Gente rara en situaciones comprometidas, de Juan Miguel Hernández Gascón.

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

 Hoy venimos con una pieza tan curiosa como poco habitual. Un ejercicio de creatividad que se excusa bajo la  apariencia de una novela a medio camino entre el trhiller y el género negro para ofrecer al lector una experiencia que jugará con su mente y su comprensión,  convirtiéndose en una maravilla surrealista, en pura metaliteratura, una verdadera delicia. Estoy hablando de Gente rara en situaciones comprometidas, de Juan Miguel Hernández Gascón.

9788483651261Alex y Santos son escritores y, en cierto modo, se necesitan. Alex tiene éxito, está de moda, pero ansía la buena reputación y la seriedad que le atribuyen a Santos. Santos es considerado un maestro, pero sufre una crisis creativa que lo está arrastrando a un pozo profundo. Un encuentro fortuito hace que los dos se conozcan y que, de un modo poco ortodoxo, decidan escribir un guion cinematográfico juntos.

Gente rara en situaciones comprometidas, esa es la premisa desde la que los dos autores comienzan a construir su historia. Una historia en la que sus propias experiencias serán también trasunto del guion: Daniel, un joven de familia acomodada que busca su identidad; Estrella, una mujer prisionera de sus decisiones; Natalia, cuyo deseo es imposible de saciar; Díaz, un hombre oscuro que aprovecha su poder para influir en los destinos de los que le rodean. Pero el juego de ficciones comienza cuando uno de los protagonistas, Daniel, empieza a escribir a su vez una novela sobre su vida en la que Alex y Santos son dos de los personajes.

Juan Miguel Hernández Gascón narra de manera magistral y crea una estructura metaliteraria que asombra por su originalidad y su sorpresa. Con continuos guiños sociales -la crisis, los desahucios, la economía-, históricos -el inicio de ETA, el franquismo-, y culturales -referencias al cine y homenajes a grandes figuras literarias como Raimond Chandler, Boris Vian, Juan Marsé, Augusto Monterroso o las transgresoras voces norteamericanas del S. XX-, el autor construye una historia con todos los ingredientes de la novela negra y con una intriga que no decae hasta la última página.

Como en toda buena novela  de género negro, en este título encontraremos todos aquellos elementos que dotan a este tipo de obras de la tensión y la intriga que uno espera de ellas. Un ritmo pausado, pero que sabe ponerse a la altura de las circunstancias cuando  la trama así lo requiere, mantiene la atención del lector y se empeña en avivar su curiosidad, manipulándole  a través de la incertidumbre sobre lo que acontece y sobre lo que es real o no. Una historia ¿ficticia? dentro de otra historia ¿real? Que finalmente se descubre ante nosotros como lo que es, sin más, dejándonos  con la boca abierta y  sin saber muy bien si maldecir al autor por haber jugado con nosotros o aplaudirle  con una ovación ante tal muestra de originalidad y talento.  La novela, a partir de sus dos sub-tramas, se asemeja a la serpiente Uruboros, aquella que se devora a sí misma en un ciclo infinito y eso es lo que al final nos cuesta comprender, sin que esa incapacidad de discernir  (si es que ello es posible), tenga una razón en sí misma. Dos historias cruzadas, dependientes, que se generan la una a la otra, que se imaginan mutuamente, para hacerse reales o como mínimo, posibles. 

Un escritor homosexual que se prostituye, una viuda encaprichada y despechada con su marido, un policía que quiere sacar tajada y un caballero que no tarda en fallecer son los protagonistas del guión en que trabajan dos autores muy distintos. Santos, de la vieja escuela, con clase y oficio, pero caído en desgracia y Alex, joven y exitoso, vividor y aventurero, pero falto de credibilidad y autoconfianza. Entre ambos surge una alianza frente a un proyecto común y  tejerán una historia donde el amor, el sexo y la violencia  llevarán a sus protagonistas a un desenlace trágico. Pero ellos no saldrán indemnes ni mucho menos, cuando su propia creación se revele como real. Al menos, tanto como ellos mismos.

Donde empieza y termina es algo imposible de señalar.  Diferenciar quienes son los autores y quienes sus creaciones, que es real o no, es una pregunta absurda y que carece de sentido. Juan Miguel Hernández Gascón lo sabe  y se regodea de ello, con una clase magistral ante la que no queda más que quitarse el sombrero.

 Eso sí: Uno debe aceptar entrar en el juego, dejarse llevar por la experiencia y saber apreciar exhibiciones como esta, donde la literatura prescinde de formas y experimenta consigo misma para llegar más allá de lo que suele ser habitual, despreciando conjeturas y encorsetamientos, de fórmulas típicas y sin seguir el mantra de inicio-nudo-desenlace, al menos como lo entendemos por defecto.

Yo la he disfrutado muchísimo, tanto en lo concerniente a su parte de novela negra como en cuanto a experimento literario. He de decir que me ha sorprendido, que me ha mantenido en vilo y que al cerrar la última página, he odiado al autor un poquito, mientras asentía con satisfacción ante lo que me acababa de ofrecer.

 Espero que a vosotros os cause una impresión similar. Ya me contaréis…

 

Gente rara en situaciones comprometidas.

Juan Miguel Hernández Gascón

Editorial: SUMA

Páginas: 432 pág.

ISBN: 9788483651261

PVP:17,90€ (ebook: 9,99€)

 

 

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