Las críticas Sitges 2016 (Episodio 1): 31, de Rob Zombie

Por Albert Sanz

 

INTRO

 

Muy buenas. Mil disculpas por el retraso en publicar las crónicas de esta edición de nuestro festival favorito. Comenzamos en este primer artículo con una introducción a modo de repaso general y la primera de las críticas.

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Como suele pasar en un festival que estrena más de doscientas películas, uno no siempre acierta con lo que va a ver. De hecho, el sistema para elegir lo que uno va a ver es decidirse lo primero por las pocas que tengan un cast y/o un director/guionista famosos y que te gusten, o bien porque hayan tenido una buena promo previa, y el resto… pues leer la sinopsis, pasar de investigar demasiado y lanzarse a la piscina a ver qué es lo que cae. Y lo cierto es que he tenido bastante suerte en esta ocasión. Algún truño me he comido, inconscientemente —“Anguish” o “Beyond the gates”— o peor aún, de forma consciente y con premeditación —“Double Dragon”—, pero en general he salido bastante satisfecho.

También he tenido suerte en esta ocasión ya que ha coincidido en que varias de las películas vistas han sido premiadas. Aunque como siempre, en esto habrán disparidad de opiniones, pues pese a que considero justo el premio a mejor dirección novel otorgado a Julia Ducournau —la cual ya había dirigido con anterioridad un telefilme— por “Raw”, no estoy de acuerdo en que la mejor película del festival haya sido “Swiss army man”, pese a la originalidad de su planteamiento, las toneladas de caspa que rezuma y ver a unos Daniel Radcliffe y Paul Dano a un nivel interpretativo casi sobrenatural. Como también discrepo en el premio otorgado a mejor actriz a la pequeña Sennia Nanua por “Melanie: the girl with all the gifts” tras ver a la aún más joven y adorable Soo-an Kim en “Train to Busan”. Y puestos a ser puñeteros, también discrepo del premio otorgado a mejor fotografía otorgado a “The wailing” después de haber alucinado con la épica “Hardcore Henry”, la cual debería haber ganado además a mejor montaje (aunque parece ser que no merecía ningún premio, puesto que no optaba a concurso). En cualquier caso, discrepar de las películas premiadas no invalida el disfrute de sus respectivos visionados y ayuda a poder realizar unas muy interesantes friki-discusiones con los colegas.

Antes de finalizar esta intro, quisiera destacar un par de puntos sobre todo lo visto. El primero es el gran nivel interpretativo femenino. Es cierto que de más de doscientas películas proyectadas, las veintidós que yo vi tal vez no sean un tanto por ciento significativo, pero la verdad es que me he topado con actrices conocidas fuera de su zona de confort habitual como Meryl Streep, Juanita Ringeling o Noomi Rapace, jóvenes promesas con un gran futuro por delante como Garance Marillier y las mencionadas Sennia Nanua y Soo-an Kim, y secundarias de lujo como Annika Marks y Karina Logue, y todas ellas han rallado la excelencia en sus respectivos papeles.

Y el segundo punto a destacar sería lo que denomino como “efecto Lost” o “me importa una mi…. que no te enteres”. Y es que de un tiempo a esta parte, estoy viendo un fenómeno que me saca de quicio, y que normalmente se da en el género de suspense o terror: el no explicar nada. Estoy de acuerdo en que Hollywood tiene lobotomizado el cerebro a muchas personas con productos clónicos y previsibles, y no está nada mal en enfrentarnos de tanto en tanto con producciones que te hagan pensar, que no te lo den todo hecho. Films como “Memento” o “Mullholland drive” te hacen comerte la cabeza pero puedes establecer algún tipo de teoría sobre lo visto. Sin embargo, el “efecto Lost” visto en, por ejemplo, la multipremiada “It follows”, sería el tipo de historia cuyo guión no explica nada de lo sucedido y lo que es peor, tampoco da pistas o claves para que te montes tu propia película mental. Pero ojo, que la situación es todavía más lamentable, porque encima estamos hablando de películas muy bien hechas a casi todos los niveles y con unos elevados niveles de tensión, suspense y “nopuedoapartarlamiradadelapantallaostiaquebienmeloestoypasando”. O sea, que estamos ante unos guionistas y directores que conocen todos los resortes del entretenimiento, que te ofrecen un producto distinto y bien hecho pero que se centran únicamente en la parte estética olvidando (o queriendo olvidar) que están contando una historia y que ésta ha de ser explicada en algún momento o que pueda intuirse lo sucedido. Y puestos a poner nombres, pues mi mosqueo vino con la tensa road movie “Sam was here” y la ciencia ficción terrorífica de “Shortwaves” (en la que el “efecto Lost” no es tan pronunciado, pero las pocas explicaciones dadas en su argumento generan más dudas que otra cosa).

Y poco más puedo añadir a modo de resumen, así que vamos a  por las críticas que tito Athman irá subiendo a lo largo de los próximos días. Eso sí, los que me conocen, que no piensen que paso por alto todas las actividades relacionadas con “Star Trek”, pues a eso ya llegaré cuando toque hablar del visionado de “Star Trek: La película (Director’s cut)”.

 

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 FICHA TÉCNICA

  • Título original: 31
  • Año: 2.016
  • Duración: 102 min.
  • País: USA
  • Director: Rob Zombie
  • Guión: Rob Zombie
  • Fotografía: David Daniel
  • Reparto: Sheri Moon Zombie, Jeff Daniel Phillips, Meg Foster, Malcolm McDowell, Pancho Moler, Ginger Lynn Allen, etc.
  • Productora: Spookshow International
  • Género: Survival horror, gore, drama

 

 

Vamos directos al grano. “31” es la peor película de Rob Zombie. Y a la vez, una de las películas vistas durante el festival que más me han entretenido.

“Lords of Salem” dividió a la audiencia, ya que Zombie se mostró como un maestro a la hora de crear un ambiente onírico, decadente y de pesadilla, pero se le atragantó el querer dotar a su historia de un contenido profundo y metafísico, casi de arte y ensayo, haciendo que lo que podría haber sido una de las películas de terror más malrolleras de la historia, acabara siendo a ratos incomprensible y aburrida. Pero ahora nos presenta “31” y se deja de tonterías: desarrollo de personajes inexistente, explicación a las motivaciones de los villanos inexistente, giros de guión que puedan sorprender inexistentes y argumento simple hasta decir basta. Todo ello para poder ofrecer muerte, sangre, destrucción, violencia gratuita y rock and roll setentero desde el primer cuarto de hora.

La sinopsis vendría a ser algo así: “un grupo de actores que cruzan el desierto en su furgoneta son secuestrados por unos encapuchados y llevados a una enorme fábrica, donde durante doce horas serán perseguidos por un grupo de asesinos de lo más variopinto, dirigidos por un trío de ricachones que se divierten apostando. Y tendrán doce horas para morir o matar.” Complicado, ¿eh?

sa4   Zombie ha hecho este remake oficioso de la ochentera “Perseguido” de Arnold Schwarzenegger en clave gore, y que la emparenta en su simpleza con sus dos primeros films —“La casa de los 1.000 cadáveres” y su secuela spin-off “Los renegados del diablo”—; y si bien “31” no posee ni la creatividad ni los diálogos ingeniosos de estos dos films mencionados, logra algo muy grande y que demuestra que estamos ante un gran director de actores: que partiendo de un material tan pobre, empaticemos con los personajes protagonistas, suframos con ellos y odiemos a los malos.

Y por supuesto, aunque es algo a lo que ya estamos acostumbrados, hay que destacar la galería de personajes freaks que pueblan la película, encabezados por Sick-HeadPancho Moler—, un delirante Hitler enano mexicano que habla casi todo el rato en español —en la versión original— y Doom-Head, un inmenso Richard Brake al cual habréis visto tal vez sin saberlo como el líder de los caminantes blancos de “Juego de Tronos”, y que interpreta a uno de los asesinos más carismáticos que haya visto jamás.

En conclusión, que nadie intente encontrar algo profundo en “31”, puesto que no es más que un espectáculo superficial, pero eso sí, también es un espectáculo tenso, dinámico, angustioso por momentos y muy entretenido, y todo ello envuelto en la personal estética e iconografía de Rob Zombie.

Y la conclusión de la conclusión, tres palabras que definen a la cinta: Sheri Moon Zombie. ¡UFF!

 

LO MEJOR

  • La galería de villlanos freaks, encabezados por Sick-Head y Doom-Head.
  • Las interpretaciones de Pancho Moler y Richard Brake.
  • Que pese a estar adscrita al género de terror y a todo lo que haga su marido, Sheri Moon Zombie demuestra una vez más su variedad de registros interpretativos.
  • Que Rob Zombie no pierde fuerza con los años y aún sigue impactando.

LO PEOR

  • Una premisa simple con un desarrollo aún más simple.
  • Haber desaprovechado de tal manera la siempre inquietante presencia de Malcolm McDowell.
  • No conocer absolutamente nada de los villanos ni por qué iniciaron este macabro juego.
  • Que Rob Zombie siga potenciando el indudable morbo sexual de su mujer, consiguiendo que en algunos momentos, los más salidos como yo no nos fijemos en su intensa interpretación.

LA ESCENA

  • Cualquier plano en el que aparezca Sick-Head.
  • El monólogo inicial de Doom-Head.

PD: ¿Alguien puede decirme cuando aparece la gran Ginger Lynn Allen? Porque por más que me fijé fui incapaz de ubicarla.

 

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