La memoria de la lluvia, de Pedro Feijoo

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.

En esta ocasión, quería hablaros de La memoria de la lluvia, la última novela del gallego Pedro Feijoo,  ganadora del Premio Arzobispo Juan de San Clemente.  La novela, publicada inicialmente en gallego, ha sido una de las propuestas más interesantes que ha sacado Off Versatil  en lo que llevamos de año y es que reúne todos los requisitos para enamorar al lector.

lmdllCuando Xosé Carneiro, conocido psicoanalista y polémico colaborador televisivo, aparece asesinado en su piso de la calle República de El Salvador, dos son las cosas que llaman la atención del periodista Aquiles Vega. La primera es la brutalidad, la violencia extrema con la que el crimen ha sido llevado a cabo. La segunda, ese detalle que no encaja en la escena: una extraña pieza de hierro clavada en el corazón.

Pero la de Carneiro no es más que la primera de una serie de muertes, que dará comienzo a una carrera contrarreloj en la que, ayudado por la profesora Sofía Deneb, Aquiles tendrá que dar respuesta a muchas cuestiones:

¿Cuáles son los verdaderos motivos ocultos tras cada crimen? ¿Qué relación guarda cada una de las piezas que componen este peligroso rompecabezas con la enigmática figura de  Rosalía de Castro? Y, sobre todo, ¿quién es Adriano?

A medio camino entre la novela negra y el thriller más retorcido, cuenta con un elemento clave para hacerla destacar: su fidelidad y el respeto por una figura tan emblemática como es Rosalía de Castro.  La poetisa  recibe aquí un homenaje inusual  que,  pese al contexto en el que se manifiesta, evidencia un cariño y admiración absolutos por su obra y su persona por parte del autor, que se  demuestra con una magnífica ambientación y un trabajo de documentación exhaustivo.

Feijoo utiliza con enorme acierto todo el peso y el simbolismo que rodea la figura de la autora para entremezclar realidad y ficción, tejiendo una tela de araña a su alrededor  en la que el lector será incapaz de escapar. La madeja se desenreda lentamente, recorriendo oscuros rincones y siempre con una coherencia interna que nos gana por completo. Sin prisas, dejándonos arrastrar primero por el horror y después por la sorpresa.

Una prosa ágil, directa al grano, pero siempre manteniendo el pulso necesario, sin caer en el error de anticiparse o descubrir sus cartas demasiado pronto. Curiosa resulta esa cualidad de crear una atmósfera tan lograda, donde la nostalgia cobra cuerpo con esa lluvia mencionada en el título, con esas calles pavimentadas y grises y su belleza sosegada, para alterarla de forma salvaje a través de la brutalidad de los crímenes que se suceden y la perversa genialidad del asesino, que se ciñe de un modo obsesivo a esa estética macabra, fiel de una forma descarnada al imaginario de Rosalía y su representación escénica, convirtiendo el lugar del crimen en un decorado a medida, reproduciendo con total exactitud la escena perfecta.

En cuanto a los personajes, contamos con un perdedor nato, Aquiles Vega, que no deja en ningún momento  el rol asignado. Cínico, poco escrupuloso, autodestructivo por naturaleza. La horma de su zapato será la profesora Sofía Deneb, inteligente, refinada, un tanto altiva y que no conoce la crudeza del mundo real.  El contraste entre ambos es tan radical, que se hace difícil verlos como un solo frente, como un equipo.  Quizás aquí se encuentre la única cosa que me ha chirriado un poquito, el hacerlos encajar en mi cabeza como pareja,  al menos de entrada. Ambos pasan de personajes a narradores según el momento y eso permite al lector comprender mucho mejor los motivos de cada uno de ellos. Es en los pequeños detalles, en los apuntes personales, donde toman riqueza y cuerpo.

En cuanto a Adriano,  todo es un misterio hasta el último momento, pese a que en alguna ocasión sea él mismo quien se convierta en el narrador. Admirable su sentido de la estética y su brillante forma de actuar. Un villano sin rostro aparente, que deja que sus acciones hablen por sí mismas, en una muestra de innegable talento y genialidad, tan poética como atroz.

lmdll2Y Rosalía de Castro, la estrella de la función. Causa y efecto absolutos. A través de la investigación y las revelaciones, se nos descubre su verdadera historia, una historia trágica e intensa, cargada de secretos e interrogantes, con lugares oscuros y tristes que nos recuerdan que tras su obra y su figura, olvidamos al ser humano, con sus alegrías y tristeza, que por desgracia queda eclipsado por su propia grandeza.

He de reconocer que no solo he disfrutado de esta lectura, sino que en mi opinión, estamos ante uno de los mejores finales que he leído en mucho tiempo. La crudeza que destila la obra en algunos momentos, la forma en que el horror se manifiesta de forma abrupta, sin concesiones,  mientras recorremos callejones sin salida, con nuestros pasos resonando en el empedrado y la lluvia cala nuestros huesos,  es una delicia.

Si tenéis oportunidad de haceros con ella, aprovechad. No os defraudará.

 

La memoria de la lluvia

Pedro Feijoo

Editorial: Off Versátil

ISBN: 9788416580248

Páginas: 528 pág.

PVP: 22€

http://www.ed-versatil.com/web/tienda/la-memoria-de-la-lluvia/

 

 

 

 

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