él y con su invento. Cinco años después, los hermanos Lumière patentan en Lyon una máquina muy similar a la que llaman “el cinematógrafo”: un punto clave de la historia que es reconocido como el nacimiento del cine. En 2.016, el director italiano Luigi Cozzi descubre en el sótano de la tienda Profondo Rosso, que regenta él mismo junto a Dario Argento en Roma, un misterioso libro titulado “What mad universe”. Dicho libro apareció de la nada en el París de 1.890 durante una sesión de espiritismo, en el mismo momento en que los hermanos Lumière se negaron a vender una de sus cámaras patentadas a George Méliès, director francés que la necesitaba para rodar “Viaje a la Luna”. En el libro parece que también se encuentran las pistas sobre la desaparición de Louis Le Prince. Cozzi, entrevistándose con conocidos suyos relacionados con el fantástico europeo, comienza a descubrir detalles secretos sobre los inicios del cine que han sido deformados y ocultados a lo largo de la historia por intereses desconocidos, pero mientras realiza esta investigación, algunas de las personas que le ayudan comienzan a ser asesinadas. El director se verá obligado entonces a viajar al pasado, a 1.890, para encontrar a los hermanos Lumière, a George Méliès y a Louis Le Prince, desentrañar todo este misterio y poder salvar la vida de sus amigos.     Paralelamente a la investigación de Cozzi, un portal dimensional que flota en el vacío del cosmos lanza cada cierto tiempo un imparable meteorito que viaja hacia la Tierra destruyéndola. Las Tierras de miles de universos han desaparecido ya, la siguiente va a ser la nuestra, y el misterio de Louis Le Prince parece tener algo que ver.”

¡Uff! Soy consciente de que tiendo a irme por las ramas, pero de verdad, no he podido realizar una sinopsis más breve, y como podéis comprobar, casi tiene la misma longitud que una crítica estándar.

Tras una idea tan excéntrica como ambiciosa se halla un homenaje a la época de los pioneros, así como un intento de sacar a la luz la no muy conocida figura de Louis Le Prince, al que algunos expertos denominan como el auténtico inventor de la cámara de cine y por tanto, del séptimo arte. La película juega al metacine, saltando continuamente entre la ficción, la realidad y el documental. Ésta última parte sería la más interesante, ya que para ello, Cozzi cuenta con la colaboración de gente del nivel de Dario Argento, Lamberto Bava, Alain Schlockoff —editor de la revista especializada “L´Ecran Fantastique”— o Antonio Tentori —guionista habitual del realizador Bruno Mattei—, todos ellos interpretándose a sí mismos en escenas que son casi una entrevista. La parte de realidad tiene bastante humor, puesto que Cozzi en ningún momento intenta actuar, lo cual se agradece; se muestra tal como es y tal y como pensábamos sus fans que es: un tipo encantador y divertido y auténtico devoto de su trabajo. Pero la parte de ficción es horrenda, con unos efectos especiales que convierten a los de The Asylum en auténticas superproducciones, unas localizaciones mínimas y unos actores por debajo del nivel del de un actor porno. Si a ello le sumamos un escaso presupuesto —la película fue financiada mediante crowfunding—, un desarrollo confuso que parte ya de una premisa compleja y confusa, ciertos momentos que parecen rodados por un amateur y a que, seamos sinceros, Luigi Cozzi nunca ha sido un Coppola precisamente, consigue que estemos ante un enorme mojón. Una película que no sé si catalogar de casposa, puesto que el cine casposo se define como cine malo que divierte, y aquí hay pocos momentos para la diversión y en cambio sí que provoca ganas de suicidarse viéndola.

as2   Creo que el bueno de Luigi Cozzi ha pecado de ambicioso al querer contar una historia tan compleja sin darse cuenta de que necesitaba de más medios y un buen guión. Si se hubiese limitado a realizar un documental que explicase la historia y relación entre Louis Le Prince y los hermanos Lumière y teorizase sobre el inicio auténtico del cine, el resultado habría sido mucho más interesante y con toda seguridad, una pieza imprescindible para estudiosos del tema. Sin embargo, “Blood on Melies moon” no pasa de ser una curiosidad más bien tirando a aburrida. Aunque pese a todo, se agradeció la presencia del director y cómo, tras finalizar el pase en un Brigadoon lleno al máximo, no tuvo problemas en hacerse fotos, firmar autógrafos y charlar con los asistentes.

 

LO MEJOR

  • El homenaje a los pioneros del cine.
  • La colaboración de grandes del fantástico italiano.
  • El hecho de que Luigi Cozzi vuelta a dirigir casi tres décadas después.
  • El sentido del humor del propio director.
  • El ejercicio de cine dentro del cine.
  • Que intente devolver la figura de Louis Le Prince al lugar que se merece.

 

LO PEOR

  • La falta de presupuesto.
  • La excesivamente recargada trama.
  • La larga duración.
  • La interpretación casi amateur de los actores que interpretan a los personajes de ficción.
  • Los espantosos efectos especiales.
  • El confuso desarrollo.
  • El aire de película casera que tiene en muchos momentos.
  • Que el apellido Méliès esté mal escrito tanto en el poster promocional como en el mismo tráiler (motivo por el cual también lo he escrito mal en el encabezado y a lo largo de este artículo, ya que así es como han querido titular a la película).
  • Que muchos esperábamos una nueva “Starcrash: choque de galaxias” tras veintisiete años de pausa.

LA ESCENA

  • Luigi Cozzi se despierta tras una pesadilla en la que le aclamaban como al nuevo Ed Wood de la serie B, y le comenta a su compañera que si fuera cierto, debería ser millonario y famoso en todo el mundo.
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