Entrevista a Sergi Viciana

Buenas tardes, queridos Lectores Ausentes.

La mayoría de vosotros conoceréis sin duda a nuestro invitado de hoy. Junto a Álvaro Fuentes, Sergi Viciana es seguramente uno de los mayores expertos en temática zombie de nuestro país, aunque ese es tan solo uno de los muchos motivos por los que se ha ganado a pulso una excelente reputación dentro del mundillo literario.

Sea como ponente o como presentador, su presencia en cualquier evento literario supone un éxito asegurado. Y es que su sentido del humor y sus evidentes conocimientos sobre la materia hacen que los presentes disfruten y se diviertan mientras Sergi expone sus argumentos y explicaciones.

Licenciado en Historia y en Teoría de la literatura, especializado en temas de cultura popular, actualmente trabaja en su tesis doctoral sobre la relación entre la literatura de zombis y la postmodernidad mientras trabaja como profesor de inglés y termina el máster en Teoria de la literatura.

Ahora vamos a conocerle un poquito más…

 

AI -¿Quién es en realidad Sergi Viciana?

SV- ¡Uy, esa es una pregunta muy profunda para empezar! Me suelen presentar como teórico de la literatura e historiador, pero me gusta pensar que soy algo más que un oficio. Otra cosa es que tenga claro qué. Así que digamos que soy un fan de Clint Eastwood.

AI- ¿De donde viene esa fascinación por los zombies?

SV- Siempre me han interesado los géneros no realistas (fantasía, ci-fi, terror…). Cuando los zombis se empezaron a poner de moda allá por 2002 o 2003, trabajaba en una librería, así que podía llevarme a casa libros y cómics en préstamo. De modo que fui de los primeros en caer con The Walking Dead y, como podía leerlos gratis, me cogía cualquier cosa de zombis que saliese. La mayoría eran cómics malísimos, pero me los leía en el autobús volviendo a casa y, ¡eh! ¡eran gratis! Poco a poco empecé a plantearme porqué estaban de moda, qué había en común con otros momentos en que lo hubieran estado… Y ahí llegó el destino. Bueno, el destino, y la Semana Negra de Gijón.

Hace cuatro años fui a la SN con Susana Vallejo, que estaba invitada por la organización, así que nos vinieron a recoger al aeropuerto. En nuestro mismo avión iba un tipo con el pelo largo y bastante simpático, y nos pusimos a hablar en el coche sobre el fantástico, los vampiros y su triste evolución al romántico y, claro, acabaron sabiendo los zombis. Y le hablé de mi idea (por entonces, apenas una intuición) de que no eran tanto una moda como un síntoma del paso de la modernidad a la postmodernidad. Y él me dijo, para mi sorpresa, que le parecía una hipótesis muy interesante, que lo trabajara. Resultó que aquel tipo tan majo era David Roas, tal vez el mayor experto en fantástico de España. Así que empecé a estudiarlo en serio, a leerme todo lo que salía (sí, hace cuatro años aún era posible leerlo todo)… ¡Y en ello estamos!

AI- ¿Que es lo que hace de la cultura popular un tema tan extenso como atractivo a los ojos de un estudioso como tú?

SV- La extensión es fácil de ver: la mayoría de los libros que se escriben, de los cómics que se dibujan, de las películas que se ruedan, no van dirigidas a un público culto y minoritario, sino al “gran público”. Son cultura popular. Tradicionalmente ha existido el prejuicio de que se trataba de “baja cultura”, obras menores, de escaso interés artístico. Y eso no es necesariamente cierto. Por supuesto que hay muchas que nadie recuerda al cabo de diez años, pero no se puede afirmar que sea necesariamente así. La novela en el siglo XIX era considerada baja cultura. Dickens, Stevenson, las hermanas Bronte, Maupassant o Proust, ¡Baja cultura!

Pero, al margen de la calidad que puedan tener o no, considero que toda obra cultural merece ser estudiada con el mismo rigor. Además, y supongo que esto me viene de mi formación primera como historiador, creo que la cultura popular nos puede dar mucha más información sobre la sociedad que la ha producido que la cultura elitista, por llamarla así, porque la cultura popular siempre asume e intenta usar los valores de la cultura elitista.

AI-  ¿Tienes algún autor favorito? ¿Alguien a quien tengas como referente?

SV- Me confieso fanático de La isla del tesoro. Stevenson entero me gusta, pero ese libro en concreto… Lo habré leído cerca de diez veces, y cada vez encuentro algo nuevo. Si lo piensas, todas las novelas juveniles de aventuras que se han escrito después siguen su mismo esquema. Aunque La isla del tesoro es mucho más. Es también un manual de historia de la piratería, una novela de aprendizaje, la historia de un niño en busca de un padre… ¡Y tiene al mejor villano de la historia de la literatura! Long John Silver.

AI- ¿Qué hace Sergi Viciana cuando no está dando charlas, participando en eventos o trabajando en su tesina?

SV- Trabajo como profesor, aunque con los recortes… ¡Ya veremos! Además hago de lector, de beta tester, aunque para muy contadas personas. ¡No tengo mucho tiempo como para irlo regalando!

La tesina la defendí hace un par de semanas, así que ahora ya me dedico (¡por fin!) a la tesis doctoral. En realidad, la tesina ya formaba parte de ella, pero te quita tiempo y tienes que defenderla ante un tribunal que te imponen y que no tiene ni idea del tema del que hablas. ¡Pero ya soy libre!

AI-  A día de hoy te has labrado una buena reputación y todo el mundo te conoce, pero… ¿Cómo fueron tus inicios en el mundillo literario?

SV- La verdad es que es un mundillo bastante pequeño, y vivir en Barcelona es una ventaja en ese sentido. Asistí a una Ter-Cat (las tertulias bimestrales que se hacen en Cataluña), y allí conocí a algunas personas como Eloi Puig (la biblioteca del kraken) o Pep Burillo, que me presentaron a otras como Susana Vallejo. Empecé a asistir a saraos como la Hispacon o la Semana Negra, les ofrecí dar alguna charla, aceptaron y de repente estaba rodeado de escritores, editores, periodistas culturales, lectores profesionales… Pero, sobre todo, de buena gente.

AI- ¿En qué andas metido ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

SV- Estoy terminando un libro para Dolmen, un ensayo sobre zombis (¡sorpresa!). No te puedo decir mucho más al respecto, al menos de momento, pero te mantendré informado.

En cuanto lo termine me pondré de lleno a preparar la comunicación para el Congreso sobre el fantástico en España que organiza en noviembre la Universitat Autònoma de Barcelona.

Aparte de eso, poca cosa: un par de artículos para una revista, y hago de beta tester de dos libros, pero nada más de momento.

AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura de género? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a estos géneros nuestros (Fantasía, Terror y Ciencia Ficción), o por el contrario, siguen siendo catalogados como géneros minoritarios?

SV- Poco a poco se va acabando con los tópicos, pero es algo muy lento. A pesar de grandes éxitos como Canción de hielo y fuego o The Walking Dead, los siguen intentando vender como si fueran otra cosa. La serie sobre los libros de Martin incluso se ha llegado a anunciar comparándola con Los Tudor.

Pero el problema que yo veo va justo en el sentido contrario: se está publicando demasiado, sin el filtro que una editorial se supone que debe ser. En el caso de los zombis es flagrante, pero en general se están publicando libros que se te caen de las manos. Textos apenas trabajados, sin una labor de  corrección ni de edición detrás. Y aunque a corto plazo es bueno para los escritores, porque es fácil colocar sus obras en alguna editorial, a medio y largo plazo es malísimo, porque esas obras no pueden moverse bien en el mercado, pero sobre todo porque acaba provocando un rechazo en el público, harto de sentir que le toman el pelo. Igual que algunas editoriales, como Valdemar, se han labrado una fama por sus excelentes ediciones, otras se la están ganando, o se la han ganado ya, justo por lo contrario.

Y eso entre los aficionados. Imagínate los que se acercan por primera vez a estos géneros y se encuentran con textos tan mal editados que a ratos cuesta entender qué narices te están diciendo.

La única ventaja que tenemos ahora mismo es que los grandes grupos no han hecho mucho caso a estos géneros, y no están editando muy bien. Si las pequeñas editoriales independientes que están surgiendo dedicadas a la literatura no realista lo hacen bien, el triunfo será suyo. Hay ejemplos, dentro y fuera de estos géneros: Valdemar, Siruela, Del Bronce. No pueden competir en cantidad, pero sí en calidad.

AI- ¿Qué piensan tus alumnos de tener un profesor al que le gustan los zombies, Star Wars, los cómics y el terror? Y en el mundo académico, ¿está bien visto que alguien dedique su tiempo y sus esfuerzos a estudiar estos géneros y su repercusión en la cultura?

SV- Mis alumnos se ríen. A ellos les suelen gustar estas cosas también, y poder comentar con el profe el último episodio de The Walking Dead o discutir sobre si las pelis de Batman son buenas o no son para tanto… ¡Bueno, eso es algo a lo que no están acostumbrados!

En el mundo académico las cosas van cambiando poco a poco. En el área de Teoría de la literatura, en general, no hay muchos problemas. A la mayoría de profesores no les interesan estos temas, pero no tienen ningún inconveniente en que alguien los estudie. Aunque, por supuesto, aún quedan dinosaurios. Es cuestión de capearlos y procurar no ponerse en una posición en la que ellos puedan decidir sobre qué investigas. Además, junto a esos dinosaurios hay gente como David Roas o David Viñas que llevan años trabajando en este sentido.

El gran problema ocurre en otras áreas. Filología Hispánica y Filología Catalana especialmente, pero no sólo, a veces parecen viajes al siglo XIX. El contraste es brutal. Pero poco a poco, aunque sea por puro relevo generacional de los dinosaurios, conforme van jubilándose, en esos departamentos también va cambiando la actitud. Además, ya no sólo hay unos pocos individuos aislados aquí y allí, sino que van creando doctorandos, creando así una base en la misma academia. Gente joven con mucho futuro investigador por delante, como Fernando Ángel Moreno o Rubén Sánchez Trigos. Ahora es cuestión de que los recortes no les obliguen a irse al extranjero.

AI- Si Sergi Viciana pudiese elegir, le gustaría ser….

SV- Lo bastante rico para no tener que trabajar, y poderme dedicar a la investigación pura. Y a la divulgación.

AI- A Sergi Viciana le asusta….

SV- Lo que se parece nuestra situación actual a la de los años 30. Crisis, falta de democracia (y cada vez más), corrupción…

AI- Por último: Cuéntanos cuál es el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último tema musical que has escuchado.

SV- Ayer me leí los números 97, 98 y 99 de The Walking Dead. Libro, propiamente dicho, el último que he leído ha sido La leyenda de Jay-Troy, de Daniel Menéndez Cuervo, aunque ahora mismo llevo cuatro a revaleo: dos inéditos, la segunda mitad de Festín de Cuervos, de Martin, y El manantial, de Alejandro Castroguer. Depende de mi estado de ánimo cojo uno u otro.

La última película que he visto en cine fue Batman. Y la última que he visto de verdad ha sido Ovejas asesinas. ¡La recomiendo mucho! Y ahora estoy enganchadísimo a una serie: Breaking Bad. ¡Lo que me falta es tiempo!

En cuanto a música, llevo un par de días escuchando otra vez La polla records. Es triste que veinte años después sus letras sigan vigentes.

AI- Eso es todo, Sergi. Muchísimas gracias por tu tiempo y por haber accedido a esto. Un abrazo y ¿nos vemos en Sitges?

SV- Como cada año, dependerá de si estoy trabajando o no, dónde y con qué horario. ¡La vida del interino!

Pero en septiembre debería haber una Ter-Cat. ¡Nos vemos en ella!

.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s